Intervención de la enfermera de salud mental en el trastorno conversivo

17 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Noelia Hernández Vicente. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Larga Estancia del C.R.P San Juan de Dios (Teruel).
  2. Leticia Anadón Ruiz. Enfermera Especialista en Salud Mental. Unidad de Corta Estancia de Psiquiatría. Hospital Obispo Polanco (Teruel).
  3. Rocío Herrera Alegre. Enfermera Especialista en Salud Mental. C. R. P San Juan de Dios (Teruel).
  4. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. C.R.P San Juan de Dios (Teruel).

 

RESUMEN

La somatización es la tendencia de algunos individuos a experimentar y manifestar el malestar psicológico en la forma de síntomas somáticos y buscar ayuda médica por ello. Este proceso da lugar a los trastornos somatomorfos, en los que los pacientes suelen consultar en áreas diferentes a la psiquiatría. Sus características fundamentales comprenden signos y síntomas somáticos que no pueden ser explicados por alguna enfermedad conocida y que resultan en deterioro social y ocupacional.

Los síntomas suelen ser múltiples, vagos y pueden referirse a uno o varios sistemas o funciones corporales. La presentación incluye quejas atribuidas a un origen cardiopulmonar, gastrointestinal, genitourinario, musculoesquelético o neurológico, así como dolor y fatiga2. Las categorías diagnósticas del DSM-5 que incorporan el concepto de somatización incluyen el trastorno conversivo.

El trastorno conversivo es, por tanto, una forma específica de trastorno somatomorfo en la que el paciente se presenta con síntomas y signos que están confinados al sistema nervioso central voluntario.

A través de la exposición del presente caso clínico se pone de manifiesto la importancia de la actuación de la enfermera de salud mental en el manejo del paciente con trastorno conversivo, así como la necesidad de establecer un plan de actuación individualizado y centrado en las necesidades del paciente. La actuación de Enfermería a nivel holístico resulta fundamental para abordar al paciente con trastorno conversivo.

PALABRAS CLAVE

Trastornos de conversión, trastornos somatomorfos, trastornos mentales, diagnóstico de enfermería.

ABSTRACT

Somatization is the tendency of some individuals to experience and manifest psychological distress in the form of somatic symptoms and seek medical help for it. This process gives rise to somatoform disorders, in which patients usually consult in areas other than psychiatry. Its fundamental characteristics include somatic signs and symptoms that cannot be explained by any known disease and that result in social and occupational impairment.

Symptoms are usually multiple, vague, and may refer to one or several body systems or functions. Presentation includes complaints attributed to cardiopulmonary, gastrointestinal, genitourinary, musculoskeletal or neurological origin, as well as pain and fatigue2. DSM-5 diagnostic categories that incorporate the concept of somatization include conversion disorder.

Conversion disorder is therefore a specific form of somatoform disorder in which the patient presents with symptoms and signs that are confined to the voluntary central nervous system.

Through the presentation of this clinical case, the importance of the performance of the mental health nurse in the management of the patient with conversion disorder is revealed, as well as the need to establish an individualized action plan focused on the needs of the patient. patient. Nursing action at a holistic level is essential to address patients with conversion disorder.

KEY WORDS

Conversion disorder, somatoform disorders, mental disorders, nursing diagnosis.

 

INTRODUCCIÓN

La somatización es la tendencia de algunos individuos a experimentar y manifestar el malestar psicológico en la forma de síntomas somáticos y buscar ayuda médica por ello. Este proceso da lugar a los trastornos somatomorfos, en los que los pacientes suelen consultar en áreas diferentes a la psiquiatría. Sus características fundamentales comprenden signos y síntomas somáticos que no pueden ser explicados por alguna enfermedad conocida y que resultan en deterioro social y ocupacional1.

Los síntomas suelen ser múltiples, vagos y pueden referirse a uno o varios sistemas o funciones corporales. La presentación incluye quejas atribuidas a un origen cardiopulmonar, gastrointestinal, genitourinario, musculoesquelético o neurológico, así como dolor y fatiga2. Las categorías diagnósticas del DSM-5 que incorporan el concepto de somatización incluyen el trastorno de síntomas somáticos, trastorno de ansiedad por enfermedad, el trastorno conversivo (trastorno de síntomas neurológicos funcionales), factores psicológicos que influyen en otras afecciones médicas, trastorno facticio, otro trastorno de síntomas somáticos y trastornos relacionados especificados y trastorno de síntomas somáticos y trastornos relacionados no especificados3.

Los síntomas somáticos son un tipo de defensa psicológica, que tiene como objetivo la reducción del dolor intrapsíquico. Este mecanismo es conocido como la “ganancia primaria”, que busca restaurar el equilibrio psicológico redirigiendo la atención hacia los síntomas. El problema real, origen de la inestabilidad psíquica, se bloquea o es sólo parcialmente experimentado, sin que sea registrado por la conciencia. Una vez presente, un síntoma puede ser usado consciente o inconscientemente, con el fin de obtener beneficios interpersonales para el individuo que lo padece. Esto es conocido como la “ganancia secundaria”4.

En el trastorno conversivo, la ganancia primaria ocurre en forma inconsciente, y consecuentemente los síntomas emergentes son percibidos como una alteración no deseada por el paciente. Así, los pacientes creen y sienten genuinamente estar enfermos. No tienen conciencia del conflicto psíquico que causa los síntomas, ni de que sus síntomas no corresponden a una patología orgánica existente. Sin embargo, la forma específica en que los síntomas se manifiestan refleja las creencias del paciente acerca de cómo dicha enfermedad debería presentarse. Los síntomas y signos derivados de la idea del paciente acerca de la enfermedad son llamados “ideogénicos”. Al ser un reflejo de las creencias del paciente acerca de la enfermedad más que de una alteración anatómica o fisiológica, suelen parecer atípicas o bizarras a los ojos del evaluador. Pueden ocurrir en ausencia de patología identificable o presentar un patrón, severidad y duración que no se corresponden con enfermedad alguna conocida. En el trastorno conversivo, los síntomas se externalizan en la forma de un déficit neurológico observable4.

Se estima que los trastornos conversivos representan alrededor del 4% de todos los diagnósticos en hospitales generales en el mundo occidental. Dicha frecuencia se ha mantenido estable a lo largo de las décadas, a pesar de los cambios experimentados por la medicina. Un estudio retrospectivo del National Hospital of Neurology and Neurosurgery in London, entre 1955 y 1975, reveló una tasa estable de pacientes estudiados por conversión o “síntomas funcionales”, de 0,85 a 1,55 % a lo largo de las décadas, además otros estudios han arrojado resultados similares. Resulta importante destacar, que el tipo de trastorno conversivo puede variar significativamente entre diferentes escenarios médicos y fuentes de referencia. Esto podría explicar la variabilidad de su incidencia entre distintos estudios. Es sabido que un número significativo de pacientes con síntomas conversivos y somatomorfos no han consultado nunca con psiquiatras o neurólogos. Los neurólogos suelen ver más pacientes con síntomas agudos y limitados, mientras que los psiquiatras tienden a ver pacientes con síntomas más crónicos y multiformes4.

 

El trastorno conversivo es, por tanto, una forma específica de trastorno somatomorfo en la que el paciente se presenta con síntomas y signos que están confinados al sistema nervioso central voluntario. Los criterios específicos de diagnóstico del trastorno conversivo según DSM-5 son3:

A. Uno o más síntomas de alteración de la función motora o sensitiva voluntaria.

B. Los hallazgos clínicos aportan pruebas de la incompatibilidad entre el síntoma y las afecciones neurológicas o médicas reconocidas.

C. El síntoma o deficiencia no se explica mejor por otro trastorno médico o mental.

D. El síntoma causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Clásicamente los pacientes se presentan con convulsiones o déficits motores o sensoriales de origen psicógeno. No obstante, las presentaciones neurológicas pueden involucrar cualquier aspecto del sistema nervioso central que esté bajo control consciente. Así, los pacientes pueden consultar por causas tan variadas como movimientos involuntarios o parálisis, convulsiones no-epilépticas, mutismo, retención urinaria, alucinaciones, dolor, ceguera, sordera, analgesia/anestesia, demencia psicógena, pérdida de lenguaje o una alteración de cualquiera de los sentidos. El diagnóstico es sugerido por inconsistencias al examen, como por ejemplo, contracción simultánea de agonistas y antagonistas musculares, debilidad fluctuante, pérdida de sensibilidad sin base anatómica, visión en túnel y astasia-abasia (imposibilidad de estar de pie y caminar). Característicamente, la presentación neurológica de origen psicógeno no sigue los patrones de lesión neurológica característicos. Esto refleja el hecho de que la presentación neurológica es ideogénica y deriva de la creencia que el paciente tiene de cómo debería manifestarse dicha enfermedad. Los síntomas y signos emergentes pueden ser resistentes y no ceder pese al estudio neurodiagnóstico negativo, contención emocional o rechazo del cuidador. Típicamente, los signos neurológicos observados empeoran al ser formalmente evaluados o cuando las circunstancias hacen que el paciente fije la atención en su propio déficit. En algunos casos, los síntomas permanecen fijos porque las creencias también lo están: la detección de síntomas y signos somáticos atribuibles a creencias rígidas e inconmovibles provee la pista para la sospecha de delirios somáticos4.

A través de la exposición del presente caso clínico se pone de manifiesto la importancia de la actuación de la enfermera de salud mental, así como la necesidad de establecer un plan de actuación individualizado y centrado en las necesidades del paciente. La actuación de Enfermería a nivel holístico resulta fundamental para abordar al paciente con trastorno conversivo5.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Mujer de 19 años sin alergias conocidas, con múltiples antecedentes médico-quirúrgicos de interés para el caso que nos acontece, entre ellos destacar: rinoconjuntivitis persistentes, asma bronquial secundaria a procesos infecciones, sensibilización a polen de gramíneas, migrañas. Por otro lado, en estudio por reumatología y neurología por dolores articulares múltiples con localizaciones variables, episodios de debilidad y frialdad en miembros inferiores con rigidez matutina.

Resulta de interés destacar presencia desde los 10 años de dolores recurrentes y fatiga crónica que es diagnosticado precozmente como fribromialgia. Presencia de dolor articular, más frecuente en la columna lumbar y luego distribución periférica en hombros, codos, muñecas, trocánteres, rodillas, tobillos, dedos de los pies y mandíbula.

Actualmente en estudio genético de una colagenopatía: síndrome de Ehlers-Danlos, en su variedad hiperlaxa-hipermóvil. El síndrome de Ehlers-Danlos hipermóvil (o tipo hiperlaxo) es un tipo del síndrome que incluye varias enfermedades del tejido conectivo y que afecta a los tejidos de soporte de la piel, los huesos, los vasos sanguíneos y otros órganos del cuerpo. Los síntomas incluyen piel suave, aterciopelada, y un poca elástica y, principalmente, problemas en las articulaciones con dislocaciones, enfermedad degenerativa de las articulaciones, dolor crónico y contusión fácil6.

Respecto a los antecedentes familiares es de interés reseñar que el núcleo familiar se constituye por ambos progenitores y dos hijas, presentando la hermana menor del paciente diagnóstico activo de trastorno de conducta alimentaria.

La paciente ha sufrido un franco empeoramiento de la funcionalidad en los últimos meses con múltiples visitas a urgencias por ideación autolítica, autolesiones por scratching, consumo de benzodiacepinas y síntomas ansiosos.

Actualmente ha abandonado sus estudios universitarios, según afirma la paciente, por dolores recurrentes e incapacitantes que impiden que pueda desempeñar su funcionalidad.

No consumo de alcohol ni otros tóxicos, no fumadora. Destaca un importante consumo de fármacos para el control de la sintomatología: acfol, azelastina 0.05%, calcifediol, cianocobalamina, Foster nexthaler, tardyferon, gabapentina, totalvit, circuven, cymbalta 30 mg 1’5, paracetamol, nolotil y tramadol

Paciente hiperfrecuentadora, atendida hasta la fecha por múltiples servicios: neurología, reumatología, rehabilitación, traumatología y psiquiatría infantojuvenil.

Respecto a su historia en psiquiatría infanto-juvenil cabe destacar seguimiento ambulatorio por parte de psiquiatría desde los 11 años, a su vez fue derivada a psicología para valoración y tratamiento, aunque fue notable la falta de colaboración y desagrado hacia sus consultas de psicología. Finalmente deja de acudir.

Actualmente es derivada desde urgencias a la unidad de agudos por consumo de 15 comprimidos de lorazepam. En urgencias la paciente refiere que, a raíz de una discusión familiar, se encerró en la habitación e ingirió las pastillas. Cuando le preguntan si lo había pensado anteriormente o no responde o se niega a dejarlo claro. Por parte de psiquiatría se decide el ingreso en la unidad de agudos y se suspende la mayoría de la medicación, dejando como tratamiento al ingreso: omeprazol, clonazepam, paracetamol e inhalador.

 

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA POR PATRONES FUNCIONALES SEGÚN MARJORY GORDON

Durante el ingreso por parte del equipo de enfermería se realiza la valoración de enfermería según los patrones funcionales de Marjory Gordon7:

Patrón percepción-manejo de la salud:

  • Actitud frente a la enfermedad: tendencia a la sobrevaloración de su proceso. Muestra actitud de rencor o frustración proyectada hacia los profesionales sanitarios por fallos terapéuticos previos.
  • Actitudes afectivas ambivalentes captando la atención y cuidados de los médicos y a la vez evaluándose.
  • Paciente polimedicada: ansiolíticos, antidepresivos, vitaminas, antihistamínicos, analgésicos, antiepilépticos, hierro, corticoides, inhaladores.
  • Adecuado manejo farmacológico.
  • Infinidad de visitas a urgencias y derivaciones a especialistas.
  • No consumo de alcohol, drogas y otras sustancias tóxicas.
  • Cuidado de su aspecto: adecuado.
  • Higiene personal: adecuado.
  • Desde hace años en historia clínica constan múltiples consultas en diversas especialidades, con múltiples pruebas analíticas, de imagen (TAC, RMN) y de neurofisiología (EEG, ENMG) sin hallazgos concluyentes.
  • La paciente muestra una actitud recelosa, poco colaboradora, con un estado de ánimo disfórico. Considera que su dolor dificulta su funcionalidad, sus relaciones sociales y demás esferas de su vida. Comenta que ha estado en cama mucho tiempo y por tanto su rendimiento académico se ha visto afectado.

 

Patrón nutricional-metabólico:

  • IMC: 28.
  • Dietas restrictivas, ayunos prolongados. Malos hábitos de alimentación.
  • Actitud frente a la comida: actitud caprichosa con la comida, deja comida en el plato, es muy selectiva y sólo quiere comer ciertos alimentos.
  • No presenta problemas de masticación ni de deglución.
  • Ingesta hídrica: adecuada. Consumo de 1.5 -2 litros diarios de agua.
  • No prótesis dental.
  • No náuseas ni vómitos.
  • No hay alteraciones en la piel y mucosas.

 

Patrón de eliminación:

  • Sin alteración.

 

Patrón de actividad-ejercicio

  • Sedentaria. Muy bajo nivel de actividad, estilo de vida muy empobrecido.
  • Largas temporadas de reposo por dolores u otras indicaciones médicas.
  • Ha iniciado multitud de actividades que no ha mantenido en el tiempo.
  • Nula motivación, resistencia al cambio. “No me apetece mucho…”.
  • Según la paciente los dolores crónicos y demás sintomatología le imposibilitan llevar una actividad diaria con normalidad. Refiere episodios de sacudidas y debilidad, llegando incluso a caerse, además refiere sensación de adormecimiento de la hemicara y lesiones en los labios frecuentes.
  • Según afirma ha tenido que pasar mucho tiempo en cama y por tanto su rendimiento académico se ha visto afectado. Comenta que en ocasiones ha tenido grandes dificultades para caminar, precisando muletas para desplazarse.
  • A la exploración: marcha adecuada, incluso en tándem, sin déficit motor, sin compromiso de reflejos, no se objetiva alteración sensitiva, coordinación sin alteraciones.

 

Patrón sueño-descanso:

  • Insomnio de conciliación, despertares frecuentes, sueño fragmentado.
  • Despertar precoz.
  • Refiere sueño no reparador a causa del dolor crónico generalizado e incapacitante.
  • Factores que alteran el sueño: psíquicos.
  • Ayudas: farmacológicas.

 

Patrón cognitivo-perceptivo:

  • Consciente.
  • Orientada auto y alopsíquicamente.
  • No alteraciones de la percepción, ni de la atención.
  • No alteraciones de la memoria.
  • No alteraciones del pensamiento en contenido y curso.
  • Expresión del lenguaje: tendencia a enfatizar ciertas palabras para dar más impacto a su discurso.
  • No ideación delirante.
  • Disminución de la capacidad de introspección y de contacto con las propias emociones.

 

Patrón de autopercepción/autoconcepto:

  • Creencia de que los acontecimientos que suceden en su vida se deben a agentes externos y por consiguiente percibe que no tiene el control de su vida ni la capacidad para llevar a cabo su funcionalidad plenamente. Muestra actitud de rencor o frustración proyectada hacia los profesionales sanitarios por fallos terapéuticos previos.
  • Tendencia a ensalzar las desgracias.
  • Autoevaluación negativa de su imagen.
  • Sentimientos de impotencia y frustración.
  • Deseos de ser el centro de atención frecuentemente.
  • Desinterés por actividades recreativas.

 

Patrón rol-relaciones:

  • Vive acompañada de sus padres y su hermana menor.
  • Reacción de la familia a la enfermedad/ hospitalización: la familia se encuentra desbordada ante la situación.
  • Alteración de los procesos familiares, deterioro de las relaciones entre sus integrantes, discusiones entre los miembros de la familia.
  • Alteraciones en el desempeño del rol, cambios en los patrones habituales de responsabilidad, incapacidad para tomar decisiones, todo ello contribuye a una alteración en las relaciones familiares.
  • Afectación a nivel de las relaciones sociales.
  • Claras dificultades para establecer vínculos relacionales fuera del entorno sanitario o psicosocial.
  • Consultas frecuentes con personal del ámbito de la salud: Psiquiatra privado, médico de atención primario, psicólogo privado.

 

Patrón de sexualidad:

  • Sin alteraciones objetivadas.

 

Patrón alteración/tolerancia al estrés:

  • Estado de ansiedad con afrontamiento inefectivo.

 

Patrón valores/creencias:

  • No alteración en la valoración.

 

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA, DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC, NIC

Se elabora el plan de cuidados utilizando la taxonomía NANDA (North American Nursing Diagnosis Association) 2021-2023para la formulación de diagnósticos, se establecen los resultados empleando la 6ª edición de la clasificación de resultados de enfermería NOC (Nursing Outcomes Clasification)9 y las intervenciones utilizando la 7ª edición de la clasificación de intervenciones de enfermería NIC (Nursing Interventions Classification)10. Los indicadores de resultados se acompañan de dos mediciones en el tiempo: una durante la valoración (PV) y otra al alta (PA). La puntuación se basa en una escala tipo Likert en la que 1 es la peor puntuación posible y 5 es la máxima puntuación posible.

 

Diagnóstico enfermero:

Afrontamiento defensivo (código NANDA 00071).

Dominio: 9 Afrontamiento/ Tolerancia al estrés.

Clase 2: Respuesta de afrontamiento.

Definición: Proyección repetida de una autoevaluación falsamente positiva basada en un patrón protector que defiende a la persona de lo que percibe como amenazas subyacentes a su autoestima positiva.

Características definitorias:

  • Negación de problemas.
  • Dificultad para establecer relaciones.
  • Distorsión de la realidad.
  • Participación inadecuada en el régimen terapéutico.
  • Proyección de la culpa.
  • Risa hostil.
  • Hipersensibilidad a las críticas.

 

Factores relacionados:

  • Confianza en otros inadecuada.
  • Conflicto inconsciente sobre los valores y metas esenciales de la vida.

 

NOC: [1300] Aceptación: estado de salud.

  • [130007] Expresa disminución de la necesidad de verbalizar sentimientos sobre la salud. PV: 0; PA: 2.
  • [130008] Reconoce la realidad de la situación de salud. PV: 0; PA: 2.

 

NIC: [5390] Potenciación de la autoconciencia.

Ejecución del plan de cuidados:

  • Animar a la paciente a reconocer y discutir sus pensamientos y sentimientos.
  • Ayudar a la paciente a identificar los sentimientos habituales que tiene de sí misma.
  • Compartir observaciones o pensamientos sobre la conducta o la respuesta de la paciente.
  • Ayudar a la paciente a identificar las situaciones que precipiten su ansiedad.
  • Ayudar a la paciente a identificar los atributos positivos de sí misma.

 

NOC: [1302] Afrontamiento de problemas:

  • [130201] Identifica patrones de superación eficaces. PV: 2; PA: 4.
  • [130205] Verbaliza aceptación de la situación. PV: 0; PA: 2.

 

NIC: [5230] Mejorar el afrontamiento:

  • Ayudar a la paciente a identificar los objetivos apropiados a corto y largo plazo.
  • Ayudar a la paciente a evaluar los recursos disponibles para lograr los objetivos.
  • Ayudar a la paciente a resolver los problemas de forma constructiva.
  • Valorar y comentar las respuestas alternativas a la situación.
  • Utilizar un enfoque sereno, tranquilizador.
  • Proporcionar un ambiente de aceptación.
  • Ayudar a la paciente a desarrollar una valoración objetiva del acontecimiento.
  • Proporcionar a la paciente opciones realistas sobre ciertos aspectos de los cuidados.
  • Tratar de comprender la perspectiva de la paciente sobre una situación estresante.
  • Proporcionar información objetiva respecto del diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
  • Hacer que la paciente se sienta responsable de su conducta.
  • Establecer límites razonables con la paciente.

 

NOC: [1502] Habilidades de interacción social:

  • [150203] Coopera con los demás. PV: 2; PA: 4.
  • [150207] Muestra consideración. PV: 2; PA: 4.

 

NIC: [4640] Ayuda para el control del enfado:

  • Establecer una compenetración y relación de confianza básicas con el paciente.
  • Utilizar un acercamiento que sea sereno y que dé seguridad.
  • Limitar el acceso a situaciones frustrantes hasta que el paciente sea capaz de expresar el enfado de una manera adaptada a las circunstancias.
  • Animar a la paciente a que busque ayuda de parte de los profesionales u otras personas responsables durante los períodos en que aumente la tensión.
  • Enseñar métodos para modular la experiencia de la emoción intensa (p. ej., entrenar la asertividad, técnicas de relajación, escribir un diario, distracción).Ayudar a la paciente en la planificación de estrategias que eviten la manifestación inadecuada del enfado.
  • Apoyar a la paciente en la puesta en práctica de estrategias de control del enfado y en la manifestación adecuada de éste.

 

Diagnóstico de enfermería:

[00222] Control de impulsos ineficaz:

Dominio: 5 Percepción/Cognición.

Clase: 4 Cognición.

Definición: Patrón de reacciones rápidas, no planeadas, ante estímulos internos o externos sin tener en cuenta las consecuencias negativas de estas reacciones para la persona impulsiva o para los demás.

Características definitorias:

  • Estado de ánimo irritable.
  • Actuar sin pensar.
  • Conducta peligrosa.
  • Arrebatos de mal genio.

 

NOC: [1405] Autocontrol de los impulsos:

  • [140501] Identifica conductas impulsivas perjudiciales. PV: 2; PA: 4.
  • [140502] Identifica sentimientos que conducen a acciones impulsivas. PV: 2; PA: 4.
  • [140504] Identifica consecuencias de las acciones impulsivas propias a los demás. PV: 2; PA: 4.

 

NIC: [4370] Entrenamiento para controlar los impulsos:

  • Ayudar a la paciente a identificar el problema o situación que requiera una acción meditada.
  • Instruir al paciente a reflexionar sobre sus propios pensamientos y sentimientos antes de actuar impulsivamente.
  • Ayudar a la paciente a determinar cómo se podrían haber evitado los resultados insatisfactorios si se hubieran elegido conductas diferentes.

 

NIC: [4380] Establecer límites:

  • Utilizar un método constante, práctico, sin prejuicios.
  • Comunicar el límite en términos positivos (p. ej., «no se quite la ropa», en vez de «la conducta es inadecuada»).
  • Comentar las preocupaciones con la paciente acerca de su conducta.
  • Establecer expectativas razonables de la conducta del paciente, en función de la situación y del paciente.
  • Evitar discutir o negociar las consecuencias y expectativas conductuales establecidas con el paciente.
  • Comunicar las consecuencias establecidas y las expectativas conductuales con el equipo de tratamiento para lograr una coherencia y continuidad de los cuidados.
  • Disminuir el establecimiento de límites, a medida que el paciente se aproxima a las conductas deseadas.

 

CONCLUSIÓN

Con el presente caso clínico se pretende describir datos relevantes que se recogen en la valoración de Enfermería, reflejar la dificultad para llevar a cabo el plan de cuidados y extraer conclusiones de nuestra intervención. Con este trabajo se pretende ayudar a comprender la dinámica de estos pacientes y compartir nuestra experiencia. En primer lugar, cabe mencionar que la relación de ayuda con la paciente debe desarrollarse sobre una intervención estructurada: con ciertas reglas y límites, unos objetivos y sus procedimientos, que exige roles y capacidades diferenciadas que la paciente tiende a invadir.

Con la valoración y contacto con la paciente se considera que suele responder mejor a una relación de ayuda de carácter positivo y no de confrontación, ya que, ante la frustración e imposición, reacciona con enfado y distanciamiento. Se pone en evidencia las dificultades de abordaje y manejo de la paciente, la falta de tolerancia a la frustración además muestra una actitud recelosa, poco colaboradora, con un estado de ánimo disfórico. Considera que su dolor dificulta su funcionalidad, sus relaciones sociales y demás esferas de su vida.

Por tanto, es imprescindible concluir que dado la dificultad de manejo de este tipo de pacientes, es fundamental un abordaje conjunto y multidisciplinar de todo el equipo tanto con la paciente como con la familia.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  6. Síndrome de Ehlers-Danlos tipo hipermóvil [Internet]. Nih.gov. [citado el 8 de enero de 2024]. Disponible en: https://rarediseases.info.nih.gov/espanol/12517/sindrome-de-ehlers-danlos-tipo-hipermovil
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  8. 8. North American Nursing Diagnosis Association (NANDA) International. Diagnósticos enfermeros: definiciones y clasificación 2021-2023. Barcelona: Elsevier; 2021.
  9. 9. Moorhead S, Johnson M. Clasificación de resultados de enfermería (NOC) 6a ed. Madrid: Elsevier; 2019.
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