Enfermedad de Dupuytren.

16 septiembre 2022

AUTORES

  1. Idoya Gurría Puzo. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en Hospital General Universitario San Jorge (Huesca).
  2. Belén Castán Ladrero. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  3. Alejandra Matamala Sarasa. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  4. José Angel López Hernández. Graduado en Fisioterapia. Fisioterapeuta en Hospital General Universitario San Jorge (Huesca).
  5. Silvia Luna López. Graduada en Fisioterapia. IMOVE Consulta de Fisioterapia y Suelo Pélvico.
  6. María Lázaro Revuelto. Graduada en Fisioterapia. Athenea Fisioterapia (Jaca).

 

RESUMEN

La enfermedad de Dupuytren es una fibromatosis benigna común de la fascia palmar y digital; puede progresar hasta producir una contractura articular en flexión limitando la funcionalidad de la mano. La etiología es desconocida, aunque sabemos que hay componente genético y varios factores de riesgo que influyen en su aparición y desarrollo.

El tratamiento de elección cuando la enfermedad ha progresado es quirúrgico, mientras que si se realiza un diagnóstico temprano existen opciones menos invasivas como la fisioterapia.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Dupuytren, contractura de Dupuytren, fasciotomía, mano, rehabilitación, fisioterapia.

 

ABSTRACT

Dupuytren’s disease is a common beningual fibromatosis of the palmar and digital fascia; it can progress to produce a joint contracture in flexion limiting the functionality of the hand. The etiology is unknown, although we know that there is a genetic component and several risk factors that influence its appearance and development.
The treatment of choice when the disease has progressed is surgical, while if an early diagnosis is made there are less invasive options such as physiotherapy.

 

KEY WORDS

Dupuytren’s disease, Dupuytren’s contracture, fasciotomy, hand, rehabilitation, physiotherapy.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La enfermedad de Dupuytren es una fibromatosis benigna común de la fascia palmar y digital. Este trastorno típicamente se presenta como un nódulo fibroso en la aponeurosis palmar de cuarto o quinto dedo1,2.Fue llamada así por el cirujano francés Guillaume Dupuytren, que la describió con detalle2.

La progresión de la enfermedad es variable, pero alrededor del 20 al 40% de

los pacientes desarrollan algún grado de deformidad en flexión que puede afectar la función de la mano y limitar significativamente las actividades de la vida diaria, incluido el cuidado personal y el empleo, reduciendo la calidad de vida2,3.

Se calcula que la prevalencia mundial es aproximadamente del 8%, representando un 17% en África, 15% en Asia, 10% en Europa y 2% en América. Los hombres son de 3 a 4 veces más propensos a verse afectados frente a las mujeres. La incidencia por 10.000 habitantes aumenta con la edad, siendo de 15 para el grupo de 50-59 años, 30 para el grupo de 60-69 años, y finalmente de 40 para los 70-79 años2,3,4.

La etiología de la enfermedad comprende factores de riesgo como el consumo excesivo de alcohol, diabetes, trabajos manuales y traumatismos previos en la mano. Además hay hasta un 80% de componentes genéticos, que se relacionan con patrones más agresivos de la enfermedad1,2,4,5.

 

VALORACIÓN:

La distinción entre contractura y enfermedad de Dupuytren es que la contractura es nomenclatura reservada para aquellos pacientes con la función afectada5.

Una de las primeras clasificaciones de Dupuytren basándose en el aspecto histológico bajo miscrocopio óptico describió 3 etapas: proliferativa, involutiva y residual.

Con el tiempo se ha llegado a correlacionar la apariencia histológica con hallazgos clínicos y características estructurales, clasificando también la enfermedad en 3 estadíos6:

  • Enfermedad temprana: aparecen nódulos sin contractura. No hay aumento de colágeno.
  • Enfermedad activa: aparece engrosamiento palmar y contractura articular. Ocurre en unos tres años como promedio. Muy poco colágeno.
  • Enfermedad avanzada: Pacientes con contractura articular de más de 3 años de evolución. Gran cantidad de fibras de colágeno maduras.

Se debe prestar especial atención a la diátesis de Dupuytren, término con el que nos referimos a ciertas características del paciente que pueden indicar una forma más agresiva de la enfermedad. La definición actual ampliamente aceptada recoge: presentación bilateral, género másculino, edad de inicio menor de 50 años, antecedentes familiares, y presencia de las enfermedades de Ledderhose, Garrod o Peyronie2.

 

TRATAMIENTO:

Las indicaciones para la elección del tratamiento se basan en gran medida en las limitaciones funcionales y expectativas del paciente5,7, por lo tanto es muy importante la comprensión tanto de los riesgos como de los beneficios de cada opción7. En general las técnicas se clasifican según su capacidad de invasión; los procedimientos más invasivos se asocian a un menor riesgo de recidiva, pero requieren una rehabilitación postoperatoria más larga3.

Tratamiento quirúrgico:

La Fasciotomía percutánea se considera el método más rentable. Se realiza bajo anestesia local, utilizando la punta de una aguja de jeringa convencional para disecar las bandas patológicas1,2,4. Se pueden tratar varias zonas en una sola sesión. Este método presenta una tasa de recurrencia de hasta el 80% en pacientes jóvenes1.

La fasciectomía abierta puede ser segmentaria, regional o radical. Mediante enfoque abierto, a través de incisiones en «zigzag´´, se diseccionan las bandas. La fasciectomía limitada implica la escisión de la mayor parte del tejido enfermo, conservando la piel subyacente3,4,5. En la dermofasciectomía, la escisión incluye toda la grasa subcutánea y piel que recubre el tejido enfermo, requiriendo el uso de un injerto de piel de espesor total3,5.

Tiene una tasa de recidiva menor, pero conlleva mayor coste y periodo de recuperación. Las posibles complicaciones son la lesión iatrogénica del haz neurovascular por la distorsión de la anatomía, la rotura de la polea, el desgarro de la piel y el Síndrome Doloroso Crónico Complejo1,2,4,5.

Fisioterapia:

Las técnicas más utilizadas incluyen los ejercicios de estiramiento, el masaje de fricción y los ultrasonidos. Se han examinado con buenos resultados tanto de manera aislada, como complementando a la cirugía5,6.

Las férulas nocturnas en extensión no han demostrado tener gran evidencia actualmente, puesto que no consiguen limitar la recurrencia pero pueden dificultar la movilización de los dedos y la cicatrización5,6.

Radioterapia:

Esta técnica es muy eficaz en la inhibición de la proliferación de fibroblastos, por lo que puede conseguir una menor acumulación de estos, llegando a «congelar ´´ la enfermedad en estados iniciales y retrasar la progresión en estadios más avanzados4,6.

Fármacos:

La toxina botulínica tiene potencial para mejorar la función de la mano a través de la relajación de la musculatura instrínseca de la mano y la inhibición de las vías del dolor. Es una opción atractiva en casos dolorosos en los que han fracasado las modalidades tradicionales. Se sigue investigando su eficacia y tolerancia8.

La inyección de colagenasa es otra opción mínimamente invasiva para tratar el exceso de colágeno2,3,5,6. La ventaja clave de esta técnica es la seguridad a la hora de poder inyectar de manera simultánea en varios dedos. Se ha registrado una incidencia global de efectos adversos similar a la de la fasciectomía limitada2, pero se puede realizar de manera ambulatoria y la recuperación es más rápida3.

También se han utilizado en estadios iniciales otras sustancias como vitamina E, oxígeno hiperbárico o esteroides. Ninguno de ellos ha llegado a obtener evidencias importantes3,5,6.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Feldman G, Rozen N, Rubin G. Dupuytren’s Contracture: Current Treatment Methods. Isr Med Assoc J. 2017 Oct;19(10):648-650. PMID: 29103246.
  2. Almadani YH, Vorstenbosch J, Efanov JI, Xu L. Dupuytren’s Disease: An Outcomes-Focused Update. Semin Plast Surg. 2021 Aug;35(3):216-222. doi: 10.1055/s-0041-1731631. Epub 2021 Jul 6. PMID: 34526871; PMCID: PMC8432989.
  3. Layton T, Nanchahal J. Recent advances in the understanding of Dupuytren’s disease. F1000Res. 2019 Feb 28;8:F1000 Faculty Rev-231. doi: 10.12688/f1000research.17779.1. PMID: 30854193; PMCID: PMC6396840
  4. Ruettermann M, Hermann RM, Khatib-Chahidi K, Werker PMN. Dupuytren’s Disease-Etiology and Treatment. Dtsch Arztebl Int. 2021 Nov 19;118(46):781-788. doi: 10.3238/arztebl.m2021.0325. PMID: 34702442; PMCID: PMC8864671.
  5. Dutta A, Jayasinghe G, Deore S, Wahed K, Bhan K, Bakti N, Singh B. Dupuytren’s Contracture – Current Concepts. J Clin Orthop Trauma. 2020 Jul-Aug;11(4):590-596. doi: 10.1016/j.jcot.2020.03.026. Epub 2020 Apr 15. PMID: 32684695; PMCID: PMC7355095.
  6. Ball C, Izadi D, Verjee LS, Chan J, Nanchahal J. Systematic review of non-surgical treatments for early dupuytren’s disease. BMC Musculoskelet Disord. 2016 Aug 15;17(1):345. doi: 10.1186/s12891-016-1200-y. PMID: 27526686; PMCID: PMC4986253.
  7. Hosseinzadeh S, Blazar P, Earp BE, Zhang D. Dupuytren’s Contracture: The Readability of Online Information. J Patient Exp. 2021 Oct 27;8:23743735211056431. doi: 10.1177/23743735211056431. PMID: 34722869; PMCID: PMC8554572.
  8. Davis SM, Chang EY. Dupuytren’s contracture treated with botulinum toxin A injection. Arch Clin Cases. 2021 Oct 27;7(4):63-67. doi: 10.22551/2020.29.0704.10175. PMID: 34754930; PMCID: PMC8565707.

 

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