El método BLW y sus beneficios

20 marzo 2024

AUTORES

  1. Silvia Blasco Borao. Diplomada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  2. Patricia Rodríguez Hernández. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  3. Berta Molero Conde. Diplomada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  4. Ana Belén Araiz Marín. Graduada en Enfermería por la Universidad San Jorge. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  5. Luna Oliva Lafarga. Graduada en Enfermería por la Universidad San Jorge. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  6. Verónica Faura Cruz. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en Centro de Salud de Épila en Zaragoza.

 

RESUMEN

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda LM exclusiva hasta los 6 meses y después añadir paulatinamente el resto de los alimentos. En lactantes que no toman pecho no hay un claro consenso, aunque se puede comenzar la alimentación complementaria entre los 4 y los 6 meses de edad siempre y cuando el niño presente signos de que está listo para comenzar.

Los signos que indican que el bebé está preparado para comenzar, son la capacidad para mantenerse sentado sin apoyos, haber perdido el reflejo de extrusión, que consiste en mecanismo de defensa que tienen los bebés para expulsar cualquier cosa de la boca excepto el pezón o la tetina del biberón, mostrar interés por la comida y ser capaz de cogerla con las manos2,3.

Tradicionalmente se añadían los alimentos de forma progresiva, triturados y ofreciéndolos con cuchara, y acompañando siempre a la lactancia materna o artificial.

En los últimos años han surgido métodos alternativos de iniciar la alimentación complementaria, como es el baby led weaning (BLW), o destete dirigido por el bebé.

Este método consiste en ofrecer al bebé los alimentos de forma sólida de forma que lo ingieren de manera autónoma, acostumbrándose así a los sabores y texturas reales de la comida. Aunque hay restricciones con algunos alimentos como los pescados azules, las verduras de hoja verde o los frutos secos, los bebés pueden comer prácticamente sin restricciones.

Este método ha despertado un gran interés en progenitores y personal sanitario.

PALABRAS CLAVE

Nutrición infantil, alimentación complementaria, lactante, atragantamiento.

ABSTRACT

The World Health Organisation (WHO) recommends exclusive BF until 6 months of age and then gradually adding other foods. In non-breastfeeding infants there is no clear consensus, although complementary feeding can be started between 4 and 6 months of age as long as the child shows signs of readiness to start.

The signs that indicate that the baby is ready to start are the ability to sit up without support, having lost the extrusion reflex, which is a defense mechanism that babies have to expel anything from their mouth except the nipple or bottle teat, showing interest in food and being able to pick it up with their hands.

Traditionally, food was added progressively, crushed and spoon-fed, and always accompanied by breastfeeding or formula feeding.

In recent years, alternative methods of initiating complementary feeding have emerged, such as baby-led weaning (BLW), or baby-led weaning.

This method consists of offering the baby food in a solid form so that they eat it independently, thus getting used to the real tastes and textures of the food. Although there are restrictions with some foods such as oily fish, green leafy vegetables or nuts, babies can eat practically without restrictions.

This method has aroused great interest among parents and health workers.

KEY WORDS

Infant nutrition, complementary feeding, infant, choking.

INTRODUCCIÓN

La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y después introducir los alimentos de forma progresiva2.

Para ellos existe la forma tradicional, como son los purés, o el método baby led weaning.

El BLW ha despertado mucho interés en la actualidad entre padres y profesionales de la salud.

OBJETIVOS

Conocer el BLW y sus beneficios tanto para el niño, como para sanitarios y progenitores.

Conocer el impacto del BLW en los hábitos alimenticios del bebé, en los hábitos familiares y sobre la lactancia materna.

METODOLOGÍA

Se ha realizado la búsqueda de artículos científicos en español y en inglés, en diferentes bases de datos ( Pubmed, CINAHL Y SciELO) encontrando diversos artículos.

Se han utilizado como descriptores en ciencias de la salud (DeCS) en español “nutrición infantil”, “alimentación complementaria”, “lactante”, “atragantamiento”.

RESULTADOS

Con la alimentación complementaria basada en el BLW se observa una mayor duración de la lactancia materna6.

Se observa una mayor adaptación a los diferentes tipos de alimentos y un mayor interés por la comida.

Se confirma que aquellos bebés alimentados con BLW tienen una mejor autogestión, siendo capaces de autorregular su deseo de comer, disminuyendo así la obesidad infantil5,6.

Tomando las precauciones adecuadas tales como, la capacidad del lactante para mantenerse sentado sin apoyos, cortar los alimentos a tiras, o desarrollo del reflejo nauseoso, así como la formación de las familias, no se percibe un mayor riesgo de atragantamiento con el BLW2,3,4.

Este método consiste en ofrecer al bebé los alimentos de forma sólida de forma que lo ingieren de manera autónoma, acostumbrándose así a los sabores y texturas reales de la comida.

¿Cómo se pone en práctica el BLW?

Se debe sentar al bebe en la mesa con el resto de la familia y se le ofrece la misma comida que al resto, con alimentos de consistencia blanda y cortado a tiras alargadas para que el bebé sea capaz de cogerlo con la mano y comer lo que sobresale.

Son buenos alimentos para comenzar con el BLW, el aguacate, salmón a tiras, pollo a tiras, huevo en forma de tortilla o la manzana asada entre otros1.

El aporte de leche continúa siendo a demanda aunque comience a comer otro tipo de alimentos, ya que ésta seguirá siendo su principal aporte de nutrientes.

Al principio los bebés experimentan y “juegan” con los alimentos, sin llegar a ingerir gran cantidad, y progresivamente van comiendo mayor cantidad.

Uno de los objetivos que tiene este tipo de alimentación es conseguir que las necesidades del niño se cubran a demanda, sin forzarlo a comer para que sea él el que regule las cantidades de alimento que necesita y que desarrolle la sensación de saciedad, de manera similar a cómo se gestiona con la lactancia a demanda7.

Por lo general no hay restricciones, salvo algunos alimentos como la miel (hasta los dos años por riesgo de botulismo), los pescados azules como el atún por su concentración de mercurio y las verduras de hoja verde por su alto contenido en nitratos5.

 

CONCLUSIONES

El método BLW, es seguro y beneficioso para el bebé. No debe ofrecerse como único método para la alimentación complementaria, ya que siempre hay que tener en cuenta las características del bebé y de su entorno.

Entre sus beneficios se encuentran una mayor duración de la lactancia materna, ofrece la posibilidad de ofrecer una alimentación saludable, previniendo así la obesidad infantil (todos estos criterios recomendados por la OMS) y participación en las comidas familiares.

No se presentan más episodios de asfixia que con el método tradicional, lo que sugiere que el BLW es igual de seguro que éste, siempre y cuando se tengan en cuenta una serie de precauciones5.

Ha despertado un gran interés en padres y profesionales sanitarios, por lo que es necesario ampliar el campo de estudio del BLW, realizar protocolos y unificar criterios.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Llorca J, Gómez M. Sin dientes y a bocados. Valencia: Vergara 2018.
  2. Gómez Fernández-Vegue, M. Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. Comité de lactancia materna y comité de nutrición de la asociación española de pediatría. 2018.
  3. D´Andrea E, Jenkins K, Mathews M, Roebothan B. Baby-led Weaning: A preliminary Investigation. Can J Diet Pract Res. 2016; 77:72-77. DOI:10.3148/cjdpr-2015-045.
  4. Martínez A, Cantanero MD, Espín B. ¿Cómo orientan los pediatras de Atención Primaria la alimentación complementaria? Rev Pediatr Aten Primaria. 2018; 20:35-44.
  5. Monfort-gil R, Sancho-herrero N. És segur el método baby-led weaning? Estudi comparatiu amb infants alimentats amb triturats. Pediatr Catalana. 2020;80(2):54-7.
  6. Ignacio J, Navarrete C. Baby-led weaning como método de inicio a la alimentación complementaria: ¿Qué dice la evidencia? Rev anacem. 2020;14(no 2):134-43.
  7. Martínez A, Cantarero MD, Espín B. ¿Cómo orientan los pediatras de Atención Primaria la alimentación complementaria? Rev Pediatr Aten Primaria. 2018; 20:35-44.

 

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