La importancia de la microbiota en la salud humana.

15 diciembre 2023

AUTORES

  1. Luisa María Adán Muro. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Clínico Lozano Blesa Zaragoza.
  2. Alba Remacha Monedero. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Clínico Lozano Blesa Zaragoza.
  3. Elsa Falcón Lancina. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet Zaragoza.
  4. María Teresa Royo Tomás. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Clínico Lozano Blesa Zaragoza.
  5. Sonia Ros Sancho. Diplomada Universitaria de Enfermería.
  6. Luna Cid Antorán. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

La importancia de las funciones del microbiota en nuestra salud, es un campo que abarca varias especialidades, desde neurología, hasta gastroenterología, endocrinología e incluso psiquiatría e inmunología. Llegar a comprender este rico ecosistema que anida en nuestro interior, podría ser la clave para entender e incluso tratar distintas enfermedades que, tan estrechamente, parecen ligadas a nuestra microbiota, según estudios recientes, como por ejemplo la ansiedad, la obesidad, la enfermedad inflamatoria intestinal, el alzheimer o el párkinson. En este artículo se enumeran las principales funciones de la microbiota y se establece la relación que, según nuevas fuentes de conocimiento, existe entre algunas de estas funciones y la enfermedad.

 

PALABRAS CLAVE

Microbiota, eje cerebro-intestino, disbiosis.

 

ABSTRACT

The importance of the functions of the microbiota in our health is a field that covers several specialties, from neurology, to gastroenterology, endocrinology and even psychiatry and immunology. Coming to understand this rich ecosystem that nests within us could be the key to understanding and even treating different diseases that seem so closely linked to our microbiota according to recent studies, such as anxiety, obesity, inflammatory bowel disease, Alzheimer’s or Parkinson’s. This article lists the main functions of the microbiota and establishes the relationship that, according to new sources of knowledge, exists between some of these functions and the disease.

 

KEY WORDS

Microbiota, brain-gut Axis, dysbiosis.

 

INTRODUCCIÓN

La microbiota, llamada comúnmente flora bacteriana, constituye un complejo y desconocido ecosistema que establece, en su mayoría, una relación simbiótica con el ser humano. Está compuesta por más de 1.000 especies bacterianas diferentes, con un número aproximado de 100 billones, sobrepasando a las células de nuestro cuerpo en una proporción de 10 a 1. Esto quiere decir que el 90% de nuestras células en número,son bacterias, pudiendo llegar a pesar entre 600-1.500 g, lo que sería un peso similar al de nuestro corazón o cerebro y formando un microbioma con más de 600.000 genes, esto es, 20 veces superior a los genes del ser humano¹.

Tal es la relevancia del papel de la microbiota, que en algunos textos es considerada como un órgano metabólico², siendo su papel fundamental para el correcto crecimiento corporal, el desarrollo de la inmunidad y la nutrición³.

El recién nacido presenta el intestino estéril y comienza a colonizarse en el parto, siendo muy importante el tipo de lactancia en los primeros meses de vida¹.

La composición de la microbiota puede variar de un individuo a otro, incluso dentro de las etapas de un mismo individuo puede variar con el tipo de dieta o la toma de antibióticos, así mismo, en los ancianos ésta se altera produciéndose una disminución de las bacterias beneficiosas.

Un cambio prolongado en la dieta, también puede cambiar dicha composición, ya que se ha visto que el predominio de bacterias en personas occidentales, orientales o de países africanos es diferente¹.

Por todos estos cambios que pueden producirse a lo largo de la vida en nuestra microbiota, y por la estrecha relación que existe entre ésta y nuestra salud, resulta muy relevante estudiar sus funciones y la relación que puede tener con distintas enfermedades, con el fin de poder establecer cambios de hábito o tratamientos que optimicen nuestra relación simbiótica y mejoren nuestra salud o eviten determinadas enfermedades.

 

OBJETIVO

Determinar cuáles son las funciones fundamentales de la microbiota y la relación que algunas pueden tener con distintas enfermedades.

 

METODOLOGÍA

Revisión sistemática en bases documentales de Pubmed, SciELO y Latindex de las funciones de la microbiota en el ser humano, incluyendo artículos de 2011 a la actualidad.

 

RESULTADO

1- Función metabólica:

– Degradar los restos carbonados y proteicos no digeridos en el intestino delgado, dando lugar a ácidos grasos de cadena corta y a otros que modifican el pH intestinal, favoreciendo la absorción de oligoelementos y produciendo un efecto antiinflamatorio, pudiendo inducir la apoptosis de células malignas del cáncer de colon⁴.

Dos de estos ácidos grasos de cadena corta, como son el acetato y el propionato también intervienen en el metabolismo hepático de la glucosa, reduciendo la glucosa postprandial y la respuesta insulínica¹, interesante para la prevención y el control de la diabetes.

Por otro lado, en la microbiota de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, se ha objetivado que existe mucha menos cantidad de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta, con la alteración funcional y la pérdida de beneficios antes narrados, también se ha visto que la microbiota participa en los diferentes mecanismos implicados en su fisiopatología, como en la motilidad intestinal, la sensibilidad visceral, la barrera mucosa intestinal, las señales neuroinmunes y el eje microbiota-intestino- cerebro⁴, por tanto, podrían verse beneficiados con tratamientos que ayuden a la proliferación de dichas bacterias o al aporte extra de dichos ácidos grasos⁵.

– Participar en la síntesis de vitaminas, como la biotina, riboflavina, ácido pantoténico, piridoxina, cianocobalamina y vitamina K. También favorecen la absorción de otros oligoelementos, como el hierro, calcio y magnesio, y mejoran la biodisponibilidad del zinc, cobre y fósforo¹.

– Control de la grasa corporal mediante la regulación del metabolismo del colesterol y glucosa, reduciendo sus niveles séricos. Se ha descubierto que poblaciones con menor grasa corporal tienen mayor abundancia de bacteroidetes en su microbiota, mientras que poblaciones con mayor tendencia a la obesidad, tiene mayor predominancia de firmicutes, esto podría deberse, a que los firmicutes podrían ser más eficientes a la hora de extraer energía de los alimentos que los bacteroidetes⁴. Por tanto, un control de dichas bacterias podría ser beneficioso en la regulación de la grasa en personas obesas. Por otro lado, una dieta rica en grasas y proteínas y baja en vegetales promueve la proliferación en nuestra microbiota de Bacteroides y Clostridium, que aumentan la incidencia de aparición y frecuencia de crecimiento de tumores en el colon, ya que pueden originar metabolitos potencialmente perjudiciales para la salud, como determinadas aminas heterocíclicas, índoles y fenoles¹, mientras que géneros como Lactobacillus y Bifidobacterias parecen tener efectos protectores⁶.

 

2- Función protectora:

– Contribuir al desarrollo y maduración del tejido linfoide asociado a la mucosa intestinal GALT (Gut Associated Lymphoid Tissue).

– Formar parte de la barrera intestinal mediante dos mecanismos: evitar la anidación y penetración de patógenos y modular el sistema inmunitario¹.

. Evitan la anidación y penetración de patógenos mediante varios mecanismos: la competencia por sitios de adhesión y de nutrientes y la producción de condiciones ambientales hostiles para el crecimiento de patógenos, la producción de compuestos antimicrobianos (metabolitos tóxicos y sustancias bactericidas) y la generación de señales que intervienen en la expresión de génica⁶.

. Modulan el sistema inmunitario influyendo en el desarrollo de los componentes humorales del sistema inmune de la mucosa y modulando la producción de citoquinas por parte de las células T y T-helper (Th) tipo 1 ó tipo 2⁶.

 

3- Eje microbiota- intestino- cerebro: Este eje está formado por la microbiota, el sistema nervioso entérico, el sistema nervioso autónomo, el sistema neuroendocrino, el sistema neuroinmune y el sistema nervioso central.

– La microbiota intestinal está relacionada con la secreción de serotonina, dopamina y GABA, que se liberan desde las células neuroendocrinas del intestino y actúan, directa e indirectamente,en la modulación del comportamiento, por ejemplo, se ha demostrado que el consumo de probióticos puede influenciar positivamente en la secreción de GABA, mejorando así el control del estrés y la ansiedad.

La microbiota, también es capaz de facilitar la liberación de citocinas no inflamatorias, como pueden ser las producidas por el factor estimulante de colonias de granulocitos, que son capaces de atravesar la BHE y de estimular la neurogenia en el cerebro, lo que se ha visto como un factor protector tras una lesión isquémica⁷.

– Contribuye a mantener la integridad de la barrera hematoencefálica: El aumento de la permeabilidad del intestino y la barrera hematoencefálica, a causa de la alteración de la microbiota, puede producir el aumento de la incidencia de trastornos neurodegenerativos. Los metabolitos microbianos intestinales y sus efectos sobre los cambios neuroquímicos del huésped también pueden aumentar o disminuir el riesgo de padecer Alzheimer, al igual que las infecciones. Todos los estudios, aunque su mayoría en animales, sugieren que el Alzheimer puede comenzar en el intestino y está muy relacionado con el desequilibrio de la microbiota intestinal⁸.

 

CONCLUSIÓN

La alteración de la microbiota parece estar relacionada con diferentes enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple, el trastorno por déficit de atención, trastorno de espectro autista, la enfermedad de Parkinson o incluso la enfermedad de Alzheimer⁹.

Es también un factor importante en la fisiopatología de múltiples trastornos, como el síndrome de intestino irritable, el cáncer de colon y las enfermedades inflamatorias del intestino e incluso algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia, la depresión y la ansiedad⁹.

Si bien, no queda claro que la alteración de la microbiota, sea la causante o secundaria a todas estas enfermedades, la modulación de la microbiota intestinal mediante una dieta adecuada o una modificación beneficiosa, el uso de probióticos y prebióticos, el uso controlado de antibióticos, o incluso el trasplante fecal, podría ser un campo de estudio de vital importancia para la prevención o control de dichas enfermedades.

 

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