Depresión postparto: prevalencia, diagnóstico y estrategias de intervención

14 noviembre 2024

 

AUTORES

  1. Alba López Mendieta. Graduada en Enfermería. España.
  2. Noelia Hernández Lafuente. Graduada en Enfermería. España.
  3. Cristina Gracia Piqueras. Graduada en Enfermería. España.
  4. Lydia Gómez Morante. Graduada en Enfermería. España.
  5. Raquel Valdovinos Garrido. Enfermera Especialista en Salud Mental. Zaragoza. Aragón. España.

 

RESUMEN

La depresión postparto (DPP) es un trastorno que aparece en las primeras semanas tras el parto, afectando emocional y físicamente a la madre, con una prevalencia global del 17%. Aunque su causa no está completamente definida, existen factores de riesgo como antecedentes de depresión, embarazo no deseado y falta de apoyo social.

La DPP no solo impacta a la madre, sino también al recién nacido, aumentando el riesgo de problemas de salud y mortalidad infantil. Los síntomas incluyen irritabilidad, ansiedad y dificultades para vincularse con el bebé.

El diagnóstico se realiza mediante la entrevista clínica y la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo (EPDS). El tratamiento combina terapia psicológica y antidepresivos, destacando la brexanolona como una opción más reciente.

La intervención de enfermería es clave en la detección temprana y manejo de la DPP. A pesar de su alta prevalencia, la DPP sigue subestimada y requiere mayor concienciación y mejores estrategias de prevención y tratamiento.

PALABRAS CLAVE

Depresión postparto, puerperio, enfermería, escala de Edimburgo, salud mental

ABSTRACT

Postpartum depression (PPD) is a disorder that appears in the first weeks after childbirth, affecting the mother emotionally and physically, with a global prevalence of 17%. Although its cause is not completely defined, there are risk factors such as a history of depression, unwanted pregnancy, and lack of social support.

PPD not only impacts the mother, but also the newborn, increasing the risk of health problems and infant mortality. Symptoms include irritability, anxiety, and difficulty bonding with the baby.

The diagnosis is made through the clinical interview and the Edinburgh Postpartum Depression Scale (EPDS). The treatment combines psychological therapy and antidepressants, highlighting brexanolone as a more recent option., PPD remains underestimated and requires greater awareness and better prevention and treatment strategies.

Nursing intervention is key in the early detection and management of PPD. Despite its high prevalence.

KEY WORDS

Postpartum depression, puerperium, nursing, Edinburgh scale, mental health.

INTRODUCCIÓN

La depresión postparto (DPP) es un trastorno depresivo que se inicia en las primeras cuatro a seis semanas tras el parto. Cuanto antes se detecte, diagnostique y trate, más rápida será la recuperación, ya que este provoca alteraciones emocionales, cognitivas, comportamentales y físicas1,2.

La etiología de este trastorno no está totalmente clara.

Sin embargo, podemos observar una serie de factores de riesgo asociados, como antecedentes de depresión, ser menor de 20 años, alteraciones psicológicas durante el embarazo, embarazo no planeado, antecedentes de pérdidas perinatales o falta de apoyo social3,4,5,6,7.

Este trastorno tiene una alta prevalencia, entre un 6,5 – 12,9% de gestantes desarrollan depresión durante el embarazo, y hasta un 19,2% -25% la sufren durante el año posterior al parto.

La prevalencia global de la DPP es del 17%, y en España del 14,8%, siendo bastante similar a la media global y bastante por encima de la media europea (8%). Además, cabe resaltar que la mayor prevalencia de DPP se da en Oriente Medio (26%)4,8.

La DPP la puede padecer la madre, pero afectará de forma negativa al recién nacido, que puede ver resentida su salud y cuidados por la situación en que se encuentra su madre.

Todo ello deriva en un mayor número de atenciones hospitalarias del bebé. Es por ello, que existe evidencia de un aumento de la mortalidad infantil en aquellos casos en que la madre padece DPP, aunque debe ser estudiado en profundidad para ver en qué medida esta se ve aumentada respecto a madres sin DPP 9.

La DPP presenta una gran variedad de síntomas, como irritabilidad, ansiedad, problemas para conciliar el sueño, problemas de atención, concentración y memoria, alteración del apetito, anhedonia, autodesvalorización y autorreproches, dificultad para vincularse con el bebé, dificultades en la lactancia, sentimientos de culpa o ideación suicida, entre muchos otros 1,5,6,10.

Es muy importante la formación del vínculo materno-filial, por lo que las intervenciones deberían comenzar desde la gestación, con masajes terapéuticos, técnicas de relajación o practicar ejercicio físico.

Como intervenciones postparto, se puede hablar de pedir ayuda con las tareas y el cuidado del bebé, comunicación con la pareja y la familia, realización de talleres o cursos sobre depresión para concienciar sobre este trastorno y actuaciones que favorecen la disminución de la ansiedad11.

El diagnóstico es clínico y se realiza mediante una entrevista clínica, en la que debe brindarse un ambiente de seguridad y respeto, que permita la adecuada expresión emocional, indispensable para el tratamiento.

Destaca la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo (EPDS), diez preguntas relacionadas con el comportamiento de la puérpera durante los siete días anteriores, indagando si ha presentado algún sentimiento de desánimo, estrés o desaliento que pueda afectar su desenvolvimiento ante la tarea de atención y cuidado del recién nacido10,12.

El tratamiento de la DPP se divide en: terapia psicológica y farmacología.

La terapia psicológica puede ser individual o en grupo (grupos de apoyo emocional y práctico para madres lactantes)

El tratamiento farmacológico se basará en antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina, nortriptilina o los ISRS. Sin embargo, el miedo a los efectos adversos en el bebé pone en duda la decisión de la madre para aceptar el tratamiento.

Estudios recientes, Estados Unidos ha probado la eficacia de la brexanolona como antidepresivo para mujeres con DPP e historial previo de la misma, evitando el largo periodo de toma de otros fármacos y la respuesta limitada a los mismos1,6,10,13.

Las visitas domiciliarias dirigidas por enfermeras, su presencia, la escucha empática y su buena atención producen un efecto positivo en las madres con DPP.

La mayoría de enfermeras de AP no tienen un gran conocimiento de la DPP o sus síntomas, sin embargo, está demostrado que son capaces de identificar muchos factores relacionados con la enfermedad.

Además, recibir atención de una enfermera comunitaria entrenada en métodos de detección de síntomas depresivos y del desarrollo de una intervención psicológica tiene un efecto positivo en la prevención de la DPP 14.

 

OBJETIVOS

Aumentar la visibilidad e importancia de la depresión postparto (DPP): Resaltar la prevalencia y gravedad de la DPP, dado que, a pesar de su frecuencia y el número de estudios existentes, sigue siendo un tema subestimado en la sociedad.

Fomentar la detección precoz: Promover un cribado más exhaustivo para identificar tempranamente la DPP y mejorar la intervención.

Incrementar el conocimiento entre los profesionales sanitarios: Asegurar que los profesionales de la salud estén bien informados sobre la DPP, incluyendo las últimas novedades en prevención y tratamiento, para mejorar la calidad de vida tanto de las madres como de sus hijos.

Contrarrestar la idealización del embarazo y el parto: Abordar la idealización cultural del embarazo como una experiencia exclusivamente positiva, destacando la importancia de reconocer y tratar los problemas de salud mental como la DPP.

 

METODOLOGÍA

La metodología principal utilizada en la redacción del artículo es la revisión bibliográfica, que permitió reunir y analizar información relevante y actualizada sobre la depresión postparto.

Esta metodología implica la recopilación, análisis y síntesis de información relevante de diversas fuentes, como estudios científicos, artículos, revisiones sistemáticas y bases de datos médicas.

Primero se seleccionaron las fuentes, posteriormente se realizó un análisis comparativo, comparando la incidencia y los factores de riesgo de la DPP en diferentes estudios siempre desde el enfoque de la evidencia actual.

RESULTADOS

A lo largo de la revisión bibliográfica realizada, se han podido identificar varias similitudes en los diferentes estudios.

En el artículo realizado por Meléndez M, Díaz M, Bohorjas L, et al se aprecia una incidencia de DPP del 34.46%, representando las adolescentes un 16.89% y las adultas 57%. Mientras que en el estudio de Shorey S, Yin Ing CC, Debby Ng E, et al. muestra una incidencia de un 12%, aunque la prevalencia general fue del 17%.

Según Meléndez M, Díaz M, Bohorjas L, los factores de riesgo más frecuentes son el desempleo, complicaciones obstétricas, estrato social IV y embarazo no deseado. A pesar de que uno de los factores de riesgo para la DPP es la falta de apoyo familiar, el estudio descrito por González-González A, Casado-Méndez PR, Molero-Segrera M, et al afirma que existe mayor prevalencia en las mujeres casadas. Además, este artículo defiende también las condiciones sociales como principal factor de riesgo.

En el tratamiento se aprecia el uso de antidepresivos asociado a otros grupos farmacológicos, así como a la psicoterapia, cada vez más usada, según Marbi Camps M. Además, JR S. estudia la Brexanolona, un antidepresivo con mayor eficacia que el resto de antidepresivos actualmente usados y menos efectos adversos.

Respecto a las escalas de valoración utilizadas, Rodríguez-Muñoz MF, et al destaca el PDI- R y demuestra que puede utilizarse para detectar factores de riesgo durante el embarazo. Por otro lado, el estudio de Fernández Vera JK destaca la EPDS para determinar la prevalencia de DPP en puérperas. También Marbi Camps M, emplea esta escala en su estudio, afirmando que es la más eficaz para realizar un correcto diagnóstico.

CONCLUSIONES

La DPP es un trastorno de alta prevalencia, que produce alteraciones en varias dimensiones (física, psíquica y social) y afecta tanto a la madre como al recién nacido. No está claro el factor etiológico, pero sí hay factores de riesgo asociados, como una depresión previa.

Aparece con síntomas como irritabilidad, disminución del interés, dificultad para vincularse con el bebé… y la identificación de estos es clave para la prevención y detección precoz.

El diagnóstico se realiza a través de una entrevista clínica, principalmente aplicando la EPDS. El tratamiento es tanto psicológico como farmacológico, destacando los ISRS, la amitriptilina o la brexanolona, siendo este último novedoso.

Se podría afirmar que faltan estudios acerca de la DPP, especialmente de medidas de prevención y detección precoz, así como de tratamiento, y así poder disminuir el número de casos, ya que como se ha mencionado, no es una patología que influya únicamente a la madre, sino también al recién nacido, al cual le acarrea problemas no solo a corto plazo, sino futuros como un aumento de morbilidades que necesitarán atención sanitaria, así como diversos estudios consideran que incrementa la mortalidad infantil.

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Tamires Alexandre F, Ferreira N, Gomes A, et al. Actuación de enfermería frente a la depresión postparto en las consultas de puericultura. Enferm. glob. 2013; 12 (29).
  3. Meléndez M, Díaz M, Bohorjas L, et al. Depresión postparto y los factores de riesgo. Rev. Salus.UC. 2017; 21(3):7-12.
  4. Rodríguez-Muñoz MF, Vallejo Slocker L, Olivares Crespo ME, et al. Propiedades psicométricas del postpartum depression predictors inventory-revised-version prenatal en una muestra española de mujeres embarazadas. Rev Esp Salud Pública. 2017; 91.
  5. Suárez-Varela Varo I. Impacto de la intervención enfermera dirigida a mujeres embarazadas como medida preventiva de la depresión posparto. NURE Inv. 2012;9(60):21.
  6. Gonzáleza BA, López Telloa V, Merino Salána M, et al. Actualización en depresión postparto. Rev Tiempos de Enfermería y salud. 2017; 3(1).
  7. González-González A, Casado-Méndez PR, Molero-Segrera M, Santos-Fonseca RS, López-Sánchez I. Factores asociados a depresión postparto. Rev Arch Med Camagüey. 2019; 23(6).
  8. Shorey S, Yin Ing CC, Debby Ng E, Yiong Huak C, Wai San WT, Seng CY. Prevalence and incidence of postpartum depression among healthy mothers: A systematic review and meta- analysis. Journal of Psychiatric Research (2018). 2018; 104:235-248.
  9. Jacques N, de Mola Cl, Joseph G, Mesenburg MA, da Silveira MF. Prenatal and postnatal maternal depression and infant hospitalization and mortality in the first year of life: A systematic review and meta-analysis. 2019; 243: 201-218.
  10. Peña Loaiza GX, Pineda Molina JS. La psicoterapia interpersonal como tratamiento para la depresión postparto. Universidad técnica de Machala. 2019.
  11. Rivera Ruiz E. Niveles de prevención en depresión postparto. Universidad de Valladolid. 2017.
  12. Fernández Vera JK, Iturriza Natale AT, Toro Merlo J, Valbuena R. Depresión posparto valorada mediante la escala de Edimburgo. Rev Obstet Ginecol Venez. 2014; 74 (4).
  13. J R S. Use of Brexanolone for Postpartum Depression. Innov Clin Neurosci. 2019; 16(11- 12):32-35.
  14. Marbi Camps M. Atención y actuación de enfermería frente a la depresión postparto. Musas. 2017; 2 (1): 57-8.

 

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