El celador ante el paciente geriátrico.

7 febrero 2024

AUTORES

  1. Ester Juberías Marco. Celador, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Ana Isabel Carbonel Millán. Auxiliar Administrativo, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Miguel Ángel Burilllo Vicente. Celador, Inocencio Giménez, Zaragoza, Zaragoza.
  4. Elena Pérez Merino. Celador, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Mónica Mora Simal. Celador, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Juan Manuel Omedas Ladislao. Celador Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

El hacerse mayor es algo tan natural como la vida misma ya que desde el momento del nacimiento comenzamos a hacernos mayores. El envejecimiento conlleva connotaciones y conductas similares en todas las personas mayores, que no viejas, ya que “viejo” conlleva una connotación negativa. Hay que tener claro que todos nos veremos en la misma situación que las personas mayores algún día si la salud nos lo permite con las mismas dependencias, manías, frustraciones, soledad, etc. para ello, los celadores en una institución sanitaria han de tener más cuidado a la hora del trato con ellos, ya que son un colectivo con gran necesidad de compresión, anhelo de humanidad y cariño.

PALABRAS CLAVE

Envejecimiento, celador, soledad, paciente.

ABSTRACT

Getting older is something as natural as life itself since from the moment of birth we begin to grow older. Ageing carries similar connotations and behaviours in all older people, which does not mean old, since “old” carries a negative connotation. We must be clear that we will all find ourselves in the same situation as older people one day if our health allows it, with the same dependencies, manias, frustrations, loneliness, etc. To this end, guards in a health institution have to be more careful when dealing with them, since they are a group with a great need for understanding, a desire for humanity and affection.

KEY WORDS

Ageing, caretaker, loneliness, patient.

DESARROLLO DEL TEMA

El proceso biológico del ser humano, psicológico y social suponen cambios irreversibles. El envejecimiento no es ninguna enfermedad, sino un cambio natural, aunque es cierto que va acompañado de una gran variedad de enfermedades asociadas a la edad1.

Los ancianos son personas con gran vulnerabilidad y habitualmente con multi patologías, de ahí que tanto los sanitarios como no sanitarios (celadores) han de prestar más cuidado y atención a la hora de atender a un paciente geriátrico1.

La ciencia que estudia y atiende al mayor es la geriatría y la gerontología, que diferencia la atención de las personas mayores a la de las personas adultas. Según la OMS, es la rama de la medicina que estudia la patología clínica, tratamiento y reintegración del mayor en donde las alteraciones debido a la edad son decisivas para su desarrollo. Más sencillo sería decir que la geriatría es la rama de la medicina que se encarga de las enfermedades de los ancianos1.

Los pacientes geriátricos tienen un denominador común, el deterioro de los órganos de los sentidos (principal signo del envejecimiento) oído, vista, tacto, gusto y olfato1, por tanto, la conducta del celador en el momento de interactuar con el paciente geriátrico deberá ser2:

  • Vocalizar perfectamente.
  • Hablar mirando a la cara.
  • No mostrar gestos exagerados.
  • Comprobar que el mensaje haya sido descodificado.
  • No invadir su espacio al hablar.
  • Hablar con la velocidad adecuada para ser entendido.
  • Utilizar frases cortas y claras.
  • No gritar.

 

Tan importante es la comunicación verbal, la forma más sencilla y potente mediante los canales orales y escritos, (añadiendo la entonación) como la comunicación no verbal.

Sanitarios y no sanitarios deben ser conscientes de la gran dificultad del paciente para seguir la conversación, por eso se debe evitar tecnicismos, asociaciones complejas, rapidez en el lenguaje, falta de claridad, cambios de temas repentinos, hablar en movimiento2.

La comunicación no verbal incluiría una sonrisa, una palmadita en el hombro, afirmaciones o negaciones gestuales, etc.

Para una buena comunicación es imprescindible que exista el proceso feedback, de manera que se asegure la buena comunicación.

Para una comunicación eficaz es necesario tener en cuenta2:

  • Elección del lugar adecuado controlando las distracciones externas.
  • Mantener una postura adecuada para transmitir comodidad y cercanía.
  • Mantener una escucha activa que muestre interés y participación en la comunicación.
  • Estar atento y observar el estado emocional o necesidades no demostradas.
  • Encontrar temas de interés de preferencia del paciente.
  • Evitar generalizaciones y juicios de valores.
  • Ser asertivos en vez de autoritarios.
  • Saber utilizar los silencios adecuando los momentos de hablar, callar y escuchar para dar respuesta.
  • Utilizar lenguaje sencillo, breve y conciso.

 

Errores en la comunicación: nunca se debe confundir el no implicarse emocionalmente con expresar una actitud fría o distante, ya que una correcta actuación hará sentir al paciente cercanía y apoyo, al ofrecerle disponibilidad2.

  • Sobreentendimiento.
  • Malentendidos.
  • Prejuicios.
  • Estereotipaciones.
  • No organizar los pensamientos antes de hablar.
  • Tratar de solucionar los problemas rápidamente.
  • No prestar atención al emisor.
  • No hacer esfuerzos por entender al paciente.
  • Pensar interiormente la respuesta sin escuchar. Todo ello lleva al error de la comunicación2.

 

Otras de las características más importantes para la comunicación con el paciente geriátrico es la empatía. La empatía es la transmisión de afectividad y cercanía, utilizar frases como, por ejemplo: “comprendo que…”, “me hago cargo de…”, ponerse en el lugar del paciente, tranquilizar, evitar culpabilizar, ser positivo (reconocer los esfuerzos y los logros), en situaciones difíciles prestar apoyo, ayudar en la superación de fracaso, evitar juzgar, mantener contacto físico (como coger de una mano), etc.2.

Cuando un paciente entra por primera vez al centro sanitario, el celador será con seguridad quien lo reciba. Es un momento donde el anciano se siente con el ánimo mermado y débil, causado por la enfermedad. Es por ello que la acogida será de vital importancia para que el paciente perciba y ponga en manifiesto la profesionalidad y el buen hacer del equipo sanitario. Muy probablemente diremos que el celador es el primero y el último que atienda al paciente, ya que, en el momento del alta, será quien lo acompañe a la puerta en el medio más confortable y adecuado al paciente (silla de ruedas, taxi, coche, ambulancia, etc.2).

La figura del celador nace para angular unas funciones indeterminadas de otras categorías, por eso son tan diversas y necesarias para el desarrollo y funcionamiento diario de un centro hospitalario3.

Las necesidades más comunes que necesitan la presencia y funciones del celador ante un paciente que no colabora o están mermadas sus facultades son: levantarse, sentarse, acostarse, lavarse, deambular, trasladar al enfermo de unas unidades a otras, ayudarlo a moverse.

Para mover o trasladar a los pacientes adecuadamente, no sólo será necesario tener cualidades físicas y voluntad, sino que será necesario realizar estas técnicas estableciendo movimientos que nos permitan disminuir los riesgos ergonómicos como la lesión dorsolumbar, favoreciendo la comodidad tanto del paciente como del celador3.

 

CONCLUSIÓN

ante pacientes geriátricos tendremos en cuenta tanto su estado físico, psicológico como sanitario, ya que cuando acuden a un centro sanitario suelen presentar múltiples patologías como deficiencias sensoriales, por tanto, habrá que realizar un esfuerzo por comunicarse con ellos de una manera adecuada y sencilla según las circunstancias de cada paciente, acomodándose a sus necesidades y propiciando el feedback.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Juan Carlos Cobo Domingo. Hacerse mayor. Una historia natural. Formación continuada Logoss, S.L. ISBN: 978- 84-15764-08-3. El celador ante el paciente geriátrico. Primera edición, 2013. P. 13-23.
  2. Magdalena Jordán Valenzuela, María Belén López Ruiz y Natividad del Señor Barrionuevo Pérez. Métodos de comunicación del celador con familiares y pacientes en UCI. Formación continuada Logoss, S.L. ISBN: 978-84-1576407-6. El celador en la unidad de cuidados críticos. Primera edición junio 2013. P. 99-122.
  3. Principios de mecánica corporal para la correcta manipulación de personas inmovilizadas. Manual del celador de instituciones sanitarias. (Editorial Mad. ISBN: 978-84-909-3748-8. Primera edición febrero de 2016). p. 171-216.

 

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