La barrera idiomática en los servicios de urgencias: impacto sobre la seguridad y la calidad de los cuidados de enfermería

20 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Gianela Natalia Zúñiga Meza. Enfermera del Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España. ¡
  2. Nicoleta Bianca Sentes. Enfermera de la Unidad de Radiología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  3. Adriana Marina Pellicer Gómez. Enfermera de quirófano, Hospital Materno-Infantil, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  4. Elisa Pérez Villar. Enfermera del Servicio de Medicina Interna, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Walter Alexis Cuenca Armijos. Enfermero del Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  6. Lucía Lobaco Moreno. Enfermera de la Unidad de Trasplantes de Riñón, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

RESUMEN

Introducción: la creciente diversidad lingüística de la población atendida en los servicios de urgencias, derivada de los flujos migratorios y del turismo internacional, plantea un reto para la comunicación entre el personal de enfermería y los pacientes con dominio limitado del idioma. Objetivo: analizar el impacto de la barrera idiomática sobre la seguridad del paciente y la calidad de los cuidados de enfermería en los servicios de urgencias, así como las estrategias disponibles para su abordaje. Metodología: revisión narrativa de la literatura científica publicada en bases de datos biomédicas, seleccionando artículos originales, revisiones sistemáticas y estudios cualitativos relacionados con la barrera idiomática en el ámbito sanitario y de urgencias. Desarrollo: la barrera idiomática se asocia a errores de interpretación, retrasos diagnósticos, menor adherencia terapéutica, menor satisfacción del paciente y mayor riesgo de eventos adversos, especialmente cuando se recurre a intérpretes no profesionales, como familiares o acompañantes. El uso de intérpretes profesionales, presenciales o telemáticos, mejora la comunicación, reduce los errores clínicamente relevantes y favorece la seguridad del paciente, aunque su disponibilidad y utilización real en los servicios de urgencias siguen siendo limitadas por la presión asistencial y la falta de protocolos. Discusión: persisten barreras organizativas y actitudinales para la incorporación sistemática de servicios de interpretación profesional, lo que perpetúa el recurso a soluciones informales. Conclusiones: la enfermería de urgencias desempeña un papel clave en la identificación precoz de la barrera idiomática y en la solicitud de recursos de interpretación adecuados; se recomienda desarrollar protocolos institucionales y programas formativos específicos que refuercen la comunicación segura con pacientes con dominio limitado del idioma.

PALABRAS CLAVE

Barreras de comunicación, traducción, seguridad del paciente, calidad de la atención de salud, atención de enfermería, servicio de urgencia en hospital.

ABSTRACT

Introduction: the growing linguistic diversity of the population attended in emergency departments, driven by migration flows and international tourism, poses a challenge for communication between nursing staff and patients with limited language proficiency. Objective: to analyse the impact of the language barrier on patient safety and the quality of nursing care in emergency departments, as well as the strategies available to address it. Methodology: a narrative literature review was carried out using biomedical databases, selecting original articles, systematic reviews and qualitative studies related to the language barrier in healthcare and emergency settings. Development: the language barrier is associated with interpretation errors, diagnostic delays, lower treatment adherence, lower patient satisfaction and a higher risk of adverse events, especially when non-professional interpreters, such as relatives or companions, are used. The use of professional interpreters, in person or remote, improves communication, reduces clinically relevant errors and favours patient safety, although their availability and actual use in emergency departments remain limited due to workload pressure and the lack of protocols. Discussion: organisational and attitudinal barriers persist for the systematic incorporation of professional interpretation services, which perpetuates reliance on informal solutions. Conclusions: emergency nursing plays a key role in the early identification of the language barrier and in requesting appropriate interpretation resources; the development of institutional protocols and specific training programmes that reinforce safe communication with patients with limited language proficiency is recommended.

KEY WORDS

Communication barriers, translating, patient safety, quality of health care, nursing care, emergency service, hospital.

INTRODUCCIÓN

El incremento sostenido de la movilidad internacional, tanto por motivos migratorios como turísticos, ha transformado de forma notable el perfil lingüístico y cultural de la población atendida en los servicios sanitarios de numerosos países, entre ellos España. Este fenómeno plantea un reto creciente para la comunicación interpersonal en el ámbito de la salud pública, especialmente en contextos de atención urgente, donde el tiempo disponible es limitado y las decisiones clínicas deben adoptarse con rapidez1.

La barrera idiomática se define como la dificultad de comunicación verbal entre el profesional sanitario y el paciente derivada del desconocimiento o del dominio insuficiente de un idioma común, y constituye uno de los obstáculos más frecuentemente descritos en la atención a la población inmigrante y a los visitantes extranjeros2. En España, distintos estudios han identificado la barrera idiomática como el principal problema percibido por los profesionales de enfermería y medicina en la atención a pacientes de origen extranjero, tanto en atención primaria como en los servicios de urgencias hospitalarias 3,4, donde con frecuencia se recurre a soluciones improvisadas, como el uso de familiares, acompañantes o incluso de otros pacientes como intérpretes ocasionales5.

La evidencia científica internacional muestra de forma consistente que la existencia de una barrera idiomática no resuelta compromete la calidad de la anamnesis, la exactitud diagnóstica, la adherencia terapéutica y la satisfacción del paciente, además de incrementar el riesgo de errores clínicos y de eventos adversos6,7. En el contexto de los servicios de urgencias, caracterizados por la necesidad de una valoración rápida y precisa del paciente, estas consecuencias adquieren una relevancia especial, ya que un error de interpretación en la fase de triaje o en la recogida de antecedentes puede tener repercusiones clínicas de gran magnitud.

El profesional de enfermería, habitualmente el primer contacto del paciente con el sistema sanitario en el servicio de urgencias desempeña un papel esencial en la identificación de la barrera idiomática y en la gestión de los recursos de interpretación disponibles. El objetivo del presente trabajo es analizar, a través de una revisión narrativa de la literatura, el impacto de la barrera idiomática sobre la seguridad del paciente y la calidad de los cuidados de enfermería en los servicios de urgencias, así como las estrategias y recursos disponibles para su abordaje.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica mediante la consulta de las bases de datos PubMed/MEDLINE, Scopus, CINAHL, Cochrane Library, LILACS y CUIDEN, priorizando publicaciones en español e inglés. Se emplearon como términos de búsqueda, combinados mediante operadores booleanos, los descriptores «language barrier», «communication barriers», «interpreter services», «patient safety», «emergency service», «nursing care» y «barrera idiomática». Se incluyeron artículos originales, revisiones sistemáticas y narrativas, estudios cualitativos y ensayos clínicos publicados fundamentalmente en los últimos veinte años, priorizando la evidencia procedente de servicios de urgencias, y se excluyeron aquellos trabajos sin acceso al texto completo o cuya calidad metodológica no permitía extraer conclusiones fiables. La información obtenida se organizó temáticamente en los apartados de magnitud del problema, consecuencias sobre la seguridad y la calidad asistencial, uso de intérpretes profesionales frente a soluciones informales, y estrategias y papel de la enfermería de urgencias.

DESARROLLO

Magnitud del problema:

La diversidad lingüística de la población atendida en los servicios sanitarios ha aumentado de forma paralela al crecimiento de los flujos migratorios internacionales. En Estados Unidos, se estima que más de 21 millones de personas presentan un dominio limitado del inglés 6, cifra que ilustra la magnitud del fenómeno también aplicable, con las debidas proporciones, a otros países receptores de inmigración como España, donde la barrera idiomática ha sido descrita reiteradamente como una de las principales dificultades percibidas por el personal sanitario en su práctica diaria, tanto en zonas con alta concentración de población extranjera como en servicios de urgencias hospitalarias generalistas3,4,5.

La revisión de Jacobs et al. puso de manifiesto que, a pesar del creciente interés investigador, la evidencia sobre el impacto real de la barrera idiomática en los resultados de salud seguía siendo insuficiente en comparación con la magnitud del problema, reclamando una agenda de investigación específica en este ámbito 1. Estudios posteriores han confirmado que la barrera idiomática afecta de forma transversal a múltiples fases del proceso asistencial en urgencias, incluyendo la anamnesis, la explicación del plan terapéutico y las instrucciones al alta 2.

Consecuencias sobre la seguridad del paciente:

La barrera idiomática constituye un factor de riesgo reconocido para la seguridad del paciente en el entorno hospitalario (Tabla 1). Un estudio con metodología mixta realizado en centros hospitalarios identificó una amplia variedad de situaciones de riesgo asociadas a la barrera idiomática, tanto en tareas de enfermería cotidianas —administración de medicación, manejo del dolor, control del balance hídrico— como en la interacción médico-paciente relativa al diagnóstico y a la comunicación del riesgo en situaciones agudas; en dicho estudio, en un 30 % de los pacientes con baja competencia en el idioma local no constaba documentada la existencia de barrera idiomática en la historia clínica10.

En el ámbito específico de la atención prehospitalaria y de urgencias, una revisión narrativa concluyó que, pese a la evidencia procedente de otros contextos asistenciales sobre el impacto negativo de la barrera idiomática en los resultados de salud, la investigación específica sobre los servicios de emergencia seguía siendo escasa, señalando esta área como una línea prioritaria de investigación futura 11. Asimismo, se ha documentado que los pacientes con barrera idiomática presentan una menor probabilidad de acudir a las citas de seguimiento tras una visita a urgencias, lo que puede prolongar la exposición a procesos no resueltos y aumentar el riesgo de complicaciones12.

Un análisis comparativo de errores de interpretación en encuentros grabados en servicios de urgencias pediátricos mostró que, si bien los intérpretes profesionales cometían errores con consecuencias clínicas potenciales, esta proporción era significativamente menor que la observada con intérpretes ocasionales o en ausencia total de interpretación, donde los errores con mayor relevancia clínica —como la omisión de información relevante o la adición de contenido no expresado por el paciente— resultaban más frecuentes 9. Estos hallazgos son coherentes con un trabajo previo del mismo grupo, centrado en encuentros pediátricos, que ya había advertido sobre las consecuencias clínicas potenciales de los errores de interpretación8.

Uso de intérpretes profesionales frente a soluciones informales:

La utilización de familiares, acompañantes o personal no cualificado como intérpretes ocasionales, práctica todavía frecuente en la atención urgente, se asocia a un mayor riesgo de errores de traducción, pérdida de información clínicamente relevante y vulneración de la confidencialidad del paciente5,9. Frente a ello, la evidencia acumulada durante las últimas dos décadas respalda de forma consistente el uso de intérpretes profesionales como estrategia más segura y eficaz. La revisión sistemática de Flores concluyó que los intérpretes profesionales y el personal sanitario bilingüe mejoran la satisfacción del paciente, la calidad de la atención y los resultados clínicos, reduciendo además el número de errores de interpretación6. En la misma línea, Karliner et al. mostraron que la disponibilidad de intérpretes profesionales mejora la comunicación, la utilización de los servicios sanitarios, los resultados clínicos y la satisfacción de los pacientes con dominio limitado del idioma, en comparación con la ausencia de interpretación o el uso de intérpretes ad hoc7.

En el contexto específico de los servicios de urgencias, un ensayo controlado aleatorizado realizado con pacientes hispanohablantes con dominio limitado del inglés demostró que la utilización de intérpretes profesionales mejoraba de forma significativa la comprensión del paciente y su satisfacción con la atención recibida, en comparación con la práctica habitual 13. Una revisión clínica centrada en la utilización de intérpretes en urgencias señaló, no obstante, que la disponibilidad de estos recursos y su uso efectivo por parte del personal sanitario continúan siendo insuficientes, debido a limitaciones de tiempo, desconocimiento de los procedimientos institucionales y percepción de que suponen una carga adicional en un entorno de alta presión asistencial14. Una revisión sistemática centrada en la población pediátrica migrante y refugiada confirmó igualmente que la intervención de intérpretes profesionales se asociaba a una mejora de los resultados clínicos y de la satisfacción familiar en el ámbito hospitalario15.

Barreras organizativas y papel de la enfermería de urgencias:

Diversos estudios cualitativos han explorado la perspectiva del personal de enfermería respecto al uso de servicios de interpretación en urgencias, identificando barreras tanto individuales como organizativas: falta de tiempo en un entorno de alta presión asistencial, desconocimiento de los procedimientos para solicitar un intérprete, dificultades de acceso a los dispositivos de interpretación telefónica o por vídeo, y la percepción, en ocasiones, de que la interpretación mediante familiares es «suficiente» para resolver la comunicación básica 16. Estas barreras contribuyen a perpetuar el infrarregistro de la barrera idiomática en la historia clínica y la infrautilización de los recursos de interpretación disponibles, incluso cuando estos existen en la institución10,16.

El personal de enfermería de urgencias, como primer punto de contacto del paciente con el sistema sanitario, ocupa una posición estratégica para la identificación precoz de la barrera idiomática desde el triaje (Tabla 2). Entre las funciones enfermeras más relevantes en este contexto se encuentran la valoración inicial del dominio del idioma, la documentación explícita de la barrera idiomática en la historia clínica, la solicitud proactiva de servicios de interpretación profesional —presencial, telefónica o por videoconferencia—, el uso de material visual o pictográfico de apoyo para la comunicación de necesidades básicas, y la verificación activa de la comprensión del paciente mediante técnicas de retroalimentación (teach-back). La formación específica del personal de enfermería en la utilización apropiada de los servicios de interpretación, así como en el reconocimiento de los riesgos asociados al uso de intérpretes no profesionales, se ha propuesto como una estrategia eficaz para mejorar tanto la calidad de la comunicación como la seguridad del paciente17,18.

DISCUSIÓN

La evidencia revisada confirma que la barrera idiomática constituye un determinante relevante de la calidad y la seguridad de la atención en los servicios de urgencias, con repercusiones que abarcan desde la precisión diagnóstica hasta la adherencia terapéutica y la satisfacción del paciente. Si bien la superioridad de los intérpretes profesionales frente a las soluciones informales está ampliamente documentada6,7,9, persiste una brecha considerable entre la disponibilidad teórica de estos recursos y su utilización efectiva en la práctica clínica diaria, especialmente en entornos de alta presión asistencial como son los servicios de urgencias14,16.

Esta discrepancia entre la evidencia disponible y la práctica habitual sugiere que las barreras para el uso de intérpretes profesionales no son exclusivamente de disponibilidad de recursos, sino también organizativas y culturales, relacionadas con el desconocimiento de los procedimientos institucionales, la percepción de pérdida de tiempo y la ausencia de protocolos claros que sistematicen la valoración del dominio del idioma desde el momento del triaje 16. En este sentido, cabe destacar que el subregistro de la barrera idiomática en la historia clínica, descrito en aproximadamente un tercio de los pacientes con baja competencia lingüística en algunos estudios 10, limita además la capacidad de los sistemas de vigilancia de la seguridad del paciente para identificar y cuantificar adecuadamente este problema.

Desde la perspectiva enfermera, los hallazgos de este trabajo refuerzan la necesidad de incorporar de forma sistemática la valoración del dominio del idioma en los protocolos de triaje y de acogida en los servicios de urgencias, así como de facilitar el acceso rápido a servicios de interpretación telefónica o por vídeo, que han demostrado ser una alternativa viable cuando la interpretación presencial no está disponible de forma inmediata. Asimismo, se identifica la necesidad de reforzar la formación continuada del personal de enfermería en competencia cultural y en el uso apropiado de los recursos de interpretación, dado que estas intervenciones formativas se han asociado a una mayor utilización de los servicios de interpretación profesional en la práctica clínica17,18.

CONCLUSIONES

La barrera idiomática en los servicios de urgencias constituye un factor de riesgo demostrado para la seguridad del paciente y para la calidad de los cuidados de enfermería, asociándose a errores de interpretación, retrasos diagnósticos, menor adherencia terapéutica y menor satisfacción del paciente. El uso de intérpretes profesionales, frente al recurso habitual a familiares o acompañantes, mejora de forma consistente la comunicación y reduce los errores clínicamente relevantes, si bien su utilización efectiva en la práctica diaria de urgencias sigue siendo limitada por barreras organizativas y de tiempo. El personal de enfermería de urgencias, como primer punto de contacto asistencial, desempeña un papel clave en la identificación precoz de la barrera idiomática y en la activación de los recursos de interpretación disponibles. Se recomienda el desarrollo de protocolos institucionales que sistematicen la valoración del dominio del idioma desde el triaje, la facilitación del acceso a servicios de interpretación profesional y la formación continuada específica del personal de enfermería, como medidas orientadas a mejorar la seguridad y la calidad de la atención a los pacientes con dominio limitado del idioma.

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

Tabla 1. Principales consecuencias de la barrera idiomática sobre la seguridad y la calidad de la atención en urgencias.

Consecuencia Descripción
Errores de interpretación Omisión, adición o distorsión de información clínicamente relevante, más frecuentes con intérpretes ocasionales o en ausencia de interpretación.
Retraso diagnóstico y terapéutico Dificultad para obtener una anamnesis completa y precisa, con repercusión en la orientación diagnóstica y en la instauración del tratamiento.
Menor adherencia terapéutica Comprensión incompleta de las instrucciones al alta y del plan terapéutico, con menor cumplimiento y mayor riesgo de reconsulta.
Menor satisfacción del paciente Percepción de una atención despersonalizada y de menor calidad cuando la comunicación es deficiente.
Vulneración de la confidencialidad Riesgo de exposición de información sensible cuando la interpretación recae en familiares o acompañantes.
Subregistro en la historia clínica La barrera idiomática no queda documentada en una proporción relevante de los casos, dificultando su identificación por otros profesionales.

Fuente: elaboración propia de las autoras y autores a partir de la bibliografía consultada

Tabla 2. Intervenciones de enfermería recomendadas ante la barrera idiomática en el servicio de urgencias.

Fase de atención Intervenciones de enfermería recomendadas
Triaje / acogida Valoración explícita del dominio del idioma; documentación de la barrera idiomática en la historia clínica; activación temprana del recurso de interpretación disponible.
Valoración y cuidados Uso de intérprete profesional presencial, telefónico o por videoconferencia; apoyo con material visual o pictográfico para necesidades básicas; verificación de la comprensión mediante retroalimentación (teach-back).
Información y alta Explicación del plan terapéutico y de las instrucciones al alta con apoyo de intérprete profesional; entrega de información escrita traducida cuando esté disponible.
Formación continuada Capacitación del personal de enfermería en competencia cultural, en el circuito institucional de solicitud de intérpretes y en los riesgos del uso de intérpretes no profesionales.

Fuente: elaboración propia de las autoras y autores a partir de la bibliografía consultada.

 

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