El rol de la enfermera en la consulta de niño sano en pediatría

15 diciembre 2025

 

AUTORES

  1. Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  2. María Teresa Pérez Iglesias. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Tania Fernández Merino. Graduada Universitaria en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Laura Larena Fernández. Graduada Universitaria en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  5. Estefanía Garza Mascaray. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  6. Roberto Gómez Gaya. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

CARTA AL EDITOR

La consulta de niño sano es una de las bases de la atención primaria de salud en el área de pediatría, esta es una consulta sanitaria en la que se le ofrece al menor de edad un espacio estructurado, organizado, para la evaluación del seguimiento del desarrollo físico, psicológico, emocional y social. Forma parte de una de las estructuras orientadas a la promoción de salud que permite la detección precoz de factores de riesgo, el diagnóstico efectivo de procesos nosológicos en etapas subclínicas o latentes y además permite que el menor y la familia creen un vínculo de entrada entre el sistema sanitario1,2.

La consulta de niño sano parte del objetivo central de hacer seguimiento del crecimiento físico, incluyendo la medición regular de peso, talla, índice de masa corporal (IMC) y perímetros, apoyado en el uso de curvas de crecimiento estandarizadas para cada población según sus características individuales 3. Además, la inmunización representa otro de los pilares de la consulta preventiva, en algunas cohortes la falta de asistencia regular a las consultas de niño sano se relaciona con un descenso en la tasa de vacunación creando un riesgo potencial que favorece al resurgimiento de enfermedades prevenibles con vacunas como sarampión, polio y tos ferina.

En el contexto de esta consulta especializada, el profesional de enfermería desenvuelve una labor protagónica, no solo por las competencias clínicas inherentes a la profesión sino que además ejerce una labor educativa y relacional que va más allá del simple seguimiento antropo-biométrico o la administración de vacunas2. La enfermera que ejerce en el área de salud infantil debe contar con capacidades distintivas que permitan la interacción no solo con los menores sino con sus familias, siendo las responsables de garantizar un entorno que permita el intercambio de información satisfactorio entre el equipo de salud y el niño-familia, adaptando en todo momento la atención a las necesidades individuales de cada caso en particular, partiendo de la comunicación el respeto y el acompañamiento activo como bases de la atención estructurada.

Es por esto que el rol enfermero no se debe entender como un complemento a la atención del médico pediatra, sino que es en realidad una competencia autónoma que combina saber teórico y práctico para favorecer un desarrollo saludable desde una perspectiva integral del infante4. No obstante, se plantea que esta área profesional cuenta con desafíos característicos que deben ser abordados de forma oportuna para optimizar el impacto del rol profesional en los distintos sistemas de salud pública.

Además, de lo mencionado previamente es durante la consulta de niño sano que se ofrece un espacio para la educación sanitaria familiar, donde es parte de las actividades del profesional de enfermería abordar de manera activa temas como: la nutrición equilibrada, los hábitos de sueño, la higiene oral, la prevención de accidentes domésticos, el uso responsable de pantallas y el establecimiento de rutinas son tratados de forma personalizada1. Este tipo de consultas otorgan un valor añadido a la atención primaria permitiendo de esta forma resolver dudas de los cuidadores y brindar orientación anticipatoria adaptada al contexto familiar específico. Siendo el profesional de enfermería el encargado de abordar de forma respetuosa cuestiones relacionadas con temas que pudieran ser difíciles de abordar en otro tipo de entornos como: problemas en relación al entorno socioeconómico, el estrés parental, o la dinámica familiar, aspectos que ya han sido demostrados como influyentes en el bienestar infantil1,3. Es entonces el profesional enfermero el que desde el punto de vista del sistema sanitario está más accesible y cercano, desempeñando un rol fundamental no solo asistencial sino como educador, observador y guía en la promoción de una crianza saludable, algunos autores en relación a este tema afirman que integrar promotores de salud capacitados en consultas pediátricas mejora la orientación anticipada, el seguimiento psicosocial y la satisfacción parental sin aumentar el uso de urgencias3.

Sin embargo aunque esta es una de las actividades asistenciales en las que el personal de enfermería más destaca, se ha mencionado que en la actualidad diversos problemas influyen de forma negativa en el ejercicio profesional en este contexto, situaciones como la sobrecarga asistencial, o la falta de conocimientos profesionales específicos dificultan la comunicación efectiva con las familias, y de forma indirecta impactan de manera negativa sobre el desarrollo infantil5. Por esto se hace necesario promover la visualización del rol enfermero en el contexto de la consulta del niño sano, para garantizar un ejercicio profesional estandarizado, donde se priorice el bienestar del menor de edad. En la actualidad este es un problema relevante y hace menester establecer protocolos organizativos que establezcan de manera específica las funciones de enfermería, de modo que se fomenten modelos colaborativos que permitan una atención pediatra-enfermera-paciente de calidad.

Se concluye que reconocer y potenciar el rol enfermero en este contexto es clave para avanzar hacia un sistema de salud pediátrico más efectivo, humanizado y preventivo.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Okobi OE, Akahara PF, Nwachukwu OB, Egbuchua TO, Ajayi OO, Oranu KP, et al. Analyzing Best Practices for Pediatric Well-Child Clinic Visits in the United States for Children Aged Three to Five Years: A Review. Cureus 2023;15(9):e45194.

2. Bohlin V, Gunnarsdottir H, Patriksson K, Dahlborg E. The nurse in child healthcare as a craftsman to use professional competence and build a health promotive relationship- an observation study. Int J Qual Stud Health Well-being 2025;20(1):2527146.

3. Coker TR, Liljenquist K, Lowry SJ, Fiscella K, Weaver MR, Ortiz J, et al. Community Health Workers in Early Childhood Well-Child Care for Medicaid-Insured Children. JAMA 2023;329(20):1757-67.

4. Hayman LL. The Role of Nursing in Pediatric Lifestyle Medicine. Am J Lifestyle Med 2024;15598276241233237.

5. Pereira AF, Escola JJJ, Almeida CMT, Rodrigues VMCP. Health education provided by nurses to children and young people: parents’ assessment. BMC Nurs 2023;22:287.

 

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