Estrategias de abordaje de conductas violentas en entornos hospitalarios

1 marzo 2024

 

AUTORES

  1. María Paz Osés Galbete, celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. David Fernando García, celador del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. María del Pilar Ruiz Traín, celadora del hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  4. Carmen Barranquero García, celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. José Fernando Marco Ballester, celador del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Carolina Morales Moya, celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Las instituciones sanitarias, especialmente los hospitales, son lugares donde la atención y el cuidado de los pacientes son la prioridad. Sin embargo, en ocasiones, se enfrentan a desafíos relacionados con conductas violentas que pueden surgir de diversas circunstancias. En este artículo exploraremos las técnicas y estrategias efectivas para abordar y prevenir comportamientos violentos en entornos hospitalarios, garantizando la seguridad tanto del personal sanitario como la de los pacientes.

PALABRAS CLAVE

Seguridad, asertividad, protección.

ABSTRACT

Health institutions, especially hospitals, are places where patient care and attention are the priority. However, at times, they face challenges related to violent behavior that can arise from various circumstances. In this article we will explore effective techniques and strategies to address and prevent violent behavior in hospital environments, ensuring the safety of both healthcare personnel and patients.

KEY WORDS

Security, assertiveness, protection.

DESARROLLO DEL TEMA

Vamos a detallar las pautas que deben seguir el personal sanitario, y el no sanitario, en los casos de conductas violentas en los centros hospitalarios, para abordar y prevenir conductas violentas y así garantizar la seguridad de los pacientes:

Observación y evaluación de posibles situaciones violentas: Estar atento a signos de agitación, irritabilidad, tensión muscular o cualquier otro indicador de malestar en el paciente. Evaluar si hay factores desencadenantes, como dolor, ansiedad, frustración o efectos secundarios de la medicación.

Comprender las causas: Antes de abordar las conductas violentas, es crucial comprender el “porqué” de ese comportamiento violento y las causas subyacentes. Factores como el dolor, el miedo, la frustración, la impotencia y la ansiedad pueden contribuir a comportamientos agresivos por parte de los pacientes. Analizar estos desencadenantes ayuda a personalizar las respuestas y a implementar intervenciones específicas1.

Formación del personal: La capacitación de todo el personal del hospital, especialmente de los celadores, es esencial para enfrentarnos a situaciones de violencia. El personal sanitario y no sanitario debe recibir formación en técnicas de comunicación efectiva, gestión del estrés y de la agresión, así como en la identificación de señales de alerta temprana. Estas habilidades son fundamentales para prevenir y manejar situaciones difíciles de manera proactiva. La asertividad y saber leer el lenguaje no verbal es sumamente importante para llegar a aplacar estos comportamientos violentos2.

Desarrollo de protocolos de seguridad: La creación y la implantación de protocolos de seguridad son pasos cruciales para mantener un entorno hospitalario seguro. Estos protocolos deben abordar la identificación temprana de comportamientos violentos, la comunicación eficaz entre el personal y la aplicación de medidas de contención seguras y éticas. Mantener una comunicación afectiva con el paciente, escuchar activamente sus preocupaciones y tratar de comprender su perspectiva. Evitando todo confrontamiento y usando un lenguaje no amenazante. Notificar a otros miembros del personal de la situación para obtener ayuda si es necesario. La seguridad es una prioridad, y a menudo es más efectivo abordar la situación en equipo.

Comunicación no violenta: Una herramienta poderosa en el manejo de situaciones agresivas es la comunicación no violenta. Fomentar un ambiente de trabajo en el que se promueva la empatía y la comprensión puede disminuir la escalada de la violencia. Mantener la distancia segura, hablar en un tono tranquilo, utilizar un lenguaje no confrontativo y evitar gestos amenazantes. Y siempre proporcionar opciones al paciente para darle un sentimiento de control sobre la situación 3.

Uso adecuado de la restricción física: En casos extremos, puede ser necesario recurrir a la restricción física para proteger la seguridad de todos los involucrados. Sin embargo, es muy importante que el personal esté entrenado en técnicas de restricción que minimicen el riesgo de lesiones y respeten la dignidad del individuo. Eliminar o asegurar. rar cualquier objeto que pueda ser utilizado como un arma potencial. Hay que asegurar que el entorno sea seguro para el paciente y el personal del hospital es crucial.

Intervenciones psicosociales: La integración de intervenciones psicosociales puede ser clave en la gestión de la agresión en entornos hospitalarios. Esto puede incluir la participación de profesionales de la salud mental, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales, que trabajan en colaboración con el personal médico para abordar las necesidades emocionales y sociales de los pacientes.

Monitoreo y evaluación continua: La efectividad de las estrategias implementadas debe evaluarse de manera continua. Establecer un sistema de monitoreo permite ajustar y mejorar los enfoques según las experiencias y los resultados obtenidos. Registrar la información relevante, incluyendo las intervenciones realizadas y cualquier otra observación relevante es muy importante para la continuidad de la atención y para informar a otros profesionales sanitarios. Esto garantiza una adaptación constante a las necesidades cambiantes del entorno hospitalario.

 

CONCLUSIÓN

Abordar las conductas violentas en los hospitales requiere un enfoque multifacético que combine la formación del personal, el desarrollo de protocolos de seguridad, la comunicación no violenta y la intervención psicosocial. Al implementar estas técnicas, los hospitales pueden crear entornos más seguros y eficientes, garantizando la atención óptima de los pacientes y la protección del todo el personal sanitario. La capacitación continua del personal en técnicas de manejo de conductas violentas y la colaboración con profesionales de la salud mental son esenciales en el día a día, para mejorar la seguridad y la calidad de la atención de los pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez Fernández ML. RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL ENTORNO SANITARIO: UNA ÓPTIMA ATENCIÓN AL USUARIO. Ocronos. 2020;3(5):573. Disponible en: https://revistamedica.com/resolucion-conflictos-entorno-sanitario-atencion-usuario/
  2. Pradas Gallardo. C. Qué es la asertividad y ejemplos. Psicología-online. [Internet: 8 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.psicologia-online.com/que-es-la-asertividad-y-ejemplos-2318.html
  3. Capdevila M. Técnicas para mediar con pacientes conflictivos. Deusto salud. [Internet: 19 de noviembre de 2018]. Disponible en: https://www.deustosalud.com/blog/gestion-sanitaria/tecnicas-para-mediar-con-pacientes-conflictivos

 

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