Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.93.90.001
AUTORES
- Víctor Manuel Hormigo Matos. Médico Residente de Geriatría. Adscrito al Hospital General Regional No. 66, Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0009-0005-8716-4896
- Jesús Salvador leal Escalante. Hospital General de Zona No. 14 e ISSSTESON, Hermosillo, Sonora, México. Adscrito al Hospital General Regional No. 66, Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0009-0002-4241-4546
- Juan Armando Quiroz Uribe. Médico Especialista en Geriatría. Adscrito al Hospital General Regional No. 66, Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0009-0003-4607-3774
- Miguel Solís Barraza. Maestro en Ciencias de la Salud Pública. Nutriólogo Clínico Especializado. Adscrito al Hospital General Regional No. 66. Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0000-0003-3214-5151
- Kesia Susana Maldonado Tena. Médico Residente de Geriatría. Adscrito al Hospital General Regional No. 66, Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0009-0005-0743-6581
- Marin Edgardo Fimbres Herrera. Médico Especialista en Geriatría. Adscrito al Hospital General Regional No. 02, Cd. Juárez, Chihuahua, México. https://orcid.org/0009-0005-4773-0769
RESUMEN
Introducción: La diabetes mellitus tipo 2 en adultos mayores presenta desafíos terapéuticos debido a la heterogeneidad clínica y el riesgo elevado de complicaciones iatrogénicas. La hipoglucemia es una de las complicaciones agudas más graves en esta población, asociada a un incremento en la morbimortalidad, ingresos hospitalarios y deterioro funcional. A pesar de su relevancia, la identificación de factores de riesgo específicos en el contexto de la consulta externa de segundo nivel sigue siendo limitada.
Objetivo: Identificar los factores de riesgo asociados a hipoglucemia en adultos mayores de 65 años referidos por primera vez a la consulta externa de geriatría de un hospital de segundo nivel de atención en México.
Material y Métodos: Se llevó a cabo un estudio observacional, retrospectivo y transversal en el Hospital General Regional No. 66 de Ciudad Juárez, Chihuahua. Mediante un muestreo no probabilístico, se incluyeron 229 pacientes mayores de 65 años con diagnóstico de diabetes tipo 2 que fueron referidos por primera vez a la consulta externa de geriatría. Se analizaron factores de riesgo asociados a hipoglucemia (definida como glucosa sérica <70 mg/dL) a través de la revisión de expedientes clínicos. El análisis estadístico consistió en estadística descriptiva y pruebas de inferencia (Chi cuadrada o exacta de Fisher para variables categóricas; t de Student o U de Mann-Whitney para variables continuas). Las asociaciones se estimaron mediante el cálculo de Odds Ratios (OR) a través de modelos de regresión logística, considerando una p<0.05 como estadísticamente significativa.
Resultados: Se incluyeron 229 pacientes, con una media de edad de 74.3 años; 65.50% fueron mujeres. La prevalencia de hipoglucemia fue del 39.74%. Los factores de riesgo para hipoglucemia identificados incluyeron: el uso de insulina (OR=10.73), especialmente dosis >0.05 UI/kg (OR=7.63); el uso de glibenclamida (OR=3.29); y el uso de sitagliptina (OR=1.95). Las comorbilidades asociadas fueron hipertensión arterial (OR=3.35), enfermedad renal crónica (OR=1.99) y cáncer (OR=9.35). Los síndromes geriátricos asociados significativamente fueron: sarcopenia (OR=3.92), malnutrición (OR=3.46), deterioro cognitivo (OR=2.71), dependencia en actividades instrumentales y básicas de la vida diaria (OR=2.24 y OR=1.83, respectivamente), fragilidad (OR=1.85) y un mayor número de medicamentos (OR=1.08 por fármaco adicional).
Conclusiones: Existe una alta prevalencia de hipoglucemia vinculada fuertemente al uso de insulina, glibenclamida y la carga de síndromes geriátricos. El manejo clínico debe priorizar la minimización de riesgo mediante fármacos seguros y valoración integral, evitando metas glucémicas rígidas.
PALABRAS CLAVE
Diabetes mellitus tipo 2, hipoglucemia, evaluación geriátrica, síndromes geriátricos.
ABSTRACT
Background: Type 2 diabetes mellitus in older adults presents therapeutic challenges due to clinical heterogeneity and a high risk of iatrogenic complications. Hypoglycemia is one of the most severe acute complications in this population, associated with increased morbidity and mortality, hospital admissions, and functional decline. Despite its relevance, the identification of specific risk factors within the context of secondary care outpatient services remains limited.
Objective: To identify risk factors associated with hypoglycemia in adults aged >65 years referred for the first time to a geriatric outpatient clinic at a secondary care hospital in Mexico.
Material and Method: An observational, retrospective, and cross-sectional study was conducted at the General Regional Hospital No. 66 in Ciudad Juárez, Chihuahua. Through non-probabilistic sampling, 229 patients over 65 years of age with a diagnosis of type 2 diabetes who were referred for the first time to the geriatric outpatient clinic were included. Risk factors associated with hypoglycemia (defined as serum glucose <70 mg/dL) were analyzed through clinical records review. Statistical analysis consisted of descriptive statistics and inference tests (chi-square test or Fisher’s exact test for categorical variables; Student’s t or Mann-Whitney U for continuous variables). Associations were estimated by calculating Odds Ratios (OR) through logistic regression models, considering a p < 0.05 as statistically significant.
Results: The study included 229 patients with a mean age of 74.3 years; 65.50% were women. The prevalence of hypoglycemia was 39.74%. Identified risk factors for hypoglycemia included: insulin use (OR=10.73), especially doses >0.05 IU/kg (OR=7.63); glibenclamide use (OR=3.29); and sitagliptin use (OR=1.95). Associated comorbidities were hypertension (OR=3.35), chronic kidney disease (OR=1.99), and cancer (OR=9.35). Significantly associated geriatric syndromes were: sarcopenia (OR=3.92), malnutrition (OR=3.46), cognitive impairment (OR=2.71), dependence in instrumental and basic activities of daily living (OR=2.24 and OR=1.83, respectively), frailty (OR=1.85), and a higher number of medications (OR=1.08 per additional drug).
Conclusions: There is a high prevalence of hypoglycemia strongly linked to insulin use, glibenclamide, and the burden of geriatric syndromes. Clinical management should prioritize risk minimization through safer medications and comprehensive assessment, avoiding rigid glycemic targets.
KEY WORDS
Diabetes mellitus, type 2, hypoglycemia, geriatric assessment, geriatric syndromes.
INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) representa un desafío creciente de salud pública, especialmente en la población que envejece. Se estima que más de una cuarta parte de los mayores de 65 años padece diabetes y la mitad presenta prediabetes, cifras que aumentarán rápidamente en las próximas décadas1. Este grupo etario se caracteriza por una marcada heterogeneidad clínica, funcional y cognitiva, lo que exige que el manejo de la enfermedad trascienda el control glucémico tradicional para incluir una evaluación integral de los dominios médico, psicológico, funcional y social2,3.
A diferencia de los adultos jóvenes, los adultos mayores (AM) con DMT2 enfrentan tasas más altas de muerte prematura, discapacidad y pérdida muscular acelerada. Asimismo, presentan una mayor susceptibilidad a síndromes geriátricos como polifarmacia, depresión, incontinencia, caídas, dolor crónico y fragilidad1. Estas condiciones, si no se abordan, comprometen la capacidad de autocuidado y la calidad de vida2.
Debido a la variabilidad en la expectativa de vida y las comorbilidades, la Asociación Americana de Diabetes (ADA) enfatiza la individualización de las metas terapéuticas. Los pacientes se categorizan generalmente en tres grupos: aquellos con buen estado funcional, aquellos con deterioro funcional o complicaciones, y pacientes al final de la vida3. Los AM funcionales pueden beneficiarse de objetivos glucémicos similares a los adultos jóvenes si su expectativa de vida lo permite4. En aquellos AM con deterioro o comorbilidad se recomiendan metas menos intensivas para evitar la hipoglucemia y efectos adversos, priorizando evitar la hiperglucemia sintomática y complicaciones agudas5. En cuanto a los AM al final de la vida, el enfoque es paliativo, buscando reducir la carga del tratamiento y evitar la descompensación metabólica, lo que a menudo implica la simplificación o suspensión de fármacos6,7.
Existe una relación bidireccional crítica entre la DMT2 y la función cognitiva. La diabetes incrementa el riesgo de demencia (vascular y tipo Alzheimer), y a su vez, el deterioro cognitivo (DC) dificulta el autocuidado, aumentando el riesgo de hipoglucemia grave8,9. Estrategias como la simplificación de regímenes de insulina y la educación continua son vitales en pacientes con DC para reducir estos riesgos10,11. Por otro lado, la fragilidad y la sarcopenia son preocupaciones mayores. Las intervenciones en el estilo de vida deben adaptarse para preservar la masa muscular, recomendando una ingesta proteica adecuada y ejercicio multicomponente (aeróbico y de resistencia), evitando la pérdida de peso no intencionada que podría exacerbar la fragilidad y el riesgo de fracturas12-14.
El sobretratamiento es prevalente en AM con condiciones complejas. La prescripción debe considerar la polifarmacia, los costos y la capacidad de autocuidado del paciente15,16. La desintensificación del tratamiento es una estrategia clínica válida y necesaria cuando los regímenes complejos superan la capacidad del paciente o cuando los riesgos de hipoglucemia superan los beneficios esperados17.
El contexto demográfico en México refleja un envejecimiento acelerado. Datos de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) indican que la población de 60 años y más pasará del 9.5% en 2014 al 21.5% en 205018. Este cambio demográfico se acompaña de un aumento sustancial en la prevalencia de diabetes autodeclarada en personas mayores de 53 años, la cual pasó del 16.1% en 2001 al 25.6% en 2021, afectando predominantemente a las mujeres19.
A pesar de que existen normativas nacionales (NOM-015-SSAA2-2010) para el tamizaje y control, la brecha en la atención persiste. Aunque el 91% de las personas reporta tener tratamiento farmacológico, se estima que solo el 36% se encuentra bajo control metabólico adecuado20,21. Además, la alta prevalencia de enfermedades crónicas coexistentes, como la hipertensión (43.3%), y factores sociales como el bajo nivel educativo en las cohortes de mayor edad, añaden capas de complejidad al manejo clínico en el país19.
OBJETIVO
El objetivo de esta investigación fue identificar los factores de riesgo asociados a hipoglucemia en adultos mayores de 65 años referidos por primera vez a la consulta externa de geriatría de un hospital de segundo nivel de atención en México.
MATERIAL Y MÉTODO
Previa autorización del Comité Local de Investigación y Ética en Salud “802” y número de registro R-2025-802-039. Se llevó a cabo un estudio de encuesta transversal, retrospectivo y analítico. El estudio se llevó acabo en el Hospital General Regional No. 66 de Ciudad Juárez, Chihuahua, México, un hospital de segundo nivel de atención. Los datos se recolectaron dentro del periodo de julio a septiembre del 2025 sobre los pacientes atendidos entre el 1ro de enero al 30 de junio del 2024.
Por muestreo no probabilístico con un propósito definido se incluyeron 229 registros de personas mayores de 65 años con DMT2 referidos por a consulta externa de geriatría de primera vez. Se identificaron aquellos que habían sido canalizados a consulta por hipoglucemia como motivo de envío a segundo nivel de atención. Se eliminaron los registros de expedientes incompletos (que no contaran con la valoración geriátrica integral). El cálculo de tamaño de muestra original mediante una fórmula para una proporción en poblaciones infinitas fue 255, suponiendo una prevalencia de hipoglucemias frecuentes de 21%. Sin embargo, sólo se pudieron recolectar datos de 229 pacientes al aplicar los criterios de selección. Si bien, no todos tenían la medición de HbA1c, glucosa central o glucosa capilar, se incluyeron a todos aquellos que tuvieran referencia al menos una de éstas en la nota clínica de la consulta y/o el motivo de referencia desde primer nivel de atención hubiera sido la hipoglucemia identificada por el médico familiar.
La hipoglucemia se definió como un nivel de glucemia menor de 70 mg/dL registrada en el expediente o nota clínica. Una vez obtenido el dictamen aprobatorio se procedió a revisar todos los días el registro de consulta externa en busca de pacientes citados por primera vez a la consulta externa de geriatría que cumplieran con los criterios de selección. Se recolectaron datos clínicos como edad, sexo y años de escolaridad, datos del control glucémico con la HbA1c del envío, la glucemia central y los registros de glucosa capilar registrados por el paciente, además de antecedentes crónico-degenerativos, tipo de tratamiento antidiabético y los síndromes geriátricos identificados en las notas clínicas como: dependencia en actividades básicas de la vida diaria (ABVD), actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD), deterioro cognitivo, depresión, fragilidad, sarcopenia, malnutrición y polifarmacia.
La información se registró en un formato Ad hoc para el estudio, posteriormente se pasó la base de datos al programa Stata 18 MP (StataCorp, College Station, Tx) para llevar a cabo un análisis de limpieza para identificación de valores faltantes, folios repetidos, valores fuera de rango, datos aberrantes y errores de captura. Se hizo un análisis descriptivo de todos los pacientes y luego se separaron en dos grupos de acuerdo a la presencia o ausencia de hipoglucemia referida. Para la estadística descriptiva se estimaron frecuencias y porcentajes para las variables cuantitativas. Para las variables cuantitativas se aplicó la prueba de Shapiro-Francia para evaluar su distribución y se estimaron las medidas de tendencia central y dispersión. Para variables con distribución normal se presentan la media y desviación estándar, la mediana y rango intercuartílico para las variables con distribución no normal. Para la estadística inferencial se aplicaron la prueba χ2 y prueba exacta de Fisher según correspondió para estimar las diferencias de proporciones. Para las variables cuantitativas se aplicaron las pruebas t de Student para muestras independientes y la U de Mann-Whitney para aquellas con distribución no normal. Para estimar asociaciones se calcularon los Odds Ratios mediante regresiones logísticas en modelos univariados con intervalos de confianza al 95%. Se consideró un valor significativo cuando p<0.05.
RESULTADOS
En el Cuadro 1 se muestran las características clínicas de los pacientes, el control glucémico, comorbilidades generales y la comparación por presencia o ausencia de hipoglucemia. Se incluyeron 229 personas mayores de 65 años en la primera consulta externa de geriatría. De ellos, el 65.50 % (n=150) fueron mujeres. La edad promedio fue de 74.3±6.9 años y la escolaridad promedio fue de 3.9±3.8 años.
Del total, 91 participantes, 39.74 % presentaron hipoglucemia, de éstos, 12.66 % fueron hipoglucemias asintomáticas y 81 35.37 % sintomáticas. En la revaloración, 48.03 % fueron evaluados nuevamente, y 9.17 % presentaron nueva hipoglucemia. En cuanto al control glucémico: la mediana de HbA1c fue 7.4 % (RIC 6.9-8.46) en 92 participantes. La glucemia central mediana fue de 109 mg/dL (RIC 102-163.5) en 176 participantes. La glucemia capilar mediana fue de 67 mg/dL (RIC 62-87) en 101 participantes.
Respecto a comorbilidades, se observaron: insuficiencia cardiaca en 13.97 %, hipertensión arterial en 69.43 %, enfermedad renal crónica en 17.90 %, hipotiroidismo en 8.73 %, fibrilación auricular en 4.80 %, infarto agudo de miocardio en 5.68 %, enfermedad vascular cerebral en 18.34 %, EPOC en 4.80 %, VIH en 3.93 %, y cáncer en 5.68 %.
Se realizó una comparación entre las características clínicas de los participantes de acuerdo con la presencia (n=91) o ausencia (n=138) de hipoglucemias para identificar diferencias importantes. El sexo femenino no mostró diferencia significativa entre los dos grupos (p=0.497). En cuanto a la edad, la diferencia no fue estadísticamente significativa (p=0.3341). Tampoco se pudo encontrar diferencia en la escolaridad o el control glucémico por HbA1c, pero si encontramos diferencias en la glucemia central y capilar. La glucemia central tuvo mediana de 126 mg/dL (RIC: 109-182) en el grupo sin hipoglucemia frente a mediana 103.5 mg/dL (RIC: 78-120.5) en el grupo con hipoglucemia (p<0.0001). La glucemia capilar mostró una mediana de 98 mg/dL (RIC: 89-128) en quienes no presentaron hipoglucemia versus 65 mg/dL (RIC: 60-68) en quienes sí (p<0.0001). Entre las comorbilidades, se encontró que la hipertensión arterial estaba presente en 60.14 % del grupo sin hipoglucemia frente a 83.52 % en el grupo con hipoglucemia, esta diferencia fue estadísticamente significativa (p<0.001). La enfermedad renal crónica se observó en el 13.77 % del grupo sin hipoglucemia y 24.18 % en el grupo con hipoglucemia (p=0.044). En contraste, la enfermedad vascular cerebral fue menos frecuente entre quienes presentaron hipoglucemia: 25.36 % sin hipoglucemia versus 77.69 % con hipoglucemia (p=0.001). Finalmente, el diagnóstico de cáncer fue significativamente más frecuente en el grupo con hipoglucemia: 1.45 % sin hipoglucemia frente a 12.09 % con hipoglucemia (p=0.001). Otras comorbilidades tales como insuficiencia cardíaca, hipotiroidismo, fibrilación auricular, infarto agudo de miocardio, EPOC o VIH no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos.
Respecto al tratamiento antidiabético y síndromes geriátricos generales y por presencia o ausencia de hipoglucemia (Cuadro 2), la gran mayoría recibían metformina (72.05 %), 47.16 % utilizaban insulina, de los cuales 69 recibían dosis superiores a 0.5 UI/kg, también, 32.75 % estaban en tratamiento con sitagliptina, Un 27.95 %, con dapagliflozina, 11.35 % y con glibenclamida, 8.73 % con linagliptina, y solamente 6.99 % con liraglutida. Respecto a los síndromes geriátricos, 40.61 % eran dependientes en actividades básicas de la vida diaria (ABVD) y 50.66 % en actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD). Se identificó deterioro cognitivo en 61.14 % participantes, depresión en 44.98 %, fragilidad 52.40 %, sarcopenia en 50.66 %, malnutrición en 48.91 %. Asimismo, 82.97 % presentaban polifarmacia. La mediana del número de medicamentos por participante fue de 6 (RIC=5-8).
En el comparativo entre el tipo de tratamiento antidiabético de acuerdo con la presencia o ausencia de hipoglucemia, el uso de glibenclamida fue significativamente mayor en el grupo con hipoglucemia (18.68 %) que en el grupo sin hipoglucemia (6.52 %) (p=0.005). También, el uso de sitagliptina fue más frecuente en quienes presentaron hipoglucemia (41.76 %) frente a quienes no la presentaron (26.81 %) (p=0.018). El uso de insulina mostró una diferencia más pronunciada, 79.12 % de los pacientes con hipoglucemia usaron insulina, frente a 26.09 % en el grupo sin hipoglucemia (p<0.001). Cuando se considera la dosis alta de insulina (> 0.5 UI/kg), también se observó una diferencia significativa: 54.95 % en el grupo con hipoglucemia vs. 13.77 % en el grupo sin hipoglucemia (p<0.001). Otros tratamientos como metformina, dapagliflozina, linagliptina y liraglutida no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos.
En cuanto a los síndromes geriátricos, los resultados revelaron que la dependencia en ABVD fue más prevalente en quienes tuvieron hipoglucemia (49.45 %) que en quienes no la tuvieron (34.78%) (p=0.027). De igual forma, la dependencia en AIVD fue significativamente mayor en el grupo con hipoglucemia (62.64 %) respecto al grupo sin hipoglucemia (42.75 %) (p=0.003). El deterioro cognitivo también mostró mayor prevalencia en el grupo con hipoglucemia (74.73 % vs. 52.17 %, p=0.001). Otros síndromes geriátricos que presentaron diferencias significativas incluyen fragilidad (61.54 % vs. 46.38 %, p=0.025), sarcopenia (70.33 % vs. 37.68 %, p<0.001), y malnutrición (67.03 % vs. 36.96 %, p< 0.001). La depresión no mostró diferencia significativa entre los grupos (48.35 % vs. 42.75 %, p=0.405). La polifarmacia tampoco resultó estadísticamente diferente (87.91 % vs. 79.71 %, p=0.106), sin embargo, el número de medicamentos usados fue mayor en los pacientes con hipoglucemia, con una mediana de 7 medicamentos (RIC 6-8) vs. 5 (RIC 5-8) en los que no la presentaron, esta diferencia fue significativa (p=0.0056).
Al realizar el análisis univariado mediante regresiones logísticas de las características clínicas, control glucémico y comorbilidades (cuadro 3), encontramos que las variables biológicas como el sexo y la edad no tuvieron asociaciones significativas para riesgo de hipoglucemia (p=0.497 y p=0.333). Respecto al control glucémico, solamente la glucemia capilar tuvo una asociación significativa, con mayores cifras de glucosa como factor de protección para hipoglucemia con un OR por unidad =0.87 (0.83—0.92), p<0.001. En relación con las comorbilidades asociadas a hipoglucemia, la hipertensión presentó un OR=3.35 (1.75—6.43), p<0.001. La enfermedad renal crónica un OR=1.99 (1.01—3.94), p=0.047. Los pacientes con enfermedad vascular cerebral tuvieron menor riesgo con OR=0.24 (0.10—0.58), p=0.001. Y por último, en los pacientes con cáncer un OR=9.35 (2.02—43.25), p=0.004.
Por último, en el análisis univariado del tratamiento antidiabético y síndromes geriátricos para riesgo de hipoglucemia (cuadro 4), se encontraron varias asociaciones significativas. En relación al tipo de tratamiento, encontramos que la insulina tuvo la mayor asociación con la hipoglucemia, con un OR=10.73 (5.70—20.20), p<0.001, especialmente con las dosis >0.5 UI/kg con un OR=7.63 (4.04—14.43), p<0.001. Seguida por la glibenclamida con un OR=3.29 (1.39—7.75), p=0.006. Y por último, el uso de sitagliptina con un OR=1.95 (1.11—3.43), p=0.019. Respecto a los síndromes geriátricos, las ABVD tuvieron un OR=1.83 (1.06—3.14), p=0.028. Las AIVD un OR=2.24 (1.30—3.86], p=0.003. El deterioro cognitivo tuvo un OR=2.71 (1.51—4.83), p=0.001. Otros síndromes geriátricos que presentaron asociación significativa incluyen fragilidad [OR=1.85 (1.07—3.17), p=0.025], sarcopenia [OR=3.92 (2.22—6.90), p<0.001], y malnutrición [OR=3.46 (1.98—6.05), p<0.001]. La depresión no mostró diferencia significativa entre los grupos (p=0.405). La polifarmacia tampoco resultó estadísticamente diferente (p=0.110). Finalmente, del número de medicamentos usados, por cada medicamento adicional se asoció con un incremento del 8% en el riesgo de hipoglucemia [OR=1.08 (1.01—1.18), p=0.046].
DISCUSIÓN
El presente estudio examinó 229 adultos mayores de 65 años con diagnóstico de diabetes tipo 2 de primera vez, en la consulta externa de geriatría, y se documentó una prevalencia de hipoglucemia del 39.74 %. Este hallazgo es consistente con trabajos previos que señalan que las personas mayores tienen un riesgo considerable de hipoglucemia, particularmente si utilizan medicamentos que favorecen episodios de descenso importante de glucosa, tienen comorbilidades, dependencia funcional o deterioro cognitivo12. Un hallazgo destacable fue la fuerte asociación observada entre el uso de insulina, particularmente en dosis superiores a 0.5 UI/kg, y la presencia de hipoglucemias. Este dato coincide con lo descrito en la literatura, en la que la terapia con insulina en personas de edad avanzada es uno de los principales factores de riesgo para hipoglucemia, más aún en presencia de deterioro renal, fragilidad o dificultades funcionales6. Asimismo, el uso de glibenclamida mostró un Odds Ratio (OR=3.29) para hipoglucemia en comparación con quienes no la utilizaban. Esto se alinea con recomendaciones de consenso que indican que las sulfonilureas de larga duración, en especial glibenclamida, deben evitarse en personas mayores dado su perfil farmacocinético, eliminaciones prolongadas, riesgo de acumulación, y menor elasticidad para responder ante episodios de ingesta irregular, alteraciones renales y otros síndromes geriátricos16. En contraste, otros antidiabéticos como metformina, inhibidores de SGLT2 (p. ej. dapagliflozina), algunas incretinas como linagliptina y agonistas del receptor GLP-1 (liraglutida) no mostraron asociación estadística significativa con hipoglucemia en este estudio. Estos resultados ofrecen respaldo empírico local al consenso general de que estos fármacos tienen un perfil más seguro en cuanto al riesgo hipoglucémico, lo que ha sido reafirmado en varios metaanálisis y revisiones centradas en población geriátrica16.
Otro aspecto relevante es la asociación entre la presencia de síndromes geriátricos: dependencia en ABVD y AIVD, deterioro cognitivo, fragilidad, sarcopenia, y malnutrición y el riesgo de hipoglucemia. La fragilidad funcional, la pérdida de reserva fisiológica, la disminución de masa muscular, la capacidad reducida para reconocer o responder ante síntomas de hipoglucemia, así como la presencia de malnutrición, han sido descritos previamente como factores de vulnerabilidad muy importantes en adultos mayores con diabetes. El hallazgo de que el número de medicamentos se relaciona con incremento en las odds de hipoglucemia también es congruente con la literatura. La polifarmacia contribuye no solo al riesgo de interacciones farmacológicas, sino también a mayor dificultad práctica en la adherencia, errores en la administración, sobrecarga renal y hepática, lo cual puede amplificar los efectos hipoglucemiantes de insulina o secretagogos. Estudios previos han identificado que el uso de cinco o más medicamentos incrementa significativamente el riesgo de eventos hipoglucémicos graves en población geriátrica23. Aunque en este estudio la HbA1c mediana fue algo mayor en aquellos que presentaron hipoglucemia, dicha diferencia no alcanzó significación estadística. Este resultado podría interpretarse en varios sentidos: 1) que HbA1c no capta variabilidad glucémica, ni episodios asintomáticos ni bajones intermitentes, 2) que algunos pacientes con metas de HbA1c “moderadas” pueden aún estar en riesgo si se combinan otros factores de riesgo (tratamiento intensivo, insulina, secretagogos, comorbilidades), 3) que los objetivos glucémicos en personas mayores deben ser individualizados, no necesariamente ambiciosos, para minimizar riesgo de daño más que maximizar reducción de HbA1c. Estas ideas están en línea con recomendaciones recientes que abogan por rangos seguros de HbA1c en adultos mayores, en particular en quienes tienen múltiples comorbilidades o expectativa de vida limitada.
La presente investigación aporta información valiosa sobre la alta prevalencia de hipoglucemia en adultos mayores de 65 años al momento de su primera valoración en un servicio de geriatría. Entre las fortalezas del estudio destaca su enfoque geriátrico integral. Incorporó una evaluación robusta de síndromes geriátricos clave, identificando asociaciones significativas entre la hipoglucemia y la dependencia funcional (tanto en ABVD como en AIVD), el deterioro cognitivo, la fragilidad, la sarcopenia y la malnutrición. Esta aproximación multidimensional es fundamental en la población estudiada.
Otra fortaleza radica en la especificidad de la población: pacientes referidos por primera vez a la consulta de geriatría. Este es un momento crítico de transición asistencial, donde la reevaluación y ajuste del tratamiento son imperativos. Asimismo, el análisis detallado de los tratamientos farmacológicos, diferenciando no solo tipo de fármaco sino también la intensidad (como dosis de insulina >0.05UI/kg), proporciona evidencia granular y clínicamente accionable sobre los principales impulsores del riesgo de hipoglucemia, como la insulina y la glibenclamida.
No obstante, es fundamental reconocer las limitaciones inherentes al diseño del estudio. Al tratarse de un diseño observacional, retrospectivo y transversal, la investigación establece asociaciones, pero no puede confirmar una relación de causalidad. Por ejemplo, no es posible determinar si el deterioro cognitivo facilita la hipoglucemia (por ejemplo, errores de medicación) o si la hipoglucemia recurrente exacerba el deterioro cognitivo, como sugiere la literatura. La dependencia de expedientes clínicos como fuente de datos introduce un potencial sesgo de información. La calidad y completitud de los registros son variables, y es probable que exista un subregistro de hipoglucemias, especialmente las asintomáticas. Finalmente, el muestreo no probabilístico realizado en un único centro hospitalario limita la validez externa de los resultados. Las conclusiones deben aplicarse con cautela a otras poblaciones con diferentes perfiles demográficos o sistemas de atención.
A pesar de estas limitaciones, los hallazgos ofrecen perspectivas claras para la práctica clínica y la investigación futura. Clínicamente, este estudio refuerza la necesidad imperativa de individualizar el tratamiento de la diabetes en el adulto mayor, priorizando la seguridad y la minimización del riesgo de hipoglucemia sobre la consecución de metas glucémicas rígidas. Los resultados subrayan que la presencia de síndromes geriátricos debe ser considerada un factor de riesgo tan importante como el propio tratamiento farmacológico.
En consecuencia, se debe promover la desprescripción activa de fármacos de alto riesgo, como la glibenclamida, y un ajuste cauteloso de la insulina en pacientes vulnerables. La falta de asociación significativa con la HbA1c sugiere que este marcador es insuficiente para capturar el riesgo de hipoglucemia en esta población y resalta la importancia de la monitorización capilar.
CONCLUSIONES
Este estudio realizado en un hospital de segundo nivel de atención en México, demuestra que en población de adultos mayores con diabetes tipo 2 atendidos en consulta geriátrica, la hipoglucemia es un problema de alta prevalencia (39.74 %), y se encuentra fuertemente asociada al uso de insulina especialmente en dosis mayores a 0.5 UI/kg, así como al uso de glibenclamida. Además, la presencia de síndromes geriátricos como dependencia en actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, deterioro cognitivo, fragilidad, sarcopenia y malnutrición, junto con un mayor número de medicamentos, incrementa de forma significativa la vulnerabilidad a episodios hipoglucémicos. Aunque el control glucémico reflejado por HbA1c no mostró diferencias estadísticamente significativas, las mediciones de glucemia capilar permitieron revelar diferencias claras entre los grupos con y sin hipoglucemia, lo que sugiere que los promedios de HbA1c pueden no capturar adecuadamente el riesgo de hipoglucemia en esta población. En consecuencia, el manejo terapéutico de la diabetes en personas mayores debe orientarse hacia una individualización más estricta del tratamiento, priorizando la minimización del riesgo de hipoglucemia sobre metas glucémicas rígidas, asegurando selección de agentes con menor riesgo, ajuste adecuado de dosis, vigilancia estrecha, apoyo nutricional y valoración funcional y cognitiva para optimizar la seguridad y calidad de vida en este grupo. La implementación de dichas medidas tiene el potencial de mejorar la seguridad clínica, preservar la autonomía y calidad de vida, y reducir complicaciones asociadas a episodios hipoglucémicos en esta población altamente vulnerable.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
BIBLIOGRAFÍA
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ANEXOS
| Cuadro 1. Características clínicas, control glucémico y comorbilidades de los participantes y por presencia o ausencia de hipoglucemia. (n=229). | ||||
|---|---|---|---|---|
| Hipoglucemia | ||||
| Todos
n=229 |
No
n=138 |
Sí
n=91 |
p | |
| Características clínicas | ||||
| Sexo femenino, n (%) | 150 (65.50) | 88 (63.7) | 62 (68.13) | 0.497 |
| Edad, años, ±DE | 74.3±6.9 | 73.9±7.0 | 74.8±6.7 | 0.3341 |
| Escolaridad, años, ±DE | 3.9±3.8 | 4.2±4.1 | 3.5±3.2 | 0.1914 |
| Control glucémico, md (RIC) | ||||
| % Hb A1c (n=92) | 7.4 (6.9-8.46) | 7.4 (7.1-7.8) | 7.9 (6.8-9.2) | 0.1384 |
| Glucemia central, mg/dL, (n=176) | 109 (102-163.5) | 126 (109-182) | 103.5 (78-120) | <0.0001 |
| Glucemia capilar, mg/dL, (n=101) | 67 (62-87) | 98 (89-128) | 65 (60-68) | <0.0001 |
| Comorbilidades, n (%) | ||||
| Insuficiencia cardiaca | 32 (13.97) | 20 (14.49) | 12 (13.19) | 0.780 |
| Hipertensión arterial | 159 (69.43) | 83 (60.14) | 76 (83.52) | <0.001 |
| Enfermedad renal crónica | 41 (17.90) | 19 (13.77) | 22 (24.18) | 0.044 |
| Hipotiroidismo | 20 (8.73) | 11 (7.97) | 9 (9.89) | 0.615 |
| Fibrilación auricular | 11 (4.80) | 8 (5.80) | 3 (3.30) | 0.533 |
| Infarto agudo de miocardio | 13 (5.68) | 8 (5.80) | 5 (5.49) | 0.923 |
| Enfermedad vascular cerebral | 42 (18.34) | 35 (25.36) | 7 (7.69) | 0.001 |
| EPOC | 11 (4.80) | 4 (2.90) | 7 (7.69) | 0.119 |
| VIH | 9 (3.93) | 5 (3.62) | 4 (4.40) | 0.744 |
| Cáncer | 13 (5.68) | 2 (1.45) | 11 (12.09) | 0.001 |
| :media, DE: desviación estándar, md: mediana, RIC: rango intercuartílico, EPOC: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, VIH: Virus de Inmunodeficiencia Humana. | ||||
| Cuadro 2. Tratamiento antidiabético y síndromes geriátricos de los participantes y por presencia o ausencia de hipoglucemia. (n=229). | ||||
|---|---|---|---|---|
| Hipoglucemia | ||||
| Todos
n=229 |
No
n=138 |
Sí
n=91 |
p | |
| Tratamiento antidiabético, n (%) | ||||
| Glibenclamida | 26 (11.35) | 9 (6.52) | 17 (18.68) | 0.005 |
| Linagliptina | 20 (8.73) | 14 (10.14) | 6 (6.59) | 0.352 |
| Liraglutida | 16 (6.99) | 12 (8.70) | 4 (4.40) | 0.212 |
| Sitagliptina | 75 (32.75) | 37 (26.81) | 38 (41.76) | 0.018 |
| Metformina | 165 (72.05) | 96 (69.57) | 69 (75.82) | 0.302 |
| Dapagliflozina | 64 (27.95) | 36 (26.09) | 28 (30.77) | 0.440 |
| Insulina | 108 (47.16) | 36 (26.09) | 72 (79.12) | <0.001 |
| >0.5 UI/kg | 69 (30.13) | 19 (13.77) | 50 (54.95) | <0.001 |
| Síndromes geriátricos, n (%) | ||||
| Dependiente ABVD | 93 (40.61) | 48 (34.78) | 45 (49.45) | 0.027 |
| Dependiente AIVD | 116 (50.66) | 59 (42.75) | 57 (62.64) | 0.003 |
| Deterioro cognitivo | 140 (61.14) | 72 (52.17) | 68 (74.73) | 0.001 |
| Depresión | 103 (44.98) | 59 (42.75) | 44 (48.35) | 0.405 |
| Fragilidad | 120 (52.40) | 64 (46.38) | 56 (61.54) | 0.025 |
| Sarcopenia | 116 (50.66) | 52 (37.68) | 64 (70.33) | <0.001 |
| Malnutrición | 112 (48.91) | 51 (36.96) | 61 (67.03) | <0.001 |
| Polifarmacia | 190 (82.97) | 110 (79.71) | 80 (87.91) | 0.106 |
| Número de medicamentos, md (RIC) | 6 (5—8) | 5 (5—8) | 7 (6—8) | 0.0056 |
| ABVD: Actividades Básicas de la Vida Diaria, AIVD: Actividades Instrumentales de la Vida Diaria, md: mediana, RIC: rango intercuartílico. | ||||
| Cuadro 3. Análisis univariado de características clínicas, control glucémico y comorbilidades de los participantes para riesgo de hipoglucemia (n=229). | |||
|---|---|---|---|
| OR | IC95% | p | |
| Características clínicas | |||
| Sexo femenino | 1.21 | 0.69—2.12 | 0.497 |
| Edad | 1.01 | 0.98—1.05 | 0.333 |
| Escolaridad | 0.95 | 0.88—1.02 | 0.191 |
| Control glucémico | |||
| % Hb A1c (n=92) | 1.27 | 0.95—1.69 | 0.096 |
| Glucemia central (n=176) | 0.99 | 0.99—1.01 | 0.330 |
| Glucemia capilar (n=101) | 0.87 | 0.83—0.92 | <0.001 |
| Comorbilidades | |||
| Insuficiencia cardiaca | 0.89 | 0.41—1.93 | 0.780 |
| Hipertensión arterial | 3.35 | 1.75—6.43 | <0.001 |
| Enfermedad renal crónica | 1.99 | 1.01—3.94 | 0.047 |
| Hipotiroidismo | 1.26 | 0.50—3.19 | 0.615 |
| Fibrilación auricular | 0.55 | 0.14—2.14 | 0.393 |
| Infarto agudo de miocardio | 0.94 | 0.29—2.98 | 0.923 |
| Enfermedad vascular cerebral | 0.24 | 0.10—0.58 | 0.001 |
| EPOC | 2.79 | 0.79—9.82 | 0.110 |
| VIH | 1.22 | 0.31—4.68 | 0.769 |
| Cáncer | 9.35 | 2.02—43.25 | 0.004 |
| EPOC: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, VIH: Virus de Inmunodeficiencia Humana. | |||
| Cuadro 4. Análisis univariado de tipo de tratamiento antidiabético y síndromes geriátricos de los participantes para riesgo de hipoglucemia (n=229). | |||
|---|---|---|---|
| OR | IC95% | p | |
| Tratamiento antidiabético | |||
| Glibenclamida | 3.29 | 1.39—7.75 | 0.006 |
| Linagliptina | 0.62 | 0.23—1.69 | 0.355 |
| Liraglutida | 0.48 | 0.15—1.54 | 0.220 |
| Sitagliptina | 1.95 | 1.11—3.43 | 0.019 |
| Metformina | 1.37 | 0.75—2.50 | 0.303 |
| Dapagliflozina | 1.25 | 0.70—2.26 | 0.440 |
| Insulina | 10.73 | 5.70—20.20 | <0.001 |
| >0.5 UI/kg | 7.63 | 4.04—14.43 | <0.001 |
| Síndromes geriátricos | |||
| Dependiente ABVD | 1.83 | 1.06—3.14 | 0.028 |
| Dependiente AIVD | 2.24 | 1.30—3.86 | 0.003 |
| Deterioro cognitivo | 2.71 | 1.51—4.83 | 0.001 |
| Depresión | 1.25 | 0.73—2.13 | 0.405 |
| Fragilidad | 1.85 | 1.07—3.17 | 0.025 |
| Sarcopenia | 3.92 | 2.22—6.90 | <0.001 |
| Malnutrición | 3.46 | 1.98—6.05 | <0.001 |
| Polifarmacia | 1.85 | 0.87—3.93 | 0.110 |
| Número de medicamentos | 1.08 | 1.01—1.18 | 0.046 |
| ABVD: Actividades Básicas de la Vida Diaria, AIVD: Actividades Instrumentales de la Vida Diaria. | |||