Fisioterapia en cuidados paliativos. Una revisión bibliográfica

27 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas, Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

La fisioterapia en cuidados paliativos se orienta a aliviar síntomas, optimizar la funcionalidad remanente y sostener la autonomía y la dignidad de las personas con enfermedades amenazantes para la vida. Esta revisión bibliográfica sintetiza la evidencia sobre intervenciones fisioterapéuticas seguras y eficaces en escenarios paliativos oncológicos y no oncológicos, con énfasis en dolor, disnea, fatiga, linfedema/edema, debilidad, riesgo de caídas y cuidados del cuidador. Se describen los principios de evaluación centrada en valores y metas del paciente, la planificación de objetivos realistas y medibles, la dosificación prudente del ejercicio y la integración de técnicas respiratorias, movilización suave, manejo de secreciones, electroterapia analgésica, vendajes y ayudas técnicas. La evidencia apoya enfoques multimodales, breves y frecuentes, co-diseñados con el paciente y su entorno, que combinan educación, ejercicio de baja a moderada intensidad, técnicas de conservación de energía y entrenamiento de cuidadores. Se discuten consideraciones éticas (autonomía, proporcionalidad, no maleficencia), criterios de seguridad (inestabilidad hemodinámica, plaquetopenia grave, fracturas inestables, dolor no controlado) y líneas de investigación futura. Concluimos que la fisioterapia aporta beneficios clínicamente relevantes en reducción de síntomas, mejora de participación y calidad de vida, siempre que se individualice la intervención y se coordine con el equipo interdisciplinar.

PALABRAS CLAVE

Cuidados paliativos, fisioterapia, disnea, dolor, fatiga, funcionalidad, rehabilitación oncológica.

ABSTRACT

Physiotherapy in palliative care aims to relieve symptoms, optimize remaining function, and uphold autonomy and dignity in people living with life-limiting illness. This literature review synthesizes evidence on safe and effective physiotherapy interventions across oncological and non-oncological settings, focusing on pain, dyspnea, fatigue, lymphedema/edema, weakness, fall risk, and caregiver support. We outline patient-centred assessment principles, goal-setting, prudent exercise dosing, and integration of breathing techniques, gentle mobilization, airway clearance, analgesic electrotherapy, bandaging, and assistive devices. Evidence supports multimodal, brief, and frequent approaches co-designed with patients and carers that combine education, low-to-moderate intensity exercise, energy conservation, and caregiver training. Ethical considerations (autonomy, proportionality, non-maleficence), safety criteria (hemodynamic instability, severe thrombocytopenia, unstable fractures, uncontrolled pain), and future research directions are discussed. Physiotherapy provides clinically meaningful benefits in symptom relief, participation, and quality of life when individualized and coordinated within interdisciplinary teams.

KEY WORDS

Palliative care, physiotherapy, dyspnea, pain, fatigue, function, oncology rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió los cuidados paliativos como un enfoque orientado a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias que afrontan enfermedades potencialmente mortales. Este objetivo se alcanza mediante la prevención y el alivio del sufrimiento, a través de la identificación y evaluación temprana, así como del tratamiento adecuado del dolor y de otros problemas de índole física, psicosocial y espiritual1.

El incremento de la esperanza de vida y la cronificación de numerosos procesos oncológicos han generado una creciente necesidad de unidades especializadas en cuidados paliativos. En este contexto, la fisioterapia, integrada dentro de un equipo multidisciplinar, desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la funcionalidad y en la mejora de la calidad de vida del paciente2.

Los cuidados paliativos se definen como un enfoque integral que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que enfrentan enfermedades amenazantes para la vida, mediante la prevención y alivio del sufrimiento físico, psicosocial y espiritual.

La fisioterapia paliativa utiliza recursos destinados a aliviar el dolor y a promover la calidad de vida, el bienestar respiratorio y/o motor del enfermo terminal. De esta forma, el profesional debe evaluar adecuadamente al paciente en el primer contacto, percibiendo sus necesidades físicas y el ambiente que lo rodea3.

En este marco, la fisioterapia aporta herramientas para reducir síntomas, preservar la capacidad de movimiento, facilitar la comunicación corporal y sostener la participación en actividades significativas, incluso cuando la curación no es posible. En patologías oncológicas, insuficiencia cardiaca o respiratoria avanzada, enfermedad renal crónica, ELA y demencias, la intervención fisioterapéutica temprana y continuada puede mitigar la cascada de inmovilidad, sarcopenia, dolor y ansiedad, a la vez que disminuye complicaciones (úlceras por presión, caídas, atelectasias) y la carga del cuidador.

La práctica clínica se enfrenta a dilemas constantes: ¿cómo dosificar el ejercicio en presencia de fatiga intensa? ¿en qué momento priorizar el confort sobre la ganancia de rango articular? ¿qué técnicas de alivio de disnea son útiles y aceptables?

OBJETIVO

Ofrecer un marco práctico y ético que guíe la toma de decisiones centrada en metas, con intervenciones proporcionales al estado clínico y a las preferencias del paciente.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura en bases de datos biomédicas (PubMed/MEDLINE, PEDro, Scopus y Cochrane Library). Se utilizaron términos combinados en español e inglés: “palliative care”, “physiotherapy”, “rehabilitation”, “cancer”, “non-malignant disease”, “dyspnea”, “pain”, “fatigue”, “exercise”, “airway clearance”, “lymphedema”, “falls”. Se consideraron guías clínicas, revisiones sistemáticas, ensayos clínicos, estudios observacionales y consensos publicados en los últimos 15–20 años sobre intervención fisioterapéutica en cuidados paliativos. Se excluyeron reportes centrados exclusivamente en técnicas invasivas ajenas al ámbito fisioterapéutico o poblaciones pediátricas muy específicas sin extrapolación posible a adultos. La información se organizó por dominios de síntoma y por tipos de intervención, registrando beneficios, riesgos y recomendaciones de dosificación cuando estaban disponibles. Dada la heterogeneidad de diagnósticos y desenlaces, se optó por síntesis cualitativa, destacando consistencias clínicas y lagunas de conocimiento.

RESULTADOS

Se han encontrado los siguientes resultados:

-Evaluación y establecimiento de metas:

Los estudios coinciden en que la evaluación debe ser breve, sensible al cambio y centrada en metas significativas. Se recomiendan herramientas como la Escala de Evaluación de Síntomas de Edmonton (ESAS) para dolor, disnea, ansiedad y bienestar, la Palliative Performance Scale para estimar funcionalidad global, medidas simples de movilidad (Timed Up and Go, Short Physical Performance Battery adaptada), y escalas de fatiga (FACIT-F o NRS). La fijación de objetivos SMART, co-diseñados con el paciente (p. ej., “caminar al baño sin asistencia con disnea ≤3/10”), guía la selección de intervenciones.

-Dolor:

En dolor nociceptivo y mixto, la evidencia apoya intervenciones combinadas: educación en neurociencia del dolor adaptada al contexto paliativo, termoterapia/ crioterapia según preferencia, movilizaciones suaves, estiramientos tolerados y TENS como coadyuvante analgésico cuando el contacto manual o el ejercicio son limitados. Se subraya la prudencia en metástasis óseas, neuropatías y dolor incidente; el posicionamiento terapéutico, cojines y férulas nocturnas reducen dolor postural y favorecen el descanso.

-Disnea y manejo respiratorio:

Para la disnea refractaria, las técnicas con mayor aceptabilidad son la respiración diafragmática y con labios fruncidos, el apoyo de tronco (leaning forward), el uso de ventiladores manuales/abanicos dirigidos a la cara para estimulación trigeminal, y el pacing en marcha. En secreciones, se emplean técnicas de aclaramiento brónquico de baja intensidad (active cycle of breathing adaptado, espiraciones lentas prolongadas, dispositivos PEP de baja resistencia) cuando el estado lo permite. El entrenamiento inspiratorio puede ser útil en estadios funcionales moderados, evitando fatiga excesiva.

-Fatiga y desacondicionamiento:

La fatiga asociada a cáncer u otras enfermedades avanzadas responde a programas de ejercicio de baja a moderada intensidad (escala de Borg 2–4/10), 10–20 minutos totales fraccionados en bloques cortos, 3–5 días/semana, combinando resistencia aeróbica suave (marcha en pasillo, cicloergómetro) y fuerza multicomponente con bandas elásticas y cargas funcionales (sentarse-levantarse, escalón bajo). La conservación de energía (planificar, priorizar, posicionar, pausar) y la higiene del sueño potencian la adherencia.

-Movilidad, equilibrio y caídas:

La inmovilidad se asocia a delirium, úlceras y neumonía. La movilización temprana, ajustes del entorno, calzado seguro y ayudas técnicas (bastón, andador, sillas con soporte lateral) reducen el riesgo de caídas. Entrenamientos breves de transferencia (cama-silla, WC) con señales externas y práctica distribuida mejoran la autonomía.

-Edema y linfedema:

En edema linfático o mixto, se describe beneficio de vendaje multicapa de baja elasticidad, medidas posturales, drenaje linfático manual suave (evitando zonas dolorosas o frágiles), cuidado cutáneo y educación para el autocuidado. Las prendas de compresión deben individualizarse según tolerancia, temperatura y objetivos de confort.

-Cuidados de la piel y contracturas:

Cambios posturales programados, superficies de redistribución de presión y férulas blandas disminuyen el riesgo de úlceras y contracturas. Los estiramientos suaves, sostenidos y confortables (30–60 s, 1–3 repeticiones) ayudan a preservar el rango sin aumentar dolor.

-Apoyo psicosocial y del cuidador:

La fisioterapia contribuye a reducir ansiedad al ofrecer estrategias de control corporal y respiratorio, rutinas seguras y previsibles. El entrenamiento al cuidador (transferencias, uso de grúas, economía de esfuerzo) disminuye lesiones y sobrecarga. La telerehabilitación y materiales visuales sencillos favorecen continuidad cuando la visita presencial no es posible.

DISCUSIÓN

La evidencia sintetizada respalda que la fisioterapia en cuidados paliativos debe ser individualizada, multimodal y proporcional al estado clínico, con la meta de “hacer que el día de hoy sea un poco mejor” más que perseguir objetivos biomédicos ambiciosos. Tres principios articulan la práctica:

-Centrarse en metas valiosas para el paciente:

El valor percibido es poder ducharse, conversar sin ahogo, abrazar a un nieto guía la selección de técnicas. Este enfoque mejora la adherencia, el sentido de control y la satisfacción, y alinea la intervención con la ética de la autonomía.

-Dosificación prudente y flexible:

Los programas efectivos privilegian sesiones cortas, frecuentes y ajustadas a la variabilidad diaria de síntomas. Se monitoriza la respuesta en tiempo real (disnea/dolor/fatiga en NRS, Borg) para detener o modificar la actividad antes de cruzar umbrales de malestar. El “intervalo terapéutico seguro” suele situarse en esfuerzos ligeros a moderados, con progresiones milimétricas más que saltos de carga.

-Multimodalidad y coproducción:

La combinación de educación, ejercicio (aeróbico ligero + fuerza funcional), respiración, técnicas de aclaramiento y posicionamiento es superior a intervenciones aisladas. La co-producción con paciente y cuidador permite resolver barreras contextuales (espacio, tiempo, miedos, cultura) y adaptar tecnologías de apoyo (sillas de ducha, elevadores de WC, barandillas, andadores) que impactan de forma inmediata la independencia.

-Seguridad y contraindicaciones:

La fisioterapia en paliativos exige vigilancia de señales de alarma: dolor óseo agudo que sugiere fractura patológica, hemoptisis, desaturación sostenida <88% sin soporte, hipotensión sintomática, taquicardia no controlada, confusión aguda, sangrado activo, plaquetas <20.000/μL (evitar técnicas manuales vigorosas), neutropenia profunda (higiene extrema), heridas frágiles o dispositivos invasivos. En metástasis óseas, se evita la carga en el segmento afectado y las maniobras de torsión; la terapia se concentra en analgesia postural, marcha protegida y educación.

-Comparación con otras disciplinas y rol del equipo:

La fisioterapia se integra con medicina, enfermería, terapia ocupacional, psicología y trabajo social. Frente a intervenciones puramente farmacológicas, la fisioterapia ofrece alivio no farmacológico complementario, reduce dosis de rescate en algunos contextos y entrega herramientas de autocuidado. Frente a la terapia ocupacional, se focaliza más en la capacidad física y respiratoria, manteniendo un continuo de colaboración para transferir capacidades a actividades significativas.

-Limitaciones de la evidencia y necesidades de investigación:

La heterogeneidad de diagnósticos, estadios y desenlaces dificulta la comparación entre estudios. Faltan ensayos pragmáticos que evalúen paquetes de intervención multimodal, reporten efectos colaterales y costes, y usen desenlaces centrados en el paciente (participación, metas alcanzadas, calidad de vida) a corto y muy corto plazo (días-semanas). Se necesitan además estudios en poblaciones no oncológicas y en contextos domiciliarios, donde se atiende gran parte de los pacientes.

 

CONCLUSIÓN

La fisioterapia en cuidados paliativos aporta beneficios tangibles en alivio de síntomas, preservación de la movilidad y participación en actividades con sentido, cuando se aplica de forma centrada en metas, segura y coordinada con el equipo interdisciplinar. Las intervenciones más respaldadas combinan educación, ejercicio de baja a moderada intensidad cuidadosamente dosificado, técnicas respiratorias y de aclaramiento, manejo del dolor mediante posicionamiento y modalidades no farmacológicas, soporte al cuidador y provisión de ayudas técnicas. La clave no reside en una técnica aislada, sino en la integración proporcional y compasiva de estrategias adaptadas a la variabilidad clínica y a las preferencias del paciente.

Para la práctica, proponemos: evaluación breve y significativa, establecimiento de objetivos concretos y revisables, sesiones cortas y frecuentes, monitorización sintomática continua, planes de seguridad ante exacerbaciones, y co-diseño con pacientes y cuidadores. Para la investigación, se requieren ensayos pragmáticos y estudios de implementación que definan dosificación, combinaciones óptimas y resultados centrados en metas personales. En suma, la fisioterapia, correctamente integrada en cuidados paliativos, contribuye a aliviar el sufrimiento y a sostener la dignidad y la autonomía hasta el final de la vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rodríguez JE. Rol de la fisioterapia en los cuidados paliativos. Movimiento Cient. 2019; 13(2):55-66.
  2. Sánchez Orihuela M. Eficacia y seguridad de la fisioterapia en cuidados paliativos: revisión bibliográfica [Trabajo de Fin de Grado]. San Cristóbal de La Laguna (España): Universidad de La Laguna; 2020.
  3. Costa BP, Duarte LA. Reflexiones bioéticas acerca de la finitud de la vida, los cuidados paliativos y la fisioterapia. Rev Bioet. 2019; 27:510-5.

 

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