AUTORES
- Hugo Escudero Casajus. Servicio de Urgencias, Hospital de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Jaca, España.
- Ignacio Bellosta Soler. Servicio de Pull, Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- María Emilia Statie Statie. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Raúl Tricas Peralta. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Carlota Buen Pueyo. Servicio de Cirugía y Digestivo, Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Irati Cuadrado Noain. Centro de Salud de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Jaca, España.
RESUMEN
Introducción: la vía intraósea (IO) constituye una alternativa de acceso vascular rápida y eficaz cuando la canalización venosa periférica resulta difícil o inviable en el ámbito intrahospitalario, especialmente en situaciones de parada cardiorrespiratoria o shock.
Objetivos: analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia y la seguridad del acceso intraóseo intrahospitalario en situaciones de emergencia, así como identificar sus indicaciones, contraindicaciones y principales complicaciones.
Metodología: se realizó una revisión bibliográfica narrativa en PubMed, Scielo, Dialnet y Cuiden, empleando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) «Infusiones Intraóseas», «Servicio de Urgencia en Hospital» y «Reanimación Cardiopulmonar», combinados mediante operadores booleanos, seleccionando artículos publicados preferentemente entre 2011 y 2026.
Resultados: la vía IO presenta tasas de éxito superiores al 90% en personal entrenado, con tiempos de inserción inferiores a un minuto, y permite la administración de cualquier fármaco o fluido susceptible de ser infundido por vía intravenosa, con niveles séricos equiparables. Las guías de reanimación recomiendan su uso cuando no se logra un acceso intravenoso en un plazo de entre 90 segundos y 2 minutos. Las complicaciones son poco frecuentes (en torno al 1%), siendo la extravasación la más habitual, seguida de la celulitis, la osteomielitis y, más raramente, el síndrome compartimental.
Conclusiones: el acceso intraóseo es una técnica segura y eficaz para su empleo por parte del personal de enfermería en el entorno hospitalario, cuyo correcto manejo requiere formación específica y una adecuada selección del punto de inserción, siendo fundamental su retirada precoz para minimizar el riesgo de complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Infusiones intraóseas, servicio de urgencia en hospital, reanimación cardiopulmonar, enfermería de urgencia, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Introduction: intraosseous (IO) access is a rapid and effective vascular access alternative when peripheral venous cannulation is difficult or unfeasible in the hospital setting, particularly during cardiac arrest or shock.
Objectives: to analyse the available scientific evidence on the efficacy and safety of in-hospital intraosseous access in emergency situations, and to identify its indications, contraindications and main complications.
Methodology: a narrative literature review was conducted in PubMed, Scielo, Dialnet and Cuiden databases, using the Medical Subject Headings (MeSH) terms «Infusions, Intraosseous», «Emergency Service, Hospital» and «Cardiopulmonary Resuscitation», combined through Boolean operators, selecting articles published preferably between 2011 and 2026.
Results: IO access shows success rates above 90% among trained staff, with insertion times under one minute, and allows the administration of any drug or fluid suitable for intravenous infusion, with equivalent serum levels. Resuscitation guidelines recommend its use when intravenous access is not achieved within 90 seconds to 2 minutes. Complications are infrequent (around 1%), extravasation being the most common, followed by cellulitis, osteomyelitis and, more rarely, compartment syndrome.
Conclusions: intraosseous access is a safe and effective technique for use by nursing staff in the hospital setting; its correct management requires specific training and appropriate selection of the insertion site, and early removal is essential to minimise the risk of complications.
KEY WORDS
Infusions, intraosseous, emergency service, hospital, cardiopulmonary resuscitation, emergency nursing, patient safety.
INTRODUCCIÓN
El acceso vascular constituye un pilar fundamental en el manejo del paciente crítico, ya que permite la administración de fármacos, fluidos y hemoderivados necesarios para su estabilización. Sin embargo, en un porcentaje relevante de pacientes —hasta en un 10-15% de los casos graves, según distintas series— la canalización de una vía venosa periférica resulta difícil o directamente imposible, debido a factores como el colapso vascular por hipovolemia, el shock, la obesidad, el edema o el consumo de drogas por vía parenteral.
En este contexto, la vía intraósea (IO) se configura como una alternativa de primera línea. Consiste en la introducción de una aguja o catéter en la cavidad medular de un hueso largo, generalmente la tibia proximal o el húmero proximal en el adulto, aprovechando que la médula ósea está irrigada por un plexo venoso no colapsable que drena directamente a la circulación sistémica a través del sistema venoso central. Aunque su uso se popularizó inicialmente en el ámbito pediátrico durante la década de 1980, dos décadas después las guías de la American Heart Association (AHA) incorporaron formalmente su recomendación también para la reanimación cardiopulmonar del adulto.
Las ventajas más destacadas de la vía IO son la rapidez de canalización, con tiempos de inserción generalmente inferiores a un minuto, y una elevada tasa de éxito, superior al 90% en manos de personal formado1. Se trata además de una vía «no colapsable» en situaciones de shock o de parada cardiorrespiratoria, lo que la convierte en una alternativa especialmente valiosa cuando el tiempo es un factor crítico 1. Prácticamente cualquier fármaco o solución que pueda administrarse por vía intravenosa puede infundirse por vía IO en la misma dosis y con niveles séricos equiparables a los obtenidos por vía periférica o central, tanto en población pediátrica como adulta1.
A pesar de estas ventajas, la vía intraósea no está exenta de riesgos. El uso de dispositivos mecánicos de inserción, cada vez más extendidos en el ámbito hospitalario, ha facilitado su implantación, pero exige igualmente una formación específica del personal de enfermería para minimizar las complicaciones asociadas y garantizar una técnica segura2.
Las guías de reanimación cardiopulmonar recomiendan recurrir a la vía IO cuando no se consigue un acceso intravenoso permeable dentro de un plazo breve —entre 90 segundos y 2 minutos, según la guía consultada— desde el inicio de las maniobras de reanimación, tanto en adultos como en población pediátrica3. Este planteamiento ha sido corroborado por revisiones sistemáticas recientes que comparan la eficacia clínica del acceso IO frente al intravenoso en el contexto del paro cardíaco, cuyos resultados están orientando la actualización de protocolos como el ACLS (Advanced Cardiovascular Life Support10.
Dado que el personal de enfermería de los servicios de urgencias hospitalarias, reanimación y cuidados críticos es, en la mayoría de los casos, quien realiza o participa directamente en la canalización de esta vía, resulta necesario disponer de una síntesis actualizada de la evidencia disponible sobre su eficacia, sus indicaciones y sus riesgos, con el fin de optimizar su uso en la práctica clínica diaria.
OBJETIVOS
Objetivo general:
El objetivo general de este trabajo es: analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia y la seguridad del acceso intraóseo en el ámbito intrahospitalario en situaciones de emergencia.
Objetivos específicos:
Como objetivos específicos se plantean:
- Describir las indicaciones y contraindicaciones del acceso intraóseo en el paciente adulto hospitalizado.
- Estudiar su eficacia en comparación con la vía intravenosa.
- Identificar las principales complicaciones asociadas a su uso y las medidas de enfermería para prevenirlas.
- Señalar los aspectos clave de la técnica de inserción y del cuidado del dispositivo.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa de la literatura científica disponible en las bases de datos PubMed, Scielo, Dialnet y Cuiden, complementada con guías clínicas y documentos técnicos de organismos de referencia en soporte vital.
La búsqueda se llevó a cabo utilizando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y sus equivalentes en Medical Subject Headings (MeSH) «Infusiones Intraóseas» (Infusions, Intraosseous), «Servicio de Urgencia en Hospital» (Emergency Service, Hospital) y «Reanimación Cardiopulmonar» (Cardiopulmonary Resuscitation), combinados mediante los operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron artículos originales, revisiones bibliográficas, guías clínicas y documentos institucionales, publicados preferentemente entre los años 2011 y 2026, en español o inglés, centrados en el acceso intraóseo en el ámbito hospitalario, tanto en población adulta como pediátrica cuando la información resultaba extrapolable. Se excluyeron aquellos trabajos centrados exclusivamente en el ámbito extrahospitalario sin datos aplicables al contexto intrahospitalario, así como los que no aportaban información sobre eficacia, seguridad o complicaciones.
A partir de los documentos seleccionados se realizó una lectura crítica y una síntesis narrativa de los resultados, estructurada en torno a la eficacia de la técnica, sus indicaciones y contraindicaciones, y las complicaciones asociadas a su uso.
RESULTADOS
Indicaciones y contraindicaciones:
La principal indicación de la vía IO en el ámbito hospitalario es la necesidad urgente de un acceso vascular cuando la canalización venosa periférica no es posible o se prevé especialmente dificultosa, como ocurre en la parada cardiorrespiratoria, el shock de cualquier etiología, los grandes quemados o los pacientes politraumatizados con colapso vascular4,5. También resulta útil en pacientes con vías venosas difíciles por obesidad, edema generalizado o consumo de drogas por vía parenteral (Anexo 1).
Entre las contraindicaciones absolutas se encuentran la fractura o el traumatismo óseo en la extremidad seleccionada, un intento previo de vía IO en el mismo hueso, y la presencia de infección, celulitis u osteomielitis en la zona de punción. Como contraindicaciones relativas se citan la osteoporosis, la osteogénesis imperfecta y los tumores óseos en la zona de inserción5,6. En pacientes con traumatismo abdominal grave se recomienda evitar los huesos de las extremidades inferiores, priorizando el húmero proximal5.
Eficacia de la técnica:
La evidencia revisada coincide en señalar que la vía IO ofrece una eficacia comparable a la vía intravenosa, tanto en términos de rapidez de administración de fármacos como de niveles séricos alcanzados1,3. Los tiempos de inserción descritos en la literatura varían entre menos de 60 segundos y algo más de 2 minutos, en función del dispositivo empleado y de la experiencia del profesional 6. Los flujos de infusión oscilan entre 25 y 100 ml/minuto, dependiendo del calibre del catéter y de la presión de infusión utilizada, pudiendo incrementarse mediante el uso de bombas o manguitos presurizadores cuando se requiere la infusión de grandes volúmenes1,6.
Una revisión sistemática reciente centrada en el paro cardíaco extrahospitalario e intrahospitalario ha comparado la efectividad clínica del acceso IO frente al intravenoso, señalando la tibia proximal y el húmero proximal como los puntos de inserción más utilizados y aportando matices relevantes para la actualización de los protocolos de soporte vital avanzado 10. En conjunto, la evidencia respalda el uso de la vía IO como una alternativa rápida y eficaz cuando el acceso intravenoso no puede establecerse dentro de los plazos recomendados por las guías de reanimación3,10.
Complicaciones y cuidados de enfermería:
El índice global de complicaciones asociadas al acceso IO es bajo, situándose en la mayoría de las series en torno al 1% de los casos 7,9. La complicación más frecuente es la extravasación de líquidos o fármacos, generalmente secundaria a una inserción incorrecta de la aguja, que puede derivar en necrosis cutánea o síndrome compartimental si no se detecta a tiempo 7,8. Otras complicaciones descritas, de menor frecuencia, son la celulitis localizada, con o sin osteomielitis asociada —especialmente cuando el dispositivo permanece colocado más de 24 horas—, los abscesos subcutáneos, las fracturas óseas y, de forma excepcional, la lesión del cartílago de crecimiento en población pediátrica7,8,9.
Los cuidados de enfermería resultan determinantes para minimizar estas complicaciones. Entre las recomendaciones más consistentes destacan: comprobar la correcta fijación y estabilidad de la aguja tras la inserción, vigilar de forma periódica la zona de punción en busca de signos de extravasación o inflamación, evitar el uso de apósitos oclusivos que favorezcan la maceración de la piel, mantener una adecuada inmovilización del miembro canalizado y proceder a la retirada del dispositivo tan pronto como se disponga de un acceso venoso definitivo, recomendándose en general no superar las 24 horas de uso, aunque algunos dispositivos permiten prolongarlo hasta 72 horas8,9.
DISCUSIÓN
Los resultados de esta revisión confirman que la vía intraósea constituye una alternativa segura y eficaz para el acceso vascular urgente en el ámbito intrahospitalario, con una evidencia consistente respecto a su rapidez de inserción, su elevada tasa de éxito y la equivalencia de los niveles séricos alcanzados en comparación con la vía intravenosa1,3,10.
Un aspecto especialmente relevante para la práctica enfermera es que, a pesar de su perfil de seguridad favorable, la vía IO no está exenta de complicaciones, siendo la extravasación la más frecuente y, potencialmente, la de mayor gravedad si evoluciona hacia un síndrome compartimental7,8. Esta observación subraya la importancia de una vigilancia clínica activa por parte del personal de enfermería durante todo el tiempo que el dispositivo permanezca colocado, así como de una formación específica y continuada en la técnica de inserción, dado que la experiencia del profesional se relaciona directamente con la tasa de éxito y con la incidencia de complicaciones2,6.
Asimismo, la evidencia revisada respalda que la decisión de recurrir a la vía IO no debería demorarse excesivamente ante la dificultad de canalización venosa periférica, especialmente en contextos de riesgo vital, en línea con las recomendaciones de las guías de reanimación cardiopulmonar que establecen plazos concretos —entre 90 segundos y 2 minutos— para la valoración de esta alternativa3. La incorporación de dispositivos mecánicos de inserción ha facilitado notablemente su implantación en los últimos años, lo que probablemente explica su creciente utilización en los servicios de urgencias y unidades de cuidados críticos.
Este trabajo presenta limitaciones inherentes a una revisión narrativa, entre las que destacan la heterogeneidad de los dispositivos y las técnicas de inserción descritas en los distintos estudios, así como la escasez relativa de ensayos clínicos aleatorizados centrados específicamente en el ámbito intrahospitalario, frente a la mayor disponibilidad de evidencia procedente del entorno prehospitalario y de la reanimación cardiopulmonar.
CONCLUSIONES
Como conclusión, el acceso intraóseo se consolida como una técnica de enfermería rápida, eficaz y segura para el manejo del paciente crítico con dificultad de acceso vascular en el ámbito hospitalario. Su correcto empleo requiere una selección adecuada del punto de inserción, una vigilancia estrecha de posibles complicaciones y su retirada precoz una vez se disponga de un acceso venoso definitivo. Se recomienda seguir promoviendo la formación continuada del personal de enfermería en esta técnica, dada su relación directa con la seguridad del paciente.
BIBLIOGRAFÍA
- Manrique Martínez I, Pons Morales S, Casal Angulo C, García Aracil N, Castejón de la Encina ME. Accesos intraóseos: revisión y manejo. An Pediatr Contin. 2013;11(3):167-73.
- Pérez Díaz A. Vía intraósea en soporte vital. Hygia de Enfermería. 2014;(87).
- Complicación de la vía intraósea en un neonato [Internet]. An Sist Sanit Navar (Scielo); 2012 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0210-56912012000300009
- La vía intraósea como alternativa al acceso vascular periférico en urgencias [Internet]. Revista ASDEC nº 26, Cursos FNN; 2023 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://cursosfnn.com/blogcursosfnn/revistas/revista-asdec-no-26/la-via-intraosea-como-alternativa-al-acceso-vascular-periferico-en-urgencias/
- Vía intraósea: una medida alternativa de urgencia [Internet]. Rev Cuba Med Intensiva Emerg (Scielo Cuba); 2011 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-02552011000600001
- Una alternativa poco habitual: la vía intraósea [Internet]. Enferm Glob (Scielo); 2011 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412011000400014
- Uso de la vía intraósea: indicaciones y complicaciones [Internet]. Ocronos – Revista Médica. Vol VII, nº3; 2024 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://revistamedica.com/uso-via-intraosea-indicaciones-complicaciones/
- Acceso Intraóseo. El gran aliado de la enfermería extrahospitalaria [Internet]. NPunto; 2020 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://www.npunto.es/revista/27/acceso-intraoseo-el-gran-alidado-de-la-enfermeria-extrahospitalaria
- Uso de la vía intraósea en Urgencias: una revisión bibliográfica [Internet]. Ocronos – Revista Médica; 2025 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://revistamedica.com/uso-via-intraosea-urgencias-bibliografica/
- Acceso Intraóseo vs. Intravenoso en el Paro Cardíaco Adulto: ¿Qué nos dice la evidencia? [Internet]. ECCpodcast; 2025 [citado 3 ago 2026]. Disponible en: https://www.eccpodcast.com/138-acceso-intraoseo-vs-intravenoso-en-el-paro-cardiaco-adulto-que-nos-dice-la-evidencia/
ANEXOS
Anexo 1. Indicaciones y contraindicaciones del acceso intraóseo en el paciente adulto hospitalizado
| Indicaciones | Contraindicaciones |
|---|---|
| Parada cardiorrespiratoria sin acceso IV en 90 s-2 min | Absolutas: fractura o traumatismo óseo en la extremidad; intento IO previo en el mismo hueso; infección, celulitis u osteomielitis local |
| Shock de cualquier etiología con colapso vascular | Relativas: osteoporosis, osteogénesis imperfecta, tumores óseos en la zona |
| Vía venosa periférica difícil (obesidad, edema, ADVP) | Huesos de extremidades inferiores en traumatismo abdominal grave (priorizar húmero) |
| Grandes quemados y politraumatizados graves | — |
Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía revisada 4,5,6.
Anexo 2. Complicaciones del acceso intraóseo y cuidados de enfermería asociados
| Complicación | Cuidado de enfermería relacionado |
|---|---|
| Extravasación de líquidos/fármacos | Comprobar fijación y estabilidad de la aguja; vigilancia periódica de la zona de punción |
| Celulitis / osteomielitis | Evitar apósitos oclusivos; retirar el dispositivo antes de 24-72 h según fabricante |
| Síndrome compartimental | Vigilar signos de inflamación, dolor desproporcionado o tensión de la extremidad |
| Fracturas óseas / lesión del cartílago de crecimiento | Selección cuidadosa del punto de inserción y técnica adecuada |
Fuente: elaboración propia a partir de la bibliografía revisada7,8,9.