Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.50.45.001
AUTORES
- Carmela Reséndiz Dáttoly. N41 Subjefe de Educación en Enfermería y Carreras Técnicas Hospital General de Zona 8. OOAD Veracruz, Sur. México.
- Carlos Amir De Los Santos López. Médico Especialista en Traumatología y Ortopedia. Hospital General de Zona 8. Instituto Mexicano del Seguro Social México.
- María Jazmín Hernández Ambrosio. Coordinador Clínico de Educación e Investigación en Salud, Hospital General de Zona 8. OOAD Veracruz, Sur, México.
- Daniel Guajardo Medina. Médico Residente de Cuarto Año en Traumatología y Ortopedia. Hospital General de Zona No. 8. Instituto Mexicano del Seguro Social México.
- Abraham Alonso Mendoza. Médico Residente de Cuarto Año en Traumatología y Ortopedia. Hospital General de Zona No. 8. Instituto Mexicano del Seguro Social México.
RESUMEN
Introducción: El diagnóstico de una infección de sitio quirúrgico se basa en signos de infección en los 30 a 90 días posteriores al procedimiento quirúrgico o hasta un año después en casos de implantes. La posibilidad de desarrollar una infección del sitio quirúrgico es del 1% al 3% según el sitio y características. La edad más joven es un factor protector, mientras que la edad avanzada es un factor de riesgo. La ubicación y el tipo de procedimiento están ampliamente relacionados. Las comorbilidades como la diabetes mellitus, son un factor de riesgo significativo, junto con la obesidad e hipertensión. La duración prolongada de la estancia hospitalaria, junto con la reintervención, pruebas de imagen y de laboratorio, aumentan el costo directo del tratamiento y la discapacidad del paciente.
Objetivo general: Determinar los factores asociados a infección del sitio quirúrgico más frecuentes en pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas en el Hospital General de Zona No.8 Córdoba Ver.
Metodología: Estudio descriptivo, prospectivo, transversal, muestra no probabilística, llevándose a cabo en el Hospital General de Zona número 8 del IMSS de Córdoba Veracruz, de septiembre del 2023 a julio del 2025. Las variables estudiadas fueron: sexo, edad, comorbilidad, profilaxis antibiótica, sitio anatómico quirúrgico, escolaridad, higiene del paciente. Se utilizó estadística descriptiva, frecuencias y porcentajes; así como media aritmética y desviación estándar.
Resultados: Se estudiaron 64 pacientes con una media de edad de 59.75 años (24-89) y una desviación estándar de 16.52 años, 26 pacientes femeninos (40.6%) y 38 masculinos (59.4%), se observó un pico de frecuencia en el grupo de 71-80 años con 16 casos, los grados académicos más comunes fueron la secundaria y la preparatoria con 17 casos (26.5%) cada uno, los casos que cumplieron con todo el esquema profiláctico previo y posterior a la cirugía fueron 57 (89%), el sitio anatómico mayormente involucrado fue la tibia, encontrado en 25 pacientes (39%), 37 pacientes (57.8%) tuvieron una mala higiene, 48 pacientes (75%) presentaron al menos 1 comorbilidad, la comorbilidad más frecuentemente hallada fue la Diabetes Mellitus tipo 2 con un total de 29 casos (45.3%).
Conclusiones: Las ISQ en las cirugías electivas de Ortopedia y Traumatología han demostrado ser una de las complicaciones principales de una intervención, las cuales pueden llevar al fracaso del tratamiento, generar secuelas permanentes y discapacidad en los pacientes. En el HGZ 8 de Córdoba Veracruz, se logró identificar una mayor frecuencia en la edad avanzada, la Diabetes Mellitus tipo 2 y el sitio anatómico de intervención quirúrgica en el miembro inferior, así surge una nueva interrogante en la que se tiene que profundizar respecto a las medidas de prevención de las infecciones postquirúrgicas y poder adoptar pautas y protocolos más específicos de acuerdo con las características de cada paciente.
PALABRAS CLAVE
Infección de sitio quirúrgico, cirugía ortopédica, factor de riesgo, herida quirúrgica, complicaciones posoperatorias, profilaxis antibiótica.
ABSTRACT
Introduction: The diagnosis of a surgical site infection is based on signs of infection within 30 to 90 days after the surgical procedure, or up to one year later in the case of implants. The likelihood of developing a surgical site infection is 1% to 3%, depending on the site and its characteristics. Younger age is a protective factor, while advanced age is a risk factor. The location and type of procedure are strongly related. Comorbidities such as diabetes mellitus are a significant risk factor, along with obesity and hypertension. Prolonged hospital stays, along with reintervention, imaging, and laboratory tests, increase the direct cost of treatment and patient disability.
General objective: To determine the most frequent factors associated with surgical site infection in patients undergoing elective orthopedic surgery at General Hospital No. 8 in Córdoba, Veracruz.
Methodology: A descriptive, prospective, cross-sectional study was conducted using a non-probability sample at General Hospital No. 8 of the Mexican Social Security Institute (IMSS) in Córdoba, Veracruz, from September 2023 to July 2025. The variables studied were sex, age, comorbidity, antibiotic prophylaxis, surgical anatomical site, education level, and patient hygiene. Descriptive statistics, frequencies, and percentages were used, as well as the arithmetic mean and standard deviation.
Results: Sixty-four patients were studied, with a mean age of 59.75 years (range 24-89) and a standard deviation of 16.52 years. Twenty-six patients were female (40.6%) and 38 were male (59.4%). A peak frequency was observed in the 71-80 age group with 16 cases. The most common educational levels were secondary and high school, each with 17 cases (26.5%). Fifty-seven (89%) patients completed the entire pre- and post-operative prophylactic regimen. The most frequently involved anatomical site was the tibia, found in 25 patients (39%). Thirty-seven patients (57.8%) had poor hygiene. Forty-eight patients (75%) presented with at least one comorbidity, the most frequently found comorbidity being type 2 diabetes mellitus, with a total of 29 cases (45.3%).
Conclusions: Surgical site infections (SSIs) in elective orthopedic and trauma surgeries have proven to be one of the main complications of these procedures, potentially leading to treatment failure, permanent sequelae, and disability in patients. At General Hospital Zone 8 (HGZ 8) in Córdoba, Veracruz, a higher frequency of SSIs was identified in older patients, those with type 2 diabetes mellitus, and those undergoing surgery on the lower limb. This raises a new question that requires further investigation regarding the prevention of postoperative infections and the adoption of more specific guidelines and protocols tailored to each patient’s characteristics.
KEY WORDS
Surgical site infection, orthopedic surgery, risk factor, surgical wound, postoperative complications, antibiotic prophylaxis.
El diagnóstico de una infección en el sitio quirúrgico (ISQ) se basa principalmente en signos de infección dentro de los 30 a 90 días posteriores al procedimiento quirúrgico o hasta un año después en casos de implantes de ortesis y prótesis. En los casos en que existe la necesidad de implantes o el uso temporal de prótesis, la aparición de ISQ se vuelve especialmente común. Por tanto, las cirugías traumatológicas-ortopédicas se ajustan a este perfil, ya que tienen como agravante el hecho de que suelen estar indicadas en casos de accidentes en una lesión ya contaminada o potencialmente contaminada a su llegada al servicio hospitalario1.
La posibilidad de desarrollar una infección del sitio quirúrgico varia ampliamente entre el 1% y el 3% según el lugar de la operación y la clasificación de la herida. Sin embargo, también está condicionado a las características de cada establecimiento de salud y la complejidad de los pacientes sometidos a cirugía. Con un aproximado de 27 millones de procedimientos quirúrgicos cada año en el mundo, se estima que entre 300,000 y 500,000 padecerán infecciones del sitio quirúrgico, aumentando el riesgo de morir de 2 a 11 veces, y el 77% de estas muertes se atribuyen directamente a la infección2.
Después del estudio realizado por Niloufar Taherpour, Yadollah Mehrabi, Arash Seifi, Babak Eshrati y Seyed Said Hashemi Nazari de las ISQ postalta y prealta el cual se realizó en seis hospitales educativos de Teherán durante un período de un año, de marzo de 2017 a marzo de 2018, se observó que el 76,24% de las ISQ ocurrieron después del alta, de las cuales el 45,54% ocurrieron dentro de los 31 días posteriores al procedimiento ortopédico y, en total, el 17,82% de las ISQ se detectaron dentro de los 90 días a 1 año después de la cirugía ortopédica. Esto variando según el tipo de procedimientos ortopédicos3.
Actualmente, se debate en múltiples bibliografías y artículos si la edad de los pacientes está relacionada con la ISQ ortopédica. Los datos más recientes indican que la edad más joven (<18 años) fue un factor protector (OR 0,258) para ISQ, mientras que la edad avanzada (>60 años) fue un factor de riesgo (OR 2,218). Se hace una predicción de que el alto volumen y la mayor demanda de cirugías ortopédicas en los ancianos darán como resultado una carga de costos futura significativa debido a las complicaciones de la infección. Los pacientes mayores tienen una mayor prevalencia de condiciones comórbidas, como hipertensión, diabetes mellitus, mala nutrición4,5.
La ubicación y el tipo de procedimiento quirúrgico están ampliamente relacionados como anteriormente se mencionó, en un estudio realizado de Enero de 2010 hasta Febrero de 2021 en un Hospital de Beijing, China el cual inscribe retrospectivamente a 286 pacientes con fracturas de la extremidad superior, se extrajeron y analizaron datos demográficos, variables relacionadas con la fractura y la cirugía e índices de exámenes de laboratorio, los resultados estadísticos confirmaron que la incidencia de SSI después del tratamiento quirúrgico de la fractura del miembro superior fue del 7,3%, y la fractura abierta, la duración de la operación superior a 122 minutos, ALB sérico preoperatorio inferior a 40,8 g/l y una pérdida de sangre intraoperatoria superior a 135 ml aumentaría el riesgo de infección de la herida entre 3,12 y 8,33 veces6.
Más allá de su efecto sobre la salud y el bienestar de los pacientes, el tratamiento definitivo de una ISQ espinal tiene un importante impacto social y económico. El manejo de una SSI después de una cirugía de columna puede costar entre $15,800 y $43,900 adicionales. La duración prolongada de la estancia hospitalaria, junto con la reintervención, las pruebas de imagen y de laboratorio, inevitablemente aumenta el costo directo del tratamiento. La discapacidad de un paciente y su capacidad reducida para trabajar generan costos indirectos considerables7,8.
Por otra parte, las fracturas de cadera, en pacientes ancianos generalmente frágiles, tienen altas tasas de mortalidad de alrededor del 9 % en 30 días y hasta el 30 % en 1 año. Si se produce una infección profunda del sitio quirúrgico (SSI), se ha informado una tasa de mortalidad de 1 año del 50%. Se ha confirmado que la deficiencia nutricional es un factor de riesgo independiente de complicaciones postoperatorias. La albúmina sérica < 35 g/L se define como desnutrición en estudios previos, y este criterio es ampliamente aceptado por los investigadores. Ozturk et al demostraron en su artículo que había un 55,4% de pacientes geriátricos que estaban desnutridos tras fracturas de cadera9,10.
El estándar de oro del tratamiento de las fracturas de fémur distal es la reducción abierta y la fijación interna mediante placas y tornillos metálicos. Sin embargo, los pacientes que se someten a esta cirugía tendrán una tasa relativamente alta de ISQ, lo más probable es que se deba al daño de los tejidos blandos tras el accidente, la gravedad de la fractura, las comorbilidades sistemáticas, la disección del tejido durante la operación, la contaminación de la herida y otros factores relacionados con el paciente o la cirugía11,12.
Un análisis reveló que los factores de riesgo significativos para el desarrollo de ISQ después de la RAFI de la fractura de tobillo eran la edad avanzada, el IMC más alto, la lesión de alta energía, la lesión abierta, la cirugía retrasada, el nivel de pericia del cirujano, la limpieza de la incisión de grado 2-4, duración de la operación >140 minutos, WBC preoperatorio > 10*109/L, NEUT >75%, TP<60g/L, antecedentes de alergia, grado ASA=3 y ALB<35g/L. En otro estudio se menciona ASA≥3, la diabetes, el alcohol, la fractura abierta, la subluxación/ dislocación, la limpieza de la incisión de grado 2-4, el mecanismo de lesión de alta energía, la cardiopatía crónica y los antecedentes de alergia como factores de riesgo para el desarrollo de SSI después de RAFI de fractura de tobillo. Se encontró que el uso de profilaxis antibiótica es un factor protector para SSI, tema del cual se hablará más adelante13,14.
Las fracturas del pilón tibial se acompañan de pérdida masiva de tejido del cartílago tibial, destrucción del suministro de sangre al hueso y pérdida de la integridad anatómica y la función de la superficie articular tibial distal. Estas fracturas requieren reducción y fijación interna, y el traumatismo de la cirugía aumenta el riesgo de infección posoperatoria. Las fracturas Ruedi-Allgower III se han identificado como un riesgo de infección postoperatoria. De igual manera otro factor muy importante es la diabetes ya que esta aumenta el riesgo de infección postoperatoria en fracturas de pilón tibial. Debido a que existe una pérdida de la perfusión de la extremidad distal, con la consiguiente disminución del suministro de sangre al sitio de la fractura, lo que dificulta la curación de la fractura15.
Y no solo enfocamos este protocolo en cirugías relacionadas a fracturas, si no, también a la colocación de prótesis, siendo la de cadera y rodillas las más frecuentes, en donde un estudio realizado por Parvizi et se elaboraron criterios para el diagnóstico de infecciones articulares protésicas, las cuales se consideran como criterios Mayores al menos uno de los siguientes: Dos crecimientos positivos del mismo organismo utilizando métodos de cultivo estándar y tracto fistuloso con evidencia de comunicación a la articulación o visualización de la prótesis. Así también podemos describir los criterios menores, los cuales son: PCR (>10mg/L – 2pts), VSG (>30mm/h – 1pts), dímero D (>860ug/L – 2pts), contaje leucocitario sinovial elevado (>3000 cél/ml – 3pts), esterasa leucocitaria (++ – 3pts), alfa adesin defensina (1.0 señal / límite de corte – 3pts), PMN sinoviales elevados (>70% – 2pts), 01 cultivo positivo (2pts), histología positiva. (3pts), purulencia intraoperatoria positiva. (3pts), la puntuación combinada preoperatoria y postoperatoria: ≥ 6 infectado, 3 a 5 no concluyente, < 3 no infectado16.
En múltiples estudios se habla de que S aureus es un patógeno importante implicado en infecciones ortopédicas en todo el mundo. Se ha demostrado que una proporción significativa de pacientes son portadores S. aureus en su flora comensal y parecen tener un mayor riesgo de infección en múltiples entornos clínicos. Esto ha llevado a muchos centros a adoptar la detección/descolonización antes de los procedimientos médicos electivos, incluida la cirugía. Sin embargo, se ha dado a conocer que es eficaz en la cirugía cardíaca y vascular, pero sus beneficios siguen siendo controvertidos en relación con la cirugía ortopédica. Específicamente, se necesita más información sobre el efecto de la descolonización preoperatoria en las proporciones de SSI después de la cirugía ortopédica electiva en S. aureus transportistas y no S. Aureus portadores17,18.
Ahora bien, como otras medidas preventivas contamos con que los antibióticos reducen la incidencia de infección del sitio quirúrgico en fracturas abiertas. Patzakis fueron los primeros en demostrar el beneficio, en un estudio prospectivo aleatorizado, con tasas de infección por cefalotina frente a penicilina/estreptomicina frente a ningún antibiótico del 2,3 %, 9,7 % y 13,9 %, respectivamente. En un estudio aleatorio prospectivo doble ciego de cloxacilina versus placebo de dicho estudio, las tasas de infección fueron 2/50 versus 12/50, respectivamente, a pesar de más fracturas de grado III en el tratamiento. La eficacia fue espectacular solo para un antibiótico activo contra Staphylococcus aureus. La eficacia se confirmó en una revisión de la literatura más reciente, con un riesgo relativo de infección del sitio quirúrgico bajo terapia antibiótica de 0,37 (IC 95 %, 0,21–0,66)19.
Como antes se mencionó, los microorganismos más frecuentes en infecciones a nivel de herida quirúrgica son S. epidermidis y S. aureus, los cuales son sensibles al espectro de la vancomicina tópica, por lo que estudios actuales sustentan la asociación en la reducción de la tasa de infecciones empleando el antibiótico vía intralesional. En un estudio realizado por Gustavo Caldera Hernández y colaboradores se aplicó vancomicina tópica en el sitio quirúrgico, sin embargo se demostró que no existe significancia estadística dentro de la investigación donde se compruebe que la vancomicina tópica juegue un papel fundamental en la prevención de infecciones a nivel de herida quirúrgica en la cirugía vertebral, por lo que este método queda parcialmente descartado, hasta que existan más estudios con poblaciones más amplias donde demuestren lo contrario20.
Las infecciones asociadas al cuidado de la salud tienen muchas etiologías, en las cuales la limpieza de las superficies del hospital y de los quirófanos puede tener un papel preponderante. En el quirófano, es quizás el lugar donde la esterilidad del ambiente es de especial importancia para disminuir la carga de morbilidad asociada a infecciones del sitio quirúrgico. Las superficies contaminadas de los hospitales contribuyen a la transmisión de patógenos asociados a la morbilidad intrahospitalaria como el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM), las Enterococcus spp resistentes a vancomicina (ERV), y Clostridium difficile. SARM y ERV pueden sobrevivir por semanas en superficies del ambiente del quirófano. Existe evidencia que sustenta que aumenta el riesgo de infección en un paciente que entra a un quirófano en donde un paciente con SARM, ERV, Acinetobacter spp o C. difficile fue operado. Pero el hecho de sugerir que la mayoría de las ISQ se deben a contaminación intraoperatoria requeriría comparar el organismo exacto presente en el sitio quirúrgico (p. ej., herida, peritoneo, cadera o cavidad torácica) al final de la operación con el patógeno involucrado en la ISQ clínicamente evidente. Si la tecnología actual se aplicara a un estudio de este tipo, no solo sería posible el aislamiento de la especie dentro de la herida, sino que la cepa exacta (subespecie con una identidad genómica promedio de nucleótidos >98 %, denominada genotipo) podría coincidir con la cepa aislada dentro de la herida. SSI. Este enfoque permitiría entonces concluir que el mismo patógeno presente en la herida al final del procedimiento quirúrgico fue el que causó la SSI, porque es muy improbable que dos cepas con una sintenia genómica tan alta se produzcan21.
Existen diferentes medidas para mejorar las condiciones de los pacientes programados electivamente o por urgencia para cirugía ortopédica o traumatológica, entre ellas se encuentra el apoyo nutricional, ya que podría tener un profundo impacto en el sistema inmune según lo documentado por algunos estudios, evitar la interrupción peri operatoria de fármacos inmunosupresores con el fin de prevenir la ISQ, una adecuada oxigenación en donde los pacientes reciban una fracción de 80% de oxígeno inspirado (FiO2) intraoperatoriamente y, si es posible, en el postoperatorio inmediato durante dos a seis horas, mantener la normotermia, normovolemia y normoglucemia, así como otros factores a conocidos como el adecuado uso de EPP, campos estériles, adecuada ventilación dentro del quirófano, etc.22.
Se menciona que la ducha preoperatoria conlleva a una reducción de la contaminación bacteriana en la piel, pero a pesar de su eficacia, ningún estudio ha podido asociar esta reducción en la colonización con una menor incidencia de ISQ. Aunque es una práctica recomendable, el tipo de jabón que debe usarse es un tema aún no resuelto. No existen diferencias entre agua y jabón con soluciones antisépticas, aunque las guías para la prevención de la infección publicadas por los CDC recomiendan el jabón con gluconato de clorhexidina al 4%. Otros estudios recomiendan el uso de jabones a base de alcohol por la reducción significativa de la flora transitoria y normal de la piel. No obstante, el baño debe realizarse lo más cercano a la intervención quirúrgica. Los pacientes que se vayan a someter a cirugía mayor ambulatoria deberán recibir instrucciones claras y precisas sobre las medidas higiénicas a hacer en el domicilio23.
Otro dato interesante de mencionar en cuanto a la preparación del paciente es la eliminación del vello del sitio previsto para la incisión quirúrgica, lo cual ha sido tradicionalmente parte de la rutina de los pacientes que se someten a cirugía con el objetivo de reducir las tasas de ISQ. El cabello se ha asociado con la falta de limpieza que puede causar SSI. De hecho, la depilación puede facilitar la exposición adecuada y el marcado preoperatorio de la piel, así como la sutura y la aplicación de apósitos adhesivos. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia de que la depilación preoperatoria reduzca las tasas de SSI, como concluye una revisión Cochrane publicada en 2011 y confirmado por estudios posteriores. Grandes organizaciones como la OMS, Centros para el control y prevención de enfermedades, y la sociedad para Epidemiología de la Atención Médica de América (SHEA) en las GL respectivas recomiendan no realizar rutinariamente la depilación preoperatoria a menos que el cirujano lo considere necesario y crea que la presencia de vello interferirá con el lugar de la operación24.
Algo de lo cual todos los médicos tenemos conocimiento, pero es de suma importancia mencionar como un procedimiento perioperatorio para la prevención de ISQ es la preparación de este, en donde la preparación incluye no sólo el sitio inmediato para la incisión quirúrgica, sino un área más amplia de la piel del paciente. El objetivo de este procedimiento es reducir la carga bacteriana de la piel del paciente tanto como sea posible antes de la incisión en piel. Los agentes más utilizados son gluconato de clorhexidina (GCH) y yodopovidona (PVP-I) en soluciones alcoholadas que son efectivas para un gran rango de bacterias, hongos y virus. La OMS realizó una revisión sistemática de 17 ensayos clínicos controlados y un metaanálisis, denotando que la evidencia muestra una ligera ventaja de antisépticos alcoholados en aquéllos con GCH en comparación con PVP-I y sugiere que no hay diferencia entre las soluciones a base de alcohol PVP-I y soluciones acuosas de PVP-I por lo que ambas son recomendables para la asepsia y antisepsia del sitio quirúrgico25.
Ya mencionados los procedimientos pre y perioperatorios que nos son eficaces para la prevención de ISQ como medidas sobre factores que pueden ser modificados dentro del área hospitalaria, queda por comentar los manejos posoperatorios que nos brindaran una mayor protección contra una infección de la zona. Existen distintos tipos de apósitos que la industria farmacéutica promociona como métodos auxiliares para la cobertura de las heridas, con el objetivo de prevenir la infección del sitio quirúrgico. Estos apósitos por sus características tecnológicas se consideran avanzados, los cuales incluyen materiales con hidrocoloides, plata iónica o metálica o PHMB (Polyhexamethylene biguanide). Aunque existe la duda razonable de si estos apósitos avanzados son superiores a un apósito estándar, es decir, a la gasa convencional, sin embargo, la OMS y la organización Cochrane, en las revisiones sistemáticas que realizaron, no encontraron alguna diferencia entre el uso de estos dos elementos26.
Ahora bien, a pesar de que se habló de una terapia profiláctica preoperatoria, se recomienda continuar con antibióticos después de la cirugía, no por un lapso muy prolongado de tiempo. A la hora de elegir el antibiótico se recomienda que se utilicen las cefalosporinas por ser antibióticos de amplio espectro, de todas ellas la cefazolina se considera de elección por su amplio espectro, alta vida media escasa toxicidad y buena tolerancia. Son recomendadas como medida preventiva en cirugías limpias y en la mayoría de limpias-contaminadas. Pero es de suma importancia mencionar que cuando existe una cirugía contaminada o sucia no se debe realizar profilaxis antibiótica, ya que debe ser supuesto que existe una colonización bacteriana importante y el tratamiento antibiótico debe ser terapéutico. Inicialmente se deben realizar cultivos para determinar las bacterias presentes en el sitio y actuar en función a esta, posterior a esto, se deben dar antibióticos de amplio espectro mientras se determinan los microorganismos de interés27.
Dentro de los factores de riesgo mencionados al principio del marco teórico se habla de pacientes inmunocomprometidos, motivo por el cual he decidido hablar sobre pacientes sometidos a cirugías oncológicas en un párrafo aparte, por la naturaleza de su condición. Teniendo en cuenta que la infección del sitio quirúrgico (ISQ) sigue siendo uno de los mayores problemas asociados con el fracaso temprano de las reconstrucciones con implantes después de la resección de un tumor óseo. Aunque las prótesis, los clavos intramedulares y las placas se usan comúnmente durante la reconstrucción después de la resección de un tumor óseo, se ha informado una alta tasa de infección después de la resección y la reconstrucción con implantes. Los pacientes con infección profunda requieren la extracción del implante, la irrigación y el uso prolongado de antibióticos para controlar el sitio quirúrgico. Factores que se han asociado a una alta tasa de ISQ es que presenten un tumor pélvico y el tiempo quirúrgico sea prolongado28.
El riesgo general de SSI entre las cirugías oncológicas ortopédicas es alto, oscilando entre el 10 y el 15 %, mientras que la mayor parte de la literatura. Como anteriormente mencioné, el riesgo de ISQ es marcadamente mayor en la región pélvica y las extremidades inferiores en comparación con las extremidades superiores, mientras que la región de la columna tiene un riesgo intermedio. Tal vez la atención del paciente ortopédico oncológico deba incluir diferentes regímenes profilácticos según la localización de su tumor. La microbiología de la ISQ ortopédica en pacientes oncológicos adultos es significativamente diferente a la de la cirugía electiva no oncológica29.
Concluyéndose que es la propia infección o el tratamiento posterior (desbridamiento quirúrgico, retirada del aloinjerto y de la proteína morfogenética ósea, y/o antibioterapia prolongada) o ambos factores, los que pueden influir en la consolidación/sanación del sitio quirúrgico en cuestión y que es importante tomar en cuenta todos los factores de riesgo modificables y no modificables para prevenir ISQ30.
JUSTIFICACIÓN
La infección de sitio quirúrgico en las cirugías ortopédicas es una problemática de salud importante a nivel mundial. Es importante identificar los factores asociados más comúnmente presentes en nuestra región, debido a que tomando acciones sobre dichas características presentes en los pacientes programados para cualquier cirugía ortopédica podremos disminuir significativamente la prevalencia de este padecimiento.
La tasa de infección de la herida quirúrgica es considerada como uno de los índices más importantes para evaluar la calidad de un servicio quirúrgico. Debido a los altos costos de salud asociado a las complicaciones, tratamiento y rehabilitación, numerosos estudios se han enfocado a la determinación de los factores de riesgo y de soluciones que ayuden a disminuir la presencia de esta enfermedad en nuestra población. No obstante, en este nosocomio del Instituto Mexicano del Seguro Social, se carece de un estudio similar y no se cuentan con registros de factores de riesgo que estén asociados con la infección del sitio quirúrgico en pacientes protocolizados para intervenciones quirúrgicas ortopédicas.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
La infección de sitio quirúrgico en cirugías ortopédicas afecta en gran medida a un considerable porcentaje de los pacientes sometidos de manera electiva a una intervención quirúrgica. Es una complicación que se presenta muy frecuentemente en un amplio espectro de pacientes con diferentes condiciones asociadas y que se presenta especialmente en cirugías ortopédicas, ya que la colocación de implantes incrementa el riesgo de aparición.
Se tiene demostrado que la ISQ conlleva además un aumento en gastos económicos para el paciente y para la institución donde es atendido. Aunado a esto, la rehabilitación y la recuperación posterior se ven afectadas, de tal manera que pueden disminuir la calidad de vida y la función del miembro afectado, lo que puede llevar a una discapacidad parcial o completa.
OBJETIVOS
Determinar los factores asociados más frecuentes a infección del sitio quirúrgico en pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas en el Hospital General de Zona No.8 Córdoba Veracruz.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1.- Conocer las características sociodemográficas presentes en pacientes diagnosticados con infección del sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas.
2.- Identificar la profilaxis antibiótica en pacientes diagnosticados con infección del sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas.
3.- Presentar el sitio anatómico más frecuente en pacientes diagnosticados con infección del sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas.
4.- Describir el tipo de higiene presente en pacientes diagnosticados con infección del sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas.
5.- Reconocer la existencia de otras comorbilidades que se relacionan con los casos de infección del sitio quirúrgico en pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas en segundo nivel de atención.
La Diabetes Mellitus II y la edad avanzada son los principales factores presentes en infección del sitio quirúrgico en pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas en segundo nivel de atención.
Hipótesis nula:
La Diabetes Mellitus II y la edad avanzada no son los principales factores presentes en infección del sitio quirúrgico en pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas en segundo nivel de atención.
Diseño del estudio:
Estudio transversal, descriptivo, analítico, prospectivo.
Lugar de estudio:
El presente trabajo de investigación se llevó a cabo en el Hospital General de Zona número 8 del IMSS de Córdoba, Veracruz.
Un periodo de 23 meses, desde el 01 de septiembre del 2023 al 31 de julio del 2025.
Universo de trabajo:
Todos los pacientes sometidos a cirugías ortopédicas electivas y de urgencias en el periodo de tiempo en el que se desarrolló el estudio.
Población:
Pacientes con diagnóstico de infección del sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas que cumplieron con los criterios de inclusión y que correspondieron al periodo de tiempo en desarrollo.
SELECCIÓN DEL TAMAÑO DE MUESTRA:
La selección del tamaño de la muestra es no probabilística.
- Pacientes con diagnóstico de infección de sitio quirúrgico sometidos a cirugías ortopédicas electivas con derechohabiencia del IMSS, que se encontraron hospitalizados.
- Edad entre 20 años y 100 años.
- Pacientes con diagnóstico de infección de sitio quirúrgico que se encontraron en el periodo de tiempo estipulado para este estudio, que firmaron carta de consentimiento informado.
- Pacientes que no contaron con el diagnóstico de infección de sitio quirúrgico.
- Pacientes que no se encontraron en el periodo de tiempo estipulado de este trabajo.
- Pacientes con diagnóstico de infección de sitio quirúrgico que no fueron sometidos a cirugías ortopédicas electivas.
Criterios de eliminación:
Definición de variables. (véase en anexos).
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL ESTUDIO:
Con autorización del Comité Local de Investigación del Hospital General Regional de Orizaba, obteniendo el número de registro COFEPRIS 17 CI 30 118 018 y CONBIOÉTICA 30 CEI 005 2018082, se realizó un estudio transversal, descriptivo, prospectivo y analítico, en el que se recopiló la información de todo aquel paciente derechohabiente con diagnóstico de infección del sitio quirúrgico a su ingreso al servicio de Traumatología y Ortopedia del Hospital HGZ8 de Córdoba Veracruz, entre el 01 de Septiembre del 2023 al 31 de Julio del 2025, los datos se recabaron en una base de datos de Microsoft Excel para su análisis, los cuales se interpretaron y presentaron mediante gráficas y modelos estadísticos, para determinar la hipótesis de este estudio en donde se presenta con mayor frecuencia la Edad avanzada y la Diabetes Mellitus tipo II.
ANÁLISIS ESTADÍSTICO:
Para las variables cualitativas se utilizó estadística descriptiva, frecuencias y porcentajes, para las variables cuantitativas medidas de tendencia central como la media aritmética, así como desviación estándar. Los datos se ingresaron al programa de Windows Microsoft Excel donde se agruparon y se ordenaron estadísticamente.
ASPECTOS ÉTICOS
El presente estudio contó con la aprobación del Comité local de Investigación y Comité de ética e investigación del Hospital General Regional número 1, en Orizaba Veracruz.
La recolección de datos estuvo regida de acuerdo con las normas éticas y reglamentos del IMSS, mediante el Reglamento de la Ley General de Salud en materia de investigación en seres humanos y a lo estipulado en la Declaración de Helsinki, así como el Informe de Belmont.
Los resultados recolectados y obtenidos de este estudio fueron únicamente empleados para fines científicos, con la certeza de que no se expondrá la identidad de ninguna persona derechohabiente en las publicaciones que surjan a partir de este estudio, resguardando la información obtenida en una sola base de datos la cual se encuentra custodiada por el investigador que realizó dicha investigación.
Se incluyeron un total de 64 pacientes de los cuales 26 pacientes fueron del sexo femenino (40.6%) y 38 del sexo masculino (59.4%) con una media de edad de 59.75 (24-89) y una desviación estándar de 16.52. Se observó un pico de frecuencia en el grupo de 71-80 años con 16 pacientes (25%), de los cuales 9 fueron mujeres, así mismo se observó que en el grupo de pacientes del sexo masculino el pico de frecuencia se ubicó en el grupo de edad de 51-60 años con 9 pacientes. No se recabaron casos de pacientes en el grupo de 91-100 años, ni se presentaron pacientes menores de 20 años (Figura 1) (véase en anexos).
El sitio anatómico de la cirugía electiva mayormente involucrado fue la tibia, encontrado en 25 pacientes (39%) de los cuales 19 fueron pacientes masculinos, en segundo lugar, se encuentran distribuidos los sitios anatómicos que se englobaron en la opción “otros” encontrándose 14 pacientes (21.9%), donde se apreciaron 6 casos en rodilla (9.3%), 2 en columna (3.1%), 3 en antebrazo (4.6%), 2 en pelvis (3.1%) y 1 en codo (1.5%). La cadera fue el tercer sitio más frecuente con 13 pacientes (20.4%), en cuanto a la distribución por sexo, el sitio anatómico involucrado más común en las pacientes femeninas fue la cadera con 8 pacientes. El fémur se presentó en 10 pacientes (15.6%) y el tobillo en 2 pacientes. (3.1%) (Figura 2) (véase en anexos).
En cuanto a las comorbilidades se encontró que en el total del estudio 48 pacientes (75%) presentaron al menos 1 comorbilidad (obesidad, hipertensión arterial esencial, diabetes mellitus 2), donde el grupo mayormente afectado fue el de 71-80 años con un total de 16 pacientes, mientras que 16 pacientes (25%) se encontraron sin ninguna de las comorbilidades estudiadas, siendo el grupo de edad con la mayoría de los pacientes sin comorbilidades el de 31-40 años con 4 pacientes (Tabla 1) (véase en anexos).
Se presentó al menos 1 comorbilidad en 48 pacientes (75%), de estos, 23 pacientes (47.9%) presentaron 2 o 3 de estas en diferentes combinaciones, y el grupo de edad con más casos fue el de 71-80 años con 10 pacientes, mientras que 25 pacientes (52.1%) presentaron solo 1 comorbilidad de las estudiadas. (Tabla 2) (véase en anexos).
De la totalidad de los pacientes en este estudio, la comorbilidad que más frecuentemente se halló fue la Diabetes Mellitus tipo 2 con un total de 29 pacientes (45.3%), siendo el grupo de edad más afectado el de 71-80 años con un total de 11 pacientes diabéticos, la segunda comorbilidad más frecuente fue la Hipertensión Arterial esencial con un total de 28 pacientes (43.7%), siendo el grupo de edad más afectado el de 71-80 años con un total de 9 pacientes hipertensos, la tercera comorbilidad fue la obesidad, encontrada en 19 pacientes (29.6%), siendo el grupo de edad más afectado el de los 71-80 años con un total de 8 pacientes (Figura 3) (véase en anexos).
En cuanto al tratamiento de la profilaxis antibiótica, del total de todos los pacientes estudiados, el número de individuos que cumplieron con todo el esquema profiláctico previo y posterior a la cirugía fueron 57 (89%), mientras que los pacientes que no cumplieron el esquema antibiótico fueron 7 (11%) (Figura 4) (véase en anexos).
Respecto a la higiene de los pacientes que fueron sometidos a la intervención quirúrgica se determinó que 37 pacientes (57.8%) tuvieron una mala higiene, mientras que 27 pacientes (42.2%) calificaron como haber presentado una buena higiene (Figura 5) (véase en anexos).
Dentro de los 37 pacientes que calificaron con una mala higiene, fueron 33 pacientes (89.2%) los que, si cumplieron con el esquema completo de antibioticoterapia profiláctica, mientras que solo 4 pacientes (10.8%) no lo cumplieron (Figura 6) (véase en anexos).
Así mismo, el sitio anatómico que estuvo mayormente afectado en los pacientes con mala higiene fueron la tibia y “otros” con 11 pacientes (29.7%) cada uno, seguidos por la cadera con 9 pacientes (24.3%) y el fémur con 6 pacientes (16.3%) (Tabla 3) (véase en anexos).
Dentro de la escolaridad del grupo de pacientes estudiados, se observó que los grados académicos más comunes fueron la secundaria y la preparatoria con 17 pacientes (26.5%) cada uno, seguido por la universidad con 15 pacientes (23.4%), como tercero encontramos la primaria con 10 pacientes (15.6%) y posteriormente la escolaridad nula con 5 pacientes (7.8%). No se encontró ningún paciente con estudios de posgrado (Figura 7) (véase en anexos).
Dentro de los 37 pacientes con mala higiene, el nivel académico que presentó mayor número de casos fue la secundaria con 12 pacientes (32.4%), mientras que, dentro del grupo de los 27 pacientes con buena higiene, el nivel académico con mayor número de casos fue el de la preparatoria con 12 pacientes (44.4%) (Figura 8) (véase en anexos).
Las infecciones de sitio quirúrgico se han relacionado con varios factores que incrementan su incidencia, en 2017, el estudio de Silva en Brasil incluyó 84 pacientes en total, observándose que las variables mayormente asociadas fueron el tabaquismo, la Diabetes Mellitus y edad mayor de 50 años, la edad fue el principal factor de riesgo relacionado con el paciente, presente en 31(36,9%) pacientes, lo que concuerda con este estudio respecto a la Diabetes Mellitus 2 en donde se determina como el principal factor presente con un total de 29 casos (45.3%) y la edad avanzada, donde el grupo de 71-80 años con 16 pacientes (25%) fue el más afectado1.
Posteriormente en el año 2020, en el estudio realizado por Jun Yang en China, la mayor edad (>60 años) fue factor de riesgo. La Diabetes Mellitus se encontró presente en 9.9% de los pacientes adultos y la Hipertensión Arterial en 28.5%, ambas fueron factores de riesgo, datos similares a este estudio en donde el 51.5% del total de los pacientes tenía 61 años o más, respecto al sitio anatómico, en comparación con las extremidades superiores (53%), los miembros inferiores (38%) tenían un menor riesgo de infección, caso contrario a nuestro estudio donde se demostró que los miembros inferiores fueron más propensos a infectarse que los miembros superiores, siendo el sitio anatómico de la cirugía electiva mayormente involucrado la tibia, presentándose en 25 pacientes (39%), mientras que solo 4 pacientes (6.25%) se infectaron del miembro superior4.
Con respecto al sexo de los pacientes, se aprecia una distribución con leve inclinación hacia el sexo masculino, siendo que en este estudio se determinó una muestra de 26 pacientes del sexo femenino (40.6%) y 38 del sexo masculino (59.4%), mientras que en el estudio de Xin Dong en China había 160 hombres (56%) y 126 mujeres, por lo que hace constatar una leve distribución a favor del sexo masculino para presentar infección de sitio quirúrgico6.
En cuanto al nivel académico, se demostró en este estudio que la mayoría de los pacientes con infección de sitio quirúrgico tuvieron una escolaridad de secundaria y preparatoria con 17 casos (26.5%) cada uno, y que solo el 23.4% contaba con estudios universitarios, en un estudio del año 2023 en el Hospital Bertha Calderón Roque, Managua-Nicaragua, se estudiaron 70 pacientes femeninas con infección de sitio quirúrgico de cirugías ginecológicas en donde se tomó la escolaridad como una variable de riesgo, en donde se concluyó que un bajo nivel académico se asocia a una mayor tasa de infección de sitio quirúrgico teniendo 33 pacientes (47.1%) con el nivel primaria y sólo 4 pacientes (5.7%) con nivel universitario, lo que concuerda con el presente estudio, en donde un bajo porcentaje de los pacientes estudiados contaban con estudios de licenciatura o superiores31.
CONCLUSIONES
Las infecciones del sitio quirúrgico en las cirugías ortopédicas electivas son una de las complicaciones principales que se pueden presentar en la población que es intervenida, existen ciertos factores que se asocian a la manifestación de datos de infección de sitio quirúrgico, se ha puesto de manifiesto un pico de incidencia muy elevado en pacientes de edad avanzada, con una presentación directamente proporcional respecto a la edad y la manifestación de una infección de sitio quirúrgico, donde el pico máximo de frecuencia fue en el grupo de pacientes de edades entre los 71 a 80 años, probablemente secundario a las condiciones más vulnerables que caracterizan a este sector de la población, donde se ven disminuidos inmunológicamente, son más frágiles, se ven asociados a mayores comorbilidades y a un estado general más propenso a complicaciones.
Se ha observado que uno de los factores de riesgo más comunes e importantes es la presencia de alguna comorbilidad que se asocie con síndrome metabólico, como los son la Obesidad, la Diabetes Mellitus tipo II y la Hipertensión Arterial esencial, en varios estudios se ha documentado que la más importante es la Diabetes Mellitus tipo II, así mismo en este estudio se determinó que la comorbilidad con mayor presencia en los pacientes con infección de sitio quirúrgico en cirugías ortopédicas electivas de este nosocomio fue la Diabetes Mellitus tipo II (45.3%), lo que confirma la hipótesis de trabajo de este estudio, en la que determinamos que la edad avanzada y la Diabetes Mellitus tipo II son los principales factores presentes en nuestra población.
Con los resultados obtenidos en este estudio se logró identificar que el principal sitio anatómico afectado con esta complicación fue la tibia, y en general el miembro inferior tuvo una abrumadora prevalencia sobre el miembro superior, probablemente porque el sitio anatómico está más cerca del suelo y en general es más complicado el acceso para sus cuidados.
Respecto a la profilaxis antibiótica, esta no tuvo mucha relevancia como factor presente, ya que la mayoría de los pacientes estudiados en el presente trabajo si cumplieron con el esquema antibiótico previo y posterior a su intervención y ser dados de alta a su domicilio (89%).
El Hospital General de Zona número 8 Córdoba, Veracruz México se encarga de formar médicos especialistas con un proceso de enseñanza e investigación continua, por lo que se espera que el presente estudio sirva como referente para desarrollar nuevas investigaciones que deriven de los resultados de este trabajo, para brindar la mejor atención a los pacientes basados en evidencia científica confiable.
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ANEXOS
| NOMBRE DE LA VARIABLE | DEFINICIÓN CONCEPTUAL | DEFINICIÓN OPERACIONAL | TIPO DE VARIABLE | ESCALA DE MEDICIÓN | INDICADOR O ÍNDICE |
|---|---|---|---|---|---|
| Edad avanzada | Tiempo que ha vivido una persona u otro ser vivo contando desde su nacimiento | Se consideró la que apareció en el expediente del paciente sometido a cirugía ortopédica electiva con infección del sitio quirúrgico. Tomando como edad avanzada a partir de los 51 años. | Cuantitativa | De intervalo | 20 a 30 años
31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años 61 a 70 años 71 a 80 años 81 a 90 años 91 a 100 años |
| Sexo | Características biológicas que definen a los seres humanos desde su nacimiento | Se consideró para el presente estudio el sexo que estuvo registrado en el expediente | Cualitativa | Nominal Dicotómica | Masculino
Femenino |
| Escolaridad | Conjunto de cursos que un estudiante sigue en un establecimiento docente | Se consideró para el presente estudio la escolaridad que estuvo registrada en el expediente | Cualitativa | Nominal Ordinaria | Ninguna
Primaria Secundaria Preparatoria Universidad Posgrado |
| Higiene | Cuidados, prácticas o técnicas utilizadas para la conservación de la salud y la prevención de enfermedades. | Se consideró para el presente estudio lo que se encontró registrado en la historia clínica del expediente o lo referido por el paciente explorando la variable higiene con 3 preguntas: Baño, cambio de ropa, curación de herida con respuesta SI y NO. Contando como buena higiene las 3 opciones positivas, y como mala higiene al menos 1 opción negativa. | Cualitativa | Nominal Dicotómica |
|
| Comorbilidad | Coexistencia de dos o más enfermedades en un mismo individuo generalmente relacionadas | Coexistencia de dos o más enfermedades registradas en el expediente considerando diabetes, hipertensión y obesidad | Cualitativa | Nominal Politómica | Obesidad
Diabetes Mellitus II Hipertensión arterial esencial |
| Sitio anatómico | Área del cuerpo definida por estructuras anatómicas visibles o palpables en la superficie | Se consideró para el presente estudio lo que se encontró en el diagnóstico del expediente. | Cualitativa | Nominal Politómica | Tibia
Cadera Fémur Tobillo Otras |
| Profilaxis antibiótica | Consiste en la administración preventiva de antibióticos con la finalidad de evitar el desarrollo de una enfermedad infecciosa | Para fines de este estudio se tomó en cuenta lo registrado en el expediente previo a la cirugía y lo comentado por el paciente. | Cualitativa | Nominal Dicotómica | SI
NO |
Figura 1. Distribución por edad y sexo:
Figura 2. Distribución del sitio anatómico de la cirugía electiva por sexo:
Tabla 1. Número de pacientes con comorbilidades por grupos de edad:
| EDAD | CON COMORBILIDAD
f / % |
SIN COMORBILIDAD
f / % |
|---|---|---|
| 20-30 | 1 (1.5%) | 3 (4.5%) |
| 31-40 | 1 (1.5%) | 4 (6.2%) |
| 41-50 | 9 (14%) | 1 (1.5%) |
| 51-60 | 9 (14%) | 3 (4.5%) |
| 61-70 | 10 (15.6%) | 2 (3.4%) |
| 71-80 | 16 (25%) | 1 (1.5%) |
| 81-90 | 2 (3.4%) | 2 (3.4%) |
| Total | 48 (75%) | 16 (25%) |
Tabla 2. Número de pacientes con 1 o más comorbilidades por grupo de edad:
| EDAD | 1 Comorbilidad | 2 o 3 Comorbilidades |
|---|---|---|
| f / % | f / % | |
| 20-30 | 0 (0%) | 1 (2.1%) |
| 31-40 | 1 (2.1%) | 0 (0%) |
| 41-50 | 8 (16.6%) | 1 (2.1%) |
| 51-60 | 4 (8.4%) | 5 (10.4%) |
| 61-70 | 4 (8.4%) | 6 (12.3%) |
| 71-80 | 5 (10.4%) | 10 (21%) |
| 81-90 | 3 (6.2%) | 0 (0%) |
| Total | 25 (52.1%) | 23 (47.9%) |
Figura 3. Distribución de comorbilidades por edad:
Figura 4. Profilaxis antibiótica:
Figura 5. Higiene:
Figura 6. Esquema de antibioticoterapia / Higiene.
Tabla 3. Sitio anatómico de la cirugía / Mala higiene:
| Sitio quirúrgico | Mala higiene
f % |
Buena higiene
f (%) |
Total |
|---|---|---|---|
| Cadera | 9 (14.2%) | 4 (6.2%) | 13 (20.4%) |
| Tibia | 11 (17.2%) | 14 (21.8%) | 25 (39%) |
| Fémur | 6 (9.4%) | 4 (6.2%) | 10 (15.6%) |
| Otros | 11 (17.2%) | 3 (4.8%) | 14 (22%) |
| Tobillo | 0 (0%) | 2 (3%) | 2 (3%) |
Figura 7. Nivel académico:
Figura 8. Higiene / Nivel académico:







