La arteterapia plástica como medio de expresión en personas con discapacidad intelectual

28 agosto 2025

 

AUTORES

  1. Raquel Pérez Soriano. Terapeuta Ocupacional. Centro asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.
  2. Irene Vea Martín. Terapeuta Ocupacional. Centro de Rehabilitación Psicosocial San Juan de Dios. Teruel. España.
  3. Marina Vea Martín. Fisioterapeuta. Fremap. Teruel. España.
  4. Carla Martínez Martin. Enfermera CS Mosqueruela. Teruel. España.
  5. Alicia Soriano Martín. Trabajadora Social. Centro Asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.
  6. Álvaro Llanas Martínez. Fisioterapeuta. Centro asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.

 

RESUMEN

La arteterapia plástica es una disciplina terapéutica expresiva que utiliza el proceso creativo artístico como medio para mejorar la salud física, psíquica y emocional del paciente1.

El proceso creativo que aborda la expresión artística puede ayudar a las personas en el desarrollo de sus funciones ejecutivas, así como a mejorar su salud física, gestionar sus emociones y sentimientos, modular su comportamiento, reducir el estrés y mejorar su estado de ánimo y su autoestima.

La arteterapia está considerada como un método de intervención muy eficaz para mejorar la calidad de vida en general de las personas, así como para la consecución de una buena sensación de bienestar. Es una terapia complementaria dentro de un ámbito interdisciplinar2.

Las personas con discapacidad intelectual presentan limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, afectando habilidades sociales y funcionales. En muchas ocasiones, se observan dificultades en la comunicación, el razonamiento abstracto o la gestión emocional, lo cual exige enfoques terapéuticos adaptados.

La arteterapia plástica representa una alternativa terapéutica muy eficaz para este colectivo, puesto que dota de la capacidad para abrir canales de expresión más allá de la palabra, facilitando una comunicación emocional sincera y promoviendo una mayor integración social3.

PALABRAS CLAVE

Arteterapia plástica, discapacidad intelectual, expresión, calidad de vida.

ABSTRACT

Plastic art therapy is an expressive therapeutic discipline that uses the artistic creative process as a means to improve the patient’s physical, psychological, and emotional health1.

The creative process involved in artistic expression can help individuals develop executive functions, improve physical health, manage emotions and feelings, regulate behavior, reduce stress, and enhance mood and self-esteem.

Art therapy is considered a highly effective intervention method for improving overall quality of life and promoting a strong sense of well-being. It serves as a complementary therapy within an interdisciplinary framework2.

Individuals with intellectual disabilities present significant limitations in intellectual functioning and adaptive behavior, affecting social and functional skills. Difficulties in communication, abstract reasoning, or emotional regulation are often observed, which require tailored therapeutic approaches.

Plastic art therapy represents a highly effective therapeutic alternative for this population, as it enables the opening of expressive channels beyond words, facilitates sincere emotional communication, and promotes greater social integration3.

KEY WORDS

Plastic art therapy, intellectual disability, expression, quality of life.

OBJETIVOS4

  • Mejorar las destrezas manuales y la coordinación.
  • Fomentar la estimulación sensorial.
  • Trabajar la tolerancia a la frustración.
  • Incrementar la autonomía y la toma de decisiones.
  • Trabajar el autocontrol, la reflexión y la flexibilidad mental.
  • Crear procesos de libre expresión y potenciar la creatividad.
  • Aumentar la autoestima, la autoconfianza y el sentimiento de valía.
  • Dotar de herramientas para identificar sentimientos y emociones.
  • Desarrollar y mejorar las habilidades sociales.

 

METODOLOGÍA

La intervención en arteterapia plástica con personas con discapacidad intelectual se basa en un enfoque centrado en la persona, adaptado a sus capacidades cognitivas, comunicativas, emocionales y motrices.

El programa de arteterapia va dirigido a un pequeño grupo de individuos con discapacidad intelectual de leve a moderada. Los usuarios del taller de arteterapia no necesitan tener experiencia ni habilidad artística y es el propio proceso de conocer, utilizar y experimentar con los materiales de arte en un ambiente propicio lo que implica beneficios terapéuticos.

Se utiliza el proceso creativo5 para mejorar y reforzar el bienestar físico, mental y emocional de los integrantes del grupo. El taller no busca enseñar artes, ni tiene como finalidad exclusiva la estética final de la obra realizada, sino que combina la producción artística con el proceso vivido. El arteterapeuta realiza un acompañamiento durante el proceso de creación, aunque no se les ofrecen pautas referentes a la creación artística.

La metodología se sustenta en una serie de principios psicoterapéuticos, educativos y creativos, integrando una serie de técnicas expresivas que dan especial relevancia al proceso creativo artístico y no al resultado final de la obra, aunque para los participantes sea objeto de reconocimiento y aumento real de su autoestima.

Las sesiones se estructuran en tres fases fundamentales:

  1. Evaluación individual inicial sobre las capacidades funcionales, físicas, psicoemocionales, de comunicación y comportamentales. Para ello se cuenta con la colaboración de otros miembros del equipo multidisciplinar como psicólogos, terapeutas ocupacionales, etc., que ayudan en la entrevista y en la realización de las escalas de valoración.
  2. Planificación del tratamiento terapéutico: Una vez hecha la evaluación, se plantean los objetivos terapéuticos centrados en la persona, basados en el fomento de la autonomía, la mejora de la comunicación, el desarrollo de habilidades sociales y la regulación de los mecanismos psicoemocionales para conseguir el mayor grado de autoestima posible.
  3. Proceso de intervención: Se desarrollan sesiones periódicas (individuales o grupales), supervisadas por un profesional especializado en arteterapia, con una evaluación continua del proceso y de los cambios observados. Las sesiones no deben durar más de 60 minutos y deben velar por mantener un buen ambiente libre de ruidos, en un espacio accesible, no sobrecargado de estímulos, con una buena iluminación y armonía entre los integrantes del grupo para favorecer la interrelación y la tranquilidad durante la fase creativa, en la que los participantes trabajan con materiales plásticos variados que invitan a la exploración sensorial y que están adaptados a las necesidades motrices de cada persona, entre los que destacan:

 

– El modelado de barro: permite el desarrollo de habilidades a través de la exploración de las texturas y la representación de formas en el espacio, ofreciendo a los participantes experiencias táctiles y kinestésicas, y un acercamiento a sus sentimientos a través de la manipulación.

– La pintura acrílica: ofrece una gama de colores muy amplia que facilita la capacidad de elección. Se favorecen patrones de movilidad y psicomotricidad fina en pacientes con movilidad mermada de miembros superiores. Se observa una mejora emocional, en comunicación verbal y no verbal, y en las habilidades sociales.

  1. Fase final integrativa: En ella prima el refuerzo positivo por los logros conseguidos, la empatía del grupo, el reconocimiento, la escucha activa, la autoestima y el respeto por las obras de los demás.

El arteterapeuta debe recordar que la importancia del trabajo radica en el proceso y no en la calidad artística de la producción. Debe respetar los tiempos y las necesidades de manera individual, valorando todas las respuestas de los participantes y adaptándose a las capacidades de cada uno de ellos.

 

RESULTADOS

– Aumento de la capacidad de comunicación: El arte es un medio de expresión no verbal muy favorable cuando hay dificultades de expresión verbal.

– Mejora de la coordinación dinámica, de las habilidades motrices y de la percepción sensoriomotriz: A nivel sensoriomotor, se favorece al paciente mediante la manipulación de los materiales y con la exploración de las distintas cualidades, texturas y sensaciones que proporciona el uso de cada material.

– Identificación de las preocupaciones e inquietudes: Se produce un aprendizaje mediante el cual los usuarios son capaces de reconocer lo que les preocupa.

– Expresión de emociones y sentimientos difíciles de verbalizar: Acceso a los contenidos emocionales y cognitivos que la persona no puede expresar de forma verbal debido a limitaciones en el lenguaje, el pensamiento abstracto o la capacidad de introspección.

– Mejora de la capacidad de imaginar y crear: Son funciones superiores de la mente que no solo están relacionadas con la expresión artística, sino también con la flexibilidad cognitiva, la resolución de problemas, la proyección de deseos y la construcción de la identidad. En el caso de las personas con discapacidad intelectual, el estímulo de estas capacidades adquiere una dimensión terapéutica especial, ya que contribuye a ampliar sus recursos simbólicos y adaptativos en la vida cotidiana.

– Desarrollo de habilidades de afrontamiento de sentimientos y emociones mediante la expresión artística: La arteterapia plástica ofrece una vía privilegiada para el trabajo emocional al permitir que los afectos se canalicen a través del lenguaje visual y sensorial, sin requerir habilidades verbales complejas.

– Disminución de la ansiedad y el estrés: La arteterapia plástica proporciona un canal alternativo de expresión y autorregulación emocional, en el que el proceso creativo tiene efectos calmantes, integradores y reparadores.

– Mejora de la autoestima, la autoconfianza y el sentimiento de valía: Crear una obra artística desde la propia iniciativa, aunque sea sencilla, implica una sensación subjetiva de empoderamiento. Esta vivencia tiene un profundo impacto en la autoestima y en el sentimiento de dignidad.

– Fomento de las habilidades sociales y de las capacidades de interacción social: La arteterapia propicia un entorno relacional en el que dichas capacidades emergen de forma espontánea y son reforzadas dentro de un contexto terapéutico seguro y no competitivo.

 

CONCLUSIÓN

Los profesionales que trabajan con este tipo de terapia están capacitados para utilizar el arte y llevar a cabo un buen trabajo terapéutico. El trabajo realizado se basa en recoger y reconocer aquellos símbolos no verbales que se expresan de forma sencilla a través de un proceso artístico y creativo. Los conceptos que se expresan durante la creación artística pueden ser difíciles de expresar con palabras o mediante comunicación verbal. Este tipo de terapia sirve para ayudar y guiar a las personas en ese proceso de comunicación emocional. El proceso creativo ayuda a las personas con discapacidad intelectual a desarrollar y gestionar sus comportamientos y sentimientos, reducir el estrés y mejorar la autoestima.

La arteterapia está considerada un importante recurso terapéutico complementario a otras terapias para conseguir una mejora en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Klein J-P, Bonet Mallorqués E, coord. Arteterapia. La creación como proceso de transformación. Barcelona: Octaedro; 2008. p. 45–52.
  2. López FDZ Cao M, Martínez Díez N, eds. Arteterapia. Conocimiento interior a través de la expresión artística. Madrid: Ediciones Tutor; 2006. p. 30–40.
  3. Malchiodi CA. Arteterapia y trauma: teorías, tratamientos y aplicaciones. 2ª ed. Madrid: Ediciones Médicas Panamericana; 2015. p. 120-135.
  4. Kramer E. Arteterapia: teoría y práctica. Barcelona: Paidós; 2000. p. 50-75.
  5. Hass-Cohen N, Findlay J. Art Therapy and Clinical Neuroscience. London: Jessica Kingsley Publishers; 2015. p. 85-110.

 

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