La vía subcutánea. Una forma de administración de fármacos en cuidados paliativos

16 octubre 2024

 

AUTORES

  1. Marta Morales Collada. Enfermera de Atención Continuada del Centro de Salud de Graus. Huesca, España.
  2. Elsa María Garanto Palacín. Enfermera del Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  3. Gloria Bescós Silano. Enfermera del Servicio de Urgencias del Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  4. Beatriz Arrazola Ciutad. Enfermera del Centro de Salud de Graus. Huesca, España.
  5. Marina Torres Álvarez. Enfermera del Centro de Salud de Aínsa. Huesca, España.
  6. Lorena Ciutad Sopena. Enfermera del Servicio de Urgencias del Hospital de Barbastro. Huesca, España.

 

RESUMEN

La vía subcutánea es una forma de administración de fármacos y fluidos poco extendida entre los profesionales sanitarios a la hora de administrar tratamientos. Además, supone la alternativa más eficaz a la vía oral ya que se trata de una técnica sencilla, fácil de manejar en domicilio y poco agresiva.

Es importante que como profesionales sanitarios poseamos los conocimientos necesarios para manejar este tipo de vía para poder incorporar a nuestra práctica clínica para ofrecer una atención óptima.

PALABRAS CLAVE

Subcutánea, vía parenteral.

ABSTRACT

The subcutaneous route is a method of drug and fluid administration that is not widely used by healthcare professionals when administering treatments. Additionally, it represents the most effective alternative to the oral route, as it is a simple technique, easy to manage at home, and minimally invasive.

It is important that, as healthcare professionals, we have the necessary knowledge to manage this type of administration so that we can incorporate it into our clinical practice and provide optimal care.

KEY WORDS

Subcutaneous, parenteral route, palliative care.

INTRODUCCIÓN

La vía subcutánea es una forma de administración de fármacos y fluidoterapia donde se inserta una jeringuilla o palomilla en el tejido celular subcutáneo, un tejido de fácil acceso, más sencillo que otras vías parenterales.

Según la bibliografía existente esta vía comenzó a utilizarse en 1853 por Alexander Wood, el cuál ideó una aguja hipodérmica para poder administrar morfina a su esposa, que padecía de fuertes dolores a consecuencia de un cáncer. Tiempo después dejó de emplearse tras la aparición de ciertas complicaciones y no fue hasta los años 70 cuando volvió a retomarse su uso.

Aunque lleve tanto tiempo siendo utilizada, esta vía de administración sigue siendo una gran desconocida en el ámbito sanitario de modo que apenas es empleada. Sin embargo, a falta de poder administrar la medicación por vía oral, la vía subcutánea es la vía de elección en pacientes paliativos que son los que se ven más beneficiados de su uso al tratarse de una técnica sencilla, fácil de manejar incluso desde casa y poco dolorosa.

OBJETIVOS

El principal objetivo es analizar la evidencia científica disponible sobre la vía subcutánea. Entre los objetivos más específicos nos encontramos:

  • Conocer el material y procedimientos necesarios para realizar está técnica.
  • Conocer las formas de administración de fármacos.
  • Conocer los cuidados de enfermería para la manutención y manipulación de una vía subcutánea

 

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó revisión bibliográfica en PubMed, Google académico y Scopus de todos los artículos publicados desde 2010 hasta la actualidad, utilizando los términos “Palliative Care”, “Parenteral Route”, “Subcutaneous Route” y “Drug Administration” utilizando los operadores booleano “AND” y “OR”. Se han comparado y analizado los últimos estudios en español e inglés con acceso al texto completo en los que se habla del uso de la vía intraósea.

RESULTADOS

La vía subcutánea es una forma de administrar medicación por vía parenteral en el tejido celular subcutáneo mediante una palomilla o una aguja y sirve como alternativa a la vía oral cuando esta primera opción no resulta viable, como en casos de presencia de náuseas y vómitos incontrolados, disfagia, obstrucción intestinal, bajo nivel de conciencia, agitación, convulsiones, poca eficacia o tolerancia de la medicación oral, debilidad extrema, situaciones de agonía o sedación paliativa1.

Aunque existen otras vías de administración de fármacos alternativas a la oral, la vía subcutánea destaca por ofrecer una serie de ventajas que no están presentes en otras, ya que se trata de una vía de fácil manejo, tanto en su colocación como en el mantenimiento, no precisa de hospitalización, resulta menos dolorosa que otras formas de administración como la intravenosa, se evitan las inyecciones frecuentes en caso de utilizar infusor, no necesita heparinización y tiene pocos efectos adversos y complicaciones en comparación a otras vías1,2. Además, las contraindicaciones para su uso son muy escasas y solo se utilizarían otras vías en casos de edemas generalizados o en la zona de punción, coagulopatías, circulación periférica muy disminuida por mala perfusión en el tejido subcutáneo, o infecciones en la piel y/o en la zona de punción2.

Los principales inconvenientes existentes que presenta son complicaciones como la inflamación o irritación local (la más frecuente), edemas, hematomas y hemorragias, induración, reacción alérgica a la medicación administrada o a la palomilla metálica (en cuyo caso podrían utilizarse palomillas de otro material, como el teflón), la salida de la palomilla del punto de inserción, el no poder administrar todos los fármacos por esta vía, la dificultad de retirar el fármaco en caso de sobredosificación y la capacidad de absorción limitada3,4.

Los fármacos más utilizados para su administración por vía subcutánea son los hidrosolubles, ya que resultan mucho menos irritantes que los liposolubles y presentan menor riesgo de acumulación. Los más comunes son la morfina, metoclopramida, hioscina, escopolamina, haloperidol, midazolán, dexametasona, levopromacina, oxicodona, fentanilo, tramadol y calcitonina, aunque existen muchos más. También es la vía de elección para la administración de sueros en casos de deshidratación en los pacientes en situaciones de no emergencia, especialmente en la población geriátrica, y pacientes terminales (5, 6). Esta práctica se denomina hipodermoclisis, la cual permite administrar volúmenes de suero de entre 500 y 1500 ml al día y es bastante utilizada en la residencia en casos de hipotensiones mantenidas cuyo origen pueda deberse a un excesivo tratamiento con diuréticos.

Existen dos formas de administración de fármacos por esta vía6,7,8:

  • En bolos: presenta un efecto en pico-valle, por lo que aumenta hasta alcanzar su máxima eficacia y entonces empieza a disminuir de forma rápida, de modo que no se logra un efecto mantenido en el tiempo. Los bolos no admiten volúmenes muy grandes permitiendo cantidades no superiores a 2-3 ml y se pueden administrar de forma puntual o periódica y tiene un mejor efecto en el dolor agudo. En estos casos debe recordarse que en esta forma de administración parte de la medicación administrada queda en el recorrido de la palomilla, por lo que posteriormente deberá introducir suero fisiológico por esta vía para asegurarnos de que la totalidad de la dosis prescrita pasa a tejido celular subcutáneo.
  • Infusión continua: Esta forma de administración permite unos mayores volúmenes de medicación que la anterior. Se administra mediante infusores que pueden servir para periodos de 24 horas, 5 y 7 días, logrando mantener un efecto constante y evitando un efecto pico-valle. La infusión continua puede complementarse con dosis extras en bolos si se precisa. Además, permite la mezcla de diferentes fármacos.

 

Las zonas de elección para la inyección son el área subclavicular, tórax o abdomen, aunque también se puede utilizar las extremidades, preferentemente a nivel proximal. Lo más recomendable es seleccionar una zona de difícil acceso para el paciente (especialmente si está agitado) para evitar que pierda la vía, y que a su vez una mayor cantidad de tejido subcutáneo y no resulte molesta para el paciente.

Para colocar una vía subcutánea se utilizará una palometa de un calibre de 21G o 23G, se realizará un correcto lavado de manos junto con la colocación de guantes no estériles y se desinfectará la zona de punción con povidona yodada, alcohol o clohexidina. Posteriormente se cogerá un pellizco de un pliegue de tejido subcutáneo, se realizará la punción en un ángulo de unos 45º y se fijará la palometa con un apósito transparente de modo que la zona de punción quede visible para que pueda realizarse una inspección frecuente del lugar de infusión para detectar posibles problemas locales. Es importante purgar tanto el equipo y la palomilla como la alargadera con suero fisiológico o utilizando el propio fármaco antes de realizar la punción7,8.

La duración media de estas agujas es de unos 5-7 días, tras lo cual deberá cambiarse el punto de inserción. Durante este periodo enfermería deberá realizar una serie de cuidados entre los que se encuentran los siguientes (9):

  • Cambiar el lugar de inserción ante sospecha de disminución de la absorción o aparición de efectos adversos (induración, edema local, hematoma, hemorragia, etc.).
  • No programar perfusión continua en pacientes confusos.
  • Estar atentos a posibles precipitaciones de fármacos.
  • El tubo de conexión entre la bomba y la palomilla tiene que tener una longitud adecuada para permitir la movilidad del paciente y evitar su salida del punto de inserción.
  • Colocar el dispositivo en un lugar seguro de modo que no moleste al enfermo y en el que sea más complicado que sufra una desconexión accidental.
  • Vigilar desconexiones accidentales de la palomilla, el dispositivo o la alargadera.
  • Vigilar el correcto funcionamiento de la máquina. En caso de que no funcione adecuadamente:
    • Comprobar que no esté inflamada la zona de punción.
    • Mirar que el sistema no esté acodado.
    • Comprobar si está encendido el dispositivo.
    • Comprobar si la batería funciona.

 

CONCLUSIONES

La administración de fármacos mediante la inyección subcutánea se trata de una técnica muy útil en el manejo de síntomas de los pacientes de cuidados paliativos, especialmente en los pacientes más complejos o en los que no es posible la administración por vía oral, además de resultar más sencilla de manejar para el personal sanitario, supone menos complicaciones que otras vías de administración y resulta más confortable y menos dolorosa para el paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hernández B, López C, García MA. Vía subcutánea. Utilidad en el control de síntomas del paciente terminal [Internet]. Medifam. 2002 [citado 2024 Ago 26]; 12(2): 44-54. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1131-57682002000200003&lng=es.
  2. Romero FJ. La vía subcutánea domiciliaria como sustento de la calidad de vida en los cuidados paliativos [Internet]. Rev. Enferm. CyL. 2016 [citado 2024 Ago 26]; 8(1): 55-60. Disponible en: http://www.revistaenfermeriacyl.com/index.php/revistaenfermeriacyl/article/view/171/145http://
  3. Vázquez A, Hernandez C, Rivera MG, Maestro FJ. El uso de la vía subcutánea en la práctica clínica de la Atención Primaria [Internet]. Cad Aten Primaria. 2010 [citado 2024 Ago 26];17: 108-111. Disponible en: www.agamfec.com/pdf/CADERNOS/VOL17/vol_2/Para_saber_de_02_vol17_n2.pdf
  4. Aguilera C, Camacho T, Cía R, Fernández A, Garrido J, Romero J, et al. Manual de uso de la vía subcutánea en cuidados paliativos [Internet]. RedPAL. 2010 [citado 2024 Ago 26]. Disponible en: https://www.redpal.es/wp-content/uploads/2018/12/Manual-Vi%CC%81a-SubCuta%CC%81nea_definitivo.pdf
  5. Pérez JM, Naranjo EM, Naranjo S. Prácticas seguras en el manejo de la vía subcutánea [Internet]. 2013 [citado 2024 Ago 26]. Disponible en: http://congresoenfermeria.es/libros/2013/salas/sala1/p_389.pdf
  6. Duems O, Ariño S. Eficacia de la vía subcutánea frente a la hidratación intravenosa en el paciente anciano hospitalizado: estudio controlado aleatorizado [Internet]. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 2014 [citado 2024 Ago 26]; 49(3): 103-107. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0211139X13002382
  7. Pino C; Parodi J; Gonzáles V; Morante R. Uso de la vía subcutánea en cuidados del final de la vida en el Centro Geriátrico Naval. Revista Horizonte Médico. 2011; 11(1):36-39. Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Jose-Parodi-2/publication/294872958_USING_SUBCUTANEOUSLY_IN_END-OF-LIFE_CARE_IN_THE_NAVAL_GERIATRIC_CENTER/links/56c49fc508ae7fd4625a3146/USING-SUBCUTANEOUSLY-IN-END-OF-LIFE-CARE-IN-THE-NAVAL-GERIATRIC-CENTER.pdf
  8. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Administración de medicamentos por vía subcutánea [Internet]. SaludMadrid. 2013 [citado 2021 Jun 01]. Disponible en: PD-GEN-84_Admon_via_subcutanea[v2]_OPERATIVO[1] (madrid.org)
  9. Plaza A. Vía subcutánea en cuidados paliativos [Internet]. Enfermería Ciudad Real. 2017 [citado 2021 Jun 01]. Disponible en: https://www.enfermeriadeciudadreal.com/via-subcutanea-en-cuidados-paliativos-657.htm#:~:text=Es%20la%20vía%20de%20elección,25G%20en%20una%20zona%20determinada.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos