El burnout en el personal sanitario: causas, consecuencias y estrategias de prevención

17 febrero 2025

 

AUTORES

  1. Sheila Cadena Gómez. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Ma Pilar Delgado Calvo. Diplomado Universitario en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. José Luis Delgado Calvo. Celador. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Raquel Navarro Muñoz. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Beatriz Fernández Navarro. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El burnout, definido por Maslach y Jackson, es un síndrome psicológico que afecta a los trabajadores que interactúan con personas, y se caracteriza por agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. Es un mecanismo de afrontamiento frente al estrés laboral que genera desgaste cognitivo, afectivo y actitudinal, afectando tanto la salud física y emocional de los trabajadores como su relación con la organización y los pacientes. El síndrome es común en profesiones de la salud, especialmente durante la pandemia de COVID-19, y puede generar más de cien síntomas que van desde la frustración hasta problemas de salud graves.

La epidemiología muestra que entre el 17% y el 32% de los trabajadores de salud en países desarrollados experimentan burnout, y durante la pandemia, un porcentaje significativo de estos profesionales reportó síntomas de ansiedad, depresión e insomnio.

El impacto del burnout no solo afecta a la salud del trabajador, sino también al sistema sanitario en su conjunto, con consecuencias como mayor rotación de personal, ausentismo y errores médicos que comprometen la seguridad del paciente. Además, la calidad de atención disminuye debido a la despersonalización y falta de empatía de los trabajadores agotados.

Para prevenir y gestionar el burnout, se recomienda la implementación de programas de salud y seguridad laboral que incluyan cambios organizativos, apoyo emocional, formación continua y mejoras en las condiciones laborales. También se debe fomentar el trabajo en equipo, reducir la carga de trabajo y promover técnicas de afrontamiento para mejorar la resiliencia del personal sanitario y garantizar su bienestar y eficacia en el cuidado de los pacientes.

PALABRAS CLAVE

Síndrome Burnout, agotamiento emocional, síntomas psicológicos, estrés en el lugar de trabajo, personal de salud.

ABSTRACT

Burnout, as defined by Maslach and Jackson, is a psychological syndrome that affects workers who interact with people. It is characterized by emotional exhaustion, depersonalization, and a low sense of personal accomplishment. It serves as a coping mechanism in response to work-related stress, leading to cognitive, emotional, and attitudinal burnout, which affects both the physical and emotional health of workers, as well as their relationship with the organization and patients. The syndrome is common in healthcare professions, especially during the COVID-19 pandemic, and can cause over a hundred symptoms, ranging from frustration to serious health problems.

Epidemiological data shows that between 17% and 32% of healthcare workers in developed countries experience burnout, and during the pandemic, a significant percentage of these professionals reported symptoms of anxiety, depression, and insomnia.

The impact of burnout affects not only the health of the worker but also the healthcare system as a whole, with consequences such as higher staff turnover, absenteeism, and medical errors that compromise patient safety. Furthermore, the quality of care decreases due to the depersonalization and lack of empathy among exhausted workers.

To prevent and manage burnout, it is recommended to implement occupational health and safety programs that include organizational changes, emotional support, continuous training, and improvements in working conditions. It is also important to promote teamwork, reduce workload, and encourage coping techniques to enhance the resilience of healthcare staff, ensuring their well-being and effectiveness in patient care.

KEY WORDS

Burnout syndrome, emotional exhaustion, psychological symptoms, workplace stress, health personnel.

INTRODUCCIÓN

Según la definición más aceptada de Maslach y Jackson el burnout es un síndrome psicológico de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas1.

El burnout es un tipo de mecanismo de afrontamiento y autoprotección por parte de los trabajadores frente al estrés generado por la relación profesional-cliente y por la relación profesional-organización. Este mecanismo genera en el trabajador un deterioro cognitivo plasmado en la frustración y desencanto profesional, un deterioro afectivo relacionado con el desgaste emocional y en algunos casos la culpa, y un deterioro actitudinal que se refleja en el cinismo, indolencia e indiferencia frente a clientes o frente a la organización1.

Se han descrito más de cien síntomas relacionados con el burnout que afectan a las emociones y los afectos, a las cogniciones, a las actitudes, a las conductas y al sistema fisiológico. Si la situación no se corrige, algunos de estos síntomas pueden volverse crónicos e intensificarse generando problemas de salud más graves en los trabajadores1,2.

Algunas profesiones son más susceptibles que otras y entre ellas la que más destaca por el síndrome de burnout son las profesiones dedicadas a la salud como es el caso de la medicina y la enfermería, acentuada aún más por el periodo pandémico COVID-192,3.

Es importante abordar el burnout para prevenir y gestionar los problemas derivados de él en los trabajadores. Teniendo en cuenta que el personal sanitario es uno de los que más sufre este síndrome, este artículo va a abordar las causas y las consecuencias del burnout en los profesionales sanitarios, y las medidas que se deberían de tomar para promover un ambiente de trabajo saludable y proporcionar los recursos y apoyos necesarios para realizar un correcto ejercicio profesional4.

EPIDEMIOLOGÍA:

En la guía elaborada conjuntamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “Cuidando a quienes cuidan: Guía para el desarrollo e implementación de programas de salud y seguridad ocupacional para trabajadores de la salud”, se detallan numerosos riesgos para la salud mental y física que supone el ejercicio profesional en el ámbito de la salud. Entre ellos se encuentran un mayor riesgo de infecciones, trastornos y lesiones musculoesqueléticas, violencia y acoso en el lugar de trabajo y el agotamiento o síndrome de burnout, así como otras enfermedades asociadas a unas condiciones ambientales de trabajo inadecuadas 1,2,3.

Entre los datos que proporcionan los autores de esta guía se destacan que entre el 17% y el 32% de los trabajadores de la salud de los países desarrollados sufren burnout y que, a nivel mundial, el 63% del personal sanitario declara haber sido víctima de alguna clase de violencia en el lugar de trabajo. Por otra parte, también recalcan que, entre todas las profesiones a escala mundial, los trabajadores sanitarios presentan un mayor riesgo de fallecimiento por suicidio2,3.

Como se ha explicado anteriormente estos problemas se han visto agravados durante el periodo de pandemia sanitaria, que ha incrementado el malestar psicológico de los profesionales de este sector. Según los datos recogidos en el documento, el 23% del personal sanitario de primera línea de todo el mundo sufrió depresión y ansiedad y el 39% presentó dificultades de insomnio3,4.

CAUSAS DEL BURNOUT EN EL ÁMBITO SANITARIO:

El burnout en el personal sanitario es un fenómeno complejo que resulta de diversas causas interrelacionadas.

Entre ellas se encuentra una elevada carga de trabajo, el personal sanitario se enfrenta día a día a una carga de trabajo extenuante con turnos irregulares como es el turno rotatorio o las guardias de 24 h y con una gran responsabilidad. La constante presión de atender a un gran número de pacientes puede resultar una tarea agotadora. A esta causa se le suma la gran presión emocional a la que están expuestos diariamente en el trabajo, ya que afrontan

la toma de difíciles decisiones, la exposición al sufrimiento humano e incluso la pérdida de pacientes. Lidiar de forma constante a estas situaciones puede afectar a la salud mental y emocional de los trabajadores sanitarios. Por otra parte, en el ámbito de la atención médica, la presión por mantener altos estándares y lograr resultados perfectos puede aumentar la ansiedad y el estrés1,5.

Una de las causas más influyentes sobre la calidad de los cuidados sanitarios es la falta de recursos. La escasez de recursos, tanto humanos como materiales, como la falta de personal, equipo médico adecuado o la falta de instalaciones apropiadas, puede aumentar la presión sobre el personal sanitario fomentando el agotamiento y la frustración. En el mismo sentido los cambios en la estructura y gestión del sistema de salud, como la constante reestructuración y los cambios en las políticas de salud pueden afectar negativamente la estabilidad laboral y generar incertidumbre, lo que contribuiría de igual modo al agotamiento5.

Los sanitarios durante su ejercicio laboral carecen de apoyo emocional y el escaso reconocimiento por parte de la población o incluso de la dirección de los centros sanitarios pueden contribuir al burnout. El sentimiento de infravaloración puede afectar negativamente a la motivación y al bienestar del personal sanitario5,6.

Otro punto a destacar es el ambiente laboral, común a todas las profesiones un ambiente laboral tóxico, marcado por la falta de colaboración, por una comunicación deficiente, por conflictos interpersonales o por falta de apoyo organizacional, puede contribuir significativamente al burnout5,6.

Todos estos aspectos han sido acentuados por la gran fatiga que han experimentado el personal sanitario durante la pandemia COVID-19. Eventos como este han aumentado significativamente la carga de trabajo y el estrés entre el personal sanitario, enfrentándose a un desafío para el que no estaban preparados, lo que ha contribuido a un mayor agotamiento emocional y físico. Por otro lado, esta situación ha mostrado la falta de tiempo de los trabajadores sanitarios para su autocuidado. Durante la pandemia se ha podido observar como el personal sanitario a menudo ha sacrificado su propio bienestar en favor de cuidar a los demás con jornadas de trabajo que exceden lo legal. La falta de tiempo para el autocuidado y la desconexión del trabajo pueden aumentar el riesgo de burnout6.

CONSECUENCIAS DEL BURNOUT:

TRABAJADORES:

Como se ha comentado en la introducción el síndrome del burnout puede afectar a la salud física y mental del trabajador pudiendo aumentar el riesgo de desarrollar o agravar diversas enfermedades.

Entre los trastornos mentales, la depresión y la ansiedad están fuertemente vinculadas con el burnout ya que las personas con este síndrome tienen un mayor riesgo de desarrollar un trastorno depresivo o un trastorno de la ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada.

El estrés crónico y la fatiga asociada al burnout pueden contribuir al insomnio y a otros trastornos del sueño5.

En cuanto a los problemas cardiovasculares, el estrés prolongado puede contribuir a un aumento de la tensión arterial, aumentando el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. De igual manera, el estrés crónico puede afectar al funcionamiento del sistema digestivo y contribuir al desarrollo o empeoramiento del síndrome de intestino irritable.

El burnout también puede producir trastornos musculoesqueléticos al estar asociado con tensiones musculares crónicas y dolor crónico afectando principalmente al cuello, hombros y espalda5,6.

Por último, el estrés prolongado puede afectar negativamente al sistema inmunológico provocando que una persona pueda ser más susceptible a infecciones y enfermedades.

Sin embargo, cabe destacar que no todas las personas que experimentan burnout desarrollan estas enfermedades ya que existen factores como la genética, el estilo de vida y los factores de riesgo asociados que desempeñan un papel clave en el desarrollo de las enfermedades anteriormente enumeradas6.

SISTEMA SANITARIO:

El burnout no sólo tiene efectos perjudiciales para los trabajadores implicados, sino que también tiene un impacto directo en el sistema sanitario.

Con el burnout de los trabajadores se produce un aumento de las tasas de rotación de personal y un mayor número de ausentismo laboral, debido a que todos estos problemas de salud ocasionados por este síndrome llevan a los trabajadores a bajas laborales, excedencias o incluso al abandono de la profesión. Esta consecuencia puede generar un círculo vicioso entre los trabajadores sanitarios ya que, al haber menos personal, el trabajador que sigue en activo experimenta una sobrecarga de trabajo y un empeoramiento de sus condiciones laborales que con el tiempo puede derivar en burnout4,7.

Sin embargo, el principal peligro del burnout es el negativo impacto que tiene en la seguridad de los pacientes, puesto que es más probable que en condiciones de agotamiento y de inseguridad laboral se den más errores médicos, lo que puede tener consecuencias graves para los pacientes y generar problemas legales y éticos a los profesionales sanitarios.

De igual manera la calidad de los cuidados sanitarios se ve afectada ya que los profesionales sanitarios agotados pueden experimentar irritabilidad, falta de paciencia y disminución de la empatía afectando a la calidad de la atención al paciente. Además, debido a la despersonalización que experimentan pueden desarrollar actitudes cínicas o despersonalizadas hacia los pacientes que se puede manifestar como una pérdida de interés en las necesidades emocionales de los pacientes y una disminución en la calidad de la relación interpersonal sanitario-paciente4,6.

 

EVALUACIÓN DEL BURNOUT:

MASLACH BURNOUT INVENTORY (MBI):

Entre los múltiples cuestionarios existentes de evaluación del burnout el cuestionario Maslach Burnout Inventory (MBI) es el más aceptado. Está constituido por 22 ítems en forma de afirmaciones, sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y su función es medir el desgaste profesional. Este test pretende medir la frecuencia y la intensidad con la que se sufre el Burnout 7.

1- Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.

2- Cuando termino mi jornada de trabajo me siento vacío.

3- Cuando me levanto por la mañana y me enfrento a otra jornada de trabajo me siento fatigado.

4- Siento que puedo entender fácilmente a los pacientes.

5- Siento que estoy tratando a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales.

6- Siento que trabajar todo el día con la gente me cansa.

7- Siento que trato con mucha eficacia los problemas de mis pacientes.

8- Siento que mi trabajo me está desgastando.

9- Siento que estoy influyendo positivamente en la vida de otras personas a través de mi trabajo.

10- Siento que me he hecho más duro con la gente.

11- Me preocupa que este trabajo me esté endureciendo emocionalmente.

12- Me siento con mucha energía en mi trabajo.

13- Me siento frustrado en mi trabajo.

14- Siento que estoy demasiado tiempo en mi trabajo.

15- Siento que realmente no me importa lo que les ocurra a mis pacientes.

16- Siento que trabajar en contacto directo con la gente me cansa.

17- Siento que puedo crear con facilidad un clima agradable con mis pacientes.

18- Me siento estimulado después de haber trabajado íntimamente con mis pacientes.

19- Creo que consigo muchas cosas valiosas en este trabajo.

20- Me siento como si estuviera al límite de mis posibilidades.

21- Siento que en mi trabajo los problemas emocionales son tratados de forma adecuada.

22- Me parece que los pacientes me culpan de alguno de sus problemas.

Se debe escribir el número que el trabajador crea oportuno sobre la frecuencia con que siente los enunciados:

• 0= nunca.

• 1= pocas veces al año o menos.

• 2= una vez al mes o menos.

• 3= unas pocas veces al mes.

• 4= una vez a la semana.

• 5= pocas veces a la semana.

• 6= todos los días.

Se suman las respuestas dadas a los ítems que se señalan:

 

ASPECTO EVALUADO PREGUNTAS A EVALUAR VALOR TOTAL

Cansancio emocional 1-2-3-6-8-13-14-16-20

Despersonalización 5-10-11-15-22

Realización personal 4-7-9-12-17-18-19-21

Los resultados de cada subescala:

  • Subescala de agotamiento emocional: valora la vivencia de estar exhausto emocionalmente por las demandas del trabajo. Puntuación máxima 54.
  • Subescala de despersonalización: valora el grado en que cada uno reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento. Puntuación máxima 30.
  • Subescala de realización personal: evalúa los sentimientos de autoeficiencia y realización personal en el trabajo. Puntuación máxima 48.

 

Puntuaciones altas en los dos primeros y baja en el tercero definen el síndrome Burnout.

PREVENCIÓN:

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo realizan un llamamiento mundial para la acción, con la finalidad de revertir todas las carencias del ámbito laboral de los sanitarios y asegurar programas más sólidos de salud y seguridad laboral para los trabajadores de la salud. La guía elaborada por estas dos organizaciones proporciona recomendaciones para aprender de la experiencia y proteger mejor a los trabajadores del sector sanitario, mediante la implementación de programas nacionales de salud y seguridad laboral4,6,7.

Estos programas contribuyen a asegurar un trabajo decente y un entorno de trabajo saludable y seguro, sino también a mejorar la productividad, la satisfacción laboral y la retención del personal de la salud, así como a mejorar la calidad de la atención y la seguridad de los pacientes y a fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios de salud en situaciones de crisis sanitarias y nuevas emergencias de salud pública4,5.

Estos programas deben de englobar dos aspectos, la introducción de cambios organizativos y el aumento de la resiliencia de los profesionales3,4.

Las organizaciones sanitarias deberían realizar la identificación y evaluación de los riesgos psicosociales, modificando aquellas condiciones específicas y antecedentes que promueven la aparición del burnout. Asimismo, se podrían crear programas de acogida que integren un trabajo de ajuste entre los objetivos de la organización y los percibidos por el trabajador, promover el trabajo en equipo, dar la oportunidad para recibir formación continuada y mejorar las redes de comunicación promoviendo la participación en la organización5,6,7.

También, respecto a los cambios organizativos, se debe mejorar la gestión de la organización de los centros, adecuando el tiempo por paciente, disminuyendo la carga de trabajo y permitiendo mayor capacidad de autogestión, así como un mayor reconocimiento de los esfuerzos y buenos resultados (establecer mecanismos de feedback o retroalimentación del resultado del trabajo) y la mejora de los salarios2,3,7.

En cuanto a las relaciones interpersonales en el trabajo se debe fortalecer los vínculos sociales entre los trabajadores, favorecer el trabajo en grupo y evitar el aislamiento. Se puede promover y planificar el apoyo social en el trabajo y realizar grupos de apoyo para discutir la relación con el trabajo por parte de los trabajadores3,4.

Se deben abordar los factores psicológicos y sociales con formación en técnicas de afrontamiento, manejo de las emociones y mejora del autocuidado. Estas técnicas pueden mejorar la resiliencia de los trabajadores sanitaros y disminuir la ansiedad y los efectos del estrés crónico laboral. Se podrían plantear terapias cognitivo-conductuales, técnicas de relajación, mindfulness, distintas alternativas para mejorar la resiliencia y compensar esas dificultades de agotamiento laboral4,5,6.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. NTP 704: Síndrome de estar quemado por el trabajo o «burnout» (I): definición y proceso de generación. Ministerio del Trabajo y de Asuntos Sociales España. Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/327446/ntp_704.pdf/9a205bee-9bd7-4221-a1ae-39b737974768
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, 2023-2027. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), O.A., M.P. 2023. Disponible en: https://www.insst.es/documents/d/portal-insst/estrategia- espanola-de-seguridad-y-salud-en-el-trabajo-2023-2027
  3. Organización Mundial de la salud. Caring for those who care: guide for the development and implementation of occupational health and safety programmes for health workers. 2022. Disponible en: https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/351436/9789240040779-eng.pdf?sequence=1
  4. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. NTP 705: Síndrome de estar quemado por el trabajo o «burnout» (II): consecuencias, evaluación y prevención. Ministerio del Trabajo y de Asuntos Sociales España. Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/326775/ntp_705.pdf
  5. Maresca G. Estrategias de afrontamiento de los profesionales sanitarios con síndrome de Burnout: una revisión sistemática. Medicina (Kaunas). 21 de febrero de 2022; 58 (2): 327. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35208650/
  6. García CD. Influencia del agotamiento en la seguridad del paciente: revisión sistemática y metaanálisis. Medicina (Kaunas). Septiembre de 2019; 55(9): 553. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6780563/
  7. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. NTP 732: Síndrome de estar quemado por el trabajo «Burnout» (III): Instrumento de medición. Ministerio del Trabajo y de Asuntos Sociales España. Disponible en: https://www.insst.es/documents/94886/326775/ntp_732.pdf

 

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