Ensayo clínico controlado: deslizamiento lateral en sujetos con epicondilalgia y aumento del valgo

6 octubre 2024

AUTORES

  1. Juan Pedro Lizandra Miguel. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud Castejón de Sos. Huesca. Aragón, España.
  2. Alicia Martel Aréjula. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Ainara Andrés Ruiz. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud de Aínsa. Huesca. Aragón, España.
  4. Eva Molins González. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Hospital Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.

 

RESUMEN

La epicondilalgia lateral es un trastorno musculoesquelético caracterizado principalmente por dolor, pérdida de fuerza y dolor a la extensión de muñeca en la zona próxima al epicóndilo. Siendo la disfunción más frecuente del codo.

Mediante la técnica de deslizamiento lateral, vamos a tratar de reducir el valgo de codo y a mejorar la función en sujetos que tienen epicondilalgia de más de un mes de evolución y 5º de valgo en hombres y 10º en mujeres. Con está técnica buscamos una apertura del espacio articular entre el húmero y la cabeza del radio.

Se realiza un ensayo clínico aleatorizado, con una muestra de 34 sujetos, de los cuales se excluyen 3. Se realizan dos grupos, uno placebo al cuál no se le aplica la técnica, n=16 y otro de 15 sujetos que se le aplica terapia manual. Además, a ambos grupos se les aplica ultrasonidos y corrientes analgésicas tipo TENS.

Las variables dependientes evaluadas fueron: el dolor, el valgo, la fuerza y la tirantez; mientras que las variables independientes fueron: que se encontraban laboralmente activos (87%), realizaban trabajos que implican cargar peso (71%) y la mayoría de la muestra realizaba actividad física (67,7%).

Se utilizó en programa IBM Spss 21 para el análisis de datos.

Se confirma la principal hipótesis de la técnica de deslizamiento lateral, siendo efectiva en la reducción del dolor, la fuerza y la tirantez. Sin embargo, no es efectiva para reducir el valgo. Otras hipótesis secundarias confirmadas son: el ángulo de carga tiene relación con el sexo; Y que la epicondilalgia tiene relación con el trabajo, la carga de pesos y la actividad física.

PALABRAS CLAVE

Epicondilitis lateral, terapia manual, valgo, ensayo clínico controlado.

ABSTRACT

Lateral epicondylalgia is a musculoskeletal disorder characterized mainly by pain, loss of strength and pain on wrist extension in the area close to the epicondyle. Being the most common dysfunction of the elbow.

Using the lateral glide technique, we are going to try to reduce elbow valgus and improve function in subjects who have epicondylalgia of more than a month of evolution and 5º of valgus in men and 10º in women. With this technique we look for an opening of the joint space between the humerus and the head of the radius.

A randomized clinical trial is carried out, with a sample of 34 subjects, of which 3 are excluded. Two groups are carried out, one placebo to which the technique is not applied, n=16 and another of 15 subjects to which therapy is applied. manual. In addition, ultrasound and TENS-type analgesic currents are applied to both groups.

The dependent variables evaluated were: pain, valgus, strength and tightness; While the independent variables were: they were active at work (87%), they carried out jobs that involved carrying weight (71%) and the majority of the sample carried out physical activity (67.7%).

The IBM Spss 21 program was used for data analysis.

The main hypothesis of the lateral glide technique is confirmed, being effective in reducing pain, strength and tightness. However, it is not effective in reducing valgus. Other confirmed secondary hypotheses are: the loading angle is related to sex; And that epicondylalgia is related to work, weight and physical activity.

KEY WORDS

Lateral epicondylitis, manual therapy, valgus, controlled clinical trial.

INTRODUCCIÓN

La epicondilalgia lateral se define como un trastorno musculoesquelético caracterizado por la presencia de dolor generalizado o localizado en los puntos próximos al epicóndilo lateral del humero1. Es la disfunción más frecuente en la región del codo en adultos2.

Los síntomas más comunes son el dolor lateral en el codo, dolor con la extensión de muñeca y debilidad al agarre3.

Con una prevalencia del 1 al 3%, puede producir una incapacidad laboral de hasta el 12,2 %. Suele afectar al brazo dominante y a aquellos profesionales y deportistas que realizan movimientos repetitivos del codo utilizando la musculatura extensora.

La duración media varía de 3-6 meses, aunque en algunos casos la duración de los síntomas puede alargarse hasta los 2 años4.

La principal causa del dolor es el sobreuso de la musculatura extensora y el movimiento de supinación. Poveda et al.5 establecen otras causas menos frecuentes son la práctica deportiva o el exceso de entrenamiento.

Se han utilizado diversos términos para definir el dolor lateral de codo, desde epicondilalgia lateral, epicondilosis, epicondilitis lateral o codo de tenista. Sin embargo, para Dimitrios6 el término más adecuado es el de tendinopatía lateral de codo, ya que el dolor aparece más en el origen del tendón de los extensores antes que el propio hueso. Otros autores como Cohen7, proponen el término epicondilosis degenerativa angiofibroblástica debido a la ausencia de inflamación de los tendones, con una respuesta fibroblástica y vascular.

Se va a tratar la epicondilalgia mediante una técnica específica de la terapia manual, ya que hay estudios que avalan la terapia manual como el de López de Celis et al.4, que usa la fibrólisis diacutánea como método efectivo de tratamiento a corto y medio plazo en la epicondilalgia.

Cleland et al.8, evidenció la efectividad del grupo de manipulación osteopática cervicotorácica, junto con un tratamiento local, en una muestra de 100 sujetos. Férnandez Carnero et al.9, en el ensayo clínico obtuvo mejores resultados en el grupo de manipulación osteopática aplicando esta técnica en 10 sujetos, defiende que la manipulación cervical, produce un efecto de relajación muscular, que alivia el dolor a corto plazo.

Strujis et al.10, estudió la diferencia entre la manipulación de la muñeca y el masaje, estiramientos y ejercicios de fortalecimiento a favor de la primera, en una muestra de 30 sujetos.

Hasta la fecha no hay ningún ensayo clínico que aplique una técnica de deslizamiento lateral sobre la epicondilalgia. Aunque hay autores entre los que están el de Vicenzino et al.11, que defienden el uso favorable de la técnica de movilización con movimiento (MWM). Esta técnica consiste en realizar una extensión de muñeca a la vez que se aplican dos fuerzas laterales sobre la articulación humero radial.

Bisset et al.12,13 aplicaron la técnica de movilización con movimiento y ejercicio frente a los corticoides en un programa de seis semanas y lo evaluaron a corto, medio y largo plazo (1 año). Los resultados fueron positivos en las variables analizadas además tuvieron menos recaídas, en una muestra de 198 pacientes. Krochar y Dogra14, mostraron la eficacia de la movilización con la técnica de Mulligan en combinación con ultrasonidos, en el dolor y la fuerza, en un programa de 12 semanas, con una muestra de 66 pacientes, repartidos en tres grupos (técnica de Mulligan, ultrasonidos y control).

Un factor biomecánico que influye en la epicondilalgia es el ángulo de carga15. La cual podría tener su origen en el roce entre el extensor radial corto y el capitelio del húmero. Otros factores que también influyen son el sexo y la altura, ya que según Yilmaz et al.16 y Sharma et al.17 las mujeres al tener la pelvis más ancha, el ángulo del valgo es mayor.

El lado dominante influye en el ángulo de carga, aunque sin llegar a ponerse de acuerdo. Establecen una media de grados de valgo de 11,25 +/- 3,7 en el brazo derecho dominante y 10,5 +/- 3,6 en el lado izquierdo. La edad también influye ya que durante el crecimiento el ángulo de carga es menor hasta los 18 años, donde madura el cartílago óseo. Por lo tanto, concluyen que es importante su evaluación.

Tanaka et al.18 estudió la posición de máxima fricción entre el origen del extensor corto y el capitelio, afirmando que la máxima fricción se produce en la extensión, pronación y varo de codo, destacando la importancia del antebrazo.

Nosotros vamos a aplicar la técnica de deslizamiento lateral a una muestra de 31 pacientes, con epicondilalgia y aumento del valgo, valorando su efectividad sobre las variables de valgo, dolor, fuerza y tirantez muscular.

HIPÓTESIS

La hipótesis principal es que la técnica de deslizamiento lateral es efectiva en el tratamiento de epicondilalgia lateral, reduce el valgo en pacientes con un aumento del ángulo de carga, y ayuda a aliviar los síntomas.

La idea surge ya que pensamos que la mayoría de epicondilalgias se producen por el roce entre el capitelio humeral y el extensor radial corto, generando irritación y un posterior proceso inflamatorio y degenerativo. Este roce con el tiempo al cronificarse produce un ligero aumento del valgo del codo, que, con la técnica de deslizamiento lateral, generaría una palanca corta y muy específica para abrir el espacio entre el origen del extensor radial corto y el capitelio humeral, disminuyendo la tensión de la zona, mejorando el dolor y el trofismo de la zona. Además, es una zona donde confluyen varios músculos, cápsula articular y ligamentos.

METODOLOGÍA

Se ha realizado un ensayo clínico aleatorizado con dos grupos, terapia manual y grupo placebo. Asignando al azar a los participantes. Con evaluación antes, durante y después.

A nivel clínico se considera que hay una epicondilalgia cuando aparece dolor en la cara lateral del codo, irradiando hacia el antebrazo, con la sensación de debilidad al agarre y levantar objetos. La extensión de la muñeca contra resistencia es más dolorosa.

Muestra:

Se seleccionaron a sujetos con un aumento de valgo de 5º en hombres y de 10º en mujeres. Con dolor en el epicóndilo de más de un mes de evolución, que dieron positivo en la prueba de Mills, la palpación de la zona o el test de elevación de la silla con el codo extendido19.

A la hora de clasificar las epicondilalgias, Kraushaar y Nirschl20, propone una clasificación en siete fases. La mayoría de la muestra se encontraba en la fase tres, que se caracteriza por rigidez y tirantez en la zona con dolor antes de la actividad y unos pocos en la cuarta, en donde el dolor puede llegar a afectar a las actividades de la vida cotidiana.

Comenzaron el estudio un total de treinta y cuatro. Se les explicó en qué consistía el estudio y se les solicitó consentimiento informado.

Se excluyeron tres pacientes. Una paciente que no cumplía los grados de valgo suficientes, otro por traumatismo en la zona que se pensaba que se trataba de una luxación o fractura y un último caso que se excluyó por presencia de un ganglio.

La selección de pacientes se llevó a cabo en un centro deportivo y contó con la colaboración de un fisioterapeuta externo. Se seleccionaron a hombres y mujeres mayores de 18 años, que no se habían sometido previamente a infiltraciones o cirugía en la región del epicóndilo. Tampoco se seleccionó a aquellos con alteraciones de la sensibilidad.

El periodo de recogida de la muestra fue desde abril de 2017 a septiembre de 2018.

La mayoría de los sujetos participantes eran trabajadores, con movimiento repetitivo muchas veces al cabo del día. Mecánicos, auxiliares de enfermería, administrativos, ingenieros que trabajan con el ordenador, construcción, trabajadores en cadena de montaje y también deportistas que realizaban el movimiento de supinación y extensión del codo varias veces: Escaladores, preparadores de oposiciones, profesores de pádel. Los cuales cursaban con dolor, tirantez en la zona muscular e impotencia funcional en algunos casos.

Procedimiento:

Se les solicitó consentimiento informado y se les preguntaba si previamente se habían dado algún golpe, o había alguna cirugía en la zona.

Se llevaron a cabo las tres sesiones y una de reevaluación, al terminar el tratamiento, para valorar las variables dependientes. Durante dos semanas.

Empezaron el estudio un total de 34 pacientes, de los cuales 3 se excluyeron durante y antes de empezar, 1 por no cumplir los criterios de inclusión de valgo y 2 por presentar otra lesión distinta.

Los 31 sujetos que iniciaron el estudio se dividieron aleatoriamente, formando dos grupos. Un grupo de terapia manual, formado por 15 sujetos y otro grupo placebo formado por 16. Todos los sujetos que empezaron el estudio lo terminaron acudiendo a las tres sesiones y a la reevaluación.

Las variables independientes que se registraron fueron: la edad, el brazo dominante, cuanto median, que codo les dolía, si trabajan o no, si su trabajo era con cargas y si realizaban actividad física o no.

Las variables que se analizaron antes y después fueron el dolor, el valgo, el dolor al estiramiento y la fuerza.

En la primera sesión se registraron antes de empezar las variables dependientes:

Para valorar el dolor, se les pasaba una escala visual analógica (EVA) de 0 a 10, donde 0 era no dolor y el 10, el mayor dolor posible. Tenían que marcar el dolor más intenso del día.

El valgo del codo se midió con el paciente sentado con un goniómetro manual con el codo en extensión. Según refería Chapleau et al.21, tomando como referencia la fosa cubital y los brazos apuntando hacia la línea del tendón del palmar largo de la muñeca y el brazo proximal hacia el punto medio del húmero (tendón del bíceps) o surco intertuberculoso. Se excluyó a un sujeto por tener menos grados de valgo que los requeridos.

Para medir la fuerza colocamos al paciente sentado, con el codo pegado al tronco a 90º de flexión y el antebrazo en posición neutra. Se le hacía agarrar el dinamómetro hidráulico, marca Jamar, tres veces esperando 30 segundos entre cada vez. Siguiendo la posición descrita por Arteaga y Dapueto22.

Por último, se les llevaba la muñeca a flexión con los dedos también y tenían que decir cuánto dolor sentían de 0 a 10, un EVA al estiramiento de la musculatura epicondílea, tratamiento, en la tercera sesión al principio y en la cuarta sesión (revaloración).

Se realizaron dos grupos a uno de ellos se les aplicó la técnica de deslizamiento lateral y al otro no. A ambos grupos se les aplicó 3 sesiones de 30 minutos que incluía ultrasonidos, corrientes de tipo TENS y la técnica sin aplicar fuerza (grupo placebo). Al grupo de terapia manual se le aplicaba cinco veces la técnica de deslizamiento manual durante 30 segundos y descansando otros 30, hasta la primera parada, en un grado I-II.

Los ultrasonidos se aplicaron con un aplicador de 5cm2 durante 10 minutos, con una frecuencia de 1Mhz, la intensidad de 1 w/cm2 al y un ciclo del 50%. La zona de aplicación fue alrededor del epicóndilo, sobre la musculatura extensora del codo, el tendón del tríceps y el origen del braquioradial. El paciente estaba sentado.

Las corrientes tipo TENS, de tipo bifásica asimétrica, 300ns y 100 Hz. Se aplicaron 10 minutos a una intensidad que pudiera soportar el paciente, siempre por debajo del umbral del dolor. Los electrodos se ponían uno sobre el epicóndilo y el otro sobre el tercio proximal del antebrazo. La marca de los aparatos era Chatanooga. También el paciente estaba sentado en este caso.

La técnica de deslizamiento lateral consiste en que el paciente se pone de lado, sujetándose el brazo, con el codo extendido. El fisioterapeuta se coloca en el lado del paciente y con una mano la coloca sobre la apófisis estiloides del radio y la otra con la primera comisura sobre la articulación húmero-cubital. La fuerza se aplica con la primera comisura tratando de abrir el espacio, a la vez que se realiza una fuerza de palanca desde la estiloides radial. Esta técnica está adaptada a la vista en el libro de Kalteborn (23).

A la siguiente semana se les volvía a repetir el protocolo de medida y se veía si habían mejorado o no las variables. La cuarta sesión era la última y solo había valoración de resultados.

RESULTADOS

El análisis de los resultados y la recogida de datos se llevó a cabo con el programa informático IBM SPSS Stadistics 21.

Las variables independientes analizadas fueron: Edad, altura, sexo, que codo les dolía, el codo dominante, si trabajaban o no y si levantaban cargas o no.

La edad media de la muestra fue de 43,42 y la estatura media de 171,01. 12 eran mujeres y 19 hombres. De los cuales 14 les dolía el codo derecho y 17 el izquierdo. Además 20 eran diestros, mientras que 11 eran zurdos.

Un 87% de gente activa, 71% de la muestra tenía trabajos donde cargaban pesos y un 67%. realizaban actividad física de manera regular (anexo 1).

Antes del tratamiento se analizó la relación entre variables dependientes (dolor, valgo, fuerza y tirantez) y entre variables independientes.

En línea con Yilmaz et al.16 y Sharma et al.17 estamos de acuerdo que el ángulo de valgo es mayor en mujeres con una significancia de p= 0,038 y con la estatura con una significancia de p=0,420, pero sin embargo no tienen relación con la edad, ni con la lateralidad, ya que cuando se llega a la madurez ósea, el valgo no aumenta (anexo 2).

Además, el dolor parecía tener una relación con el valgo con una significancia de 0,401 y con la fuerza con un 0,099. Lo que va en línea a lo que dice Aguilera1, Dimitros6, Tosti3, que dicen que el dolor y la fuerza es lo más común en la epicondilalgía (anexo 3).

En la prueba de muestras relacionadas la fuerza ha mostrado una significancia de p= 0,099 con el dolor en primer momento y de p=0,059 con el valgo. Lo que indica que se relaciona de manera inversa con el dolor. A mayor fuerza, menor dolor. Y lo hace de manera inversamente relacionada con el valgo. A menor valgo, mayor fuerza (anexo 4).

En la prueba de muestras relacionadas, lo hace con el dolor con una significancia de p=0,448. Lo cuál quiere decir que, a mayor dolor, mayor tirantez (anexo 5).

Como la muestra es inferior a 50 sujetos, se toman los datos de la prueba de Shapiro-Wilk. Las variables que se analizaron fueron la percepción del dolor, el grado de valgo al inicio del tratamiento, el rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca y la fuerza medida en primera instancia. Tuvieron una significancia mayor de 0,05 por lo tanto, siguen una distribución normal y se tomaron pruebas paramétricas (anexo 6).

En el análisis comparativo entre ambos grupos usamos t-student para pruebas independientes, ya que las variables siguen una distribución normal.

En la prueba de Lèvene para la igualdad de varianzas, la significancia es mayor a 0,05 lo que supone varianzas iguales. La Ho es que los resultados del grupo de terapia manual es igual que los del grupo control. Pero la significancia bilateral de la prueba T es menor a 0,5 aceptando la H1(anexo 7).

A la hora de comparar dos variables del mismo grupo en dos momentos distintos. Usamos t-student, obteniendo una significancia de ,000. Concluyendo que hay una desigualdad entre grupos.

En la prueba T para muestras relacionadas, la significancia bilateral es de ,000 por lo que se acepta la hipótesis alterna. Concluyendo que hay desigualdad entre los resultados de las dos evaluaciones (anexo 8).

DISCUSIÓN

Este estudio analiza los efectos de la técnica de deslizamiento lateral combinada con un tratamiento de fisioterapia, que consiste en ultrasonidos y corrientes tipo TENS. Sobre una muestra de 31 pacientes en total, de los cuales 15 se les va a aplicar la técnica de deslizamiento lateral y a 16 no. Los resultados muestran una mejoría a corto plazo en las variables dependientes del dolor, la fuerza y la tirantez. A destacar de las variables independientes que el 87% de la muestra estaban activos y el 71% tenían trabajos donde cargaban el codo. Lo que lleva a pensar en la línea de Poveda et al.5 y Albacete-Garcia et al.24, que esta patología afecta sobre todo a trabajadores y gente que utiliza el codo en su actividad laboral.

Autores como López de Celis4, Strujis et al.10, y Fernandez Carnero et al.9, muestran la efectividad de la terapia manual, aplicando técnicas instrumentales, de manipulación de la muñeca y cervical. Hasta la publicación de Clealand et al.8 o otros autores1-11, que ya incluyen la técnica de movilización con movilización (MWM).

Con este ensayo no se puede afirmar que todos los beneficios se deban exclusivamente a la terapia manual al haber utilizado ultrasonidos y corrientes tipo TENS. Si hubiera habido un grupo control, se podría comparar este tratamiento. Sin embargo, la aplicación de ultrasonidos y corrientes tipo TENS, también ha mostrado mejorar los resultados a corto plazo en las variables del dolor y la tirantez.

La intensidad del dolor medida con un EVA, se ha reducido en general 1,65 en todo el estudio, mayor que el 1,3 que propone Gallagher et al. (25), para considerar una diferencia significativa. Siendo mayor la diferencia obtenida en el grupo de terapia manual de 1,67 frente a 1,62 respecto del grupo control. Por lo que la diferencia ha sido muy ligera entre grupos (anexo 8).

Algunos autores como Bunata et al.15 y Tanaka et al.18, dicen que al aumentar el valgo del codo, aumenta la fricción y consecuentemente el dolor. Sin embargo, aunque dicen que estas estructuras se ven afectadas, no llegan a producir una reducción en el valgo. Estos hallazgos llevan a pensar que cuando existe un aumento del valgo se deba a otra estructura que no sea la musculatura la que está implicada. Chang et al.26, dice que un aumento del valgo se relaciona con la neuropatía del nervio cubital.

La variable de la fuerza, ha mejorado en el grupo de terapia manual 2,74 kg respecto al inicio del estudio. No alcanzando los 3 kg que se considera Tonks (27) para que sea significativo, pero acercándose bastante. Posiblemente si se hubiera seguido con el estudio con más sesiones si que se hubiese alcanzado mayor diferencia respecto al inicio (anexo 9).

El ángulo de carga es otra de las variables analizadas. Sin embargo, la muestra no ha mostrado mejoría en la reducción del valgo en ninguno de los dos grupos. Esta circunstancia ha podido deberse a que la articulación volvía a su estado habitual una vez que el fisioterapeuta había terminado de realizar la fuerza. Otra causa probable es que las estructuras que se involucran en la epicondilalgia (músculos, tendones, cápsula y ligamentos) no se retraigan lo suficiente como para producir una reducción del valgo, respecto al codo sano.

Rajesh et al.28, analiza el ángulo de carga en 60 adolescentes de la misma edad. Diciendo que el ángulo de carga es mayor en mujeres, de 13, 7 frente a 6,7 en hombres. Además, establece una correlación entre el ángulo de carga y la longitud del antebrazo inversamente relacional. Sin relacionarse con la altura y la largura del brazo. Y que es muy útil en la evaluación de las epicondilalgías. En esta línea Paraskevas et al.29 confirma la relación inversa entre el ángulo de carga y el diámetro intertrocantéreo. Y añade que es mayor en el lado dominante.

Por último, la variable tirantez en la musculatura epicondílea, midiéndose con una EVA, ha mejorado una media de 3,677. Siendo mayor la mejoría en el grupo de terapia manual de 3,8 puntos frente a los 3,56 del grupo control. Lo cuál indica que la mejoría es significativa, ya que supera los 1,3 puntos de dolor que propone Gallagher et al. (2001) (anexo 10).

Los resultados del grupo de terapia manual han sido mejores sobre todo en el dolor al estiramiento y la fuerza, aunque el grupo de terapia manual también obtuvo mejores resultados en el dolor. El valgo no mejoró porque los pacientes acudieron a la consulta con un deterioro leve, fase tres y cuatro según Nirschl20 se podía forzar a todos los pacientes hasta la extensión completa de codo.

Las variables independientes actividad laboral 87% y actividad física 67% tenían bastante relación con la epicondilalgia. Además, un 71% de la muestra tenían trabajos con cargas. Mientras que la edad fue de 43,43, lo cuál quiere decir que afecta a gente adulta. La estatura media de la muestra fue de 171, el sexo fue de 38% de mujeres, frente a 62% de hombres, la lateralidad fue de 64% eran diestros frente al 36% de zurdos y les molestaba el codo derecho en un 45% frente a un 55%.

Si hubiésemos seleccionado a aquellos sujetos con un aumento de valgo considerable si que hubiésemos obtenido mejores resultados en esta variable. Aunque cuando acuden con un deterioro mayor, la solución suele ser quirúrgica. De todas formas, como futuro estudio, podría probarse la eficacia de la técnica de deslizamiento lateral en sujetos con mayor grado de valgo y epicondilalgia en fases más avanzadas.

Las limitaciones del estudio fueron que solo hubo una persona que tomará los datos y tratara a los pacientes. Por lo tanto, podía estar predispuesto hacia cierto tratamiento. También la muestra sería necesario que fuera más grande para extraer resultados más certeros. Harían falta más sesiones para extraer resultados más concluyentes. Además, haría falta una sesión posterior un mes después de haber acabado el estudio para confirmar los resultados extraídos.

 

CONCLUSIONES

El deslizamiento lateral es efectivo para disminuir el dolor, la tirantez y la fuerza en sujetos con epicondilalgia y un aumento del ángulo de carga. Sin embargo, esta técnica no es efectiva para reducir el valgo, ya que los sujetos a los que atendimos, tenían una extensión completa de manera pasiva y no presentaban un deterioro avanzado de la epicondilalgia, que fijará el codo en flexión.

La epicondilalgia tiene bastante relación con la edad, con la actividad laboral, la actividad física y el trabajo con cargas. Afecta parecido a hombres y mujeres y así como a la lateralidad.

El ángulo de carga se relaciona con el dolor de codo, ya que produce un roce del extensor radial corto con el capitelio que afecta también a la fuerza y se relaciona con el sexo, ya que, en mujeres, al ser la pelvis más ancha que el hombre este ángulo es mayor y de manera menos clara con la estatura.

 

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  26. Chang, C.-W., Wang, Y.-C., & Chu, C.-H. Increased Carrying Angle is a Risk Factor for Nontraumatic Ulnar Neuropathy at the Elbow. Clinical Orthopaedics and Rlated Research. 2008 466(9), 2190–2195. http://doi.org/10.1007/s11999-008-0308-2
  27. Tonks J. Evaluation of short-term conservative treatment in patients with tennis elbow (lateral epicondylitis): A pros- pective randomised, assessor-blinded trial. [tesis doctoral]. Preston. University of Central Lancashire. 2012.
  28. Paraskevas, G., Papadopoulos, A., Papaziogas, B., Spanidou, S., Argiriadou, H., & Gigis, J. Study of the carrying angle of the human elbow joint in full extension: A morphometric analysis. Surgical and Radiologic Anatomy: SRA. 2004. 26(1), 19-23. Retrieved from https://search.proquest.com/docview/80157172?accountid=14795
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ANEXOS

Anexo 1: Variables independientes:

Muestra Media
Edad 31 43,42
Altura (cm) 31 171,06
¿Qué codo le duele? Frecuencia Porcentaje
derecho 14 45,2
izquierdo 17 54,8
total 31 100
Sexo de la muestra Frecuencia Porcentaje
mujer 12 38,7
hombre 19 61,3
total 31 100
Lado dominante Frecuencia Porcentaje
Diestro 20 64,5
Zurdo 11 35,5
total 31 100
Cargan peso o no Frecuencia Porcentaje
Si 22 71
No 9 29
total 31 100
Trabajan o no Frecuencia Porcentaje
Si 27 87,1
No 4 12,9
total 31 100
Actividad física o no Frecuencia Porcentaje
Si 21 67,7
No 10 32,3
Total 31 100

 

Anexo 2: Variables independientes y valgo:

Correlaciones de muestras relacionadas
N Sig.
Edad y grados de valgo  

31

,696
Sexo de la muestra y grados de valgo ,038
Altura en centímetros y grados de valgo ,420
¿Cuál es su lado dominante? y grados de valgo ,503

 

Anexo 3: Dolor al inicio del tratamiento y variables dependientes:

Correlaciones de muestras relacionadas
N Sig.
Dolor y grados de valgo al inicio del tto  

31

,401
Dolor en el primer momento y rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca ,698
Dolor y fuerza medida en primera instancia ,099

 

Anexo 4: Fuerza antes del tratamiento y variables dependientes:

Correlaciones de muestras relacionadas
N Sig.
Fuerza medida en primera instancia y percepción del dolor en el primer momento 31 ,099
Fuerza medida en primera instancia y grados de valgo al inicio del tto ,059
Fuerza medida en primera instancia y rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca ,822

 

Anexo 5: Tirantez antes del tratamiento y variables dependientes:

Correlaciones de muestras relacionadas
N Sig.
Tirantez de la muñeca a la flexión pasiva y percepción del dolor en el primer momento  

31

,448
Tirantez de la muñeca a la flexión pasiva y grados de valgo al inicio del tto ,829
Tirantez de la muñeca a la flexión pasiva y fuerza medida en primera instancia ,760

 

Anexo 6: Pruebas de normalidad:

Pruebas de normalidad
Kolmogorov-Smirnova Shapiro-Wilk
Estadístico gl Sig. Estadístico gl Sig.
Percepción del dolor en el primer momento ,166 31 ,029 ,936 31 ,062
Grados de valgo al inicio del tto ,121 31 ,200* ,951 31 ,166
Rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca ,196 31 ,004 ,919 31 ,023
Fuerza medida en primera instancia ,124 31 ,200* ,959 31 ,280

 

Anexo 7: Pruebas de muestras independientes:

 

Prueba de muestras independientes

Prueba de Lèvene Prueba T
Sig. Sig. (bilateral)
Percepción del dolor en el primer momento Se han asumido varianzas iguales ,720 ,981
No se han asumido varianzas iguales ,981
Grados de valgo al inicio del tto Se han asumido varianzas iguales ,888 ,109
No se han asumido varianzas iguales ,109
Rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca Se han asumido varianzas iguales ,181 ,574
No se han asumido varianzas iguales ,571
Fuerza medida en primera instancia Se han asumido varianzas iguales ,660 ,647
No se han asumido varianzas iguales ,648

 

Anexo 8: Prueba de muestras relacionadas de variables dependientes:

PRUEBA DE MUESTRAS RELACIONADAS
Diferencias relacionadas Sig. (bilateral)
Media
Dolor en el primer momento – dolor en la revaloración 1,645 ,000
Valgo al inicio del tto – grados de valgo al inicio del tto ,806 ,000
Rango de movimiento pasivo de flexión de muñeca – tirantez en la revaloración 3,677 ,000
Fuerza medida en primera instancia – fuerza en la revaloración -1,323 ,000

 

Anexo 9: Dolor antes y después del tratamiento en grupo terapia manual y grupo placebo:

¿A qué grupo pertenece? N Media
Percepción del dolor en el primer momento terapia manual 15 5,8
grupo placebo 16 5,81
Dolor en la revaloración terapia manual 15 4,13
grupo placebo 16 4,19

 

Anexo 10: Fuerza antes y después del tratamiento:

¿A qué grupo pertenece? N Media
Fuerza medida en primera instancia terapia manual 15 31,73
grupo placebo 16 29,88
Fuerza en la revaloración terapia manual 15 34,47
Grupo placebo 16 29,88

 

 

Anexo 11: Tirantez antes y después del tratamiento:

¿A qué grupo pertenece? N Media
Tirantez al inicio terapia manual 15 6,73
grupo placebo 16 6,44
Tirantez en la revaloración terapia manual 15 2,93
grupo placebo 16 2,88

 

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