AUTORES
- Esmeralda Aguas García. Fisioterapeuta Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza).
- Sara Sánchez Quintanilla. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Belén Rueda Martin. Fisioterapeuta Miguel Servet (Zaragoza).
- Patricia Oliván Muro. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Blanca Pueyo Acin. Fisioterapeuta Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- María Sánchez Gómez. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
RESUMEN
El artículo aborda la importancia de la fisioterapia en el tratamiento de la tortícolis congénita, una condición común en los recién nacidos caracterizada por la inclinación lateral del cuello debido al acortamiento del músculo esternocleidomastoideo (ECM). Se destaca la necesidad de un diagnóstico temprano y el papel crucial de la intervención fisioterapéutica en la prevención de complicaciones a largo plazo y la promoción del desarrollo motor adecuado. Se describen diferentes enfoques terapéuticos, como estiramientos pasivos, ejercicios de fortalecimiento y estimulación sensorial, junto con la importancia del posicionamiento adecuado. Se resaltan los beneficios a largo plazo del tratamiento fisioterapéutico, incluida la recuperación completa y la prevención de deformidades craneales secundarias. Se concluye enfatizando la necesidad de una intervención temprana y un seguimiento continuo para obtener resultados óptimos en el desarrollo motor y la calidad de vida del niño afectado.
PALABRAS CLAVE
Tortícolis congénita, Recién nacido, Esternocleidomastoideo, ejercicios de estiramiento, intervención precoz.
ABSTRACT
Congenital torticollis is a common condition in newborns characterized by the lateral tilting of the neck due to the shortening of the sternocleidomastoid muscle (SCM). Early diagnosis and physiotherapy intervention play a crucial role in preventing long-term complications and promoting proper motor development. This article highlights the significance of physiotherapy in the management of congenital torticollis, outlining various therapeutic approaches such as passive stretching, strengthening exercises, and sensory stimulation, alongside the importance of appropriate positioning. Long-term benefits of physiotherapeutic treatment, including complete recovery and prevention of secondary cranial deformities, are emphasized. The conclusion underscores the necessity of early intervention and continuous monitoring to achieve optimal outcomes in motor development and the overall quality of life for affected infants.
KEY WORDS
Congenital torticollis, newborn, sternocleidomastoid, early intervention, stretching exercises.
DESARROLLO DEL TEMA
La tortícolis congénita es una condición que afecta a muchos recién nacidos, caracterizada por el acortamiento unilateral del músculo esternocleidomastoideo (ECM)3, lo que resulta en una inclinación lateral del cuello y una limitación del rango de movimiento. La fisioterapia6 desempeña un papel crucial en el tratamiento de esta afección desde las primeras etapas de la vida del bebé. Este artículo explora la importancia de la fisioterapia en el manejo de la tortícolis congénita en recién nacidos, destacando los enfoques terapéuticos más efectivos y los beneficios a largo plazo para el desarrollo motor y la calidad de vida del niño.
La tortícolis congénita es una condición en la que el cuello de un bebé se inclina hacia un lado debido a la contracción de los músculos del cuello. Esto puede deberse:
- Factores Genéticos:4 Aunque la causa exacta no siempre está clara, hay evidencia que sugiere que la predisposición genética puede jugar un papel importante en el desarrollo de la tortícolis congénita. Es posible que ciertos genes influyen en el desarrollo anormal de los músculos del cuello, lo que conduce a la contractura muscular.
- Posición Intrauterina: Durante el embarazo, el feto puede adoptar posiciones particulares en el útero que pueden contribuir al desarrollo de la tortícolis congénita. Por ejemplo, si el feto permanece en una posición en la que el cuello está girado o flexionado de manera anormal durante un período prolongado, los músculos del cuello pueden acortarse o contraerse de manera desigual, lo que resulta en tortícolis al nacer.
- Parto Traumático o Complicado: En algunos casos, el parto puede ser traumático6 o complicado, lo que puede causar lesiones o tensión en los músculos del cuello del bebé. Por ejemplo, el uso de instrumentos como fórceps durante el parto puede ejercer presión sobre el cuello del bebé, lo que puede resultar en daño muscular o nervioso que contribuye al desarrollo de la tortícolis congénita.
- Anomalías Congénitas: En raras ocasiones, la tortícolis congénita puede estar asociada con anomalías congénitas2 en los músculos del cuello o en las vértebras cervicales. Estas anomalías pueden interferir con el desarrollo normal de los músculos del cuello, lo que aumenta el riesgo de desarrollar tortícolis.
- Factores Ambientales: Aunque menos comunes, ciertos factores ambientales durante el desarrollo fetal podrían desempeñar un papel en el desarrollo de la tortícolis congénita. Por ejemplo, la exposición a toxinas o sustancias químicas durante el embarazo podría afectar el desarrollo muscular del feto y aumentar el riesgo de desarrollar tortícolis.
DIAGNÓSTICO:
- Historia Clínica:6 El médico recopilará información detallada sobre el embarazo, el parto y los primeros días de vida del bebé. Se prestará especial atención a cualquier posición inusual del feto en el útero, a la presencia de factores de riesgo durante el parto y a cualquier síntoma de tortícolis observado por los padres.
- Examen Físico: Durante el examen físico, el médico observará cuidadosamente la posición y el movimiento del cuello del bebé. Se buscarán signos de inclinación o torsión anormal del cuello, así como posibles limitaciones en el rango de movimiento del mismo.
- Evaluación del Rango de Movimiento1-4: El médico realizará varias pruebas para evaluar el rango de movimiento del cuello del bebé. Realizaremos un giro más flexión suavemente al cuello en diferentes direcciones para determinar si hay restricciones en el movimiento.
- Pruebas de Imagen:1 En algunos casos, se pueden realizar pruebas de imagen como radiografías o ecografías para evaluar la estructura de los músculos y las vértebras cervicales. Estas pruebas pueden ayudar a descartar anomalías congénitas u otras condiciones subyacentes que puedan contribuir a la tortícolis congénita.
- Evaluación de Otros Síntomas: Además de evaluar el cuello, el médico también puede buscar signos de otros síntomas o problemas asociados, como plagiocefalia (deformidad craneal), asimetría facial o problemas de alimentación que puedan estar relacionados con la tortícolis congénita.
- Diagnóstico Diferencial: El médico también puede considerar otras condiciones que puedan causar síntomas similares, como espasmos musculares, anomalías congénitas de la columna cervical o lesiones traumáticas durante el parto.
Rol de la Fisioterapia: La intervención fisioterapéutica temprana5 es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo y promover un desarrollo motor adecuado en los recién nacidos con tortícolis congénita. Los fisioterapeutas emplean una variedad de técnicas y ejercicios específicos para estirar y fortalecer el ECM acortado, así como para mejorar el control motor y la alineación postural del bebé.
Enfoques terapéuticos:
Estiramiento pasivo1-6: Se realizan movimientos suaves y controlados para elongar el músculo afectado, utilizando técnicas manuales.
Ejercicios de fortalecimiento6: Se prescriben ejercicios específicos para fortalecer los músculos del cuello y los hombros, promoviendo un equilibrio muscular adecuado.
Estimulación sensorial6: Se emplean técnicas de estimulación táctil y visual para mejorar la conciencia corporal y la percepción del espacio.
Posicionamiento adecuado6: Se enseña a los padres a colocar al bebé en posturas que favorezcan el estiramiento del ECM y eviten la exacerbación de la tortícolis.
Beneficios a largo plazo2: El tratamiento fisioterapéutico precoz y continuo puede llevar a una recuperación completa en la mayoría de los casos de tortícolis congénita. Además de mejorar el rango de movimiento del cuello, la fisioterapia también puede prevenir la deformidad craneal secundaria y reducir el riesgo de complicaciones musculoesqueléticas en la infancia y la edad adulta.
CONCLUSIÓN
La fisioterapia juega un papel fundamental en el manejo de la tortícolis congénita en recién nacidos, ofreciendo enfoques terapéuticos efectivos para mejorar el rango de movimiento, la fuerza muscular y la calidad de vida del niño. Es crucial que los padres y los profesionales de la salud reconozcan la importancia de la intervención temprana y el seguimiento continuo para obtener resultados óptimos en el desarrollo motor y la función musculoesquelética del bebé.
BIBLIOGRAFÍA
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