Influencia del consumo de bebidas isotónicas en el aumento de la prevalencia de obesidad infantil en Castilla y León. Revisión bibliográfica narrativa

27 abril 2024

 

AUTORES

  1. Miriam Romano Arriazu. (Servicio de Urgencias HUMS). Zaragoza.
  2. Paula Lian Rubio Jorge. (Servicio de Psiquiatría Hospital Clínico Lozano Blesa). Zaragoza.
  3. Alicia Barrera Esteban. (P.F Digestivo, HUMS). Zaragoza.
  4. María Cortés Castillo. (Servicio de Urgencias HUMS). Zaragoza.
  5. Pilar García Gaspar. (Servicio de Urgencias Hospital Royo Villanova). Zaragoza.
  6. Laura Gómez Rojo. (Hemodiálisis Hospital Clínico Lozano Blesa). Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción. Las bebidas isotónicas son un tipo de bebidas creadas originalmente para deportistas, aunque en los últimos años su consumo se ha incrementado en otros ámbitos como el ocio. Contienen un gran número de sustancias útiles para la reposición hídrica tras un esfuerzo físico. La obesidad infantil, constituye actualmente uno de los conflictos sanitarios con mayor relevancia mundialmente, no solo por los problemas que ocasiona en la salud de la población, sino además por las altas tasas de morbi-mortalidad que genera de manera indirecta en edades adultas, al ser un factor de riesgo de otras patologías.

Objetivo. Valorar la evidencia científica actual de un problema de salud como es la obesidad infantil y su relación con el consumo de bebidas isotónicas.

Metodología. Se realiza una búsqueda bibliográfica narrativa, seleccionando 34 artículos dentro de los últimos 10 años (2010-2020). El idioma utilizado es inglés o español. Bases de datos como Medline, SciELO, Dialnet, Cinhal y Google Académico.

Resultados y discusión. Se seleccionaron 34 artículos y tras su lectura crítica se valora que las bebidas isotónicas contienen sustancias beneficiosas para suplir una pérdida electrolítica e hídrica pero se mantiene en controversia su conexión con la obesidad, debido a su contenido en hidratos de carbono. En relación con la obesidad infantil, estos estudios indicaron que podría suponer un aumento de la prevalencia de la obesidad infantil, pero al ser esta de carácter multifactorial, influirían otros aspectos como es el caso del sedentarismo.

Conclusiones. El consumo abusivo de bebidas isotónicas, creadas para la recuperación deportiva, promovido por las empresas publicitarias, ha contribuido a un aumento de la obesidad infantil. Por ello, el personal sanitario debe conocer y velar por los perjuicios en la salud infantil cuando su consumo excede los niveles recomendados.

 

PALABRAS CLAVE

Bebidas isotónicas, obesidad infantil, isotonic drinks, childhood obesity.

 

ABSTRACT

Introduction. Isotonic drinks are a type of drink originally created for athletes, although in recent years their consumption has increased in other areas such as leisure. They contain a large number of useful substances for water replacement after physical exertion. Childhood obesity currently constitutes one of the health conflicts with the greatest global relevance, not only because of the problems it causes in the health of the population, but also because of the high rates of morbidity and mortality that it generates indirectly in adults, by be a risk factor for other pathologies.

Aim. Assess the current scientific evidence of a health problem such as childhood obesity and its relationship with the consumption of isotonic drinks.

Methodology. A narrative bibliographic search is carried out, selecting 34 articles within the last 10 years (2010-2020). The language used is English or Spanish. Databases such as Medline, SciELO, Dialnet, Cinhal and Google Scholar.

Results and discussion. 34 articles were selected and after critical reading it is assessed that isotonic drinks contain beneficial substances to compensate for electrolyte and water loss, but their connection with obesity remains controversial, due to their carbohydrate content. In relation to childhood obesity, these studies indicated that they could lead to an increase in the prevalence of childhood obesity, but as this is multifactorial in nature, other aspects would influence such as sedentary lifestyle.

Conclusions. The abusive consumption of isotonic drinks, created for sports recovery, promoted by advertising companies, has contributed to an increase in childhood obesity. For this reason, health personnel must know and monitor the harm to children’s health when their consumption exceeds recommended levels.

KEY WORDS

Isotonic drinks, childhood obesity, isotonic drinks, childhood obesity.

INTRODUCCIÓN

Bebidas isotónicas:

El agua es un líquido vital incoloro, inoloro e insaboro. La necesidad orgánica humana de agua (H2O) y electrolitos varía según la edad, las condiciones fisiológicas y/o ambientales de cada persona. Aproximadamente, entre el 50-65% del peso corporal total del organismo se compone de agua y, si esta proporción se sitúa fuera de los límites, puede alcanzar estados de deshidratación cuando la reposición de líquidos es menor a la cantidad de agua pérdida o hiperhidratación cuando se habla del proceso inverso, lo que podría poner gravemente en peligro la salud del individuo1.

El agua, además de ser un medio de transporte de sustancias, es un elemento primordial en fluidos y secreciones corporales, así como el medio donde ocurren las reacciones bioquímicas. Desde el punto de vista de la fisiología digestiva, está presente en múltiples procesos, además de ser un regulador de la temperatura corporal.  Las funciones principales del agua en relación con la actividad física son: transporte de elementos esenciales como hormonas, nutrientes, oxígeno a los tejidos, así como dióxido de carbono y otros desechos metabólicos, los cuales contienen agentes reguladores del pH de la sangre. Las personas con menor cantidad de agua corporal (mujeres, obesos, mayores), tienen un mayor riesgo de deshidratación, al igual que los lactantes, y deben controlar más su ingesta hídrica. La cantidad de agua no se reparte de igual forma en todo el organismo y varía según el tejido. Mientras que en la sangre y en los músculos, nos encontramos un 80 y 70% de H2O respectivamente, en el tejido adiposo, la concentración de dicho elemento se sitúa entre un 20-25%1.

Los electrolitos son aquellas partículas que permiten al organismo regular el equilibrio de líquidos intra y extracelular. Se encuentran presentes en el plasma y en el sudor. Es decir, son iones libres que existen en los líquidos corporales2,3.

Cuando se habla de agua, se debe prestar atención a los diferentes desplazamientos intra y extracelulares que se presentan debido a la diferencia de concentración a ambos lados de las membranas celulares1.

Estos desplazamientos, dependen de la denominada osmolaridad (osmol/l) la cual, mide la concentración de soluto por litros de solución. Dependiendo de la osmolaridad, hablamos de4,5:

  • Isotónico: aquel en el cual la concentración de soluto es igual tanto fuera como dentro de una célula.
  • Hipotónico: el medio exterior contiene menor concentración de soluto en relación al medio interior de la célula. La concentración de agua es más alta fuera de la célula que dentro. Bajo estas condiciones, el agua se difunde a la célula, es decir, se produce ósmosis de líquido hacia el interior de la célula.
  • Hipertónico: aquel en el cual hay mayor concentración de soluto en el medio externo, por lo que una célula en dicha solución pierde agua debido a la diferencia de presión, es decir, a la presión osmótica, llegando a la deshidratación.

 

Las bebidas isotónicas, son un conjunto de bebidas no alcohólicas, englobadas dentro del grupo denominado “bebidas refrescantes”, que contienen en su mayoría: hidratos de carbono (6-8%), electrolitos (Sodio, Potasio y Cloro), minerales y saborizantes, poseen una concentración de solutos próxima a la del plasma y una osmolaridad comprendida entre 200-300 mOsm/litro1,6.

En su origen, diseñadas como un importante suplemento en la dieta de los atletas, estas bebidas para deportistas permiten que el cuerpo pueda mantener y recuperar de manera rápida y eficaz tras la hidratación a través de minerales y suplementos esenciales que se pierden a través del sudor, durante el ejercicio intenso y prolongado7.

Composición bebidas isotónicas:

La composición de elementos que contiene este tipo de bebidas, permite que los elementos presentes en el líquido, una vez hayan salido del estómago y pasan al intestino, sean absorbidos rápidamente2.

El sodio (Na+), es el electrolito que se pierde en mayor cantidad mediante la sudoración. Este elemento presente en las bebidas deportivas permite: junto con el azúcar, mejorar la absorción de líquidos favoreciendo su retención a nivel renal y mantener el estímulo de la sed. Además, posibilita la aceleración de la absorción de los hidratos de carbono y mejora el sabor de la bebida3.

Otro compuesto presente en estas bebidas son los hidratos de carbono cuya función es aportar energía muscularmente retrasando la sensación de fatiga, especialmente durante los ejercicios de larga duración. Además, facilitan una rápida absorción del agua y el sodio3. Véase tabla 1 en anexos.

Historia de las bebidas isotónicas8:

Hoy en día, son muchas las personas que durante la práctica de cualquier ejercicio físico y tras su finalización, hacen uso de este tipo de suplementos hídricos para poder recuperar su hidratación.

En 1965, Dewayne Douglas, ayudante del entrenador del equipo universitario de fútbol americano “Florida Gator” (“The Gators”), observó que sus jugadores tras un partido mostraban estar exhaustos, fatiga, además de signos de anuria tras la finalización debido a la pérdida de líquido a través de la sudoración. Por ello, tras una consulta a James Robert Cade, profesor de la Universidad de Florida y doctor en nefrología se comprobó que, tras la disputa de cada partido, y debido al gran esfuerzo físico que realizaban, los deportistas perdían una gran cantidad de carbohidratos, sales minerales y componentes químicos vitales para el organismo y el buen rendimiento durante del mismo.

El Dr. Cade, por ello, decidió trabajar para poder formular una bebida que pudiera aportar aquellos componentes que permitieran a estos deportistas recuperarse lo más pronto posible. De inicio, esta bebida no tenía un buen sabor por lo que posteriormente se decidió añadirle zumo de limón, sabor que caracteriza actualmente a este tipo de bebidas.

Posteriormente, Stokely-Van Camp, Inc., una empresa de Indianápolis, rápidamente se interesó en este producto y decidió comercializarlo bajo el nombre de “Gatorade”, como reconocimiento al equipo de fútbol, convirtiéndose años después en una marca reconocida en la actualidad mundialmente.

Obesidad:

Uno de los azotes de este último siglo que afecta a la Salud Pública mundial es la obesidad. Esta se extiende por gran parte de los países denominados desarrollados, haciendo mayor incidencia en países como Estados Unidos. El sobrepeso y la obesidad conforman el 5º factor de riesgo de mortalidad a nivel mundial, falleciendo aproximadamente, cada año, alrededor de 2,8 millones de personas en todo el mundo9.

La obesidad, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es definida como una enfermedad crónica producida por el exceso de masa grasa en el organismo, que puede ocasionar graves daños para la salud9. El exceso de grasa se debe cuando el ingreso de energía es superior al gasto total10. Normalmente, el peso corporal de una persona aumenta en función del contenido graso y edad. Además, es un factor de riesgo de enfermedades principalmente no transmisibles como es el caso de la diabetes, enfermedades cardiovasculares, ictus, osteoartritis y algunos tipos de cáncer que, además de poder repercutir en la edad adulta, puede contribuir en el desarrollo emocional del niño e incluso afectar en su rendimiento académico.11

Tipos de obesidad y causas:

Cabe mencionar que la obesidad es heterogénea y no se demuestra corporalmente de igual forma en todos los individuos. Según su localización corporal, se puede diferenciar varios tipos de obesidad: la obesidad subcutánea, localizada alrededor de la zona de la cadera y muslo, más común en mujeres y la obesidad visceral, localizada en la región abdominal típica del sexo masculino, con la forma corporal característica de una manzana o “androide”. Esta última, implica un mayor riesgo de padecer enfermedades de tipo cardiovascular12.

Una de las causas principales que nos indican un claro diagnóstico de obesidad, es el desequilibrio originado entre calorías ingeridas y gastadas, además de otros parámetros epidemiológicos que se muestran en la tabla 2 que aparece a continuación.12 En los niños, influyen además otros elementos como son la genética, antecedentes familiares, factores ambientales como la permanencia en un hábitat rural o urbano y el estilo de vida13. Es necesario destacar otros factores condicionados con el estilo de vida como son las redes sociales, la comunidad en la que se habita además de los factores socioeconómicos y culturales10. Véase tabla 2 en anexos.

 

Diagnóstico de obesidad:

El Índice de Masa Corporal (IMC), es el indicador universalmente más utilizado para poder definir la obesidad de una persona relacionada con la masa grasa que contiene su organismo. En ella, se relaciona la talla y peso de la persona, mediante la fórmula kg/m2. Dentro de los niveles del IMC, se distingue normopeso, sobrepeso y peso insuficiente. Según la OMS y reflejado en la Tabla 3, un IMC igual o superior a 25 se considera sobrepeso mientras que un IMC igual o superior a 30 indica obesidad14,15. Véase tabla 3 en anexos.

Además del anteriormente Índice de Masa Corporal (IMC) nombrado, existen otro tipo de medidas y herramientas para determinar y completar la valoración del nivel de masa corporal de una persona. Para poder diagnosticar la mesura de obesidad en una persona, existen diferentes métodos como son: la medición de pliegues subcutáneos, análisis de impedancia para registrar el nivel de agua que contiene el organismo y un mecanismo que utiliza bajos niveles de radiación, denominado Absorciometría Dual de Rayos X (DEXA), el cual permite identificar la cantidad de masa grasa, magra y ósea. Otro método de diagnóstico frecuentemente utilizado que permite complementar el IMC es la determinación del índice cintura-cadera y la relación cintura- altura, junto a la ecuación de Deurenberg donde: “% grasa corporal= 1.2 (IMC) + 0.23 (edad) – 10.8 (sexo) – 5.4” Dónde sexo =1 para hombres y sexo=0 para mujeres12,13,14. Véase tabla 4 en anexos.

En niños y adolescentes la medida del IMC varía a lo largo de su desarrollo dependiendo de la edad y el sexo por lo que no se puede utilizar como valor absoluto el IMC para determinar el grado de obesidad como en el caso de los adultos. Para ello, desde el nacimiento hasta el fin del crecimiento se utilizan además las gráficas de percentiles, en función de la edad y sexo, diagnosticando internacionalmente sobrepeso a partir del percentil 85 la obesidad a partir del percentil 95, como se plasma en las Fuentes 1 y 210.

Una vez conocido el percentil del niño, se observa el significado de cada valor: 9,15.

  • Menor de 3: niño/a con bajo peso.
  • Entre 3 y 85: niño/a con normopeso.
  • Entre 85 y 97: niño/a con sobrepeso.
  • Mayor de 97: niño/a con obesidad.

 

JUSTIFICACIÓN

Actualmente, existe controversia acerca de la relación del consumo de bebidas azucaradas por parte de la población infantil y el aumento de los índices de obesidad de este grupo de personas.

Las bebidas isotónicas, son un conjunto de bebidas que entran dentro del grupo de bebidas denominadas azucaradas y refrescantes. Su uso primordial e inicial se basa en la reposición de minerales, vitaminas y agua perdida por la práctica de ejercicio físico excesivo. No obstante, hoy en día, su uso se extiende a más aspectos de la vida cotidiana como es el tratamiento en enfermedades gástricas o el incremento del consumo en bares y restaurantes, especialmente por la población infantil, debido a su escasa cantidad de gases.

Por estos motivos, debido al interés de la autora por la práctica deportiva, el gran consumo de este tipo de bebidas visualizado dentro del ámbito deportivo, el objetivo educativo en la población infantil dentro de enfermería y la importancia de llevar a cabo un estilo de vida saludable desde edades tempranas, se plantea la realización de esta revisión bibliográfica narrativa.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Valorar la relación existente entre el consumo de bebidas isotónicas con respecto al aumento de obesidad infantil en Castilla y León.

Objetivos específicos:

Especificar los efectos adversos del consumo de bebidas isotónicas en exceso.

Valorar la evolución de la prevalencia de obesidad infantil en Castilla y León y el resto de España, durante los últimos 10 años.

Identificar las intervenciones enfermeras más apropiadas para prevenir y disminuir la obesidad infantil.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para poder alcanzar los objetivos propuestos, se ha elaborado una revisión bibliográfica, de carácter narrativo. Como fuentes utilizadas para el desarrollo del tema a abordar, se escogieron datos y conceptos previos de trabajos reconocidos y publicados en sitios digitales de rigor científico, tales como bases de datos, de las cuales destacan como principales; Medline, CINHAL (acceso privado), SciELO, Dialnet, ScienceDirect y Google Académico. No obstante, hubo limitaciones como artículos no disponibles a texto completo, o de pago.

En la búsqueda, se utilizaron como palabras clave; “bebidas isotónicas”, “bebidas deportivas”, “bebidas refrescantes”, “obesidad infantil”, “isotonic drinks”, “childhood obesity”, que fueron tratadas además de en español, en inglés. Además, se utilizaron operadores booleanos para acotar la búsqueda de artículos (AND, OR, NOT) y la estrategia de truncamiento de sufijo isotoni* y obes*.

Como criterios de inclusión y exclusión del trabajo en las distintas bases de datos, se excluyeron artículos que hubieran sido publicados previos a 2010. No obstante, se utilizó un libro perteneciente al año 2003 y un artículo del 2009, debido a su contenido relevante para la revisión. Se seleccionaron aquellos artículos citados por otros autores para, de esta forma, aumentar el rigor científico, realizando una búsqueda en “bola de nieve”.

Otra forma de buscar artículos afines al tema fue la realización de una búsqueda secundaria a partir de la bibliografía de los trabajos seleccionados, realizando de esta forma una búsqueda por bola de nieve, con la finalidad de encontrar artículos relacionados que pudieran aportar información complementaria, y que no hubieran aparecido en la búsqueda con los descriptores y ecuaciones de búsqueda utilizados. Se rechazaron aquellas fuentes no publicadas en sitios oficiales como blogs, redes sociales, etc.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Tras revisar los artículos, se observa que no son muy numerosos los estudios que evalúan la relación del consumo de bebidas isotónicas y el riesgo de obesidad y sobrepeso infantil.

En su origen, las bebidas isotónicas, fueron creadas para suplir de manera rápida y eficaz las deficiencias vitamínicas, electrolíticas y de minerales derivadas tras la práctica de una actividad física o intelectual intensa. No obstante, su uso se ha extendido a otros ámbitos, desde el consumo habitual en bares/restaurantes como una bebida refrescante más por adolescentes, adultos y niños hasta su uso terapéutico para aliviar algunas alteraciones digestivas como la gastroenteritis17.

Éstas representan un conjunto de productos que desde hace algunos años, se comercializan libremente en muchos países. La llegada al mercado de estos complementos se ha visto incrementada por patrocinios y campañas publicitarias, que las definen como “bebidas refrescantes creadas para incrementar la resistencia física, proporcionar sensación de bienestar y, a su vez, estimular el metabolismo en las personas que realizan alguna práctica deportiva “, además de ser capaces de suministrar, en un corto intervalo temporal, un alto nivel energético18. En España, alrededor del 78,4 % de estos productos son comercializados en supermercados, lo que demuestra su fácil acceso19. Véase figura 3 en anexos.

El consumo de este tipo de bebidas ha aumentado en España a lo largo de los últimos 5 años, consumiéndose aproximadamente 34 litros por persona/año, especialmente entre la población juvenil comprendida entre los 6 y 15 años. Un estudio realizado en 2013, indicó que el consumo de este tipo de producto era mayor en este rango de edad, con una media de 2,5 litros (l), con respecto a los menores de 6 años, el cual es ligeramente menor con un consumo medio de 2l19. Una circunstancia que en la actualidad representa el 21% de los azúcares añadidos en la dieta, mientras que la OMS recomienda que no se exceda del 10% de ésta15. Véase figura 4 en anexos.

En España, en el año 2013, se consumieron alrededor de 123,5 millones de litros de bebidas isotónicas, suponiendo una media de 2,7 litros per cápita, según MERCASA. Si se diferencia por Comunidades Autónomas (CCAA), Castilla Y León consume unos 35,8 euros por persona/año pero no se sitúa dentro de los máximos consumidores de este tipo de bebidas. Otras CCAA como Andalucía y Madrid le superan notablemente con 53,3 y 40 euros per cápita respectivamente, siendo Navarra con 34,9 litros per cápita la Comunidad que menos las consume. Aragón se sitúa en 3 litros y Baleares con 4,2 litros, siendo la mayor consumidora. En 2018, esta misma publicación, indicó un ligero aumento del consumo, situándose alrededor de 3 litros por persona/año, suponiendo un 28,9% del gasto total de bebidas consumidas por la población, siendo los menores de entre 6 y 15 años los mayores consumidores19,21.

Aunque las bebidas isotónicas fueron originalmente diseñadas para regular la hidratación y mejorar la recuperación tras un desgaste físico intenso, es muy frecuente su consumo en otros ámbitos por parte de la población general como son el ocio o tratamiento frente a determinados problemas gastrointestinales. El exceso en su consumo, junto al desconocimiento de su correcto uso, puede acarrear problemas en la salud del consumidor22.

Uno de los posibles efectos secundarios que puede ocasionar el abuso de su consumo es el deterioro del esmalte dental, debido a la capacidad erosiva que poseen determinados componentes de estas bebidas. Su composición debe presentar bajos niveles de Na+ y altos niveles de glucosa, debido a que altos niveles de sodio en su fórmula (>90 mEq/litro) pueden generar una deshidratación por hipernatremia.22 Junto a estos efectos nocivos, se añaden el riesgo de generar sobrepeso, obesidad e hipertensión arterial (HTA) en la edad adulta22,23.

Actualmente, la obesidad es uno de los problemas de salud que más afectan a la población. Mundialmente, alrededor del 39% de la población es obesa o presenta signos de sobrepeso15. Según datos de la OMS, en 2016, más de 1900 millones de adultos en el mundo padecían sobrepeso y de los cuales 650 millones eran obesos.17 Si se habla de los menores de edad, la obesidad infantil está aumentando a cifras alarmantes. En el año 2016 la OMS estimó que, a nivel mundial, 41 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso o sufrían obesos aumentando esas cifras en el caso de niños con edades comprendidas entre los 5 y 19 años, siendo más de 340 millones9,17. Especificando en el caso de las niñas, Venezuela, Nigeria, Nueva Zelanda y Grecia destacan por ser por países con mayor incidencia10.

En nuestro país, en la última década, la obesidad infantil se ha incrementado en un 35%, de los cuales el 21,1% tienen sobrepeso y el 8,2% obesidad9,16. Un ranking realizado por la OCDE, estima que España ocupa el cuarto País de la Unión Europea (UE) con más niños que padecen obesidad y el duodécimo a nivel mundial, dentro de las edades comprendidas desde los 5 a los 19 años24. Véase figura 5 en anexos.

En Castilla y León, según criterios de la OMS, el sobrepeso y la obesidad infantil, afecta alrededor de una de cada cuatro niñas y a uno de cada 3 niños con edades comprendidas entre los 0 y 14 años26.

Además de la gran influencia de la dieta, existen otros factores que pueden desencadenar un posible diagnóstico de obesidad infantil. Ésta puede estar relacionada con el tipo de parto, el sedentarismo, el lugar de residencia tanto urbano como rural, la edad menárquica de la niña y otros hábitos como son el descanso y la lactancia27.

Según los datos de la última Encuesta Nacional de Salud, realizada en 2017 en España, se declaró que el 18% de los niños con edades comprendidas entre los 2 y 17 años sufrían sobrepeso, mientras que el 10% tenía obesidad. Esta misma encuesta declara que, en el caso de Castilla y León, en el año 2017 el 5,6% de la población infantil sufría obesidad, siendo una de las comunidades con menos casos declarados junto a Aragón con un 2,5% y Navarra con un 1,4%. Datos muy por debajo de otras CCAA como son el caso de Ceuta con un 18% y Murcia con un 14%28. Véase tabla 5 en anexos.

Por diferencia de sexos, se observan que las cifras son similares, mientras que, si se especifica por edades, se muestra un aumento del porcentaje de niños con obesidad en edades comprendidas entre los 2 y 4 años (20%), siendo esta menor con respecto a edades entre los 15 y 17 años (4%)28.

Un estudio realizado en el año 2018 en CyL estimó que la población que reside en el medio rural parece tender más desfavorablemente a la obesidad con respecto a la población infantil que habita en el medio urbano. Además de la residencia habitual, se tienen en cuenta otros factores como los hábitos de sueño, así como la menarquia en las niñas10,15. En el caso de la Comunidad de Castilla y León, los niveles de sobrepeso y obesidad a los 6 años de edad, son muy semejantes a los contemplados a nivel nacional, según el estudio ALADINO25.

Si se habla en función de la edad, a los 11 años se produce el pico de prevalencia de obesidad en los niños y sobrepeso en el caso de las niñas. Considerándose de esta forma la edad prepuberal como grupo de riesgo para el desarrollo de obesidad15.

Un estudio realizado por Rosa Salvatierra, especialista del Instituto Nacional de Salud (INS), indicó que el consumo de este tipo de bebidas deportivas es beneficioso únicamente para personas que realizan actividad física intensa. Así mismo reveló que su consumo por el resto de la población en el día a día, especialmente la infantil, puede generar sobrepeso y obesidad, así como otras afecciones como la aparición de caries dentales22.

Consecuencias de la obesidad:

  • Riesgo cardiovascular: Dislipemia, HTA, inflamación crónica.
  • Trastornos Ortopédicos, Gastrointestinales, del sueño, endocrinos (DM, SOP, Hipogonadismo).
  • Problemas respiratorios: Asma, intolerancia al ejercicio.
  • Afecciones neurológicas: Pseudotumor cerebral, depresión, TAE, baja autoestima.
  • Problemas musculoesqueléticos: Enfermedad de Blount, pies planos.

 

Otro proyecto, realizado el presente año 2020 en Cataluña, aportó que las bebidas refrescantes son las más consumidas por parte de la población adolescentes. Su consumo habitual se estima en un 33,5% y el ocasional en un 28,2%, siendo disminuido con el paso de la edad. En la encuesta ENALIA se observó que en jóvenes de 10-17 años el consumo habitual fue del 7,1% y el ocasional del 25,5%. En España sabemos que representan el 14% de las bebidas consumidas en 2014, que su consumo aumentó en un 2,3% en 2017 y que la mayor incidencia de consumo aumenta sobre todo en hogares con niños. Como era de esperar, su mayor consumo está asociado a la actividad deportiva, pero también observamos un uso en momentos de ocio. Estos datos hacen sospechar que existe una creencia generalizada a considerarlas como un refresco más, acompañando a las comidas30.

A lo largo de los últimos años, éstas bebidas han estado en auge debido, principalmente, por sus altos componentes azucarados, asociándose a un aumento de peso de niños y adolescentes, los mayores consumidores de este producto.18 Incluso, en un estudio se llegó a la conclusión de que el consumo de este tipo de bebidas refrescantes, aumentaba la masa grasa, tensión arterial (TA) e IMC en personas consumidoras, con respecto a otras personas que no las consumían6. No obstante, en 2012, algunas Comunidades Autónomas como Cataluña debatieron la posibilidad de aplicar un impuesto a este tipo de bebidas para, de esta forma, intentar controlar su ingesta, la cual fue desestimada posteriormente en el Congreso de los Diputados31.

Por otro lado, se encuentran estudios en los cuales no se encuentran evidencias en su relación. Un estudio realizado el año 2016 en la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), relacionó la ingesta de estos productos con un posible aumento de la prevalencia de obesidad. Tras valorar los datos obtenidos, obtuvieron como resultado que no se encuentran diferencias en la incidencia de sobrepeso y obesidad entre los consumidores y no consumidores de estas, ya que su consumo no es tan relevante en la incidencia como otros factores más influyentes que serían los patrones dietéticos y de conducta como la práctica de ejercicio físico32.

Los datos que poseemos actualmente suscitan que, frente a lo que ocurre con otros macronutrientes, en el caso de los carbohidratos, especialmente los azúcares, no existe una precisión de la disponibilidad, así como la medida e ingesta de estos, produciendo como resultado una falta de rigor. Es por ello, que los debates relacionados con los efectos sobre la salud de la población deben sustentarse en todo momento por la evidencia científica. La insuficiente evidencia que poseen los diferentes carbohidratos y azúcares para generar efectos negativos en el control del peso corporal añadido a que la obesidad es un problema multifactorial, hace observar que solo el consumo de estas bebidas no parece guardar relación con el aumento de la incidencia de obesidad en la población en países desarrollados.

Como hemos podido apreciar, tanto en CyL como en otras poblaciones, se observa un grave problema de sobrepeso y obesidad infantil. Para poder controlarlo, es fundamental explorar los estilos de vida llevados a cabo por los infantes, desde el inicio de la edad pediátrica.

La OMS dicta que una de las medidas políticas que ha demostrado su capacidad para disminuir los niveles de obesidad por parte de la población es el aumento de los precios de las bebidas tanto isotónicas como azucaradas. El aumento del precio conlleva una reducción de su consumo y, por lo tanto, menor incidencia de obesidad, especialmente en la población adolescente e infantil, los mayores consumidores de este tipo de bebidas. Un ejemplo es el país de México, el cual en 2014 elevó alrededor del 10% el precio de este tipo de bebidas, a consecuencia, sus ventas disminuyeron un 12% ese mismo año, aumentando por otro lado la venta de agua en un 4%33.

Por otro lado, se encuentran otro tipo de recomendaciones para disminuir el riesgo de prevalencia de obesidad infantil. Entre ellas encontramos la promoción del consumo de alimentos saludables, la práctica de actividad física en edad escolar, atención pregestacional y prenatal y por último el control de peso tanto en el domicilio como en la atención primaria34. Además, para poder controlar el riesgo de que los menores puedan sufrir sobrepeso y/u obesidad, desde el papel de la enfermería se pueden llevar a cabo importantes pautas.

 

Papel de enfermería en la prevención de la obesidad infantil:

El riesgo de padecer obesidad y/o sobrepeso en edad infantil se puede controlar tanto en el ámbito del hogar como en la escuela. No obstante, desde el ámbito de enfermería se pueden poner en práctica actuaciones y programas de salud preventivos.

Desde edades muy tempranas se puede hacer frente a este gran problema fomentando a las madres la importancia de la lactancia materna y el efecto protector que aporta a los lactantes. La educación para la salud en el ámbito escolar a través de una correcta hidratación mediante agua y la dieta equilibrada, sin duda, son unos de los factores más importantes para el control del peso, por medio del aporte en la dieta diaria de frutas y verduras, así como bajos niveles de azúcares y grasas saturadas. Otra de las intervenciones enfermeras es el fomento de la actividad física y prevención del sedentarismo en los jóvenes. Evidentemente y como continuación al trabajo llevado a cabo, reducir el consumo de refrescos con alto aporte de azúcares previene notablemente el riesgo de padecer obesidad infantil.

Dependiendo en qué etapa de la vida se sitúe el niño, la enfermería deberá de llevar a cabo unas intervenciones u otras además del control periódico del IMC para poder actuar precozmente ante la obesidad escolar.

CONCLUSIONES

Tras el análisis de los resultados obtenidos, se pueden aportar las siguientes conclusiones:

A pesar de que el origen, dentro del ámbito deportivo de estas bebidas es beneficioso, un exceso en su consumo puede ser perjudicial para la salud.

El consumo por parte de niños y adolescentes de este tipo de bebidas se ha visto incrementado en la última década en España.

La elevada cantidad de azúcar que contienen las bebidas isotónicas conlleva a una posible aparición de enfermedades crónicas como la obesidad.

La obesidad y el sobrepeso infantil son patologías que cada vez se presentan con mayor incidencia, dentro de la población mundial.

Es fundamental que la enfermería, plantee en sus cuidados medidas en materia de educación sanitaria y seguimiento para disminuir el riesgo de obesidad infantil.

Sería necesario indagar más sobre estas bebidas y los efectos que puede ocasionar a largo plazo en la salud de la población.

 

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