AUTORES
- Eliana Solari Mendoza. Enfermera USMA CE Inocencio Jiménez Zaragoza. España.
- Diego Laborda Galindo. Enfermero Servicio de Urgencias del Hospital Quirón Zaragoza. España.
- David Arcusa Puente. Enfermero USMA CE Inocencio Jiménez Zaragoza. España.
- Ángela Rodríguez Val. Enfermera. Servicio Oncología del HCU Zaragoza. España.
- Laura Gracia Galindo. Enfermera Servicio de Farmacia en HCU Zaragoza. España.
- Diana Alonso Sáenz. Enfermera USMA CE Inocencio Jiménez Zaragoza. España.
RESUMEN
Es un estudio prospectivo a 20 años con mujeres pre menopáusicas con edades comprendidas entre 32-60 años en el que se relaciona la ingesta de lácteos bajos en grasa con el comienzo de una menopausia precoz1. Donde encontramos que el 2% de mujeres con consumos altos de estos lácteos (>3 porciones/ día) mantuvieron su situación premenopáusica, relacionándose con menor consumo de tabaco y mayor actividad física. Por lo que se sugiere que llevar una dieta rica en lácteos bajos en grasa podría retrasar la menopausia natural.
PALABRAS CLAVE
Menopausia precoz, lácteos bajos en grasas, factores dietéticos, edad, actividad física.
ABSTRACT
This is a 20 year prospective study involving premenopausal women aged between 32 and 60 years, which examines the relationship between low-fat dairy intake and the onset of early menopause. It was found that 2% of women with high consumption of these dairy products (>3 servings/day) remained premenopausal, a finding associated with lower tobacco use and higher physical activity. It is therefore suggested that following a diet rich in low-fat dairy products could delay the onset of natural menopause.
KEY WORDS
Early menopause, low-fat dairy, dietary factors, age, physical activity.
INTRODUCCIÓN
La menopausia precoz se define como el cese definitivo de la función ovárica antes de los 45 años, lo que conlleva a cambios fisiológicos que son un reto significativo para la salud femenina1. Además, se asocia al aumento de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, trastornos del estado anímico, osteoporosis, etc. Ciertos estudios han demostrado la relación entre los factores modificables del estilo de vida de la mujer, como la alimentación, introducir actividad física en sus rutinas y disminuir o evitar consumo de tabaco, con la disminución de menopausia precoz. Dentro de este contexto, la nutrición tiene un rol relevante siendo los productos lácteos bajo en grasa una fuente imprescindible de nutrientes que podrían relacionarse con la función hormonal femenina. El aporte de calcio, proteína y vitamina D de alta calidad está vinculado con efectos beneficiosos relacionados con la salud cardiaca y ósea, además de una regulación del ciclo menstrual2. Algunas investigaciones plantean que una mayor ingesta de lácteos podría elevar las concentraciones de estrógenos circulantes, lo que favorecería el mantenimiento de la menstruación regular y, en consecuencia, retrasaría el inicio de la menopausia natural3.
OBJETIVO
Demostrar que el consumo de productos lácteos bajos en grasa puede elevar las concentraciones de estrógeno circulante, lo que favorece el sangrado menstrual periódico favoreciendo así al retraso de la menopausia. El presente estudio prospectivo, realizado a lo largo de 20 años en mujeres premenopáusicas de entre 32 y 60 años, busca analizar la relación entre el consumo habitual de productos lácteos bajos en grasa y la edad de aparición de la menopausia2. Además, se exploran otros factores asociados como el tabaquismo, la actividad física y el índice de masa corporal, con el objetivo de aportar evidencia sobre posibles estrategias nutricionales para prevenir o retrasar la menopausia precoz4.
METODOLOGÍA
Diseño del estudio:
Se trata de un estudio de tipo prospectivo, lo que significa que se inició mediante la observación a un grupo de participantes durante un periodo de tiempo y se les hizo un seguimiento, recopilando datos de forma continua o periódica a lo largo del tiempo. El período de seguimiento ha sido de 20 años, lo que permitió observar la evolución de diversas variables relevantes, trazar posibles conexiones causales entre factores de riesgo y repercusión en salud en otras esferas analizadas e identificar patrones a largo plazo. Este tipo de diseño es muy útil para valorar el impacto de intervenciones, la incidencia de enfermedades o la aparición de cambios en condiciones concretas durante un período de tiempo extenso.
Criterios de inclusión:
Para ser consideradas aptas para participar en el estudio, las mujeres debían cumplir con parámetros establecidos previamente, que posibilitan asegurar la homogeneidad del grupo a estudio y la importancia de los resultados. En este caso, los criterios de inclusión se focalizaron en mujeres que se encontraban en fase premenopáusica, es decir, aquellas que aún presentaban ciclos menstruales regulares y no habían entrado en la menopausia de forma natural o quirúrgica. El rango de edad de las participantes debía encontrarse entre los 32 y los 60 años al momento de su integración en el estudio. Dicho rango se estableció con el objetivo de englobar una población femenina activa, en la que aún los cambios hormonales característicos de la menopausia no hubieran aparecido, lo cual podría incidir en las diferentes variables sometidas a estudio. La selección de este grupo concreto responde a la finalidad del estudio de observar factores concretos en mujeres con un perfil fisiológico y hormonal comparativamente estable, previo a los cambios endocrinos que ocurren de forma significativa durante y después del proceso de la menopáusica.
Desarrollo: proporcionaban información mediante cuestionarios sobre su dieta, hábitos de vida y la ingesta de productos lácteos. También se recopiló información sobre el uso de anticonceptivos, índice de masa corporal, hábitos tabáquicos y actividad física. Además, a las mujeres que informaron de su menopausia durante el estudio se les preguntó edad y tipo de menopausia que habían tenido.
RESULTADOS
Al final del estudio se pudo concretar que 2/3 de las mujeres que participaron manifestaron haber comenzado con un proceso de menopausia natural precoz. Sin embargo, otro grupo de mujeres que declararon seguir siendo premenopáusicas (un 2%) eran consumidoras de >3 porciones de lácteos al día, además de llevar hábitos de vida saludables. Se comprobó que habían tenido más probabilidad de tener hijos que las mujeres no consumidoras de lácteos y de estilos de vida no tan saludables. Además, estas mujeres reconocieron que se encontraban más vigorosas y practicaban más deporte por lo que no consumían tabaco o las que lo fumaban lo hacían en menos cantidad.
CONCLUSIÓN
Los hallazgos de este estudio sugieren que una mayor ingesta de productos lácteos bajos en grasa podría asociarse con un retraso en la aparición de una menopausia precoz. Las mujeres que consumieron más de tres porciones diarias de este tipo de alimentos presentaron una menor incidencia de menopausia precoz, además de incorporar estilos de vida más saludables como disminuir o eliminar el consumo de tabaco y aumentar el nivel de actividad física.
Estos resultados refuerzan la importancia de llevar una alimentación equilibrada pueden considerarse como factor protector frente al envejecimiento reproductivo prematuro femenino. Aunque no se puede establecer una relación causal directa, los datos obtenidos respaldan la hipótesis de que los buenos hábitos dietéticos, en concreto el consumo de lácteos bajos en grasa, pueden repercutir positivamente en la función del ciclo menstrual a largo plazo.
Por tanto, fomentar una dieta rica en nutrientes esenciales, junto con hábitos de vida saludable, podría ser una estrategia efectiva para reducir el riesgo de menopausia precoz y su repercusión en la salud global de la mujer.
BIBLIOGRAFÍA
1. ¿Qué es la menopausia? [Internet]. National Institute on Aging. [citado 3 de julio de 2025]. Disponible en: https://www.nia.nih.gov/espanol/menopausia/menopausia
2. Purdue-Smithe AC, Whitcomb BW, Szegda KL, Boutot ME, Manson JE, Hankinson SE, et al. Vitamin D and calcium intake and risk of early menopause. Am J Clin Nutr. junio de 2017;105(6):1493-501.
3. Úbeda N, Basagoiti M, Alonso-Aperte E, Varela-Moreiras G. Hábitos alimentarios, estado nutricional y estilos de vida en una población de mujeres menopáusicas españolas. Nutrición Hospitalaria. junio de 2007;22(3):313-21.
4. Moreno Aznar LA, Cervera Ral P, Ortega Anta RMa, Díaz Martín JJ, Baladia E, Basulto J, et al. Evidencia científica sobre el papel del yogur y otras leches fermentadas en la alimentación saludable de la población española. Nutrición Hospitalaria. diciembre de 2013;28(6):2039-89.