AUTORES
- Laura Cañada Osma. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Hospitalización de Psiquiatría de Adultos del Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Miguel Ángel Tonello Gallego. Enfermero del Servicio de Urología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Daniel Rodrigálvarez Utrilla. Enfermero del Servicio de Dermatología, Nefrología y Digestivo del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- María Pilar Legido Román. Enfermera del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Javier Cabrejas Cabrejas. Enfermero del Servicio de Hemodiálisis del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Ariadna Lancis García. Enfermera de la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ), Centro Asistencial de Borja. Zaragoza, España.
RESUMEN
La postmenopausia es una etapa crítica en la vida de las mujeres que conlleva un conjunto de desafíos fisiológicos, entre los que se destacan la pérdida de densidad mineral ósea (DMO), lo que aumenta la probabilidad de fracturas. Este contexto hace que la promoción de la actividad física sea esencial para mejorar la salud en este grupo. La presente revisión sistemática explora la eficacia del ejercicio físico en mujeres postmenopáusicas, enfocándose en su impacto en la densidad ósea, la masa muscular, el equilibrio y la reducción de los riesgos asociados a la osteoporosis.
Los estudios revelaron que los ejercicios de resistencia y de impacto son particularmente eficaces para mejorar la densidad ósea y prevenir la pérdida ósea. Por ejemplo, el entrenamiento de resistencia regular y las actividades de alto impacto, como el salto y la caminata rápida, demostraron mejorar la DMO en la cadera y la columna lumbar, dos áreas críticas para la salud ósea. El ejercicio aeróbico también mostró efectos positivos, particularmente en el equilibrio y la capacidad aeróbica, lo cual es esencial para reducir el riesgo de caídas y fracturas. Además, los entrenamientos de alta intensidad (HIT) y los entrenamientos multimodales de alta intensidad (HIT-MMEX) mostraron una mejora significativa en la fuerza muscular y el rendimiento físico en general.
Sin embargo, algunos estudios también indicaron que los beneficios del ejercicio dependen de varios factores, como la intensidad, la duración y la frecuencia de la intervención. Es fundamental, por lo tanto, establecer protocolos de ejercicio personalizados que consideren las características individuales de cada mujer. La duración de los programas de ejercicio y la supervisión profesional también fueron identificados como factores importantes para maximizar los beneficios.
PALABRAS CLAVE
Ejercicio físico, postmenopausia, osteoporosis.
ABSTRACT
Postmenopause is a critical stage in women’s lives that entails a set of physiological challenges, among which the loss of bone mineral density (BMD) stands out, which increases the probability of fractures. This context makes the promotion of physical activity essential to improve health in this group. The present systematic review explores the effectiveness of physical exercise in postmenopausal women, focusing on its impact on bone density, muscle mass, balance and the reduction of risks associated with osteoporosis.
Studies revealed that resistance and impact exercises are particularly effective in improving bone density and preventing bone loss. For example, regular resistance training and high-impact activities, such as jumping and brisk walking, have been shown to improve BMD in the hip and lumbar spine, two areas critical for bone health. Aerobic exercise also showed positive effects, particularly on balance and aerobic capacity, which is essential for reducing the risk of falls and fractures. Additionally, high-intensity training (HIT) and high-intensity multimodal training (HIT-MMEX) showed significant improvement in muscle strength and overall physical performance.
However, some studies also indicated that the benefits of exercise depend on several factors, such as the intensity, duration, and frequency of the intervention. It is essential, therefore, to establish personalized exercise protocols that consider the individual characteristics of each woman. The duration of exercise programs and professional supervision were also identified as important factors in maximizing benefits.
KEY WORDS
Physical exercise, postmenopausal, osteoporosis.
INTRODUCCIÓN
La menopausia marca el fin de la función reproductiva femenina, generalmente ocurrida entre los 45 y 55 años, y se caracteriza por la disminución de la producción hormonal, particularmente de estrógenos. Esta transición fisiológica afecta a muchas funciones biológicas en el cuerpo, y su consecuencia más destacada es la disminución de la DMO, lo que incrementa el riesgo de fracturas, especialmente en la cadera, la columna y las muñecas. Esta condición afecta a la mayoría de las mujeres postmenopáusicas en todo el mundo, lo que representa una carga significativa tanto para la salud pública como para la calidad de vida de las mujeres.
En este contexto, el ejercicio físico ha surgido como una intervención clave para prevenir o minimizar los efectos negativos de la menopausia sobre la salud ósea. La actividad física no solo ayuda a preservar la DMO, sino que también tiene efectos beneficiosos sobre la masa muscular, el equilibrio y la movilidad, factores cruciales para reducir el riesgo de caídas y fracturas. Numerosos estudios han sugerido que el ejercicio puede ser tan efectivo como los tratamientos farmacológicos en la prevención de la osteoporosis, especialmente cuando se combina con una intervención temprana.
Entre las modalidades de ejercicio que han demostrado ser eficaces en la mejora de la salud ósea y muscular en mujeres postmenopáusicas se encuentran los ejercicios de resistencia, los de alto impacto, el entrenamiento aeróbico y los ejercicios multimodales de alta intensidad. El entrenamiento de resistencia, como el levantamiento de pesas y el uso de bandas elásticas, se ha mostrado efectivo para aumentar la densidad ósea y prevenir la pérdida ósea1. Por otro lado, los ejercicios de impacto, tales como saltos y caminatas rápidas, también son altamente efectivos, ya que inducen un estrés mecánico sobre los huesos, estimulando la formación ósea2,3. El ejercicio aeróbico, que incluye actividades como caminar, correr o nadar, tiene beneficios adicionales al mejorar la función cardiovascular y el equilibrio, dos factores que contribuyen a la reducción del riesgo de caídas4.
A pesar de la creciente evidencia de los beneficios del ejercicio, aún existe una falta de consenso sobre el tipo y la intensidad óptimos de la actividad física necesaria para maximizar los beneficios para la salud ósea en mujeres postmenopáusicas. Los estudios existentes han producido resultados mixtos, con algunos destacando la importancia de los entrenamientos de alta intensidad y otros sugiriendo que los ejercicios de bajo impacto, pero de mayor duración, también pueden ser eficaces. Además, la falta de protocolos estandarizados para la intervención y la heterogeneidad de las muestras estudiadas dificultan la generalización de los resultados.
OBJETIVO
El objetivo de esta revisión sistemática es evaluar la eficacia de diferentes tipos de ejercicio físico en mujeres postmenopáusicas, con un enfoque en la densidad mineral ósea, la masa muscular y la mejora de los factores de riesgo de osteoporosis. Esta revisión tiene como propósito proporcionar evidencia actualizada sobre los beneficios del ejercicio físico en este grupo poblacional y proponer recomendaciones para futuras investigaciones y prácticas clínicas.
METODOLOGÍA
Para la realización de esta revisión sistemática, se llevó a cabo una búsqueda exhaustiva de estudios relevantes en varias bases de datos científicas de acceso público y especializado. Las bases de datos utilizadas fueron PubMed, Scopus y Cochrane Library. Los términos de búsqueda empleados fueron («Exercise»[Mesh]) AND «Postmenopause»[Mesh]) AND «Osteoporosis, Postmenopausal»[Mesh], para identificar los estudios que abordaron los efectos del ejercicio físico en mujeres postmenopáusicas, específicamente en relación con la densidad mineral ósea, la masa muscular, el equilibrio y la prevención de fracturas.
Se incluyeron estudios publicados entre 2010 y 2023 que cumplían con los siguientes criterios de inclusión: (1) estudios clínicos controlados aleatorios (ECA) o metaanálisis de intervenciones de ejercicio en mujeres postmenopáusicas; (2) estudios que midieran parámetros relacionados con la DMO, la masa muscular o el rendimiento físico; y (3) estudios que se centraran en la intervención con ejercicio físico, sin intervención farmacológica asociada.
Se excluyeron estudios que no incluían un grupo control o aquellos con muestras no representativas de mujeres postmenopáusicas. También se excluyeron investigaciones que no presentaban datos sobre las variables principales de interés, como la DMO o la masa muscular.
Después de aplicar los criterios de inclusión y exclusión, se seleccionaron un total de 5 estudios que fueron analizados en profundidad. Estos estudios incluyeron tanto intervenciones a corto como a largo plazo y evaluaron diferentes tipos de ejercicio, como el entrenamiento de resistencia, el ejercicio aeróbico, el ejercicio de alto impacto y los entrenamientos multimodales de alta intensidad. La calidad de los estudios fue evaluada mediante herramientas de valoración crítica específicas para ensayos clínicos y metaanálisis.
RESULTADOS
De los 5 estudios seleccionados para esta revisión, se encontraron evidencias consistentes que respaldan los efectos positivos del ejercicio físico en la salud ósea y muscular de las mujeres postmenopáusicas. Los resultados varían dependiendo del tipo de ejercicio, la intensidad y la duración de las intervenciones, pero en general, el ejercicio fue eficaz para mejorar la DMO, la fuerza muscular y el equilibrio, con beneficios adicionales en la calidad de vida.
Un estudio realizado por Roghani et al. evaluó los efectos de un programa de ejercicio aeróbico de corta duración combinado con carga externa en mujeres postmenopáusicas con osteoporosis. Los resultados mostraron una mejora significativa en la DMO en la columna lumbar y el fémur proximal, así como una mejora en el equilibrio. Este estudio destacó que la combinación de ejercicio aeróbico con resistencia externa tiene un impacto más positivo en la salud ósea que el ejercicio aeróbico solo1.
Por otro lado, un metaanálisis de Kemmler et al. que incluyó 22 ensayos clínicos con mujeres postmenopáusicas, reveló que los ejercicios de resistencia y de alto impacto son particularmente efectivos para aumentar la densidad ósea en la cadera y la columna lumbar. Este metaanálisis sugirió que la intensidad del ejercicio es un factor clave, ya que los programas de ejercicio de alta intensidad mostraron mayores beneficios que los de baja o moderada intensidad2.
El estudio de Riaz et al. analizó los efectos de un entrenamiento multimodal de alta intensidad (HIT-MMEX) en mujeres postmenopáusicas. Los resultados demostraron que este tipo de entrenamiento, que combina ejercicios de resistencia, de equilibrio y cardiovasculares, mejoró significativamente tanto la DMO como la masa muscular. Además, se observó una mejora en el rendimiento físico general, incluyendo la fuerza en miembros inferiores y la resistencia cardiovascular3.
Otro estudio, el ACTLIFE-RCT de Hettchen et al., evaluó los efectos de un programa de ejercicio de alta intensidad de 13 meses en mujeres con osteopenia temprana. Este estudio encontró que la intervención mejoró la DMO y redujo los factores de riesgo de osteoporosis, como la fragilidad muscular y el riesgo de caídas. Las participantes que realizaron ejercicios de alto impacto, como los saltos y las caminatas rápidas, mostraron un mayor aumento en la DMO en comparación con las que realizaron ejercicios de bajo impacto4.
Por su parte, el estudio de ElDeeb et al. sobre vibración corporal, en el que las mujeres postmenopáusicas participaron en un programa de ejercicio con vibración corporal, mostró mejoras en la DMO de la columna lumbar y en el perfil de potencia muscular. Aunque la vibración corporal no fue tan efectiva como los ejercicios de impacto o resistencia, contribuyó positivamente al bienestar muscular de las participantes5.
En general, los estudios revisados coinciden en que los ejercicios de resistencia, de alto impacto y multimodales son los más efectivos para mejorar la densidad ósea y prevenir la osteoporosis en mujeres postmenopáusicas. Además, se observó que los beneficios se incrementan con la duración e intensidad de los programas de ejercicio. Sin embargo, la variabilidad en los protocolos de los estudios sugiere que se necesita más investigación para establecer directrices claras sobre las dosis óptimas de ejercicio para maximizar los beneficios en la salud ósea y muscular de las mujeres postmenopáusicas.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
La postmenopausia representa una etapa de vulnerabilidad para las mujeres, especialmente en lo que respecta a la salud ósea y muscular. La disminución de los niveles de estrógenos, asociada con la menopausia, incrementa el riesgo de desarrollar osteoporosis, una enfermedad caracterizada por la pérdida de DMO, lo que aumenta la probabilidad de fracturas. Además, la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y la disminución de la fuerza y el equilibrio también se convierten en factores de riesgo para caídas y otras complicaciones físicas. En este contexto, el ejercicio físico se ha propuesto como una estrategia eficaz para contrarrestar estos efectos negativos, mejorando la salud ósea, la masa muscular y la calidad de vida de las mujeres postmenopáusicas.
Numerosos estudios han demostrado que el ejercicio físico tiene un impacto positivo en la salud ósea de las mujeres postmenopáusicas. En particular, los ejercicios de resistencia y de alto impacto han mostrado ser los más eficaces para mejorar la densidad ósea, especialmente en áreas como la columna lumbar y la cadera, que son críticas para la prevención de fracturas.
El ejercicio físico parece inducir una serie de respuestas adaptativas en los huesos, como el aumento de la formación ósea y la mejora en la remodelación ósea. Los ejercicios de alto impacto, como los saltos o la caminata rápida, generan una carga mecánica sobre los huesos que estimula la formación de nuevo tejido óseo. Esta adaptación es crucial para prevenir la pérdida ósea asociada con la postmenopausia. A pesar de los beneficios de los ejercicios de alto impacto, es importante tener en cuenta que no todas las mujeres postmenopáusicas tienen la misma capacidad para realizar estos ejercicios, especialmente aquellas con osteoporosis avanzada. Por lo tanto, se recomienda personalizar los programas de ejercicio según las necesidades individuales y la capacidad física de cada mujer.
El ejercicio también juega un papel crucial en la mejora del equilibrio, un factor clave para prevenir las caídas, que son una de las principales causas de fracturas en mujeres postmenopáusicas. La combinación de entrenamiento de fuerza y ejercicio de equilibrio ha demostrado ser especialmente eficaz en la reducción del riesgo de caídas.
A pesar de los numerosos beneficios del ejercicio físico en mujeres postmenopáusicas, la variabilidad en los resultados entre los estudios indica que se necesita más investigación para determinar las dosis óptimas de ejercicio. La intensidad, la duración y la frecuencia de los programas de ejercicio son factores que deben ser cuidadosamente considerados para maximizar los beneficios. Aunque los estudios revisados sugieren que el ejercicio de alta intensidad tiene mayores efectos sobre la DMO y la masa muscular, también se observó que el ejercicio de bajo impacto, como el caminar, puede ser igualmente beneficioso para mejorar la movilidad y el equilibrio, aunque en menor medida en lo que respecta a la salud ósea.
BIBLIOGRAFÍA
- Roghani, T. et al. Effects of short-term aerobic exercise with and without external loading on bone metabolism and balance in postmenopausal women with osteoporosis. Rheumatol Int. 2013;33(2): 291-298.
- Kemmler, W. et al. Effects of Different Types of Exercise on Bone Mineral Density in Postmenopausal Women: A Systematic Review and Meta-analysis. Calcif Tissue Int. 2020;107(5): 409-439.
- Riaz, H. et al. Effects of high-intensity multi-modal exercise training (HIT-MMEX) on bone mineral density and muscle performance in postmenopausal women. J Pak Med Assoc. 2022;72(10): 1904-1908.
- Hettchen, M. et al. Changes in Menopausal Risk Factors in Early Postmenopausal Osteopenic Women After 13 Months of High-Intensity Exercise: The Randomized Controlled ACTLIFE-RCT. Clin Interv Aging. 2021; 11(16):83-96.
- El Deeb, AM. et al. Effect of Whole-Body Vibration Exercise on Power Profile and Bone Mineral Density in Postmenopausal Women With Osteoporosis: A Randomized Controlled Trial. J Manipulative Physiol Ther. 2020 ;43(4):384-393.