Dolor abdominal y tumor ovárico: manejo integral y multidisciplinario

7 abril 2025

 

AUTORES

  1. Yolanda Naya Mateu. Licenciada en Medicina Familiar y Comunitaria. Doctora del Centro de Salud Casetas. Zaragoza, España.
  2. Inés Galve Franco. Graduada en Enfermería UNIZAR y Máster de Urgencias y Emergencias USJ. Enfermera de quirófano Hospital Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. José Carlos Espín Giménez. Graduado en Enfermería y Máster en Bioética. Enfermero de quirófano en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Francisco José Ortega Teruel. Graduado en Enfermería. Enfermero de UCI Polivalente Hospital Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Javier José Bermúdez Cervilla Residente de Oftalmología, Hospital Miguel Servet. GIMSO. Zaragoza, España.
  6. Paola Borraz Luño. Graduada en Enfermería. Enfermera de Cardiología Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Este caso clínico describe el manejo integral y basado en la evidencia de un tumor ovárico en una mujer de 45 años. Se aborda desde la presentación inicial de los síntomas hasta la intervención quirúrgica y la quimioterapia adyuvante, destacando la importancia de un diagnóstico temprano, un enfoque multidisciplinario y un seguimiento a largo plazo en el tratamiento de los tumores ováricos en mujeres. En este caso, la paciente ha mostrado una respuesta favorable al tratamiento, y hasta la fecha, no se han detectado signos de recurrencia durante los 8 meses de seguimiento posterior.

PALABRAS CLAVE

Neoplasias ováricas, diagnóstico, tratamiento combinado, farmacoterapia, evolución clínica.

ABSTRACT

This clinical case describes the comprehensive, evidence-based management of an ovarian tumor in a 45-year-old woman. It covers the initial presentation of symptoms, surgical intervention, and adjuvant chemotherapy, highlighting the importance of early diagnosis, a multidisciplinary approach, and long-term follow-up in the treatment of ovarian tumors in women. In this case, the patient has shown a favorable response to treatment, and to date, no signs of recurrence have been detected during the 8 months of follow-up.

KEY WORDS

Ovarian neoplasms, diagnosis, combined modality therapy, drug therapy, clinical evolution.

INTRODUCCIÓN

El cáncer de ovario es la cuarta neoplasia en frecuencia entre los cánceres ginecológicos (después del cáncer de mama, endometrio y cérvix) pero es el de mayor mortalidad debido a la gran dificultad que existe para un diagnóstico y tratamiento precoz:

  • Por la ausencia de síntomas específicos en los estadios iniciales.
  • Por la localización inaccesible de los ovarios.
  • Por el conocimiento limitado de su historia natural.

 

Por ello un porcentaje muy alto de los casos, aproximadamente un 80%, se diagnostican ya en estadios avanzados (III – IV), sólo un 10-20% de los casos se diagnostican en fase precoz siendo entonces fácilmente operables y con un mejor pronóstico. La edad media de aparición más frecuente es entre los 45-75 años.

El cáncer de ovario es por tanto una neoplasia ginecológica que representa un desafío significativo en términos de diagnóstico y tratamiento precoz dada su presentación clínica insidiosa y la falta de herramientas de detección efectiva en las etapas tempranas contribuyendo por ello a diagnósticos frecuentes en estadio avanzados.

En este contexto la atención médica multidisciplinaria y la aplicación de terapias basadas en evidencia científica son esenciales para mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida de las pacientes.

Factores de riesgo asociados con el cáncer de ovario:

La edad y la historia familiar del cáncer de ovario tienen el triple de riesgo de enfermedad siendo mayor en aquellas mujeres con familiares en donde el diagnóstico se ha realizado alrededor de los 50 años.

Se consideran mujeres de riesgo elevado las que tienen uno o más familiares de primer grado1 con esta enfermedad. Existe también un tipo de cáncer hereditario de mama y ovario2 que es debido a mutaciones en el gen BRCA (BRCA1/BRCA2). También existe el llamado síndrome de Lynch3 (cáncer hereditario de colon no polipósico) el cual supone el origen del cáncer de ovario en un 2-3% de los casos.

Factores hormonales o reproductivos: Parece existir una relación entre el número de ciclos ováricos en la vida de la mujer y el riesgo de cáncer de ovario. En este sentido podrían aumentar este riesgo la menopausia tardía, la menarquia temprana, la infertilidad, o tener el primer hijo después de los 30 años. También parece aumentar la incidencia de cáncer de ovario en las mujeres expuestas a tratamientos estimulantes de la ovulación en relación al uso de tratamientos para la fertilidad.

Factores protectores relacionados con el cáncer de ovario:

Factores hormonales o reproductivos: Parecen ser factores protectores del cáncer de ovario aquellos que disminuyen el número de ciclos ovulatorios como la menopausia precoz, la menarquia tardía, la multiparidad, la lactancia materna y el consumo de anticonceptivos.

En menor medida la histerectomía y la ligadura de trompas parecen también tener un efecto protector.

Los estilos de vida también juegan un papel importante protector en la etiología del cáncer de ovario (el ejercicio físico, dieta baja en grasas, la toma de carotenos….). El índice de masa corporal alto podría ser un factor riesgo asociado al cáncer de ovario.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

CLÍNICA:

Mujer de 45 años previamente sana, sin antecedentes médicos de interés y sin historial familiar de cáncer ginecológico que acude a urgencias hospitalarias por cuadro de dolor abdominal progresivo junto con distensión, hinchazón y sensación de plenitud abdominal además de referir alteraciones y cambios en su patrón menstrual en los últimos 4-5 meses, sin pérdida de peso significativa.

EXPLORACIÓN FÍSICA:

Reveló una masa abdominal palpable en zona pélvica derecha dolorosa.

ESTUDIOS DIAGNÓSTICOS:

Ante los hallazgos de una masa abdominal palpable y dolorosa localizada en la zona derecha de la pelvis se realizó una ecografía pélvica1 que mostró una masa ovárica derecha sólida con características sospechosas y sugerentes de malignidad pero con ausencia de ascitis por lo que a continuación se realizó un TAC Abdomino-Pélvico2 para confirmar la presencia de la masa ovárica derecha el cuál proporcionó información más detallada sobre las características de malignidad de dicha masa ovárica derecha descartándose a la vez también posibles áreas de extensión por encima de las palas ilíacas (diseminación de la enfermedad fuera la pelvis en el retroperitoneo) y sin afectación local y de órganos adyacentes.

Los análisis de sangre3 revelaron un aumento del marcador tumoral CA-125 (glicoproteína de alto peso molecular que se expresa en los tumores epiteliales de ovario), de 83 U/ml. (se consideran valores normales hasta 35 U/ml.) aumentando así también la sospecha de malignidad de dicha masa ovárica derecha.

Ante todos estos resultados se realizó una laparotomía exploratoria4 tanto para una evaluación más detallada de toda la cavidad abdominal como estudio prequirúrgico como para la recogida de toma de muestras (biopsias) para el diagnóstico histopatológico y de confirmación de dicha masa ovárica derecha como de las zonas adyacentes a ella. Se realizó una exploración cuidadosa de la cavidad abdominal tanto de la pequeña pelvis como del abdomen superior con un examen sistemático de todos los órganos y espacios intraperitoneales sin omitir los ganglios retroperitoneales y el espacio subdiafragmático derecho resultando toda la exploración de la cavidad abdominal normal exceptuando la existencia de la masa ovárica derecha. También se realizaron lavados peritoneales con suero fisiológico de toda la cavidad abdominal cuyo líquido se recogió para su estudio también citológico. La laparotomía exploratoria confirmó así la existencia de una masa ovárica derecha sin afectación pélvica ni ascitis.

El diagnóstico histopatológico de la masa ovárica derecha confirmó la existencia de un Cistoadenocarcinoma Seroso que constituye la variedad más frecuente (40-60%) de tumor ovárico maligno de todos los carcinomas de gónada femenina, en un estadio IA según el sistema de estadificación FIGO (International Federation of Gynecology and Obstetrics) que indica crecimiento limitado a un solo ovario, sin tumor en la superficie externa con cápsula intacta.

El estudio de extensión se completó con una Resonancia Nuclear Magnética abdominal y una Gammagrafía ósea, sin detectar imágenes sugestivas de metástasis a distancia. Estos resultados permitieron orientar el tratamiento a seguir.

TRATAMIENTO:

El tratamiento de elección de los tumores ováricos es fundamentalmente quirúrgico5, en este caso se realizó una histerectomía total con doble salpingoovariectomia.

El cáncer de ovario es sensible a la quimioterapia6, la administración de la asociación de dos quimioterápicos (poliquimioterapia), según los estudios científicos, obtienen mejores resultados que con la administración de uno solo (monoquimioterapia). Por lo que a la paciente posteriormente de la intervención quirúrgica se le realizó tratamiento con quimioterapia adyuvante basada en la histología y estadio del tumor con Cisplatino y Ciclofosfamida (6 ciclos cada 25 días). La paciente presentó una buena tolerancia al tratamiento quimioterápico obteniendo unos resultados favorables, experimentándose progresivamente una disminución significativa de los niveles del marcador tumoral CA-125 hasta su normalización (32 U/ml.).

ASPECTOS PSICO-SOCIALES:

Además de los aspectos clínicos, la atención integral a pacientes con tumores ováricos debe abordar los aspectos psicosociales. El impacto emocional de un diagnóstico de cáncer y el tratamiento agresivo suelen ser significativos. La paciente recibió apoyo psicológico y se le ofreció acceso a recursos de apoyo, como grupos de apoyo, para abordar las dimensiones emocionales de su situación.

EVOLUCIÓN:

El seguimiento se centró en la monitorización y control regular de la paciente mediante estudios de imagen (Ecografía pélvica / TAC abdominopélvico) y análisis de sangre (hemograma, perfil hepático y renal) y de los marcadores tumorales (CA-125). Hasta el momento actual, 8 meses después, no se han observado signos de recurrencia y continúa respondiendo positivamente a los tratamientos recibidos con niveles del marcador tumoral CA-125 dentro de los límites normales pero es crucial continuar con el seguimiento a largo plazo.

DISCUSIÓN

La presentación de este caso destaca la importancia de la precisión diagnóstica precoz y el manejo coordinado multidisciplinar en mujeres con tumores ováricos. La Ecografía y la Tomografía computarizada desempeñaron un papel crucial en la identificación y caracterización de la masa, mientras que la determinación de los niveles de CA-125 proporcionó información adicional para guiar el diagnóstico y la planificación del tratamiento a seguir.

La Laparotomía exploratoria permitió una evaluación completa de la cavidad abdominal y la toma de biopsias previamente a la resección quirúrgica de la masa ovárica, que es el tratamiento primordial en los tumores ováricos. La elección del régimen de quimioterapia adyuvante se basó en la histología del tumor y el estadio de la enfermedad, siguiendo las recomendaciones actuales4.

Este caso clínico destaca la importancia de un enfoque multidisciplinar en el tratamiento del cáncer de ovario, es esencial para diseñar un plan de tratamiento integral y adaptado a las necesidades específicas de la paciente.

Además de las intervenciones clínicas es crucial para la recuperación y calidad de vida de estas pacientes el abordaje de los aspectos emocionales y psicológicos derivados de esta patología.

CONCLUSIONES

Este caso destaca la complejidad del diagnóstico temprano de los tumores ováricos, de su manejo y de la importancia de realizar un enfoque integral y basado en la evidencia científica. La combinación de técnicas de imagen avanzadas, la evaluación de marcadores tumorales y la colaboración de un equipo multidisciplinario es crucial y fundamental para un diagnóstico preciso y un tratamiento efectivo.

Asimismo, se enfatiza la importancia de un seguimiento a largo plazo para evaluar la respuesta al tratamiento y detectar de manera temprana cualquier signo de recurrencia.

La detección temprana del cáncer de ovario sigue siendo actualmente un desafío, ninguna sociedad científica u organización recomienda el cribado sistemático del cáncer de ovario en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo. Actualmente no existe un cribado y diagnóstico precoz (no se ha demostrado que la realización de pruebas de imágenes pélvicas rutinarias ni la realización de marcadores tumorales como el CA-125 hayan disminuido su mortalidad).

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Timmerman D, Testa AC, Bourne T, et al. Logistic regression model to distinguish between the benign and malignant adnexal mass before surgery: a multicenter study by the International Ovarian Tumor Analysis Group. J Clin Oncol. 2005;23(34):8794-8801.
  2. Outwater EK, Huang AB, Dunton CJ. Adnexal masses: MR imaging features and pathologic correlation. Radiographics. 1995;15(3):583-594.
  3. Jacobs I, Bast RC. The CA 125 tumour-associated antigen: a review of the literature. Hum Reprod. 1989;4(1):1-12.
  4. Colombo N, Sessa C, du Bois A, et al. ESMO-ESGO consensus conference recommendations on ovarian cancer: pathology and molecular biology, early and advanced stages, borderline tumours and recurrent disease. Ann Oncol. 2019;30(5):672-705.
  5. Pignata S, Cannella L, Leopardo D, et al. Chemotherapy in epithelial ovarian cancer. Cancer Lett. 2011;303(1):73-83.
  6. Gynecologic Oncology Group. Long-term follow-up on GOG-114: a randomized trial of postoperative whole abdominal radiotherapy in ovarian carcinoma. Gynecol Oncol. 2005;97(1):90-98.

 

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