El suicidio, artículo monográfico

16 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Estela Belén Callaved Villuendas. Cirugía general Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  2. Claudia Adelantado Berges. Centro de salud Delicias Sur. Zaragoza.
  3. Paula Aragón Puig. Neurocirugía Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  4. Lucía Hernández Berzosa. Hospital San Juan de Dios. Paliativos, Convalecencia y Neurología. Zaragoza.
  5. María Hernández Berzosa. Cardiología Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  6. Marina Eva García Villarroya. Urgencias Hospital Miguel Servet. Zaragoza.

 

COMUNICACIÓN BREVE

El suicidio es una cuestión de salud pública que afecta a nivel mundial, en el cual los más vulnerables son los jóvenes y adolescentes, de hecho, en esta franja de edad el suicidio duplica las muertes por accidente de tráfico. Aún siendo el suicidio un problema que no para de crecer en España, ha sido confirmado por la OMS que éste es 100% prevenible si se llevaran a cabo las intervenciones y medidas oportunas.

El suicidio no es el simple hecho de “quitarse la vida”, sino que abarca muchas otras conductas que no tienen por qué finalizar con la muerte de la persona. Asimismo, podemos encontrar conductas suicidas y conductas autolesivas no suicidas.

Conductas suicidas:

  • Suicidio consumado: actitud premeditada cuyo resultado es fatal, y que está relacionada con la intención de morir en la acción.
  • Intento de suicidio: serie de comportamientos relacionados con el objetivo de morir. El sujeto puede declarar estas intenciones de forma explícita o sutil, sin embargo, no significa que finalmente consiga su objetivo.
  • Actos preparatorios hacia una conducta suicida inminente: la persona comienza a conseguir recursos y medidas para autolesionarse, pero se ve interrumpido por sí mismo o por personas de su alrededor antes de que esta conducta autolesiva empiece y el daño sea irreversible.
  • Ideación suicida: pensamientos activos o pasivos de suicidio sin una actuación preparatoria.

 

Conductas autolesivas no suicidas:

  • Autolesiones, sin intención de suicidio: actitud premeditada que se realiza sin intención de morir. Está relacionada con otras razones, como aliviar el sufrimiento en el caso de cortes. arañazos, quemaduras; o para conseguir un cambio en el ambiente o en otros.
  • Otras autolesiones no deliberadas: No hay pruebas de que se haya intentado de forma deliberada autolesionarse sino que esto está relacionado con un fenómeno aislado como una lesión accidental, o  síntomas psiquiátricos o médicos.
  • Eventos potencialmente suicidas o indeterminados: el motivo del comportamiento autolesivo es desconocido y además no puede deducirse.
  • Sin suficiente información: las conductas autolesivas se clasifican en esta categoría cuando existe una información insuficiente sobre si la lesión ha sido debido a un comportamiento suicida, o, debido a otro evento como un síntoma psiquiátrico o un accidente.

 

En el suicidio, como en cualquier enfermedad, existen tanto factores de riesgo como factores protectores, estos pueden ser tanto genético, biológicos y familiares como personales. Algunos de estos factores predisponentes pueden ser trastornos afectivos, un intento de suicidio previo, abuso de alcohol o sustancia, ideación suicida, víctimas de maltrato, bajo nivel económico, antecedentes familiares de intento de suicidio o de muerte por suicidio, trastorno por ansiedad, antecedentes familiares de depresión… Podemos observar que la mayoría de estos factores de riesgo son prevenibles y que, de ser identificados y tratados en su momento, no acabarían en conductas suicidas¹.

Centrándonos en España, en el año 2019 se arrebataron la vida unas 3.671 personas, según el Instituto Nacional de Estadística, un 3.7% más que en 2018. El suicidio lleva siendo la primera causa de muerte no natural desde 2008.

Pero el problema del suicidio no sólo afecta a las personas que lo realizan, sino a su alrededor, según la OMS, por cada suicidio hay unas 135 personas afectadas, entre las cuales, de 2 a 6 se encuentran profundamente doloridas. Una forma de evitar este gran daño que afecta a tantas personas es atendiendo a lo que se conoce como señales de alarma. Estas señales de alarma consisten en comportamientos tanto verbales como no verbales que una persona que ha cometido un acto de suicidio repite antes de realizar dicho acto. Algunas de estas son frases como, “no valgo nada”, “la vida es un asco”, “me gustaría desaparecer”, en cuanto a los comportamientos no verbales podemos observar, el consumo de alcohol o drogas, autolesiones, querer cerrar asuntos pendientes… Estando atentos a estos comportamientos e involucrándonos en la persona en las que los vemos, podríamos conseguir que buscara ayuda y evitar de esta forma un desenlace fatal2.

Si los suicidios ya suponían un gran problema a nivel de salud pública hasta entonces, con la llegada de la pandemia del COVID-19 esta situación se ha visto aún más agravada. Según la última información publicada por el INE, el suicidio continúa siendo la primera razón de muerte externa en 2020, con 3.941 nº de fallecidos, un 7,4% más que en 2019. Casi 11 personas al día se quitan la vida —10,8—. Un 74% de ellas hombres (2.938) y un 26% mujeres (1.011).

El incremento de suicidios llegó en los meses de agosto (34,0% más) y febrero (28,2%) respecto al año anterior. Sin embargo, en abril los suicidios descendieron en un 18.2% en comparación a marzo. Con la desescalada la situación empeoró debido a la mala situación económica, por ello tiene sentido que el porcentaje aumentase en el mes de agosto3.

Como hemos visto el suicidio es un problema que se puede evitar en la mayoría de los casos. Es por eso, que actualmente se están tomando una serie de medidas e intervenciones para impedir que ocurra. Una de las acciones más importantes que se están implantando es la creación de un número de teléfono para prevenir el suicidio, totalmente gratuito y operativo las 24 horas.

Este servicio lleva siendo reclamado desde hace cuatro años por la Confederación de Salud Mental España, pero no fue hasta el 9 de octubre de este año que el Gobierno anunció la creación del mismo en el acto “Salud mental y COVID-19. Plan de acción”. En este acto, no solo se aprobó la creación del teléfono para el suicidio, sino que también se hablaron sobre muchas otras medidas que se van a tomar con respecto a la atención de los problemas de salud mental, como por ejemplo la incorporación de la especialidad de psiquiatría infantil en la formación profesional.

La creación del número de teléfono contra el suicido supone una muy buena vía para dar un atención profesional y especializada a aquellas personas que lo necesiten, ya sea porque presentan conductas suicidas o porque hayan sufrido algún caso de suicidio en su entorno y estén pasando por un duelo4.

Otra medida que desde la Confederación de Salud Mental España recomiendan es la utilización de los medios de comunicación como vía de información sobre el problema tan grave que supone el suicidio a la gran inmensidad de personas que afecta, para ello han sacado una serie de recomendaciones sobre como tratar de forma adecuada este tema en los medios de comunicación y que dejen de ser por fin un tema tabú. Alguna de estas recomendaciones son:

  1. Evitar el sensacionalismo a la hora de tratar la información sobre personalidades mediáticas.
  2. No explicar el método empleado ni dar detalles o publicar fotografías o notas suicidas.
  3. No dar una cobertura repetitiva y, en su lugar, buscar alternativas de artículos o piezas audiovisuales dirigidas a la prevención.
  4. Proporcionar medios de ayuda, como servicios de salud mental y líneas de teléfono.
  5. Investigar fuentes fiables en salud mental.
  6. El suicidio no es un fenómeno simple y no solo tiene una causa, por lo que no se debería simplificar.
  7. No caer en el mito de que el suicidio es una forma de intentar llamar la atención, sino manifestar toda la desesperación y sufrimiento que hay detrás5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pere Castellvi-Obiols, José A. Piqueras Rodríguez. El suicidio en la adolescencia: un problema de salud pública que se puede y debe prevenir. REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD. 2019. 18 (121): 45-59. http://www.injuve.es/sites/default/files/adjuntos/2019/06/3.el_suicidio_en_la_adolescencia_un_problema_de_salud_publica_que_se_puede_y_debe_prevenir.pdf
  2. Martí G. La Vanguardia [Internet]. Las muertes por suicido crecen un 3,7% en España; 20 de octubre de 2021 [consultado el 26 de noviembre de 2021]. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/vida/salud/20211020/7800392/muertes-suicido-crecen-espana-2021-terminar-tabu-salvar-vidas-brl.html
  3. Público [Internet]. Máximo histórico de suicidios durante el primer año de la pandemia: casi 11 personas se quitaron la vida al día en 2020. Madrid. Beatriz Asuar Gallego. 11-11-21 [11-11-21; 26-11-21]. Disponible en: https://www.publico.es/sociedad/maximo-historico-suicidios-primer-ano-pandemia-11-personas-dia-quitaron-vida-2020.html
  4.  El Gobierno anuncia la creación de un teléfono de prevención del suicidio [Internet]. Confederación Salud Mental España. 2021 [cited 2021 Nov 26]. Available from: https://consaludmental.org/sala-prensa/gobierno-anuncia-creacion-telefono-suicidio/
  5. Salud mental España apela a los medios a tratar el tema del suicidio de forma responsable, profesionalizada y rigurosa.Confedereación Salud Mental España.14/04/21. Disponible en: https://consaludmental.org/sala-prensa/salud-mental-espana-apela-medios-comunicacion-trato-suicido-responsable-profesionalizado-riguroso/

 

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