AUTORES
- Claudia María Diez Serrano. Enfermera HRV, Zaragoza, España.
- Ana Gale. Enfermera Hospital de Barbastro, Huesca, España.
- Natalia Gimeno San Juan. Celadora HNSG, Zaragoza, España.
- Ionela Mihaela Tomi. Enfermera HRV, Zaragoza, España.
- Silvia López Juan. Enfermera HRV, Zaragoza, España.
- Lorena Montilla Durán. Hospital Fraga Bajo Cinca, Huesca, España.
RESUMEN
La enfermedad de Bowen, también conocida como carcinoma intraepidérmico, es una forma de cáncer de piel no melanoma que afecta la epidermis. Se considera una lesión precancerosa ya que, sin tratamiento, puede progresar a un carcinoma de células escamosas invasivo. Descrita por primera vez por el dermatólogo John T. Bowen en 1912
PALABRAS CLAVE
Enfermedad de Bowen, carcinoma, piel.
ABSTRACT
Bowen’s disease, also known as intraepidermal carcinoma, is a form of non-melanoma skin cancer that affects the epidermis. It is considered a precancerous lesion because, without treatment, it can progress to invasive squamous cell carcinoma. First described by dermatologist John T. Bowen in 1912
KEY WORDS
Bowen’s disease, carcinoma, skin.
DESARROLLO DEL TEMA
La enfermedad de Bowen, también conocida como carcinoma intraepidérmico, es una forma de cáncer de piel no melanoma que afecta la epidermis. Se considera una lesión precancerosa ya que, sin tratamiento, puede progresar a un carcinoma de células escamosas invasivo. Descrita por primera vez por el dermatólogo John T. Bowen en 1912, esta enfermedad se presenta como una placa roja, escamosa y bien delimitada en la piel, con mayor frecuencia en áreas expuestas al sol. Este artículo abordará la etiología, patogénesis, manifestaciones clínicas, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la enfermedad de Bowen.
Etiología y Patogénesis:
La etiología de la enfermedad de Bowen no está completamente esclarecida, pero se sabe que múltiples factores pueden contribuir a su desarrollo:
- Radiación Ultravioleta (UV): La exposición crónica a los rayos UV es un factor de riesgo importante. La radiación UV daña el ADN de las células de la piel, lo que puede llevar a mutaciones oncogénicas. 1
- Virus del Papiloma Humano (VPH): La infección con ciertos tipos de VPH, especialmente los tipos 16 y 18, se ha asociado con la enfermedad de Bowen, especialmente en áreas genitales y periungueales.
- Exposición a Arsénico: La exposición prolongada al arsénico, ya sea a través del agua potable o en ambientes industriales, se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.
- Inmunosupresión: Pacientes inmunocomprometidos, como aquellos con VIH/SIDA o receptores de trasplantes, tienen un mayor riesgo debido a la disminución de la vigilancia inmunológica contra células malignas.
La patogénesis implica la proliferación anormal de queratinocitos en la epidermis, sin invasión del tejido subyacente. A nivel histológico, se observa una displasia extensa con atipia celular, pérdida de la polaridad celular y mitosis anormales en toda la epidermis.
Manifestaciones Clínicas:
La enfermedad de Bowen se manifiesta típicamente como una placa bien delimitada, eritematosa y escamosa. Las características clínicas incluyen:
- Aspecto y Localización: Las lesiones son generalmente de crecimiento lento, con una superficie rugosa o costrosa. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en áreas expuestas al sol, como la cara, el cuello, las manos y las piernas. En áreas genitales y periungueales, las lesiones pueden ser más húmedas y menos escamosas.
- Tamaño y Evolución: Las placas pueden variar en tamaño desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros. La progresión es lenta, pero si no se trata, la lesión puede convertirse en un carcinoma de células escamosas invasivo.
- Síntomas: La mayoría de las veces, las lesiones son asintomáticas, aunque pueden causar prurito, dolor o sangrado si se traumatizan1,2.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la enfermedad de Bowen se basa en una combinación de evaluación clínica y estudios histopatológicos:
- Evaluación Clínica: Un dermatólogo puede sospechar la enfermedad de Bowen basándose en la apariencia característica de la lesión. La dermatoscopia puede ayudar a visualizar características específicas que sugieren malignidad.
- Biopsia de Piel: La confirmación del diagnóstico se realiza mediante una biopsia de piel. El análisis histológico revela una epidermis engrosada con células displásicas que afectan toda la capa epidérmica, sin invasión de la dermis subyacente.
- Pruebas Adicionales: En casos de sospecha de infección por VPH, se pueden realizar pruebas moleculares para identificar el ADN viral en la lesión.
Tratamiento:
El tratamiento de la enfermedad de Bowen tiene como objetivo la erradicación completa de la lesión para prevenir la progresión a un carcinoma de células escamosas invasivo. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Escisión Quirúrgica: La escisión completa de la lesión con márgenes de seguridad es el tratamiento de elección en muchos casos. Este método asegura la eliminación total de la lesión y permite un análisis histológico completo.
- Crioterapia: La aplicación de nitrógeno líquido para congelar y destruir las células anormales es una opción efectiva para lesiones pequeñas o superficiales.
- Terapia Fotodinámica (TFD): Implica la aplicación de un agente fotosensibilizador seguido de la exposición a una fuente de luz específica para destruir las células displásicas. Es útil para lesiones extensas o múltiples.
- Electrodesecación y Curetaje (ED&C): Este procedimiento implica raspar la lesión con una cureta y luego desecar la base con electrocauterio. Es una opción para lesiones pequeñas y bien delimitadas.
- Tratamientos Tópicos: Medicamentos como el imiquimod y el 5-fluorouracilo pueden aplicarse tópicamente para tratar la enfermedad de Bowen. Estos tratamientos son útiles para pacientes con múltiples lesiones o cuando la cirugía no es viable.
- Radioterapia: Utilizada en casos seleccionados, especialmente en pacientes que no pueden someterse a cirugía o en áreas donde la cirugía puede ser desfigurante3.
Pronóstico:
El pronóstico para la enfermedad de Bowen es generalmente bueno si se trata adecuadamente. La mayoría de las lesiones pueden ser curadas con los tratamientos disponibles. Sin embargo, la vigilancia es importante ya que existe un riesgo de recurrencia y de progresión a carcinoma de células escamosas invasivo. Se recomienda el seguimiento regular con un dermatólogo para detectar y tratar cualquier recurrencia o nueva lesión a tiempo.
CONCLUSIÓN
La enfermedad de Bowen es una condición precancerosa de la piel que, si no se trata, puede progresar a un carcinoma de células escamosas invasivo. Con una combinación de evaluación clínica, biopsia y opciones de tratamiento eficaces, el pronóstico para los pacientes es favorable. La prevención incluye la reducción de la exposición a factores de riesgo conocidos, como la radiación UV y el arsénico, así como la vigilancia regular para detectar cualquier cambio cutáneo sospechoso. La educación del paciente sobre la importancia de la protección solar y el autoexamen de la piel es crucial para la detección temprana y el manejo exitoso de esta enfermedad.
BIBLIOGRAFÍA
- N.H. Cox, D.J. Eedy, C.A. Morton.Guidelines for management of Bowen’s disease. Br J Dermatol, 141 (1999), pp. 633-641.
- Iglesias Díez L, Guerra Tapia A, Ortiz Romero PL, Tratado de dermatología. 1ª edición. Madrid: Luzán; 1994. p. 885-6.
- Giménez-García R, Hernández-Herrero MO, Sánchez-Ramón S. Enfermedad de Bowen: a propósito de un caso. Rev Esp Geriatr Gerontol. 2004; 39: 346-8.