- Lorena Zaborras Buil. Enfermera del Servicio de Cirugía General, Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
- María José Martí Cifuentes. Enfermera Del Servicio de Neurofisiología, Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
- Ignacio Marqués Moneo. Enfermero en el Servicio de Urgencias, Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
- Yolanda García López. Enfermera en el Servicio de Urgencias, Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
- Iria Belmonte Azábal. Enfermera de Administración Sanitaria en el Departamento de Sanidad. Aragón, España.
RESUMEN
La soledad no deseada en las personas mayores se ha consolidado como un problema emergente de salud pública, con importantes repercusiones físicas, psicológicas y sociales. Este artículo aborda el papel de la enfermería en la detección, valoración y cuidado de los adultos mayores que experimentan aislamiento social y soledad, analizando las consecuencias clínicas y emocionales que conlleva esta situación. Se revisan los factores de riesgo más frecuentes, como la viudedad, el envejecimiento poblacional, las limitaciones funcionales y la falta de redes de apoyo, así como los principales diagnósticos de enfermería relacionados con este fenómeno. Asimismo, se destacan las intervenciones que la enfermería puede implementar, entre ellas la promoción de la participación social, la educación para la salud, la coordinación con recursos comunitarios y el fortalecimiento del vínculo terapéutico. El artículo subraya la necesidad de una mirada interdisciplinar y de la formación específica de los profesionales sanitarios para afrontar este desafío de manera eficaz. En conclusión, la enfermería desempeña un papel central en la prevención y abordaje de la soledad no deseada, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y a promover un envejecimiento saludable y digno en las personas mayores.
PALABRAS CLAVE
Enfermería, soledad, adulto mayor, recursos en salud, prevención primaria.
ABSTRACT
Unwanted loneliness in older adults has emerged as a significant public health issue, with major physical, psychological, and social consequences. This article explores the role of nursing in the detection, assessment, and care of elderly individuals experiencing social isolation and loneliness, analyzing the clinical and emotional implications of this condition. The most frequent risk factors are reviewed, including widowhood, population aging, functional limitations, and the lack of support networks, as well as the main nursing diagnoses associated with loneliness. Key nursing interventions are highlighted, such as the promotion of social participation, health education, coordination with community resources, and the strengthening of the therapeutic relationship. The article emphasizes the importance of an interdisciplinary approach and the need for specific training of healthcare professionals to effectively address this challenge. In conclusion, nursing plays a central role in the prevention and management of unwanted loneliness, contributing to improved quality of life and promoting healthy and dignified aging among older adults.
KEY WORDS
Nursing, loneliness, aged, health resources, primary prevention.
DESARROLLO DEL TEMA
Hoy en día el aislamiento social y la soledad suponen un problema social importante y frecuente en la sociedad en su conjunto y, con mayor incidencia y relevancia en las personas mayores1.
La soledad en la mayoría de las ocasiones es una circunstancia no deseada, y es una vivencia negativa, que en un alto porcentaje provoca graves consecuencias en el bienestar subjetivo y la salud1, influyendo directamente en un descenso de la calidad de vida de la persona que la sufre.
Tener una red de apoyo social de calidad está identificado como un factor protector, ya que propicia bienestar y hábitos saludables1.
La soledad tiene dos dimensiones, una objetiva, que es estar solo, y una subjetiva, que se refiere al sentimiento de sentirse solo1.
La soledad no deseada sin embargo hace referencia a la sensación subjetiva de tener menos contacto íntimo o relacional con otras personas de lo que se desearía, o también puede hacer referencia a no sentirse integrado en una comunidad, o no tener relaciones íntimas de suficiente calidad percibida1.
En un estudio cuantitativo reciente en la ciudad de Buenos Aires identificaron las variables que más se repetían dentro de su muestra de personas que sufren soledad1:
- Ser mujer.
- Tener entre 65 y 69 años.
- Pertenecer a un hogar mononuclear.
- Tener pocos recursos económicos.
La soledad a lo largo de la historia ha sido un tema poco tratado en ámbito sanitario, no se exploraba, no se identificaba y por lo tanto no se abordaba2. Muchas personas mayores ahora que se han socializado en esta época, donde la soledad no estaba identificada como un problema que podía afectar seriamente a la salud a día de hoy no la manifiestan expresamente por vergüenza2. Por eso desde enfermería es tan relevante estar concienciados de la magnitud de este fenómeno, y formados en cómo valorarla, cómo diagnosticarla y cómo intervenir tanto para prevenirla, como para tratarla, como para rehabilitar la situación de soledad.
El incremento de la edad, perder a seres de su misma generación, perder cónyuges, o perder capacidades físicas y psíquicas son factores de riesgo para padecer soledad y aislamiento social, desde enfermería podemos intervenir en esos procesos para empoderar a las personas mayores a remodelar hábitos y prevenir el aislamiento social y la soledad, así como les podemos ayudar a buscar nuevos recursos más adaptados a sus nuevas condiciones de vida.
Existen situaciones de salud identificadas tanto a nivel de salud física, como a nivel de salud mental que empeoran en personas que sufren soledad2.
A nivel de salud física:
- Aumento de la tensión arterial.
- Empeoramiento del funcionamiento vascular.
- Incremento de la obesidad.
- Alteraciones del sistema inmunitario.
- Deterioro de la nutrición.
A nivel de salud mental:
- Aumento de síntomas depresivos.
- Problemas de sueño.
- Mayor riesgo de sufrir Alzheimer.
- Mayor riesgo de sufrir déficit cognitivo leve.
Desde la taxonomía NANDA-I 2024-26 podemos encontrar 2 diagnósticos relevantes, el diagnóstico soledad excesiva (00146). Está dentro del dominio 12, confort, clase 4, confort psicológico3.
Definición: una experiencia emocional caracterizada por una percepción notable de aislamiento social o la falta de conexión interpersonal satisfactoria.
Características definitorias:
- Expresiones verbales de sentirse solo o aislado.
- Tristeza persistente sin causa médica aparente.
- Baja autoestima relacionada con la falta de interacción.
- Ansiedad por desconexión social.
- Falta de relaciones significativas.
Factores relacionados:
- Pérdida de vínculos afectivos.
- Cambios en el entorno social.
- Enfermedades crónicas o discapacidades.
- Estigmatización o discriminación.
- Falta de habilidades sociales.
Objetivos del cuidado:
- Fomentar relaciones interpersonales significativas.
- Promover actividades grupales o comunitarias.
- Facilitar el acceso a redes de apoyo.
- Evaluar la percepción del paciente sobre sus relaciones.
Y el diagnóstico de aislamiento social (00153). Está dentro del dominio 7, rol-relaciones y clase 3 comunicación.
Definición: estado en el que una persona experimenta una soledad que le produce malestar o una disminución en el número de relaciones sociales significativas.
Características definitorias:
- Expresión verbal de sentirse solo o aislado.
- Evitación de contacto social.
- Falta de apoyo social percibido.
- Comportamientos de retraimiento.
- Dificultad para establecer relaciones.
Factores relacionados:
- Pérdida de vínculos afectivos o familiares.
- Estigmatización social.
- Trastornos mentales o cognitivos.
- Hospitalización prolongada.
- Barreras culturales o lingüísticas.
Objetivos del cuidado:
- Fomentar la participación en actividades sociales.
- Facilitar el acceso a redes de apoyo comunitario.
- Mejorar habilidades de comunicación interpersonal.
- Promover el vínculo terapéutico con el equipo de salud.
CONCLUSIONES
La soledad no deseada en las personas mayores constituye un fenómeno complejo que trasciende lo individual para convertirse en un reto social y sanitario de gran magnitud. Las evidencias muestran que sus repercusiones abarcan tanto la esfera física —con un mayor riesgo de hipertensión, obesidad, deterioro inmunitario y desnutrición— como la esfera psicológica, donde se incrementan los síntomas depresivos, los trastornos del sueño y el riesgo de deterioro cognitivo. Este conjunto de factores convierte a la soledad en un verdadero problema de salud pública, con consecuencias directas sobre la calidad de vida de quienes la padecen.
El abordaje de la soledad no deseada requiere la implicación activa de la enfermería, que desde su rol asistencial y comunitario está en una posición privilegiada para detectar precozmente situaciones de riesgo, establecer diagnósticos enfermeros como soledad excesiva o aislamiento social, y planificar cuidados centrados en la persona. La enfermera, a través de la educación para la salud, la promoción de actividades grupales, la facilitación de redes de apoyo y el fortalecimiento del vínculo terapéutico, contribuye no solo a paliar los efectos de la soledad, sino también a prevenirla.
Asimismo, resulta imprescindible fomentar la sensibilización y formación de los profesionales de enfermería en este ámbito, ya que la soledad sigue siendo un tema poco visibilizado en la práctica clínica cotidiana. Integrar este enfoque en los planes de cuidados supone un avance hacia una atención más humana, integral y adaptada a las necesidades reales de los pacientes.
En definitiva, la soledad no deseada en los adultos mayores exige un abordaje interdisciplinar en el que la enfermería desempeña un papel central. Promover la participación social, facilitar el acceso a recursos comunitarios y empoderar a las personas para afrontar los cambios asociados al envejecimiento son estrategias fundamentales para garantizar un envejecimiento digno, saludable y con calidad de vida.
BIBLIOGRAFÍA
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- Vicente Roger, G. Intervenciones de enfermería para prevenir la soledad en pacientes ancianos. Universidad de Alicante. (2023) [Internet] [Consultado el 26 de Agosto de 2025] Disponible en: TFG
- NANDA-I, Herdman, T. H., Kamitsuru, S. (Eds.). (2025). Diagnósticos enfermeros. Definiciones y clasificación. 2024-2026. Elsevier Health Sciences.