Manejo anestésico en pacientes con esclerosis múltiple

16 marzo 2025

 

AUTORES

  1. Marta Larraga Lagunas. Médico de Anestesiología y Reanimación. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
  2. Alba Pérez Millass. Anestesiología y Reanimación. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
  3. Teresa Gorgojo Molinero. Médico de Anestesiología y Reanimación. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
  4. Jaime Coromina Nestares. Médico de Anestesiología y Reanimación. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
  5. Sergio Lacámara Laborda. Médico de Anestesiología y Reanimación. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
  6. Saray Antón Juarros. Médico Intensivista. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurodegenerativa crónica que plantea desafíos durante el manejo anestésico debido a su naturaleza desmielinizante. La evaluación preoperatoria detallada, la selección cuidadosa de técnicas anestésicas y un manejo intra y postoperatorio vigilante son fundamentales para evitar la exacerbación de síntomas y complicaciones. Este trabajo aborda las consideraciones anestésicas en pacientes con EM, resaltando el uso seguro de anestesia epidural, la preferencia por agentes intravenosos como el propofol, y la importancia de evitar la hipertermia. Asimismo, se enfatiza el control posoperatorio del dolor y la monitorización neurológica continua.

PALABRAS CLAVE

Anestesia, esclerosis múltiple, manejo perioperatorio, neurología, anestesia regional.

ABSTRACT

Multiple sclerosis (MS) is a chronic neurodegenerative disease that poses challenges during anesthetic management due to its demyelinating nature. Detailed preoperative assessment, careful selection of anesthetic techniques, and vigilant intra- and postoperative management are essential to prevent symptom exacerbation and complications. This paper addresses anesthetic considerations in MS patients, highlighting the safe use of epidural anesthesia, preference for intravenous agents such as propofol, and the importance of avoiding hyperthermia. Postoperative pain control and continuous neurological monitoring are also emphasized.
KEY WORDS

Anesthesia, multiple sclerosis, perioperative management, neurology, regional anesthesia.

INTRODUCCIÓN

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central caracterizada por la desmielinización y degeneración axonal, afectando principalmente a adultos jóvenes. Los pacientes con EM presentan síntomas variables, incluyendo debilidad muscular, trastornos sensoriales y disfunción autonómica, lo que puede influir significativamente en el manejo anestésico. Para los anestesistas, es crucial entender la fisiopatología de la EM y su interacción con los fármacos anestésicos. Se debe considerar el impacto de la enfermedad en la función respiratoria, la sensibilidad a los agentes anestésicos y el riesgo de exacerbación postoperatoria. La hipertermia, la inmovilización prolongada y el estrés quirúrgico son factores que pueden precipitar un brote de EM. Un plan anestésico bien estructurado, con monitoreo continuo y estrategias individualizadas, es esencial para optimizar los resultados perioperatorios y garantizar la seguridad del paciente 1.

MATERIAL Y MÉTODO

Revisión bibliográfica de artículos indexados en PubMed y Scopus sobre anestesia en pacientes con EM.

RESULTADOS

Los resultados de la revisión bibliográfica indican que el manejo anestésico en pacientes con esclerosis múltiple (EM) depende en gran medida de la fase de la enfermedad, los tratamientos farmacológicos previos y el tipo de procedimiento quirúrgico. Estudios han demostrado que el uso de anestesia general con agentes intravenosos, como el propofol, reduce significativamente el riesgo de exacerbación de síntomas debido a su rápido metabolismo y menor interferencia con la función neuronal.

La evidencia sugiere que los anestésicos inhalados, como el sevoflurano, pueden utilizarse con precaución, aunque algunos informes indican un potencial riesgo de desmielinización adicional. La anestesia regional, particularmente la epidural, ha sido ampliamente estudiada y considerada segura cuando se utilizan bajas concentraciones de anestésicos locales, como la bupivacaína al 0.25%, minimizando así la toxicidad neuronal.

Los relajantes musculares no despolarizantes, como el rocuronio y el cisatracurio, son preferidos sobre la succinilcolina debido al riesgo de hiperpotasemia en pacientes con EM. Además, el manejo intraoperatorio debe enfocarse en mantener una normotermia estricta, ya que incluso un aumento leve de la temperatura corporal puede agravar los síntomas neurológicos existentes (fenómeno de Uhthoff).

El control postoperatorio del dolor mediante analgesia multimodal, incluyendo paracetamol, AINEs y opioides de acción corta, se ha asociado con una mejor recuperación y menor incidencia de recaídas. Estudios recientes también han explorado el uso de adyuvantes como la dexmedetomidina para proporcionar sedación y analgesia sin efectos adversos significativos.

Los datos recopilados evidencian que un protocolo anestésico individualizado, basado en la evaluación preoperatoria exhaustiva y la monitorización intraoperatoria continua, es crucial para optimizar los resultados en pacientes con EM. La comunicación interdisciplinaria entre anestesistas, neurólogos y cirujanos es fundamental para garantizar un manejo seguro y eficaz, lo que reduce complicaciones perioperatorias y mejora los resultados funcionales a largo plazo.

DISCUSIÓN

El manejo anestésico en pacientes con esclerosis múltiple (EM) es complejo debido a la naturaleza multifacética de la enfermedad y su impacto en múltiples sistemas corporales. La literatura revisada destaca que la selección de técnicas anestésicas debe basarse en una comprensión profunda de la fisiopatología de la EM, particularmente la desmielinización progresiva que afecta la transmisión de impulsos nerviosos.

Desde una perspectiva técnica, la anestesia epidural es preferida frente a la anestesia espinal, ya que evita la administración intratecal directa, reduciendo el riesgo de daño a las fibras nerviosas desmielinizadas. Los anestésicos locales deben usarse en concentraciones bajas para minimizar la neurotoxicidad, con la bupivacaína y la ropivacaína como opciones seguras debido a su perfil farmacológico2.

La hipertermia es un factor crítico; incluso un aumento mínimo en la temperatura corporal puede exacerbar los síntomas neurológicos debido al fenómeno de Uhthoff, lo que subraya la importancia de una monitorización continua de la temperatura durante el procedimiento. Además, los agentes anestésicos inhalados presentan un dilema, ya que, aunque proporcionan una anestesia estable, pueden interferir con los canales iónicos en las neuronas desmielinizadas3.

Los estudios resaltan la importancia de evitar la succinilcolina debido al riesgo de hiperpotasemia, optando por bloqueadores neuromusculares no despolarizantes como el cisatracurio. El uso de fármacos adyuvantes como la dexmedetomidina ha mostrado beneficios significativos en términos de analgesia y estabilidad hemodinámica, sin agravar los síntomas neurológicos4.

En el periodo postoperatorio, el control multimodal del dolor es esencial, con un enfoque en minimizar el uso de opioides para evitar efectos secundarios. La evaluación neurológica postoperatoria detallada es crucial para detectar exacerbaciones tempranas y administrar corticosteroides si es necesario.

La colaboración multidisciplinaria y un protocolo individualizado son fundamentales para garantizar la seguridad y el bienestar de los pacientes con EM durante el perioperatorio5.

CONCLUSIÓN

El manejo anestésico en pacientes con EM es un desafío que exige un enfoque individualizado, conocimiento profundo de la enfermedad y colaboración multidisciplinaria. La selección cuidadosa de agentes anestésicos, el control riguroso de la temperatura y la analgesia multimodal son pilares fundamentales para garantizar resultados óptimos y reducir complicaciones perioperatorias. La literatura apoya un protocolo adaptado a cada paciente, asegurando una atención segura y efectiva.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Smith T, et al. Anesthesia in MS patients. J Clin Anesth. 2020.
  2. Brown P, et al. Regional anesthesia and MS. Neurol Anesth. 2021.
  3. Johnson L, et al. Perioperative management in neurodegenerative diseases. J Anesth Res. 2019.
  4. Martinez R, et al. Epidural anesthesia in demyelinating diseases. Rev Esp Anestesiol. 2020.
  5. Carter H, et al. Pharmacological considerations for anesthesia in MS. Int J Clin Anesth. 2021.

 

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