Vigilancia enfermera de la función del injerto renal durante la hospitalización postrasplante: revisión narrativa

23 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Lucía Lobaco Moreno. Enfermera de la Unidad de Trasplantes de Riñón, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  2. Elisa Pérez Villar. Enfermera del Servicio de Medicina Interna, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  3. Gianela Natalia Zúñiga Meza. Enfermera del Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  4. Walter Alexis Cuenca Armijos. Enfermero. Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  5. Nicoleta Bianca Sentes. Enfermera de la Unidad de Radiología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Adriana Marina Pellicer Gómez. Enfermera de Quirófano, Hospital Materno-Infantil, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

RESUMEN

Introducción: el trasplante renal exige una vigilancia enfermera intensiva durante el postoperatorio inmediato y a lo largo de toda la hospitalización, orientada a optimizar la perfusión del injerto, prevenir complicaciones y detectar de forma precoz el rechazo.

Objetivo: describir, a partir de la evidencia disponible, los cuidados de enfermería dirigidos a la vigilancia de la función del injerto renal durante la hospitalización postrasplante.

Metodología: revisión narrativa de la literatura mediante búsqueda en Dialnet, la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN) y repositorios institucionales.

Resultados: la monitorización horaria de la diuresis, el control seriado de la creatinina sérica, la vigilancia estrecha de la presión arterial y de la presión venosa central, y el control del balance hídrico son las intervenciones clave durante las primeras 48-72 horas, consideradas el periodo más crítico. Posteriormente, la vigilancia se mantiene, aunque con menor frecuencia, durante toda la estancia hospitalaria, incluyendo la monitorización de la inmunosupresión y la detección de signos de disfunción o rechazo del injerto.

Conclusiones: la supervivencia del injerto renal depende en gran medida de una vigilancia de enfermería continua, estructurada y registrada de forma sistemática, que debe adaptar su intensidad a la evolución clínica del paciente sin perder continuidad hasta el alta hospitalaria.

PALABRAS CLAVE

Trasplante de riñón, supervivencia de injerto, cuidados posoperatorios, monitoreo fisiológico, atención de enfermería.

ABSTRACT

Background: kidney transplantation requires intensive nursing surveillance during the immediate postoperative period and throughout hospitalisation, aimed at optimising graft perfusion, preventing complications and detecting rejection early.

Aim: to describe, based on the available evidence, the nursing care directed at surveillance of renal graft function during the post-transplant hospital stay.

Methods: narrative literature review using Dialnet, the Spanish Society of Nephrology Nursing (SEDEN) and institutional repositories.

Results: hourly monitoring of urine output, serial serum creatinine measurement, close monitoring of blood pressure and central venous pressure, and fluid balance control are the key interventions during the first 48-72 hours, considered the most critical period. Surveillance is subsequently maintained, albeit less frequently, throughout the hospital stay, including monitoring of immunosuppression and detection of signs of graft dysfunction or rejection.

Conclusions: renal graft survival largely depends on continuous, structured and systematically documented nursing surveillance, which must adapt its intensity to the patient’s clinical evolution without losing continuity until discharge.

KEY WORDS

Kidney transplantation, graft survival, postoperative care, monitoring, physiologic, nursing care.

INTRODUCCIÓN

El trasplante renal (TR) constituye el tratamiento de elección para la enfermedad renal crónica en estadio terminal, al ofrecer mejor calidad de vida y supervivencia que la diálisis. Sin embargo, la cirugía y la necesidad de una terapia inmunosupresora continuada conllevan riesgos específicos, por lo que las primeras horas postintervención requieren una vigilancia intensiva y continuada4.

Un seguimiento cuidadoso del paciente trasplantado es necesario durante toda su estancia hospitalaria, incluso una vez superado el periodo más crítico de las primeras 48 horas, ya que la evolución de la función renal y la monitorización de la inmunosupresión siguen siendo trascendentales para la supervivencia del injerto2. La evaluación ha de ser continua, estructurada y programada desde el postoperatorio inmediato, registrando de forma sistemática cada dato obtenido3.

Ante la relevancia de esta vigilancia para el pronóstico del injerto, resulta necesario sistematizar la evidencia disponible sobre los cuidados de enfermería en este ámbito, objetivo de la presente revisión narrativa.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica publicada entre 2015 y 2026, mediante búsqueda en Dialnet, la plataforma de Procedimientos y Protocolos de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), ResearchGate y repositorios institucionales latinoamericanos, empleando los descriptores en ciencias de la salud (DeCS/MeSH) «trasplante de riñón» / «kidney transplantation», «cuidados posoperatorios» / «postoperative care», «supervivencia de injerto» / «graft survival» y «atención de enfermería» / «nursing care», combinados con los operadores booleanos AND y OR.

Se incluyeron protocolos de cuidados, revisiones narrativas y guías institucionales centrados en la vigilancia de la función del injerto renal durante la hospitalización, y se excluyeron los trabajos centrados exclusivamente en el seguimiento ambulatorio tras el alta.

RESULTADOS

Vigilancia clínica en el postoperatorio inmediato:

En cualquier caso, las primeras 48 horas son críticas en el cuidado del paciente trasplantado y requieren una vigilancia intensiva, ya sea en la unidad de cuidados intensivos o en la propia unidad de trasplante renal, según la organización de cada centro5. Los objetivos de enfermería en este periodo incluyen asegurar la estabilidad hemodinámica con el fin de preservar la perfusión y optimizar la función del injerto, vigilar el estado del paciente controlando constantes vitales, heridas quirúrgicas, vías y drenajes, y administrar de forma segura el tratamiento inmunosupresor4.

La frecuencia de los controles varía según la evolución del paciente: en las primeras dos o tres horas se realizan cada diez o quince minutos, para posteriormente espaciarse cada hora y, a partir de las 48-72 horas, cada seis u ocho horas6. La presión venosa central se mantiene habitualmente entre 8 y 10 cm de H2O con suero salino, como referencia del estado de volemia del paciente6.

Monitorización de la diuresis y el balance hídrico:

La diuresis horaria constituye uno de los parámetros más sensibles de la perfusión y función del injerto en las primeras horas, por lo que su registro sistemático permite a enfermería detectar precozmente una disminución del flujo urinario compatible con disfunción inicial del injerto1. La reposición hídrica prudente, preferentemente con cristaloides balanceados, y la corrección electrolítica forman parte de las intervenciones clave para optimizar la perfusión renal en este periodo1.

Control seriado de la función renal:

El control seriado de la creatinina sérica, junto con la valoración de la presión arterial, permite objetivar la evolución de la función del injerto a lo largo del ingreso, siendo especialmente relevante en la diferenciación entre la disfunción inicial del injerto y el rechazo agudo1. Una atención estructurada en esta fase contribuye a disminuir la incidencia de disfunción retrasada del injerto y a reducir el riesgo de rechazo agudo1.

Vigilancia más allá del periodo crítico y monitorización de la inmunosupresión:

Superadas las primeras 48 horas, el paciente trasplantado sigue necesitando una vigilancia estrecha de sus constantes vitales, de la evolución de la función renal y de la inmunosupresión, ya que de estos cuidados puede depender la supervivencia del injerto2,3. Enfermería debe verificar la correcta administración de la terapia inmunosupresora prescrita y asegurarse de que el paciente y su familia comprenden su importancia y sus posibles efectos secundarios3.

Detección de signos de alarma y complicaciones:

Entre las principales complicaciones que enfermería debe vigilar en el postoperatorio se encuentran el sangrado, la trombosis vascular, la estenosis de la arteria renal, la necrosis tubular aguda, la fiebre, el rechazo y la infección, por lo que la detección precoz de cualquiera de estos signos constituye un objetivo prioritario del cuidado3.

DISCUSIÓN

La literatura revisada coincide en señalar que la vigilancia de la función del injerto renal no se limita al periodo postoperatorio inmediato, sino que debe mantenerse, con distinta intensidad, durante toda la hospitalización, integrando la monitorización clínica, analítica y de la inmunosupresión.

La variabilidad organizativa entre centros, que ubican el postoperatorio inmediato en unidades de cuidados intensivos o en unidades específicas de trasplante renal, plantea la necesidad de protocolos estandarizados que garanticen una vigilancia homogénea independientemente del entorno asistencial5. Asimismo, la educación del paciente y su familia durante la hospitalización resulta determinante para la continuidad de los cuidados tras el alta3.

CONCLUSIONES

La vigilancia enfermera de la función del injerto renal durante la hospitalización postrasplante requiere una monitorización estructurada y continua de la diuresis, la función renal, las constantes vitales y la inmunosupresión, con especial intensidad durante las primeras 48-72 horas.

Investigar y protocolizar los cuidados de enfermería en esta etapa constituye una prioridad en los programas de trasplante renal, ya que una atención estructurada contribuye a disminuir la disfunción retrasada del injerto, reducir el riesgo de rechazo agudo y mejorar los desenlaces clínicos a corto y largo plazo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cuidados de enfermería en el postoperatorio de un trasplante renal. Rev Sanit Investig [Internet]. 2025 [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-el-postoperatorio-de-un-trasplante-renal/
  2. 7.6 Cuidados de enfermería en el post-trasplante renal. En: Procedimientos y Protocolos con Competencias Específicas para Enfermería Nefrológica [Internet]. [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://www.enfermerianefrologica.com/procedimientos/article/view/7.6
  3. Cuidados de enfermería en el post-trasplante renal [Internet]. ResearchGate; [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/377859612_Cuidados_de_enfermeria_en_el_post-trasplante_renal
  4. 7.5 Cuidados de enfermería en el post-trasplante renal inmediato. En: Procedimientos y Protocolos con Competencias Específicas para Enfermería Nefrológica [Internet]. [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://www.enfermerianefrologica.com/procedimientos/article/view/7.5
  5. Cuidados de enfermería en el postrasplante renal. Unidad de Hospitalización y Trasplante Renal, Hospital Juan Canalejo, La Coruña [Internet]. [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://www.revistaseden.org/files/art612_1.pdf
  6. Cuidados de enfermería al paciente trasplantado renal período pre-operatorio, pos trasplante inmediato y temprano en la Unidad de Trasplante Renal del Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín. Rev HCAM [Internet]. [citado 16 ago 2026]. Disponible en: https://revistahcam.iess.gob.ec/index.php/cambios/article/download/639/524?inline=1

 

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