Evaluación de la mejora del sentimiento de soledad en pacientes geriátricos institucionalizados mediante terapia asistida con animales

12 septiembre 2024

AUTORES

  1. María del Pilar Lorén López. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  2. Pedro Jesús Moreno Nágera. Graduado en Enfermería por la Universidad de Jaén. Pool en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  3. Marquina Nájera Lérida. Graduado en Enfermería por la Universidad de Jaén. Pool en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  4. Alba Gimeno Aguilar. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  5. Rafael García Gracia. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Ortogeriatría del Hospital Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza.
  6. Alba López Español. Graduado en Enfermería por la Universidad de Lérida. Unidad de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.

 

RESUMEN

En la actualidad, el sentimiento de soledad en el anciano se plantea como un desafío importante relacionado con la evolución demográfica. La percepción de la soledad es mayor en los individuos que se encuentran institucionalizados en residencias de ancianos.

Este sentimiento puede llevar a un deterioro en la calidad de vida, el bienestar, la independencia del anciano y en su dignidad, por lo que es necesario que enfermería se anticipe a esta situación o la controle.

La terapia asistida con animales busca la mejora del funcionamiento físico, social, emocional y cognitivo, siendo así, una intervención beneficiosa y dinámica para el paciente geriátrico institucionalizado.

El objetivo es evaluar la mejora del sentimiento de soledad en pacientes geriátricos institucionalizados, que siguen un programa de salud basado en terapia asistida con animales de compañía. La terapia con animales disminuye o mejora la percepción del sentimiento de soledad en los ancianos institucionalizados, además, de mejorar su estado físico, mental y sus capacidades funcionales. Combate los sentimientos de tristeza y soledad, mejorando así su estado de ánimo y favoreciendo las relaciones interpersonales con los demás residentes.

PALABRAS CLAVE

Terapia asistida con animales, soledad, anciano, institucionalización.

ABSTRACT

Nowadays, the feeling of loneliness in the elderly is posed as an important challenge, related to demographic evolution. The perception of loneliness is greater in individuals who are institutionalized in nursing homes. This feeling can lead to a deterioration in the quality of life, well-being, the independence of the old man and in their dignity, so it is necessary that

nursing anticipate to this situation or control it.

Animal assisted therapy seeks to improve physical, social, emotional and cognitive functioning, thus being a beneficial and dynamic intervention for the institutionalized geriatric patient.

The objective is evaluate the improvement of the feeling of loneliness in institutionalized geriatric patients, who follow a health program based on assisted therapy with pets.

The therapy with animals decreases or improves the perception of the feeling of loneliness in the institutionalized elders, in addition to improve their physical, mental state and their functional capacities. It fights feelings of sadness and loneliness, improving their mood and favoring interpersonal relationships with other residents.

KEY WORDS

Animal assisted therapy, loneliness, elder, institutionalization.

INTRODUCCIÓN

El envejecimiento poblacional es un hecho de relevante importancia en los países desarrollados a lo largo del siglo XX-XXI, ya que a mediados de este último siglo los adultos mayores de 60 años constituirán un 22% de la población mundial1,2.

Según los últimos datos obtenidos por el Instituto Aragonés de Estadística, en el año 2017, las personas mayores de 65 años en España representan el 18,8% de la población, mientras que en Aragón son un 21,4% de la población total. El índice de ancianidad en España es de 33,8 y en Aragón de 34,2. Por otra parte el índice de sobreenvejecimiento es de 16 y 19,1 respectivamente3,4.

El envejecimiento de la población depende de tres factores fundamentales: descenso de la natalidad, aumento de la esperanza de vida y movimientos migratorios.

El descenso de la natalidad es la principal causa del envejecimiento de la población. El descenso de la capacidad procreadora de las parejas fértiles consecuente de la facilidad de planificación familiar, incorporación de la mujer al mercado laboral y la escasez de ayudas públicas han conducido a un cambio cultural más óptimo, ya que optan por un menor número de descendientes para que gocen de mejores condiciones de vida y bienestar social. El aumento de la esperanza de vida es consecuencia de una disminución de la mortalidad, fruto de mejoras sanitarias, económicas y sociales. Según indica el Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida en España es una de las más altas del mundo con 82’4 años.

La emigración e inmigración conlleva cambios estructurales en la población. La emigración se suele vincular a población activa en edad fértil, que al emigrar provoca un descenso en este grupo de población y por lo tanto, un aumento del grupo de personas no activas, mayores y un descenso de natalidad4.

En la teoría del desarrollo, la vejez es la última etapa de la vida. Envejecer es un proceso que experimentan los seres humanos, un cambio continuo que ocurre a lo largo de toda la vida y que se manifiesta en todos los ámbitos además de que influye en el comportamiento y bienestar social. La vejez es una etapa del ciclo vital, del curso de la vida de las personas, una fase natural, dinámica y evolutiva. En ella se dan modificaciones morfológicas, funcionales, psíquicas y sociales que pueden llevar a la dependencia.

El proceso de envejecer se da de forma diferente en cada persona, cada cual envejece en función de cómo haya vivido, por tanto la vejez es diferente en cada individuo según diversos factores, que son: los factores intrínsecos o endógenos (genética) y los extrínsecos o exógenos (entorno)5.

Margaret Chan (2015), directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta junio de 2017, comenta que en tiempos de retos impredecibles para la salud, el envejecimiento poblacional se está acelerando en todo el mundo. Por primera vez en la historia la mayoría de las personas aspiran a vivir más de 60 años, lo que conlleva múltiples consecuencias para la salud y para los sistemas de salud, su personal y su presupuesto6.

Durante el envejecimiento es frecuente experimentar una serie de vivencias y cambios que pueden ayudar a la aparición del sentimiento de soledad. La soledad es un término complejo ya que está ligado a múltiples aspectos y causas que han ido variando a lo largo del tiempo y el espacio, siendo uno de los problemas más relevantes en la actualidad.

Según la Real Academia Española, la soledad es “la carencia voluntaria o involuntaria de compañía” o “pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo”7.

Diferentes autores definen la soledad con una aproximación en torno al concepto de soledad, siendo esta la ausencia o el déficit de relaciones interpersonales.

Montero-López Sena y Sánchez Sosa señalan que de la multitud de definiciones, posiblemente la definición más antigua sea la de Sullivan (1959), que define la soledad como: “una experiencia displacentera asociada a la carencia de intimidad interpersonal”. Señalan que la soledad “ha sido conceptuada como un mecanismo de retroalimentación adaptativo que informa al individuo sobre el nivel de estimulación de interacción social que está recibiendo, en términos de cantidad y forma”. Una falta de estimulación conlleva a la aparición de la soledad. La soledad presenta tres características fundamentales: es multidimensional (implica aspectos de interacción social, personalidad y habilidades conductuales), subjetiva y opresiva, y secuencial (pudiéndose abordar como un proceso que varía en intensidad y duración a través de factores sociales, culturales, físico- situacionales y de la personalidad)8.

V. Madoz define este sentimiento como el “convencimiento apesadumbrado de estar excluido, de no tener acceso a ese mundo de interacciones, siendo una condición de malestar emocional que surge cuando una persona se siente incomprendida o rechazada por otros o carece decompañía para las actividades deseadas tanto físicas como intelectuales o para lograr intimidad emocional”9.

Weiss defiende el término soledad como “una respuesta a la ausencia de una provisión de relación particular, de naturaleza multidimensional”. Clasifica las relaciones entre relaciones de apego y afiliación, distinguiendo así dos tipos de soledad: emocional y social. La primera es la que se vive cuando no se tiene relación cercana, se experimenta una sensación de rechazo y los lazos familiares se rompen con el paso del tiempo. La soledad social es aquella que se experimenta cuando la persona no tiene con quién compartir, pérdida de relación íntima y además no se siente perteneciente a un grupo. Por todo ello, entendemos por soledad el resultado de deficiencias en las relaciones sociales que se representa desde una experiencia subjetiva, ya que puede sentirse sólo estando en un grupo o no sentirse sólo aun estándolo6,10.

Peplau y Perlman lo definieron como: “la discrepancia subjetiva entre los niveles de contactos sociales deseados y los obtenidos”. Destacando como características fundamentales: ser el resultado de limitaciones en relaciones interpersonales, con carácter subjetivo con tendencia al aislamiento social y displacentera10.

Existen varios referentes relacionados con la soledad, como son la soledad objetiva y subjetiva. La primera, también llamada soledad exterior, hace referencia a la relación que el individuo tiene con el entorno, es decir, la falta de contactos. Esta situación no siempre implica una vivencia desagradable ya que puede ser un estado buscado por el propio individuo. Por otra parte, la soledad subjetiva o soledad interior, es aquella en que las personas se sienten solas, considerándose así como la verdadera soledad7,11.

El sentimiento de soledad se incrementa con la edad, el género y el estado civil influyen en el sentimiento de soledad, las mujeres se sienten más solas que los hombres y las personas separadas, solteras y viudas también lo hacen en mayor proporción que las personas que están casadas12.

La percepción de la soledad en individuos institucionalizados en residencias de ancianos puede ser mayor. Hasta el 50% de los residentes sin deterioro cognitivo podrían expresar sentimientos de soledad. Las causas de la soledad se agrupan en tres clases de factores etiológicos. El primero son las características de la red social, es decir, el número y la calidad de las relaciones que tiene una persona. El segundo son las perspectivas que tiene la persona sobre sus relaciones: las preferencias, expectativas y deseos relacionados con las relaciones personales. Y por último el tercer grupo son los factores predisponentes como la baja autoestima, la falta de confianza o la falta de habilidades sociales. Además algunas experiencias vividas durante la vejez suponen una ruptura con la vida anterior, como el Síndrome del nido vacío, la muerte del cónyuge, la salida del mercado laboral o la falta de actividades placenteras7,13.

Un estudio realizado en Medellín (Colombia), en individuos entre 65 y 84 años, muestra que es la soledad lo que conduce al adulto mayor a institucionalizarse, seguido por problemas de salud y por decisión familiar. Las mujeres aventajan a los hombres en la decisión de acudir al centro residencial por sentimientos de soledad. En España, se ha observado una cifra creciente de hogares unipersonales habitados por personas muy ancianas que terminan siendo institucionalizadas en residencias geriátricas. Este estudio resalta que uno de cada cuatro adultos mayores institucionalizados no reciben visitas, y los que sí reciben son en su mayoría una al mes, además el 50,4% no participa en las actividades organizadas por la institución, disponiendo de un “gran tiempo libre” que puede dar lugar a aislamiento, desarraigo, apatía, aburrimiento con pérdida progresiva de la identidad y baja autoestima14.

Lorén realizó un estudio descriptivo cuantitativo en una residencia geriátrica privada-concertada de gran tamaño y ámbito rural, en la Comunidad Autónoma de Aragón. El total de individuos institucionalizados era de 117, de los cuales 72 si cumplían los criterios de inclusión (paciente mayor de 65 años y que resida en el centro desde hace más de un mes). Los 45 individuos restantes no se incluyeron en el estudio ya que se negaron a participar en el estudio, pertenecían al programa centro de día o presentaban un deterioro cognitivo o incapacidad para comunicarse.

Para cumplir con los objetivos del estudio se utilizó una escala de tipo Likert, la escala ESTE II de soledad social. Tras la cumplimentación por parte de los individuos se realizó un análisis de los datos obtenidos obteniendo diferentes conclusiones:

Predominio del sexo femenino en la institución y mayor percepción del sentimiento de soledad en la mujer. Mayor número de residentes viudos que se sienten más solos que los solteros, casados o divorciados. La mayoría de los residentes se encuentran en un nivel medio de soledad social, seguido por los que se encuentran en un nivel alto.

De los que se encuentran en el nivel alto de soledad social más de la mitad no reciben visitas y de los que llevan más de 5 años en la residencia reciben menos visitas que los que llevan un menor número de años.

Mayor proporción de individuos que no participan en ninguna de las actividades que propone la institución y que además perciben en mayor proporción la soledad que los que sí participan15.

Teniendo en cuenta esto y que el envejecimiento poblacional es una realidad en la sociedad actual y habiendo constatado la relación de éste con el sentimiento de soledad y su consiguiente deterioro de la calidad de vida, es de vital importancia que el personal de enfermería, ya que invierte gran parte de su tiempo con el paciente, detecte posibles cambios en la conducta del anciano que pueden estar relacionados con un estado emocional que el individuo percibe como soledad o miedo a sentirse solo16,17.

Por otra parte, la relación del ser humano con los animales se remonta a la prehistoria, calificándose como beneficiosa y dinámica, ya que está relacionada con comportamientos esenciales para la salud y el bienestar, afectando a nivel emocional, psicológico y físico18.

En 1972, en Inglaterra, Florence Nightingale reconoció las ventajas de la compañía de los animales y el poder terapéutico de las patologías crónicas a nivel físico, los pacientes podían cuidar a animales como refuerzo positivo19.

En 1919 en el Hospital de Washington, se utilizaron animales para el tratamiento de pacientes con trastornos mentales. Y en Estados Unidos a principios de los 60 se originó la terapia con animales bajo la hipótesis de que la relación de éstos con el ser humano podría ser terapéutica20.

No fue hasta 1980, cuando se reconoció la asistencia asistida por animales en la enfermería y la medicina. En la actualidad, los animales se emplean como terapia en Estados Unidos, Canadá, India, Japón, Corea, México y Suiza, pero solamente en éste último se encuentra acreditada la terapia con animales en los cuidados para personas mayores con y sin demencia y en la rehabilitación de personas con lesiones cerebrales20,21.

La terapia asistida con animales (TAA O AAT) se define como una intervención que busca como resultado la mejora del funcionamiento físico, social, emocional y/o cognitivo. Se fundamenta en el vínculo personal-animal. Esta terapia debe ser guiada por el adiestrador que ha entrenado al animal durante una media de 40 horas22.

El uso de la terapia con animales en la tercera edad se ha observado favorable, para muchos de ellos, la compañía de un animal significa alegría y calidad de vida23.

La TAA está diseñada para promover mejoras en el funcionamiento físico, social, educacional, emocional y cognitivo de la persona. El animal forma parte de manera integral en el programa para promover unos objetivos médicos24.

Un estudio preliminar en pacientes geriátricos institucionalizados sin deterioro cognitivo, sobre la terapia asistida con perros, en el que participaron 6 hombres y 10 mujeres, nos indica que las puntuaciones en memoria inmediata-aprendizaje mejoran considerablemente en los pacientes con los que se ha realizado la intervención y además descienden los síntomas depresivos, los valores de tensión arterial y la frecuencia cardiaca25.

En otro estudio realizado en pacientes geriátricos institucionalizados con algún déficit cognitivo (Alzheimer, demencia vascular, demencia secundaria, alteraciones del estado de ánimo, desórdenes mentales), también se analizó el efecto de la TAAC. Se observó una mejora en los síntomas depresivos en los residentes. En los valores del Mini-Mental State Examination (MMSE) se ve una evolución positiva y una mejora en la calidad de vida en los pacientes intervenidos con dicha terapia23.

En base a todo lo expuesto, el desarrollo de este trabajo de investigación se debe a que la terapia asistida con animales ofrece resultados que permiten mejorar de forma global las capacidades y la calidad de vida de los ancianos que presentan problemas médicos o de otro tipo. La mayoría de los ancianos institucionalizados no reciben visitas, no mantienen ningún tipo de relación social y perciben en gran medida el sentimiento de soledad. Esto puede producir un gran impacto emocional en este tipo de pacientes institucionalizados y puede repercutir en la calidad de vida del anciano, en la independencia, en el bienestar y en su dignidad. Por lo tanto, es nuestra obligación como profesionales de la salud, investigar, llevar a la práctica y difundir su conocimiento y resultados.

Enfrentarse a la soledad es responsabilidad tanto del anciano, como de la familia y la sociedad. Debido a ello se debe fomentar el apoyo social, la participación y la integración en la comunidad para así mejorar su autonomía, potenciar su bienestar y fomentar el desarrollo de sus potencialidades, proporcionándoles identidad y reconocimiento social. Un buen método para conseguirlo es la aplicación de la terapia asistida con animales de compañía en pacientes geriátricos institucionalizados26.

OBJETIVOS

Evaluar la mejora del sentimiento de soledad en pacientes geriátricos institucionalizados, que siguen un programa de salud basado en terapia asistida con animales de compañía.

Identificar el nivel de soledad en pacientes geriátricos institucionalizados previo a una intervención enfermera basada en terapia asistida con animales.

Identificar el nivel de soledad en estos pacientes tras la intervención con animales de compañía.

METODOLOGÍA

El diseño del estudio que se plantea es un diseño de grupo control pretest-postest. La asignación de los sujetos al grupo experimental (GE) y al grupo control (GC) se realiza aleatoriamente (R). La variable independiente (X) se mide en ambos grupos antes y después de la intervención27.

La población a la que va dirigida este programa son los ancianos institucionalizados en un centro situado en La Almunia de Doña Godina, un municipio de la provincia de Zaragoza. Es una residencia geriátrica/centro de día, de carácter privado-concertado, de gran tamaño y de ámbito rural. Presenta 117 plazas disponibles, la mayoría de ellas son plazas privadas aunque también tiene plazas en propiedad de la iglesia de la localidad. Las personas que conviven en ella pertenecen a un amplio rango de edad y padecen diversos tipos de afecciones, además de mostrar sentimientos objetivos y/o subjetivos de soledad.

Los criterios de inclusión y exclusión establecidos para la realización del programa son:

CRITERIOS DE INCLUSIÓN:

Pacientes mayores de 65 años.

Pacientes que residen en el centro desde hace más de un mes.

Pacientes que voluntariamente quieran participar.

Personas con limitaciones motoras.

CRITERIOS DE EXCLUSIÓN:

Negarse a la participación en el programa.

Pacientes que pertenezcan al programa “centro de día”.

Pacientes que presenten deterioro cognitivo o sean incapaces de comunicarse.

Ser alérgico y/o tener miedo a los perros o gatos.

En función del total de pacientes institucionalizados (117) se va a realizar una fórmula para calcular la muestra estadísticamente significativa para el estudio.

Variables sociodemográficas: edad, sexo, estado civil, nivel cultural, tiempo de institucionalización, tipo de habitación (individual o doble), recibir o no visitas y la existencia de patología.

La variable dependiente del estudio es la percepción del sentimiento de soledad en el centro geriátrico. Esta variable se medirá con la escala de soledad de UCLA (Russel, Peplau, Cutrona 1980), la escala de soledad social ESTE II (Rubio 2009) y el cuestionario de Evaluación Funcional Multidimensional OARS (Duke University Center 1978)28, 29.

La variable independiente es la intervención llevada a cabo en la institución mediante la terapia asistida con animales de compañía.

En primer lugar para llevar a cabo el programa de salud en el centro geriátrico se pedirá permiso a la directora de la institución, acordando previamente, pedir el consentimiento informado de forma escrita a cada uno de los residentes.

La información para llevar a cabo el programa se va a obtener a través de la escala de soledad de UCLA, la escala de soledad social ESTE II y el cuestionario de Evaluación Funcional Multidimensional OARS. Dichos cuestionarios se proporcionarán a los participantes del programa antes de su inicio para así poder evaluarlos.

También se les proporcionará un cuestionario de elaboración propia para conocer aspectos más concretos sobre la opinión del paciente sobre los animales y sus beneficios. De forma aleatoria se dividirá al grupo de participantes en dos subgrupos. El primero de ellos realizará únicamente las actividades propuestas por la institución y el segundo además de éstas participará en el programa de terapia asistida con animales de compañía.

Posteriormente se llevará a cabo la intervención durante tres meses, con animales de compañía y tras la finalización del programa se realizará una segunda evaluación, para conocer así, si tras la terapia asistida con animales mejora la percepción del sentimiento de soledad por parte de los ancianos institucionalizados.

Con los datos obtenidos a través de estos instrumentos se realizará un análisis estadístico pre y post aplicación de la TAAC. Esto da un valor de diferencia entre el pre y el post-tratamiento que corresponde al valor evolutivo (mejoras) de cada grupo o de cada paciente en cada uno de los test o escalas. Para analizar la existencia de diferencias estadísticamente significativas en las medidas pretest-postest se utilizará la prueba t de Student. Los resultados obtenidos se procesarán mediante el paquete estadístico SPSS.

Para poder llevar a cabo la intervención en la institución se debe obtener el consentimiento informado firmado por todos los participantes. También se debe contemplar la ley de privacidad del paciente: Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica30.

La Asociación Médica Mundial (AMM) ha promulgado la Declaración de Helsinki como una propuesta de principios éticos para investigación médica en seres humanos, incluida la investigación del material humano y de información identificable. Instando así a otros involucrados en la investigación médica en seres humanos a adoptar estos principios. Además, se deben cumplir los principios éticos de no maleficencia, beneficencia, autonomía y justicia31.

Se garantizará el anonimato de todos los participantes en el estudio. También se trasladará dicho proyecto al comité de ética del centro de referencia para obtener el permiso para poder llevar a cabo la intervención en el centro.

Además se deben tener en cuenta los principios éticos básicos para la utilización del animal de terapia de Buil y Canals (2011)32.

– Debe evitarse que el animal sufra abusos, dolor o malestar, tanto físico como mental.

– En todo momento deben proporcionarse los cuidados sanitarios adecuados al animal.

– Todos los animales deben disponer de un lugar tranquilo donde pasar un rato alejados de sus tareas “profesionales”.

– Los especialistas deben poner en práctica procedimientos de prevención sanitaria para todos los animales.

– Las interacciones con los pacientes deben estar estructuradas de tal manera que permitan mantener la capacidad del animal para servir de agente terapéutico útil.

– Nunca debe permitirse que un animal esté sometido a una situación de abuso o de estrés, excepto en aquellos casos que permitir este abuso sea necesario para evitar lesiones graves o abusos del paciente humano.

– Si una intervención resulta indebidamente estresante para el animal, el terapeuta debe suspender la sesión o interacción.

– Los terapeutas que emplean animales de terapia deben permitir que los animales disfruten de ratos de “recreo” varias veces al día.

– A los animales viejos y a los que deban afrontar grandes cantidades de estrés debe reducirse progresivamente el tiempo dedicado a la actividad o eliminarla por completo. También debe prestarse atención a la transición del animal cuando comienza esta fase, que hará que se sienta mejor.

– En una situación en la que un paciente, ya sea intencionadamente o no, abuse del animal deben respetarse las necesidades básicas del animal, incluso en el caso que ello represente terminar la relación del animal con el paciente. En el caso de que un terapeuta sospeche que un paciente pueda estar abusando del animal, el terapeuta debe tomar precauciones para proteger los derechos y el bienestar del animal.

– Los pacientes que abusan gravemente de un animal de terapia pueden, con ello, destruir la capacidad del animal para ayudar a otras personas.

A la hora de poner en práctica el proyecto nos podemos encontrar con algunas limitaciones como el abandono voluntario de algún participante o involuntario, por enfermedad o fallecimiento. Si esto ocurre antes de iniciar la intervención o en su defecto en la primera sesión, se incluirá un nuevo participante en el proyecto de forma aleatoria. Si la baja se diese más adelante no se sustituirá ya que el paciente no estaría en las mismas condiciones que el resto de participantes.

También la institución puede proponer una disminución o ajuste del presupuesto, por lo que se intentaría limitar los recursos. Podemos encontrarnos con una limitación de tiempo, entonces deberíamos disminuir el número de sesiones o reducir el tiempo de las mismas.

La terapia asistida con animales en centros geriátricos es un programa que debería realizarse en la red socio-sanitaria ya que es una terapia poco generalizada y poco trabajada, y que además tiene múltiples beneficios. La TAAC disminuirá la percepción del sentimiento de soledad y mejorará el estado psicosocial de los individuos, además de que favorece las relaciones interpersonales.

También la aplicación de esta terapia en instituciones geriátricas daría a conocer un rol enfermero que no se acostumbra a ver o realizar. Así mismo, implicaría el trabajo de otros profesionales de la salud, por lo que estaríamos hablando de un proyecto interprofesional y sería un buen método para que la enfermería y otros profesionales tengan sus propias competencias en este ámbito.

RESULTADOS

Como en todo proyecto de intervención educativa primero se analizó la situación en el centro geriátrico respecto al sentimiento de soledad, a partir de ello se identificaron las necesidades de los residentes mediante los diferentes cuestionarios proporcionados, todo esto ya expuesto anteriormente en el apartado de metodología.

Tras la identificación se establecieron las prioridades del programa teniendo en cuenta el objetivo de dicha intervención, que es: evaluar la mejora del sentimiento de soledad en pacientes geriátricos institucionalizados, que siguen un programa de salud basado en terapia asistida con animales de compañía.

La intervención se va a llevar a cabo en un centro geriátrico rural de la provincia de Zaragoza en el cuál hay 117 ancianos institucionalizados. Las actividades se realizarán con animales de compañía (perros) contando con la colaboración de un experto en terapia asistida con animales. La intervención tiene una duración de tres meses y las actividades se realizarán en horario de 11:00 a 12:00 los miércoles en la sala multiusos del centro, dónde normalmente realizan el resto de las actividades los usuarios de la residencia.

El grupo de ancianos escogido al azar que va a participar en las actividades de terapia asistida con animales deberán rellenar el consentimiento informado para poder participar en el programa. La coordinación de las actividades la llevará a cabo la enfermera del centro geriátrico junto a un terapeuta experto en terapia asistida con animales, además de contar con la colaboración de la terapeuta ocupacional. La intervención se planificará en base al Protocolo de ejercicios para Terapias Asistidas con Animales para Residencias Geriátricas, de la Fundación Affinity (Barcelona). Nos pusimos en contacto con dicha fundación para poder hacer uso de las actividades de terapia asistida con animales que están incluidas en su protocolo y desarrollar así, las actividades que vamos a llevar a cabo, adaptándolas a las necesidades de los usuarios33.

Este protocolo es multidimensional ya que, se pretenden obtener respuestas físicas, emocionales y mentales. Pero, en este estudio nos centramos en evaluar la mejora del sentimiento de soledad en el paciente geriátrico, ya que es un ámbito poco estudiado y trabajado en los centros residenciales.

Respuestas físicas:

– Mejora la psicomotricidad.

– Reduce la tensión arterial.

– Promueve la relajación.

– Motiva las salidas al exterior y el ejercicio de la gimnasia.

– Reduce los niveles de estrés y la ansiedad.

– Mejora el patrón del sueño.

Respuestas emocionales:

– Motiva a crear vínculos con otros.

– Mejora la confianza y la seguridad.

– Reduce la ansiedad.

– Fomenta la afectividad.

– Aumenta la sensación de sentirse necesitado.

– Alivia la soledad.

Respuestas mentales:

– Mejora la comunicación.

– Mejora el manejo del tiempo.

– Estimula mentalmente.

Se desarrollarán 12 sesiones durante los meses de julio, agosto y septiembre, una por semana (los miércoles), con una duración total de una hora.

Las sesiones irán encaminadas a estimular respuestas físicas, emocionales y mentales. Aquellos ejercicios cuyo objetivo es obtener respuestas físicas, serán dirigidos para tener una “actividad física” continuada, ayudando a los participantes a desarrollar su bienestar global y proporcionándoles tranquilidad.

El grupo de ejercicios para respuestas emocionales está pensado para ayudar a los usuarios a explorar sus sentimientos y emociones, a sentirse necesarios y apoyados y los ejercicios para respuestas mentales están pensados para fomentar la capacidad cognitiva del anciano.

 

CONCLUSIÓN

La percepción del sentimiento de soledad presenta una alta incidencia en pacientes geriátricos institucionalizados. Además, es un ámbito poco trabajado en las instituciones para mayores. Incentivar la valoración y el estudio de dicho sentimiento en las residencias, mejoraría el estado general de salud de los ancianos.

Si llevásemos a término el proyecto se observaría una disminución o mejora en la percepción del sentimiento de soledad por parte de los ancianos por la utilización de la TAAC, además de mejorar su estado físico, mental y sus capacidades funcionales. Permitiendo también, la conservación de la independencia en la realización de las actividades de la vida diaria.

La TAAC combate los sentimientos de tristeza y soledad, mejorando así su estado de ánimo y favoreciendo las relaciones interpersonales con los demás residentes. Propiciando así un mejor ambiente, estancia y convivencia entre los usuarios del centro geriátrico.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cardona Arango D, Peláerz E. Envejecimiento poblacional en el siglo XXI: oportunidades, retos y preocupaciones. SCIELO.[Internet]. 2012 [Citado 13 ene 2024]; 28 (2):335-348. Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-55522012000200015
  2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Envejecimiento y salud [Internet]. 2015 [Citado 13 ene 2024]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-health
  3. Gobierno de Aragón [Internet]. España: Instituto Aragonés de Estadística; [Citado 13 ene 2024]. Disponible en: http://www.aragon.es/iaest
  4. Ine.es [Internet]. España: Instituto Nacional de Estadística; [citado 13 ene 2024]. Disponible en: http://www.ine.es/
  5. Guerrini M.E. La vejez. Su abordaje desde el Trabajo Social. [Internet]. 2010;(57):11. [Citado 14 ene 2024] Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3313191&info=resumen&idioma=SPA
  6. Organización Mundial de la Salud (OMS). Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud [Internet]. Francia: Organización Mundial de la Salud; 2015 [Citado 13 ene 2024]. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/186466/1/9789240694873_spa.pdf?ua=1
  7. Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23a ed.) Disponible en: http://www.rae.es/diccionario-panhispanico-de-dudas/definiciones
  8. Sullivan, H. S. (1959). La teoría interpersonal de la Psiquiatría. Buenos Aires: Psique. [Original de 1953: the interpersonal Theory of Psychiatry. Comp. De HelenSwick y Mary Ladd; New York Norton.] Trad. de Federico López Cruz.
  9. Rodríguez Martín M. La soledad en el anciano. GEROKOMOS [Internet]. 2009 [Citado 16 ene 2024]; 20 (4): 159-166. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/geroko/v20n4/comunicacion2.pdf
  10. Fernández O, Muratori M, Zubieta E. Bienestar Eudaemónico y soledad emocional y social. [Internet] 2013 [Citado 18 ene 2024]; Boletín de Psicología No 108: 7-23. Disponible en: https://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N108-1.pdf
  11. Cardona Jiménez JL, Villamil Gallego MM, Henao Villa E, Quintero Echeverri Á. El sentimiento de soledad en adultos. MEDICINA U.P.B. [Internet]. 2013 [Citado 16 ene 2024]; 32 (1):9-19. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/1590/159029099002.pdf
  12. DelBarrio É, Castejón P, Sancho Castiello M, Tortosa MA, Sundströmc G, Malmberg B. La soledad de las personas mayores en España y Suecia: contexto y cultura. Revista Española de Geriatría y Gerontología [Internet]. 2010 [Citado 20 feb 2024]; 45(4):189–195. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-la-soledad-las-personas-mayores-S0211139X10000430
  13. Gené-Badiaa J, Ruiz-Sánchez M, Obiols-Masób N, Oliveras Puig L, Lagarda Jiménez E. Aislamiento social y soledad: ¿qué podemos hacer los equipos de atención primaria? Atención Primaria [Internet]. 2016 [Citado 21 feb 2024]; 48(9):604-609. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-aislamiento-social-soledad-que-podemos-S0212656716301809
  14. Cardona-Arango D, Estrada-Restrepo A, Chavarriaga-Maya LM, Segura-Cardona AM, Ordoñez-Molina J, Osorio-Gómez JJ. Apoyo social dignificante del adulto mayor institucionalizado. Medellín, 2008. Salud Pública [Internet]. 2010 [Citado 21 feb 2024]; 12 (3): 414-424. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/rsap/v12n3/v12n3a07.pdf
  15. Lorén López M.P. Estudio sobre la percepción de la soledad en pacientes geriátricos institucionalizados. Trabajo fin de grado. [Internet]. 2017. [Citado 25 feb 2024] Disponible en: https://deposita.unizar.es/record/33138?ln=es
  16. Esteban Herrera L, Rodríguez Gómez JA. Situaciones de dependencia en personas mayores en las residencias de ancianos en España. ENE Enf [Internet]. 2015 [Citado 20 feb 2024]; 9 (2): 1-12. Disponible en:http://ene-enfermeria.org/ojs/index.php/ENE/article/view/546/ancianos
  17. Fernández Alba R, Manrique-Abril FG. Rol de la enfermería en el apoyo social del adulto mayor. Enfermería Global [Internet]. 2010 [Citado 20 feb 2024]; 18: 1-9. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/eg/n19/reflexion1.pdf
  18. Hosey G, Melfi V. Human-animal interactions, relationships and bonds: a review and analysis of the literature. Int J COmp Psycho. 2014;27(1):117-42
  19. Olarte MA, Videla MD. Intervenciones Asistidas por Animales: Intervenciones con perros en adultos mayores a partir del enfoque multimodal. Eur Sci J. 2016;1857-7881.
  20. Valiyamattam GJ. Animal assisted interventions and geriatric well- being: The Indian context. Indian J Heal Wellbeing. 2013;4(3):608-14
  21. Nordgern L. Effects of dog-assisted intervention on behavioural and psychological symptoms of demencia; Nursing Older People: Vol. 26. [Internet] 2014;26(3). [Citado 15 mar 2024] Disponible en: http://journals.rcni.com/doi/abs/10.7748/nop2014.03.26.3.31.e517
  22. Olarte MA, Videla MD. Intervenciones Asistidas por Animales: Intervenciones con perros en adultos mayores a partir del enfoque multimodal. 2016; 1857-7881.
  23. Moretti F, De Ronchi D, Bernabei V, Marchetti L, Ferari B, Forlani C, et al. Pet therapy in elderly patients with mental ilness. Psychogeriatrics. 2011;11(2):125-9.
  24. Muñoz Lasa S, Máximo B:R, Valero A, Atín Arratibela M.A, Varela E, Ferrieroca T. Intervenciones asistidas por animales en neurorehabilitación: una revisión de la literatura más reciente. Neurología. 2013.
  25. Folch A, Torrente M, Heredia L, Vicens P. Estudio preliminar de la efectividad de la terapia asistida con perros en personas de la tercera edad. Rev española de geriatría y gerontología: Órgano oficial de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. [Internet].2016;51(4):210-6 [Citado 19 mar 2024] Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-estudio-preliminar-efectividad-terapia-asistida-S0211139X1500236X
  26. Arias CJ. El apoyo social en la vejez: la familia, los amigos y la comunidad. Revista Kairós Gerontología [Internet]. 2013 [Citado 18 mar 2024]; 16(4):313-329. Disponible en: https://revistas.pucsp.br/index.php/kairos/article/view/20024/14899
  27. Icart MT, Pulpón AM, Garrido EM, Delgado P. Cómo elaborar y presentar un proyecto de investigación, una tesina y una tesis. Barcelona: Publicacions i Edicions de la Universidad de Barcelona; 2012.
  28. Velarde C, Fragua S, García JM: Validación de la escala de soledad de UCLA y perfil social en la población anciana que vive sola. Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) [Internet] 2015 [Citado 7 abr 2024]. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-semergen-medicina-familia-40-articulo-validacion-escala-soledad-ucla-perfil-S1138359315001896
  29. Rubio Herrera R. La soledad en los mayores. Una alternativa de medición a través de la escala ESTE [Internet]. Madrid: CSIC; 2009 [Citado 7 abr 2024]. Disponible en: http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/rubio-soledad-02.pdf
  30. Agencia Estatal. Boletín Oficial del Estado. [Internet] Legislación consolidada. 2002 [Citado 7 abr 2024] Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188
  31. Asociación Médica Mundial (AMM). Declaración de Helsinki de la AMM- principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. [Internet] 2018 [Citado 7 abr 2024] Disponible en: https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-helsinki-de-la-amm-principios-eticos-para-las-investigaciones-medicas-en-seres-humanos/
  32. Buil I, Canals M. Terapia asistida con animales. Universidad Autónoma de Barcelona. España. 2011. [Citado 17 abr 2024].
  33. Tellier M, Vila M. Protocolos de actividades para gente mayor en un programa de terapia asistida por animales (TEAAC). Fundación Affinity. Barcelona. [Citado 8 may 2024] Disponible en: https://www.fundacion-affinity.org/la-fundacion/accion-social/que-son-las-terapias-asistidas-con-animales

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos