AUTORES
- Alma Antoñanzas Serrano. Médica Interna Residente de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud San Pablo, Sector Zaragoza II, Zaragoza, España.
- Nerea Núñez Lechuga. Médica Interna Residente de Medicina Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Torre Ramona Sector Zaragoza II, Zaragoza, España.
- Celia Artal Marteles. Médica Interna Residente de Medicina Familiar y Comunitaria, Centro de Salud San Pablo, Sector Zaragoza II, Zaragoza, España.
- Miguel Arquillos Domínguez. Médico Interno Residente de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Delicias Norte, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Sector III de Zaragoza, España.
- Enrique Ceamanos Ibarra. Médico Interno Residente de Aparato Digestivo, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Sector III de Zaragoza, España.
- Candela Gómez Sánchez. Médica Interna Residente de Pediatría. Hospital Materno-Infantil Miguel Servet, Sector II de Zaragoza, España.
RESUMEN
El hipo es un reflejo diafragmático involuntario generalmente benigno. Una causa poco conocida por su baja frecuencia es el uso de corticoides.
El hipo inducido por corticoides se ha documentado tras diversas vías de administración. En pacientes oncológicos expuestos a altas dosis de dexametasona, su incidencia puede alcanzar el 13%. Algunas hipótesis fisiopatológicas son la disminución del umbral del potencial de acción neuronal y alteraciones en los neurotransmisores y en los receptores esteroideos presentes en el arco reflejo del hipo.
Los factores de riesgo incluyen sexo masculino, obesidad, juventud y uso concomitante de agentes alquilantes. En casos severos, puede alterar significativamente la calidad de vida del paciente.
El diagnóstico del hipo inducido por corticoides se basa en la relación temporal con el uso del fármaco y la exclusión de otras causas. El tratamiento varía según la gravedad e incluye medidas no farmacológicas, ajuste del tratamiento esteroideo y fármacos como baclofeno, metoclopramida o gabapentina.
En relación con el uso de corticoides, se recomienda emplear la dosis mínima eficaz, considerar fármacos alternativos y educar a los pacientes sobre este posible efecto adverso.
PALABRAS CLAVE
Hipo, corticoides, reacción adversa medicamentosa, evento adverso
ABSTRACT
Hiccups are a generally benign involuntary diaphragmatic reflex. A little known cause due to its low frequency is the use of corticosteroids.
Corticosteroid-induced hiccups have been documented following various routes of administration. In cancer patients exposed to high doses of dexamethasone, its incidence may be as high as 13%. Pathophysiological hypotheses include decreased neuronal action potential threshold and alterations in neurotransmitters and steroid receptors present in the hiccup reflex arc.
Risk factors include male sex, obesity, youth and use of certain drugs. Hiccups are classified according to their duration: transient, persistent or intractable. In severe cases, it can cause insomnia, fatigue, weight loss and psychological problems.
The diagnosis of steroid-induced hiccups is based on the temporal relationship to the use of the drug and the exclusion of other causes. Treatment varies according to severity and includes non-pharmacological measures, adjustment of steroid treatment and drugs such as baclofen, metoclopramide or gabapentin.
In relation to the use of corticosteroids, it is recommended to use the minimum effective dose, consider alternative drugs and educate patients about this potential adverse effect. Early recognition and treatment of steroid-induced hiccups is important to avoid complications and improve the patient’s quality of life.
KEY WORDS
Hiccups, corticosteroid, adverse drug event, adverse drug reaction.
DESARROLLO DEL TEMA
El hipo, conocido médicamente como singultus, es un reflejo involuntario caracterizado por la contracción súbita del diafragma seguida del cierre de la glotis. Aunque generalmente es un fenómeno benigno y autolimitado, en ocasiones puede persistir y causar malestar significativo. Una causa poco común pero relevante de hipo persistente es la administración de corticoides, fármacos ampliamente utilizados en la práctica clínica por sus propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras1.
Este artículo tiene como objetivo revisar la evidencia científica disponible sobre el hipo inducido por corticoides, abordando su epidemiología, fisiopatología, factores de riesgo, presentación clínica, diagnóstico y manejo terapéutico.
EPIDEMIOLOGÍA:
El hipo inducido por corticoides es una complicación poco frecuente pero bien documentada. Su incidencia exacta es difícil de determinar debido a la variabilidad en la notificación y la falta de estudios epidemiológicos a gran escala. Se han reportado casos asociados a diferentes vías de administración de corticoides, incluyendo oral, intramuscular, intravenosa, intraarticular y epidural1.
En pacientes oncológicos que reciben altas dosis de dexametasona como antiemético, se ha reportado una incidencia de hipo persistente del 13% 2. En la población general, se ha descrito una incidencia de hipo persistente del 2% tras la administración de dexametasona vía epidural2.
FISIOPATOLOGÍA:
La fisiopatología exacta del hipo inducido por corticoides no ha sido completamente elucidada. Sin embargo, se han propuesto varios mecanismos potenciales que se desarrollan a continuación:
Efecto sobre neurotransmisores cerebrales: Los corticoides podrían provocar el hipo a través de un efecto sistémico sobre los neurotransmisores cerebrales, alterando el equilibrio entre los sistemas excitatorios e inhibitorios implicados en el reflejo del hipo3.
Acción sobre receptores esteroideos: la molécula podría actuar sobre receptores esteroideos presentes en el arco reflejo del hipo, modificando su umbral de activación3.
Unión competitiva a la vía aferente: los corticoides podrían unirse de manera competitiva a la vía aferente del arco reflejo del hipo, lo que explicaría la mayor incidencia de hipo con dosis altas de corticoides4.
Disminución del umbral de potencial de acción en las neuronas implicadas en el reflejo del hipo4.
Efecto sobre el líquido cefalorraquídeo: En el caso de las inyecciones epidurales, se ha planteado la hipótesis de que la solución inyectada podría afectar el volumen, flujo y presión del líquido cefalorraquídeo1.
FACTORES DE RIESGO:
Se han identificado varios factores que podrían aumentar el riesgo de desarrollar esta reacción adversa: sexo masculino, sobrepeso u obesidad, edad joven, uso concomitante de agentes alquilantes (como ciclofosfamida, cisplatino, carboplatinos presentes en combinados quimioterápicos), fiebre y niveles altos de hemoglobina, creatinina sérica, ácido úrico o albúmina2.
Es importante señalar que no todos los pacientes que desarrollan hipo inducido por corticoides presentan estos factores de riesgo, y su presencia no garantiza la aparición del hipo.
PRESENTACIÓN CLÍNICA:
El hipo inducido por corticoides se clasifica según su duración en: transitorio- duración menor de 48 horas; persistente: duración entre 48 horas y un mes; e intratable: duración superior a un mes5.
La presentación clínica puede variar desde episodios leves y autolimitados hasta casos persistentes que afectan significativamente la calidad de vida del paciente. Los síntomas típicos incluyen contracciones diafragmáticas involuntarias repetitivas, acompañadas del característico sonido «hic».
En casos severos, el hipo persistente puede llevar a complicaciones como trastornos del sueño, fatiga, deshidratación, pérdida de peso, reflujo gastroesofágico y alteraciones psicológicas debido al malestar continuado que provoca6.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico del hipo inducido por corticoides se basa principalmente en la historia clínica y la relación temporal entre la administración del corticoide y la aparición del hipo. Es crucial realizar una anamnesis detallada que incluya:
- Historial completo de medicamentos, con especial atención a la dosis, vía de administración y tipo de corticoide utilizado.
- Duración y características del hipo.
- Presencia de factores de riesgo conocidos.
- Exclusión de otras causas potenciales de hipo persistente7.
En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas complementarias para descartar otras etiologías, especialmente en casos de hipo persistente o intratable.
MANEJO TERAPÉUTICO:
El manejo del hipo inducido por corticoides depende de su severidad y duración. Las estrategias terapéuticas incluyen:
- Medidas no farmacológicas: Maniobras físicas como contener la respiración, beber agua fría o estimulación del paladar blando 1.
- Ajuste del tratamiento con corticoides: Reducción de la dosis, si es posible, o cambio a un corticoide alternativo. Por ejemplo, en pacientes oncológicos, se ha observado que el cambio de dexametasona a metilprednisolona o prednisona puede ser efectivo 4.
- Tratamiento farmacológico: Varios medicamentos han mostrado eficacia en el manejo del hipo persistente, aunque la evidencia específica para el hipo inducido por corticoides es limitada. Puede emplearse Baclofeno (agonista del receptor GABA-B), metoclopramida (antagonista dopaminérgico con efectos procinéticos), clorpromazina (antipsicótico con propiedades antieméticas), gabapentina (anticonvulsivante) o quetiapina (antipsicótico atípico) 8, 9.
- Intervenciones invasivas: En casos refractarios de hipo intratable, se han descrito intervenciones como el bloqueo del nervio frénico, la estimulación del nervio vago o procedimientos quirúrgicos.
PREVENCIÓN:
Dado que el hipo inducido por corticoides es un efecto adverso poco frecuente pero potencialmente molesto, se pueden considerar algunas estrategias preventivas: usar la dosis mínima efectiva de corticoides, considerar vías de administración menos invasivas cuando sea posible, realizar seguimiento a aquellos pacientes con factores de riesgo conocidos y educar a los pacientes sobre este posible efecto adverso y la importancia de comunicarlo lo antes posible.
CONCLUSIONES
El hipo inducido por corticoides es una complicación poco frecuente pero clínicamente relevante del uso de estos fármacos. Su fisiopatología es compleja y no completamente comprendida, involucrando posiblemente múltiples mecanismos a nivel del sistema nervioso central y periférico.
El diagnóstico se basa principalmente en la relación temporal entre la administración del corticoide y la aparición del hipo, junto con la exclusión de otras causas. El manejo incluye desde medidas no farmacológicas hasta intervenciones farmacológicas y, en casos refractarios, procedimientos invasivos.
En la práctica clínica, es importante que los profesionales de la salud sean conscientes de esta posible complicación, especialmente al prescribir corticoides a dosis altas o por vías parenterales. La monitorización cuidadosa y el manejo temprano pueden prevenir la progresión a formas persistentes o intratables de hipo, mejorando así la calidad de vida de los pacientes y reduciendo la morbilidad asociada.
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