AUTORES
- Vanessa Solanas Jaria. Enfermera en Quirófano Hospital San Jorge, Huesca.
- Patricia Salazar García. Enfermera Especialista en Familiar y Comunitaria, Cs Univérsitas.
- Aranzázu Chincolla Peña. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón.
- Sofía Pardina Zamora. Enfermera en Planta Cirugía General Hospital San Jorge, Huesca.
- María Cillas Lasheras Mainer. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón.
RESUMEN
Objetivo: Analizar la importancia de las UCIs abiertas y la percepción de las enfermeras, a través de una revisión bibliográfica.
Método: Revisión de la literatura científica a través de Google Academy, accediendo a las bases de datos como PubMed, Elsevier y American Journal of Critical Care.
Resultados: Se identificaron un total de 19 publicaciones que responden al objetivo de la búsqueda.
Conclusión: Aunque se afirma que un horario de visita abierto es beneficioso tanto para la familia, como para el paciente y conlleva ventajas para el profesional sanitario, la mayoría de las UCI continúan con horarios restrictivos. Existe controversia en cuanto a la apertura de estas unidades. El personal de enfermería por lo general está a favor, pero encuentra una serie de barreras que dificultan la visita abierta.
PALABRAS CLAVE
Unidad de cuidados intensivos, enfermería y cuidados enfermeros a pacientes críticos.
ABSTRACT
Objective: To analyze the importance of open ICUs and the perception of nurses, through a bibliographic review.
Method: Review of scientific literature through Google Academy, accessing databases such as PubMed, Elsevier and the American Journal of Critical Care.
Results: A total of 19 publications were identified that respond to the objective of the search.
Conclusion: Although it is stated that open visiting hours are beneficial for both the family and the patient and entail advantages for the health professional, most ICUs continue with restrictive hours. There is controversy regarding the opening of these units. Nursing staff is generally in favor but finds a series of barriers that hinder open visiting.
KEY WORDS
Intensive care unit, nursing and nursing care for critical patients.
INTRODUCCIÓN
Desde tiempos remotos existe la necesidad de atender de forma prioritaria a los pacientes en peligro de muerte, situación que se refleja desde el año 1854 durante la Guerra de Crimea, cuando Florence Nightingale consideró que era preciso separar a los soldados en estado de gravedad de aquéllos que sólo tenían heridas menores para cuidarlos de manera especial. Esto logró reducir la tasa de mortalidad de la batalla de un 40% a un 2%1.
Hoy en día existen las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), son unidades que se definen como una organización de profesionales sanitarios que ofrecen asistencia multidisciplinar en un espacio específico del hospital. Cumplen unos requisitos funcionales, estructurales y organizativos, de forma que garantizan las condiciones de seguridad, calidad y eficiencia adecuadas para atender pacientes que son susceptibles de recuperación. Pacientes que requieren soporte respiratorio o un soporte de al menos dos órganos o sistemas; así como todos los pacientes complejos que requieran soporte por fallo multiorgánico2 que requieren cuidado y monitorización constante, con atención especializada durante las 24 horas del día debido su estado crítico. Ello a menudo conduce a una excesiva tecnificación que acaba relegando a un segundo plano a la persona. En estas áreas trabajan médicos, enfermeras y auxiliares además de distintos técnicos entrenados en medicina intensiva, medicina interna, cirugía, anestesiología o medicina de urgencias1.
En 1979 N.Molter alertaba que el esfuerzo de los profesionales se dirigía mayoritariamente a cuidar a los pacientes, olvidando la atención de la familia y recordaba la necesidad de ampliar los cuidados a la unidad familiar, ya que existe el deseo de mantenerse cerca de su ser querido y cubrir esta necesidad3.
El cuidado en la disciplina enfermera implica la preocupación y el deseo de ayudar a otra persona cuidando, especialmente sus demandas personales y emocionales, proporcionando una reducción del estrés y ansiedad que conlleva el ingreso, a través de un enfoque holístico que promueva la relación terapéutica entre la enfermera, el paciente y su familia4. Puesto que la intensidad que supone la experiencia de hospitalización en este tipo de unidades para el paciente es innegable. De esta manera se consigue mejorar el bienestar y la confortabilidad del paciente. Siendo aspectos muy importantes la atención afectiva y la comunicación, tanto con los familiares como con el enfermo.
Algunos de los diseños y estructuras de estas unidades no favorecen el bienestar ambiental. Algunas de las mejoras que se plantean son: realizar modificaciones de la luz artificial, que a veces parecen focos de interrogatorio; modificar los flujos de aire acondicionado que a veces recaen directamente sobre el paciente o la necesidad de habitáculos individuales.
Por otro lado, también corregir medidas organizativas, como la necesidad de disminuir el ruido, las alarmas innecesarias o las pruebas diagnósticas no urgentes en horas del descanso nocturno. Así como la necesidad de ampliar el horario de visitas de los familiares5, ya que el habitual modelo organizativo de estas unidades dificulta la integración de ellas. Tradicionalmente se ha aceptado que las UCIS tienen un horario de visitas delimitado y el lugar natural de las familias, es estar fuera6, siendo la presencia de los familiares algo fundamental para mejorar la seguridad y la comodidad de sus seres queridos. Éstas contribuyen ampliamente a la atención del paciente y es recalcable que los pacientes de la UCI se sienten menos vulnerables cuando sus familiares están presentes y mejoran los niveles moderados de seguridad, comodidad y efectos calmantes7.
Como profesionales de enfermería, no podemos evadir la responsabilidad de dar respuesta a las demandas de la familia del paciente crítico en relación a la flexibilización de los horarios de visita de las UCI. Abrir las puertas de la UCI conlleva una libertad en el horario de visitas y una mejora de los cuidados dirigidos tanto al paciente, como a la familia, ya que el ingreso en este tipo de unidades es un factor estresante para ambos8. Ciertamente, la opinión está dividida entre los profesionales dado que algunos consideran que no es bueno para el paciente o porque piensan que entorpece su trabajo9. Por tanto, se quiere evidenciar la necesidad de adaptar tanto el diseño, como la organización de la UCI para mejorar la privacidad, el bienestar y la confortabilidad de pacientes y familias, cuidando especialmente sus demandas personales y emocionales8 proporcionando una reducción del estrés y ansiedad y convencer a los profesionales de las ventajas que esto conlleva, como la disminución del trabajo por mayor implicación de los familiares en los cuidados de los pacientes, además de conseguir un abordaje multidisciplinar de la información hacia familiares y proporcionar unos cuidados de manera holística.
METODOLOGÍA
Diseño: Revisión de la literatura en diferentes bases de datos en el período comprendido entre 15 años a excepción de Organización de las visitas de familiares en las unidades de cuidados intensivos en España año 2005 y Reduced Cardiocirculatory Complications With Unrestrictive Visiting Policy in an Intensive Care Unit Results From a Pilot, Randomized Trial, año 2006, debido a su relevancia y aportación al trabajo de estudio, ya que no existen actualizaciones más recientes de estos estudios.
Estrategias de búsqueda: para la realización de esta búsqueda bibliográfica se han utilizado los buscadores Google Académico (buscador de Google especializado en la búsqueda de literatura científico-académica), también se realizó una revisión de la literatura en las bases de datos como Pubmed, ELSEVIER, American Journal of Critical Care, incluyendo los artículos que cumplían los criterios de selección y se revisaron revistas especializadas en Cuidados Intensivos.
Las palabras clave de búsqueda que se han empleado son: visitas familiares; Unidad de cuidados intensivos, UCIS abiertas y enfermeras. Con boléanos como y, en ingles and y de en inglés the. De esta forma se obtuvieron 326 resultados, de los cuales se seleccionaron 19 artículos, los cuales se han recogido en una serie de tablas incluidas como anexo. Los criterios de inclusión son: artículos en inglés y castellano con una antigüedad no mayor de 15 años, tanto descriptivos, como cuantitativos y cualitativos. Los criterios de exclusión han sido artículos de páginas o fuentes no fiables, que no estuvieran en castellano o inglés.
Finalmente, con el objetivo de identificar artículos que pudieran ser relevantes para esta revisión se realizó:
1. Lectura en profundidad de los artículos seleccionados e identificación de las cuestiones que responden al objetivo de esta búsqueda.
2. Análisis de la información y de conceptos relevantes de cada una de las publicaciones.
3. Identificación y clasificación de temas importantes o recurrentes de las publicaciones.
4. Resumen de los resultados de los estudios.
RESULTADOS
– Identificar el tipo de paciente que ingresa en UCI y los que supone la hospitalización.
Las unidades de cuidados intensivos (UCI) desde sus orígenes han sido consideradas unos espacios donde los avances en medicina intensiva y la tecnología han estado al servicio de los pacientes que han sufrido problemas de salud con un alto riesgo de mortalidad. Los pacientes ingresados en estas unidades se enfrentan a una grave enfermedad, una situación extrema, en el límite vida-muerte y que por ende, les ocasiona un gran estrés físico y psicológico siendo una experiencia individual, que provoca alteraciones emocionales en el enfermo originadas, entre otras causas, por la gravedad de su situación, las dificultades de comunicación y el aislamiento que le produce estar lejos de sus seres queridos (10)(11). Suele ser un ingreso repentino y agudo, con poco tiempo de preparación para todos los involucrados (es decir, el paciente, los miembros de la familia y el personal de atención médica)12.
Las múltiples fuentes de malestar que sufren los pacientes son entre otras; dolor, temor por la enfermedad, dificultad para comunicarse y dormir. Unas están causadas por la propia enfermedad y otras se relacionan con algunas formas de la organización y el diseño arquitectónico y falta de mobiliario13. La dificultad para dormir por ejemplo, es común, y mayor en personas de avanzada edad. La causa más importante de alteración del sueño en los pacientes críticos son los factores ambientales propios de las UCI como el ruido, luminosidad ambiental, necesidad de aplicar cuidados rutinarios con mucha frecuencia, etc.14. Por ello es necesario adaptar tanto el diseño como la organización de la UCI para mejorar la privacidad, el bienestar y la confortabilidad de pacientes y familias, cuidando especialmente sus demandas personales y emocionales8.
A ello se suma la gestión de recursos humanos que se materializa en ratios de pacientes que superan lo estipulado, turnos que son difíciles de conciliar con la vida familiar, entornos de trabajo poco ergonómicos, condiciones laborales precarias y sueldos no dignos. Esto merma la capacidad de los profesionales, entre otras cosas, para el trabajo en equipo o la toma de decisiones compartida; favorece el burnout y el cambio de puesto de trabajo. Se sabe que estas dinámicas afectan a la seguridad del usuario15.
– Describir la política de visitas de las unidades donde se están llevando a cabo estos cambios.
En la actualidad en España, las UCI tienen un horario de visitas que podríamos categorizar en tres modalidades: Horario abierto 24 horas (3,8%), horario abierto diurno (9,8%) y 2 visitas al día, entre 30 y 60 minutos (67,7%)16. La política de visitas de estas unidades es una cuestión todavía controvertida y frecuente objeto de estudio que suscita debates. Como podemos comprobar el régimen de visitas es restringido, con una cultura de UCI cerrada, refiriéndose a la delimitación en el tiempo de los horarios de visita. Por el contrario existe UCI abierta, entendida en nuestro contexto nacional como la visita abierta, flexibilizada y humanizada. Esto implica aumentar y mejorar la compañía y la comunicación de los pacientes con sus seres queridos. Es una apuesta por mejorar la calidad, la compresión, la sensibilidad y la humanidad sobre los pacientes.
En la década de los 90 tanto a nivel Nacional como Internacional, comienza a extenderse una tendencia que pretende favorecer la inclusión de la familia en la esfera del cuidado integral del paciente crítico, centrando los cuidados no solo de manera exclusiva en el paciente sino también en su familia, convirtiéndose ambos en una unidad única de cuidado, apoyando e involucrando a las familias en el cuidado del enfermo respetando la influencia de los valores culturales y la religión de los miembros de la familia y el clima y la cultura organizacional del área de trabajo en la unidad de cuidados intensivos17. Algunas objeciones a una política de puertas abiertas eran el aumento de infecciones o la interferencia con la atención al paciente, estas objeciones no tienen una evidencia científica18. Aun así, no es hasta finales de los 90 y principios del 2000 cuando se experimenta un aumento en las investigaciones sobre los beneficios, no solo para los pacientes sino también para sus familiares, en el régimen flexible de visitas.
Por otro lado, existe la experiencia de las UCI pediátricas y neonatales, donde los padres y cuidadores principales se consideran fundamentales en el cuidado integral del paciente, justifica una visión crítica sobre la humanización de las UCI8 y actualmente se añade evidencia suficiente de que la restricción de visitas puede ser perjudicial tanto para el paciente como para su familia, ya que se genera una ruptura del paciente con su entorno inmediato. Determinadas investigaciones han demostrado que la visita abierta, además de no ser nociva para el paciente crítico, sobre todo en casos de situaciones críticas o fallecimiento inminente, es aún más necesaria, consiguiendo ayudarles en el proceso de duelo y equilibrando las necesidades de los pacientes y de las familias, además de mejorar la comunicación y aumentar la calidad percibida, mejorando la imagen y humanización de la organización8,9. Demostrando que las visitas familiares contribuyen al bienestar del paciente, minimizan la experiencia traumática de la enfermedad y disminuyen la ansiedad, tanto del paciente como de la familia19.
Por otra parte, en las unidades de adultos se continuan dirigiendo los cuidados casi exclusivamente al paciente, pero las enfermeras dedicadas a cuidados intensivos están cambiado, ampliándolo también a la unidad familiar. Numerosas publicaciones nos advierten de la necesidad de realizar este cambio ya que el consuelo y el soporte emocional al paciente/la familia debe ser considerado una parte fundamental de nuestro trabajo8. No debemos olvidar que la familia también sufre las consecuencias de la enfermedad, presentando una alta prevalencia de estrés postraumático y depresión. Estas cuestiones, unidas a que existe una tendencia en los sistemas de salud de organizarse en función de las necesidades de quienes trabajan en ellos, más que en función de las necesidades de sus usuarios, propician a que se mantengan conductas rutinarias e inconvenientes, provocando que las decisiones sobre la salud de la persona ingresada, se tomen en función de las preferencias de los profesionales y no en función de los familiares19.
– Establecer una comparación entre las diferentes percepciones de los enfermeros, familiares y pacientes.
Los pacientes y sus familiares por su parte tienen una percepción similar en cuanto a los diferentes aspectos de la hospitalización y apertura de las unidades, alegando que se sienten menos vulnerables cuando está la familia y se incrementan los niveles de seguridad, confort y efectos calmantes, mientras que la perspectiva de los proveedores de atención de salud difiere, subestimando el valor de la presencia de familiares y la ayuda que ofrecen a los pacientes7.
La familia, por su parte, demanda hablar todos los días con los profesionales sanitarios sobre el estado de su familiar en relación al pronóstico, diagnóstico y tratamiento. Además, quieren que la enfermera les informe sobre los cuidados que le han sido aplicados, el funcionamiento de la unidad, el equipo multidisciplinar, cómo deben comportarse y qué pueden hacer por el paciente durante la visita, convirtiéndose la comunicación en la necesidad prioritaria para ellos. Esta demanda no siempre es cumplida y persiguiendo la excelencia en el cuidado debería realizarse, consiguiendo una mejora de nuestra atención. Proporcionando comprensión y una mayor sensación de control a la familia, reduciéndose los niveles de estrés15,20. Siendo las enfermeras los profesionales esenciales para entender las necesidades de la familia y su entorno. Convirtiéndose en las encargadas de coordinar y ser el canal de información entre los diferentes miembros del equipo y con los familiares; además, son clave a la hora de reforzar la comprensión de la información médica dada a la familia12.
Los profesionales del equipo de enfermería son quienes, a través de ciclos de reflexión-acción, detectan los problemas y buscan soluciones adaptadas a su contexto, especialmente el personal de enfermería. Pero muchas veces los enfermeros carecen de formación para la gestión específica de procesos de duelo o de estrategias para canalizar la angustia que transmiten los familiares que incluso muchas veces son percibidos como un problema21. Las “barreras” que los profesionales observan a la hora de abrir las unidades y que los familiares permanezcan más tiempo junto al paciente son: por un lado, que a la estructura física, la falta espacio, pero a la vez se percibe que una estructura abierta de la mayoría de las unidades atenta contra el derecho a la intimidad y la presencia de familiares ajenos atenta contra el pudor de éstos. Respecto al mobiliario, los profesionales informan de una falta de sillas para los familiares, un aspecto muy básico y muy olvidado.
Las enfermeras de cuidados críticos a su vez también informaron sobre la falta de tiempo y energía para instruir a los familiares sobre cómo realizar actividades de cuidado específicas, lo que indica que las limitaciones de tiempo son una barrera para la participación. También sobre las múltiples líneas y monitores invasivos que, a menudo, dificulta la participación de familiares en la atención, ya que puede acabar conduciendo a eventos adversos como la eliminación accidental de estas líneas invasivas.
También se percibe como un perjuicio para la familia pues, algunos profesionales expresan que la estancia de los familiares en la unidad les provoca cansancio y ansiedad y que no deben ver técnicas o procedimientos potencialmente desagradables, puesto que no están preparados para ello. Una medida es que se solicita a los familiares que salgan de la habitación del paciente si la integridad del paciente se ve amenazada, así también asegurar que los familiares experimenten los beneficios de involucrarse en el cuidado reduciendo los sentimientos de inadecuación e impotencia. Pero por otro lado se piensa que hacer salir a los familiares durante la realización de cuidados o técnicas creará trabajo adicional sobre el control de entrada y salida del número de familiares y su acceso a la unidad, provocando confusión dentro de la unidad.
Otros problemas que alegan los profesionales es que existe el convencimiento de que los familiares entorpecen la provisión de cuidados, generan algún grado de molestia/estrés a los profesionales y suponen una carga de trabajo añadida a la que ya existe21. En definitiva, la participación de familiares en el cuidado de pacientes críticos es una tarea compleja, con muchas dificultades derivadas del proceso ,a pesar de estas barreras, a nivel nacional e internacional se deben reflexionar y aceptar estos hallazgos, intentando implementar soluciones dentro de sus propias UCI para limitar las barreras22.
Otra observación que se puede realizar, es que el personal de enfermería piensa que en la actualidad está infrautilizada la capacidad de inclusión de los familiares en las actividades de atención al paciente, como los cuidados básicos, por ejemplo, en el periodo de las comidas, movilizaciones, higienes… dado que los propios profesionales de enfermería desean mayor participación e implicación de estos y no se sabe gestionar. Además, para disminuir el estado de ansiedad del familiar/cuidador en la toma de decisiones en salud se puede complementar la información facilitando folletos informativos mejorando significativamente la comprensión y la satisfacción con la información y el uso del teléfono como medio informativo habitual en caso de ausencias en momentos determinantes para la salud19,12.
Por otro lado se considera que “las barreras” para una mayor flexibilización de horarios radican en los hábitos fundamentados, en la costumbre por parte de todos los profesionales de la salud y gestores, una falta de reflexión crítica sobre sus inconvenientes y se plantea que la solución tiene que venir de la divulgación y la formación, basada en las experiencias de éxito de otras Unidades, de nuevas actitudes y hábitos que permitan una modificación aperturista de la política de visitas23.
A la hora de flexibilizar la visita siempre tiene que ser bajo los parámetros de responsabilidad y sabiduría. Que sepamos administrar según el paciente, su enfermedad y sus deseos (hay pacientes que no quieren visitas), según las familias, según la unidad (con o sin pasillo, con o sin sala de espera, con boxes individualizados o no). Pero siempre intentando la conciliación entre el trabajo de los profesionales, y que nuestros pacientes estén acompañados por sus familias el máximo tiempo posible16.
– Describir las ventajas que conlleva tanto para el paciente, familia y los profesionales abrir las UCIS.
La eliminación de las restricciones en las horas de visita supone dar opción a los familiares de continuar con su vida y hacer las visitas cuando les viene bien, asociándose a una mayor comodidad de las horas, a una mejora en la satisfacción familiar y el ambiente de la sala de espera. También conlleva a una mejor comunicación entre el equipo de enfermería y la familia, esto supone una mejora la percepción de las enfermeras en la satisfacción familiar, apoyando pautas de visita abiertas y centradas tanto en el paciente, como en la familia24. Con lo cual los principales efectos derivados son positivos; mejorado de la satisfacción por ambas partes, consiguiendo una mayor comunicación, reducción de la ansiedad y del estrés tanto en la familia, como en el propio paciente. Mejorando la satisfacción de las propias necesidades familiares y el rol en el cuidado del paciente9. Disminuyendo la aparición de conflictos, dando entrada en nuestros sistemas a las capacidades del individuo y su familia, que dejan de ser meros espectadores de las actuaciones, pasando a involucrarse en los cuidados, además los familiares de los pacientes alegan que conocen a sus familiares ingresados, por lo cual estaba capacitados para interpretar sus necesidades, a través de una vigilancia atenta, interpretaciones de movimientos corporales o ruidos (p. Ej., Sonidos de traqueotomía, expresiones faciales) y reconocimiento de las necesidades del paciente, brindar una voz y proporcionar apoyo emocional a sus seres queridos25.
Desde el rol de enfermería se permitiría en la práctica ser un enlace eficaz entre paciente, familia y con el resto del equipo asistencial, proporcionando planificación e individualización de la atención, logrando una mayor eficacia de gestión de recursos y aumentando una vez más el grado de satisfacción de los usuarios. Además, la proximidad de la familia y la implicación de esta en los cuidados del paciente ingresado en la UCI nos proporcionan información relevante en lo que refiere al paciente y una valoración más integral, también implica una mayor participación en la toma de decisiones sobre el estado de salud, sin olvidar que en ciertas ocasiones cuidar de la familia de los pacientes podría ser el único regalo que una enfermera puede dar a un paciente moribundo25.
Flexibilizar horarios de visitas mejora la percepción de la calidad del cuidado del paciente y su familia, consiguiendo una proximidad, poder ver y mantener contacto físico con el paciente con regularidad, siendo más relevante en familiares de pacientes al final de vida. Además se ha comprobado que los pacientes críticos con patologías coronarias revela que un régimen de visitas abierta reduce las complicaciones cardiacas (edema agudo de pulmón y shock cardiogénico)26.
– Explicar cómo gestionar la incorporación de la visita abierta.
Con el objetivo de sensibilizar a los profesionales sobre la implantación de un modelo humanístico en las UCIs, que sea beneficioso tanto para los pacientes y familiares, como para los profesionales del Servicio de Medicina Intensiva (SMI). Se ha de facilitar la accesibilidad de los familiares de pacientes a las UCI, consiguiendo la apertura en horarios de visita en la unidad como principal objetivo y así favorecer el contacto y la relación de familiares, paciente y profesionales durante la estancia en UCI. Se han creado ocho líneas estratégicas de trabajo creadas por un Comité Técnico constituido por: médicos intensivistas, enfermeras, intensivistas pediátricos, fisioterapeutas, representantes de la Sociedad de Medicina Intensiva de la Autonomía de Madrid, así como pacientes y expertos externos miembros del proyecto de investigación internacional HU-CI, las cuales se exponen en la tabla de ANEXO 123.
El trabajo en equipo en la UCI es imprescindible, al igual que en cualquier ámbito sanitario, requiere, entre otros elementos, de una comunicación efectiva (completa, clara, oportuna, concisa) para evitar errores y consensuar tratamientos y cuidados al paciente, también es importante que se lleve a cabo una buena comunicación con los familiares, proporcionar una información completa al ingreso para que adquieran una herramienta para afrontar el proceso con más facilidad.
Con respecto a la puesta en marcha del proceso, hay que promover actividades de sensibilización y formación al equipo asistencial, explicar los beneficios de la implantación del modelo de UCI de puertas abiertas, realizar actividades reflexivas y sesiones informativas dirigidas a fomentar habilidades comunicativas, duelo, etc. Realizar un análisis de las barreras, elementos facilitadores y estrategias consensuadas para la implantación del nuevo modelo. Promoviendo actividades que faciliten la accesibilidad de los familiares de pacientes a las UCI, facilitando a estos una guía informativa de acogida que recoja las indicaciones de acceso a la unidad. Reconociendo y respetando la figura del cuidador/acompañante con acceso continuado, independientemente de los familiares que pudieran visitar al paciente en los horarios previstos.
Es importante generar medidas para favorecer el contacto y la relación de familiares con el paciente durante su estancia en la UCI, como, por ejemplo, no aplicar barreras innecesarias (calzas, batas, guantes y mascarillas) salvo en casos especiales en los que estén indicados y ofertar a la familia la participación en los cuidados del paciente y en determinados procedimientos. Dar soporte a las necesidades emocionales, psicológicas y espirituales de la familia y en procesos complicados se utilizan herramientas validadas de ayuda para la toma de decisiones23,27.
CONCLUSIÓN
Como refiere Watson en la teoría del caring28 es importante incluir a las familias en el cuidado para tratar al paciente de una manera holística, ya que los avances científico-tecnológicos han mejorado de forma evidente la práctica médica, pero este progreso no ha ido acompañado de los aspectos más humanos.
La UCI, como el resto del hospital, debe convertirse en un lugar acogedor donde la humanización sea considerada una prioridad. La organización de las visitas de familiares en las UCI españolas es muy variable, no se basan en unos criterios uniformemente establecidos, pero tienden a ser cerradas2. Modificar la práctica clínica en organizaciones sanitarias complejas no es sencillo, pero ya es tiempo de cambio8. Los pacientes y sus familiares por su parte, tienen una percepción similar en este aspecto, pero en cuanto al equipo asistencial se refiere, difiere, subestimando la apertura de dichas unidades.
Los familiares de los pacientes tienen una repercusión directa en la práctica clínica. Un régimen de visitas liberalizado permite la cercanía con el ser querido, facilita compatibilizar su atención con el trabajo o los cuidados de otros miembros familiares y, sobre todo, reconoce el derecho y el beneficio que la familia supone sobre el cuidado de su enfermo12, aumentando la satisfacción de ambos.
Las enfermeras juegan un papel determinante en este aspecto ya que son ellas las que están con el paciente las 24 horas y serán las que determinen la idoneidad o no de las visitas en cada caso. No es suficiente con que exista buena voluntad por parte de los profesionales de a pie de cama, sino que hay que luchar por los derechos de los pacientes y familiares para conseguir más unidades de cuidados intensivos con horarios abiertos y disfrutar de los beneficios que conlleva, realizando un análisis minucioso de las barreras que dificultan la flexibilidad y generando los cambios oportunos. Que, por parte de las instituciones, los gestores reserven partidas presupuestarias para aspectos tan básicos y olvidados, como por ejemplo sillas para familiares, impulsar programas de formación dirigidos a los profesionales de los servicios que atienden a pacientes críticos sobre gestión emocional, procesos de duelo y necesidades de los familiares e intervenciones dirigidas a ellos, las estrategias de comunicación, de protección contra el estrés, etc.
En definitiva, conocer los factores que favorecen el rechazo de las enfermeras de la UCI a la incorporación de la UCI abierta en su práctica clínica, favorecerá el autoconocimiento de las enfermeras y permitirá diseñar estrategias de intervención en el control o reducción de los factores, por consiguiente, el nivel de rechazo, permitiendo así la flexibilización de las visitas familiares.
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| Programas y ámbitos de intervención: | Objetivos: |
| UCI de puertas abiertas | Flexibilización de los horarios de visitas y adecuación a las necesidades individuales. |
| Comunicación | Mejora de la comunicación entre pacientes, familiares y entre profesionales. |
| Bienestar y satisfacción de la paciente | Mejorar y garantizar el confort del paciente, tanto en el aspecto físico, como en el ambiental, espiritual y psicológico |
| Presencia y participación de los familiares en los cuidados intensivos. | Participación de la familia en los cuidados y presencia en los procedimientos. Garantizando una mayor satisfacción familiar. |
| Prevención, manejo y seguimiento del síndrome postcuidados intensivos | Prevenir secuelas físicas, psicológicas y sociales. |
| Infraestructura humanizada | Mejoras arquitectónicas y estructurales en UCI para facilitar un trato más humanizado. |
| Cuidados al final de la vida | Adecuar los cuidados: Limitación del soporte vital, cuidados paliativos y voluntades anticipadas. |
| Cuidados al profesional | Prevención y manejo del síndrome burn-out. |
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