Tratamiento del insomnio desde la perspectiva de enfermería: abordaje no farmacológico, terapia digital y cuidados integrados

9 septiembre 2025

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.62.78.001

 

 

AUTORES

  1. Carlota Clemente Ansón. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  2. Carla Álvarez Conde. Enfermera, Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  3. Raúl Calvera Rábanos. Enfermero, Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza. España.
  4. Elena Arquillué Familiar. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  5. Irene Carceller Ramírez. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más prevalentes en la población general, con consecuencias significativas en la salud física, mental y en la calidad de vida. Aunque tradicionalmente se ha tratado mediante fármacos hipnóticos, las guías clínicas internacionales recomiendan la terapia cognitivo-conductual (TCC-I) como primera línea terapéutica. En este trabajo se exponen las distintas alternativas terapéuticas disponibles, tanto farmacológicas como no farmacológicas, con especial atención a las intervenciones digitales basadas en TCC, como el programa SHUTi, que han demostrado alta eficacia, coste-eficiencia y accesibilidad. Además, se analiza el rol del profesional de enfermería en el abordaje integral del insomnio: desde la detección precoz, valoración clínica, intervenciones educativas y seguimiento terapéutico, hasta la promoción de hábitos saludables de sueño. Se concluye que la enfermería tiene un papel clave en la implementación de estrategias terapéuticas personalizadas y sostenibles que mejoren la calidad del sueño y el bienestar del paciente.

PALABRAS CLAVE

Insomnio, cuidados de enfermería, trastornos del sueño.

ABSTRACT

Insomnia is one of the most prevalent sleep disorders in the general population, with significant consequences for physical and mental health as well as quality of life. Although it has traditionally been treated with hypnotic drugs, international clinical guidelines recommend cognitive behavioral therapy for insomnia (CBT-I) as the first-line treatment. This paper sets out the different therapeutic alternatives available, both pharmacological and non-pharmacological, with special attention to digital interventions based on CBT, such as the SHUTi program, which have demonstrated high efficacy, cost-effectiveness, and accessibility. Furthermore, it analyzes the role of nursing professionals in the comprehensive management of insomnia: from early detection to clinical assessment, educational interventions, and therapeutic follow-up and the promotion of healthy sleep habits. It concludes that nursing plays a key role in implementing personalized and sustainable therapeutic strategies that improve sleep quality and patient well-being.

KEY WORDS

Insomnia, nursing care, sleep disorders.

DESARROLLO DEL TEMA

El insomnio es un trastorno frecuente que afecta al 10-15 % de la población general y hasta al 40 % de los mayores de 65 años1. Se caracteriza por la dificultad para iniciar o mantener el sueño, o por un sueño no reparador que provoca deterioro funcional durante el día2.

En el ámbito sanitario, es una de las quejas más habituales en atención primaria (AP). Sin embargo, en muchos casos, el abordaje se limita al tratamiento farmacológico, a pesar de que las principales guías clínicas recomiendan como primera línea la TCC-I3. La falta de profesionales especializados y el coste de las terapias presenciales son las principales barreras que dificultan su implementación1-2.

Por ello, resulta esencial integrar a los profesionales de enfermería en el manejo del insomnio desde una visión biopsicosocial, priorizando intervenciones accesibles, eficaces y sostenibles.

CLASIFICACIÓN Y ETIOLOGÍA:

El insomnio puede clasificarse como agudo (menos de 3 meses) o crónico (más de 3 meses). Este, a su vez, puede ser primario o secundario a otros trastornos físicos, psiquiátricos o del sueño4.

Las causas más frecuentes incluyen: factores psicológicos como estrés o ansiedad, malos hábitos de sueño, consumo de sustancias estimulantes, enfermedades crónicas o dolor persistente1,2,4.

Un enfoque terapéutico eficaz debe tener en cuenta todos estos factores desde la valoración inicial del paciente1,2.

EPIDEMIOLOGÍA Y CONSECUENCIAS:

El insomnio afecta con mayor frecuencia a mujeres, personas mayores y pacientes con enfermedades médicas o trastornos del ánimo5. Sus consecuencias incluyen somnolencia diurna, bajo rendimiento, alteraciones del estado de ánimo y mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes, entre otros6. También supone un elevado coste para el sistema sanitario por el elevado uso de recursos y el incremento de las bajas laborales1,2,5.

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS Y TIPOS DE INSOMNIO

Desde el punto de vista clínico, el insomnio, puede presentarse de diversas formas lo que requiere una valoración cuidadosa por parte del profesional de enfermería. Las manifestaciones más comunes incluyen:

  • Insomnio de conciliación: dificultad para iniciar el sueño, generalmente superior a 30 minutos. Es más frecuente en personas jóvenes y suele asociarse con ansiedad, pensamientos intrusivos o alteraciones del ritmo circadiano2.
  • Insomnio de mantenimiento: despertares frecuentes durante la noche o problemas para volver a dormir una vez despierto. Es habitual en personas mayores y en quienes presentan dolor crónico, ansiedad generalizada o apnea del sueño3.
  • Insomnio de despertar precoz: el paciente se despierta varias horas antes de lo previsto y no puede volver a conciliar el sueño. Se relaciona frecuentemente con trastornos depresivos6.
  • Sueño no reparador: el paciente duerme aparentemente las horas suficientes, pero refiere una sensación de descanso insuficiente, fatiga matutina y bajo rendimiento diurno5.

 

Identificar el tipo de insomnio permite adaptar mejor las intervenciones enfermeras y seleccionar estrategias específicas dentro de la terapia cognitivo-conductual o las recomendaciones higiénicas. Por ejemplo, el control de estímulos puede ser prioritario en el insomnio de conciliación, mientras que la restricción del sueño puede ser más útil en casos de sueño fragmentado4,7.

Sumado a esto, el profesional de enfermería puede aplicar herramientas de cribado en consulta y detectar signos de alarma como trastornos respiratorios del sueño, depresión o ansiedad, además de derivar a otros especialistas en caso necesario1,2,5,7.

TRATAMIENTOS DISPONIBLES:

El tratamiento del insomnio se puede dividir en dos tipos de intervenciones (según sus características), que se deben adaptar a las necesidades específicas de cada paciente: farmacológicas y no farmacológicas1,2,5.

  1. Terapia farmacológica: utilizada habitualmente como primera línea en muchos entornos, que aunque puede ser útil a corto plazo, presenta numerosos riesgos como tolerancia, dependencia, recaídas o deterioro cognitivo1,2,8. En esta se incluyen:
    1. Benzodiacepinas y fármacos Z (zolpidem, zopiclona).
    2. Antidepresivos sedantes (amitriptilina, trazodona).
    3. Melatonina en pacientes mayores.
  2. Terapias no farmacológicas:
    1. Terapia cognitivo-conductual del insomnio (TCC-I): considerada el tratamiento de elección. Combina técnicas como higiene del sueño, control de estímulos, restricción del sueño, reestructuración cognitiva y prevención de recaídas9.
    2. Intervenciones digitales (SHUTi): SHUTi (Sleep Healthy Using the Internet) es un programa interactivo online basado en la TCC-I que ha demostrado una eficacia similar a la terapia presencial en ensayos clínicos aleatorizados, incluyendo poblaciones con comorbilidades, mujeres embarazadas y pacientes con dolor crónico10,11. Su versión en español permite su implementación en el Sistema Sanitario Español, reduciendo las barreras de acceso y los costes del tratamiento.
    3. Otras estrategias complementarias: técnicas de relajación, mindfulness, terapia de aceptación y compromiso (ACT), intervenciones psicoeducativas grupales o ejercicio físico adaptado, entre otras1-2, 9.

 

ROL DE ENFERMERÍA EN EL ABORDAJE DEL INSOMNIO:

Cabe así destacar que la enfermería tiene un papel clave en todas las fases del manejo del insomnio: durante la valoración sistemática del patrón y calidad del sueño; en la educación sanitaria personalizada, fomentando hábitos de vida saludables; en el acompañamiento durante las terapias no farmacológicas como el programa de TCC-I SHUTi, el mindfulness, técnicas de higiene del sueño, la ACT…; en la detección de comorbilidades y el seguimiento continuo; o para la prevención de recaídas mediante el empoderamiento del paciente1,2,5.

CONCLUSIONES

El insomnio representa un reto de salud pública con importantes repercusiones personales, económicas y sociales. Los tratamientos deben ir más allá del uso de hipnóticos y orientarse hacia intervenciones basadas en la evidencia con un menor número de efectos adversos, como la TCC-I. La digitalización de las terapias psicológicas, como en el caso del programa SHUTi, ofrece una oportunidad única para ampliar su acceso a un público más extenso. Siendo el rol de enfermería esencial en la implementación, seguimiento y evaluación de estas intervenciones. Por lo que formar a los profesionales de enfermería en el manejo del insomnio mejora la calidad asistencial y contribuye a reducir la carga sobre los servicios sanitarios, mediante un enfoque integral, accesible y centrado en el paciente.

BIBLIOGRAFÍA

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  9. Espie CA, Lindsay WR, Brooks DN, Hood EM, Turvey T. A controlled comparative investigation of psychological treatments for chronic sleep-onset insomnia. Behaviour Research and Therapy. 1989;27(1):79–88.
  10. Ritterband LM, Thorndike FP, Ingersoll KS, Lord HR, Gonder-Frederick L, Frederick C et al. Effect of a Web-Based Cognitive Behavior Therapy for Insomnia Intervention With 1-Year Follow-up: A Randomized Clinical Trial. JAMA Psychiatry. 2017; 74(1):68–75.
  11. Batterham PJ, Thorndike FP, Gerwien R, Botbyl J, Ritterband LM, Maricich Y et al. Sleep-specific outcomes attributable to digitally delivered cognitive behavioral therapy for insomnia in adults with insomnia and depressive symptoms. Behavioral sleep medicine. 2024; 22(4):410–419.

 

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