Detección precoz de depresión mayor en ancianos en consulta de atención primaria por parte de personal de enfermería.

9 septiembre 2023

AUTORES

  1. Andrea Pomar Clavel. Enfermera CS Santa Isabel.
  2. Noelia Lahoz Cirajas. Enfermera CS Casetas.
  3. María Agreda Fortuño. Enfermera EAP.
  4. Laura Alquézar Serrano. Enfermera EAP.
  5. Sara Castells Escartí. Enfermera EAP.
  6. Silvia Gascón Martín. Enfermera EAP.

 

RESUMEN

La depresión en el anciano se está convirtiendo en un importante problema de salud pública caracterizada por una mayor gravedad y un elevado riesgo de suicidio. Aunque la depresión es uno de los problemas mentales más comunes en personas mayores de 65 años, no se identifica adecuadamente. Este trastorno afectivo produce alta morbilidad, mortalidad e impacto económico. El diagnóstico puede verse dificultado por la coexistencia de otras patologías en esta edad y por la normalización de los acontecimientos de la vejez como inevitables. Con este motivo, queremos dotar a enfermería, por el contacto que tiene con este grupo etario, de los adecuados conocimientos que le ayude en la identificación precoz de la depresión en personas mayores de 65 años.

PALABRAS CLAVE

Depresión, anciano, enfermería.

ABSTRACT

Depression is a mental illness that occurs, among other symptoms, with mood variation. In the elderly, depression is becoming a major public health problem characterized by increased severity and elevated risk of suicide. Although depression is one of the most common mental health problems in people over the age of 65, it is not properly identified. This affective and mood disorder produces high morbidity, mortality, and economic impact. Diagnosis may be hampered by the coexistence of other pathologies at this age and the normalization of the events of old age as inevitable. For this reason, we want to provide nursing, due to the touch it has with this age group, with a simple and useful tool to help in the early identification of depression in people over 65 years of age.

KEY WORDS

Depression, elderly, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

El presente artículo tiene como objetivo visibilizar la depresión mayor en ancianos y ayudar a la detección precoz por parte del personal de enfermería especialmente en atención primaria.

En este artículo monográfico se ha realizado una búsqueda bibliográfica con el objetivo de encontrar la mejor evidencia disponible en cuanto a la depresión mayor en ancianos y su abordaje en atención primaria especialmente por parte de enfermería.

Se ha realizado una búsqueda en diferentes bases de datos PubMed, Scielo, Cuiden. Otro recurso empleado ha sido Google Académico. Las palabras clave utilizadas han sido “depresión”, “anciano” y “enfermería”. Para la selección de artículos se han establecido unos límites, siendo los siguientes criterios de inclusión; artículos publicados en los últimos años, en inglés o español y con acceso gratuito. Posteriormente se han leído de forma detallada para poder hacer una síntesis de la información.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vejez es el período de la vida en el cual el menoscabo de las funciones mentales y físicas se hace cada vez más manifiesto en comparación con períodos anteriores.1

La transición demográfica es un proceso que se ha estado desarrollando desde hace varios años en el mundo, el cual ha generado importantes cambios demográficos que se evidencian en la inversión de la pirámide poblacional, acompañada del aumento de la proporción de ancianos dentro de los países. Sumado a los cambios demográficos ya descritos, los cambios sociales y en salud pública han modificado la prevalencia de las enfermedades en los ancianos. Dentro de estos, se ha visto una disminución progresiva de la incidencia de enfermedades infecciosas y un aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles. Por otro lado, entre más años tenga un anciano, hay una mayor prevalencia e incidencia de patología mental. De este último grupo, se debe hacer hincapié en el trastorno neurocognitivo de diferentes etiologías, y no menos importante, los trastornos del afecto como la depresión y la ansiedad2.

La depresión se encuadra dentro del marco de los trastornos afectivos (del humor) cursando con síntomas muy amplios. Dichos síntomas pueden ir desde lo puramente sentimental – tristeza, pesimismo, ánimo bajo – hasta síntomas somáticos, dando anomalías en la entrevista diagnóstica3.

Etiopatogenia:

Respecto a la etiopatogenia de la depresión en los ancianos los factores influyentes son los mismos (neuroquímicos, genéticos y psicosociales) que en otros grupos de edad, aunque en este grupo poblacional, los factores precipitantes de carácter psicosocial y somático tienen mayor relevancia en comparación con otros grupos poblacionales2.

Al evaluar los acontecimientos vitales adversos capaces de desencadenar un trastorno anímico en el anciano, destaca por su mayor prevalencia el duelo, seguido por la jubilación, con la consiguiente pérdida de estatus social y económico, el rechazo de la familia, la precariedad económica, el impacto psicológico de los trastornos somáticos invalidantes y las enfermedades que tienen otros miembros de la familia. Finamente, no hay que olvidar la gran incidencia del desencadenamiento somático de las depresiones seniles2,4.

Diagnóstico:

El gran problema diagnóstico de la depresión y de las enfermedades mentales es la no existencia de un síntoma definitorio que marque el diagnóstico de certeza deseado. Esta es la razón por la que aparece el llamado signo “Fenómeno de iceberg”, en el que un gran número de depresiones nunca llegan a ser tratadas. Además, comparando con otras enfermedades crónicas cuanto más temprana sea la intervención, mejor será la evolución. Por ello el tratamiento debe ser lo más precoz posible3.

El diagnóstico de la depresión senil sigue siendo fundamentalmente clínico, el cual se basa, a su vez, en la anamnesis y en la exploración del paciente para identificar los síntomas depresivos. Un importante factor que interfiere negativamente a la hora de establecer el diagnóstico de depresión senil es la creencia muy extendida, no sólo en la comunidad, sino también entre el colectivo sanitario, de que la depresión es la consecuencia lógica del envejecimiento, creencia que en absoluto es respaldada por datos clínicos y epidemiológicos2.

Si bien el síntoma básico es la tristeza vital, el anciano normalmente expresa su malestar como aburrimiento, apatía o indiferencia, sin que necesariamente el estado anímico sea obligatoriamente vivenciado como la mencionada tristeza. La anhedonia es el síntoma más temprano de depresión. Frecuentemente, junto con la tristeza, aparece un sentimiento de angustia, que puede reflejarse tanto a nivel psíquico (nerviosismo, inquietud interior) como somático (cefaleas de tensión, bolo esofágico, meteorismo, diarreas, tensión muscular, etc.). Otros síntomas característicos son la irritabilidad y la lentitud en el pensamiento; el paciente tiende a sentirse inseguro, se infravalora y se hace autorreproches2.

Finalmente, conviene destacar el alto riesgo de suicidio detectado en los enfermos con depresión senil, estimado en cuatro veces mayor que en individuos deprimidos de menor edad. La alta prevalencia de enfermedad depresiva en los ancianos con tentativas suicidas, en comparación con otras enfermedades, justifica el compromiso de los profesionales de la salud para detectar la posible presencia de conducta autolítica y proceder a un tratamiento vigoroso y a la vigilancia estrecha a cargo de los familiares del enfermo. Factores que se asocian con un alto riesgo suicida son: ausencia de apoyo familiar, mala salud física, alcoholismo asociado, sentimiento de culpa, historia de anteriores intentos suicidas y presencia de anestesia afectiva (sentimiento de falta de sentimiento)2.

Tratamiento:

El tratamiento de la depresión en ancianos engloba también la asistencia multidisciplinar a través de programas de intervención óptimos. Un ejemplo es la actividad física moderada. La práctica del ejercicio físico se relaciona con el bienestar y la vida saludable. Así pues, se pueden clasificar los beneficios de la actividad física en fisiológicos (mejora de los sistemas cardiovascular, respiratorio, músculo-esquelético, locomotor) y psicológicos. Por lo tanto, durante el envejecimiento, la movilidad física representa un buen tratamiento adyuvante para problemas físicos y desórdenes mentales como la depresión y la ansiedad. Se recomienda considerar los psicofármacos y la psicoterapia en el tratamiento de la depresión en ancianos. Además diversas terapias como la electro-convulsiva, adecuados hábitos dietéticos y la movilidad física mejoran claramente los síntomas de depresión geriátrica. Las actividades físicas más recomendadas en el adulto mayor son caminar (150 minutos de actividad moderada a la semana, o 75 minutos de actividad intensa a la semana), ejercicios gimnásticos, natación e ir en bicicleta3,6.

Se entiende que el abordaje de enfermería es indispensable para brindar una atención de calidad al anciano. La cercanía que enfermería tiene con los pacientes posibilitará una mejor valoración a través de la detección precoz de los síntomas, así como la realización adecuada de los diagnósticos correspondientes3,6.

Intervenciones de enfermería en atención primaria:

Aunque la atención a la depresión es una tarea frecuente en Atención Primaria, siguen existiendo carencias significativas en el manejo y abordaje de estos pacientes. Esto conlleva que a menudo, los resultados clínicos obtenidos no sean satisfactorios.

La alta prevalencia, el impacto asociado y la existencia de obstáculos en el manejo adecuado hacen pensar en la necesidad de mejorar las intervenciones terapéuticas. La bibliografía consultada demuestra que la participación del profesional de enfermería en el manejo y abordaje de la depresión en Atención Primaria mejora los resultados clínicos de la depresión . El profesional de enfermería se sitúa en una posición estratégica en este enfoque asistencial, orientándose hacia una atención integral centrada en el paciente y proporcionando apoyo al autocuidado y al fortalecimiento de sus propias capacidades, además de ejercer como agente clave en los procesos de continuidad asistencial. En este programa, el profesional de enfermería lleva a cabo las funciones de valoración, soporte psicoeducativo, planificación de cuidados, seguimiento clínico activo y sistemático y vigilancia del cumplimiento terapéutico. Asimismo, la enfermera asume una función de apoyo al paciente en el recorrido por los diferentes ámbitos del sistema asistencial5.

  • Valoración:

La valoración geriátrica integral consiste en la recogida, interpretación y organización de información sobre el paciente, familiares y entorno. En esta etapa, se busca conocer que necesidades básicas están alteradas y en qué medida. En el anciano, la valoración debe realizarse con un enfoque amplio, puesto que, con frecuencia, la depresión se presenta de forma atípica e inespecífica. El método más adecuado para la recogida de datos es la entrevista clínica5.

Durante la entrevista el profesional de enfermería debe dejar a un lado los prejuicios sociales, establecer la construcción de una relación terapéutica, valorar la esfera biopsicosocial del paciente y explorar el riesgo potencial de suicidio que existe5.

Además, hay escalas que valoran la salud mental en los ancianos como la escala de depresión de Hamilton, la escala de Depresión Geriátrica Yesavage, la escala de ansiedad y depresión de Goldberg (EADG) y la escala de depresión de Montgomery-Asberg (MADRS)3.

  • Soporte psicoeducativo:

Los principales objetivos que persigue la psicoeducación son la autonomía, la promoción del autocuidado y la toma de decisiones por parte del paciente. Los contenidos psicoeducativos que se incluyen son los siguientes:

Información sobre la propia enfermedad: Uno de los aspectos que el paciente mayor deprimido considera como más importante es el derecho a estar debidamente informado sobre su enfermedad. Proporcionar información veraz y comprensible tiene como objetivos posibilitar la participación del paciente en las decisiones que afectan a su salud y combatir el estigma y los prejuicios asociados a la depresión. Es necesario aclarar al paciente las dudas que pueda tener sobre la depresión. Debemos evitar dar falsas esperanzas indicando que no se trata de una enfermedad aguda, que la recuperación será progresiva y que existe la posibilidad de recaídas5.

Educación sobre el tratamiento y la necesidad de la adherencia al mismo: En este apartado, se incluye información sobre las opciones terapéuticas tanto psicológicas como farmacológicas disponibles5.

Papel de la familia y allegados del paciente: El profesional de enfermería debe explicar al paciente como la depresión puede influir negativamente en el conjunto familiar. El profesional de enfermería debe planificar intervenciones para reducir este impacto y dada la influencia positiva del apoyo familiar, promover una implicación de estos como agente activo en el proceso terapéutico, aconsejando y orientando sobre el papel de la familia en la relación con el paciente, señalando qué es lo que puede hacer ésta para ayudarle y también qué conductas o actitudes son las correctas y cuáles deberían ser evitadas5.

  • Plan de cuidados:

Una vez realizada la valoración y proporcionado una serie de estrategias educativas, el profesional de enfermería debe realizar un plan de cuidados acorde a las necesidades de salud del paciente anciano5.

  • Seguimiento clínico y vigilancia del cumplimiento terapéutico:

El seguimiento clínico es una actividad esencial en el manejo y abordaje de la depresión, ya que uno de los aspectos más positivos para el paciente es sentirse atendido y escuchado. Mediante el seguimiento, el profesional de enfermería puede comprobar la efectividad de las intervenciones de enfermería propuestas y realizar o introducir modificaciones oportunas teniendo en cuenta la evolución del paciente. Gracias a esto, se consigue que tanto el paciente como el profesional de enfermería se impliquen en este proceso. Uno de los aspectos más importantes del seguimiento es la vigilancia del cumplimiento terapéutico. El profesional de enfermería puede utilizar diferentes métodos de evaluación de la adherencia terapéutica. Debido a que la mayoría de los ancianos toman polimedicación, el más utilizado en Atención Primaria es el Test de Adherencia Terapéutica5.

 

CONCLUSIÓN

La transición demográfica es un proceso irreversible que aumenta de forma significativa la proporción de ancianos en el mundo, se debe hacer hincapié en el bienestar físico y mental de estos, mediante la prevención de enfermedades por medio de herramientas como la actividad física y la alimentación adecuada, con el fin de promover un envejecimiento exitoso.

La depresión se encuadra dentro de las enfermedades mentales más comunes en las que el paciente pasa por un proceso muchas veces difícil de aceptar teniendo el diagnóstico precoz un papel muy importante. Desde atención primaria se debe realizar un abordaje global a los pacientes mayores con depresión para que las intervenciones de enfermería sean eficaces. Cabe destacar que enfermería tiene un papel indispensable en la detección precoz de los síntomas, la realización de diagnósticos enfermeros y la ejecución correcta de las actividades de enfermería.

Se deberán reforzar las herramientas diagnósticas y de tratamiento para la enfermedad mental, pero sobre todo valorar los factores de riesgo modificables para estas patologías, como lo son los factores sociales, los económicos y los demográficos de cada uno de los ancianos de un país.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Morales Restrepo SA, Chavarro Carvajal DA. Una visión holística de la depresión en adultos mayores colombianos. Univ. Med. 2021; 62(1)
  2. Adela Emilia Gomez Ayala. La depresión en el anciano. Clínica y tratamiento. OFFARM 2007; 26(9)
  3. Ainhoa Cabrerizo Idiazabal. Detección precoz de depresión en personas mayores de 65 años [trabajo fin de grado]. Pamplona (España): UPNA; 2020
  4. American Psychological Association [APA]. (2014). Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5)
  5. Andrea Marín Escribano. Intervenciones de enfermería en personas mayores con depresión [trabajo fin de grado]. Valladolid (España): UVa; 2020
  6. Gómez Conte, R y Cases Jordán, C. Plan de cuidados para pacientes con depresión: a propósito de un caso. [Revista en internet Ene De Enfermería]. 2020 [citado en 1 de junio de 2023]; 14 (3). Disponible en: http://www.ene-enfermeria.org/ojs/index.php/ENE/article/view/113

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos