AUTORES
- Jairo Romero Ruiz. TCAE en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Natalia Huguet Gracia. TCAE en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Laura Mediel Cabeza. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Rocío Pedrola Foz. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Milagros de la Caridad Horrutiner Cobos. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
- Silvia Marina Sánchez Vergara. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
RESUMEN
En las enfermedades respiratorias crónicas el tratamiento suele administrarse a través de inhaladores para realizar su depósito pulmonar. Por eso mismo, es importante saber manejar estos dispositivos para realizar una administración correcta y eficaz. Tras realizar una revisión de los artículos y guías actualizadas hemos visto que se comenten muchos errores en su uso.
En este artículo hemos recopilado la información actualizada acerca del uso de los inhaladores y de los errores más frecuentes que se comenten.
PALABRAS CLAVE
Enfermedades respiratorias, tratamiento, inhaladores, errores.
ABSTRACT
In chronic respiratory diseases, treatment is usually administered through inhalers for pulmonary deposition. Therefore, it is important to know how to use these devices correctly and effectively. After reviewing updated articles and guidelines, we have seen many errors in their use.
In this article, we have compiled updated information on the use of inhalers and the most common errors.
KEY WORDS
Respiratory diseases, treatment, inhalers, errors.
DESARROLLO DEL TEMA
Los inhaladores son dispositivos que se utilizan como norma general para el tratamiento de enfermedades respiratorias crónicas como el asma o la enfermedad obstructiva respiratoria crónica (EPOC). Estos dispositivos permiten la administración de ciertos fármacos directamente a las vías respiratorias, por lo que es necesario una cantidad menor del medicamento a administrar y tendrá un efecto más rápido que si lo hiciéramos de manera sistémica. Su correcto uso es imprescindible para potenciar al máximo los beneficios del tratamiento y evitar así complicaciones producidas por una mala técnica1.
Está demostrado que hay un gran número de errores en la técnica inhalatoria lo que nos lleva a una incorrecta administración del tratamiento pautado. Esta situación nos puede conllevar un mal control de la enfermedad, lo que provoca un aumento en el número de exacerbaciones del paciente y por consiguiente un aumento en el número de visitas a urgencias, influyendo directamente en la calidad de vida de los pacientes. Por este motivo cobra tanta importancia la educación sanitaria adecuada y continua en su uso1.
Clasificación de los inhaladores:
Los inhaladores se pueden dividir en diferentes tipos entre, los que podemos encontrar2:
- Inhaladores de dosis medida (IDM): liberan una cantidad constante de fármaco en forma de aerosol. Contienen el fármaco suspendido en un propulsor presurizado que suelen ser hidrofluoroalcanos. Al presionar el inhalador se libera una nube con el fármaco, el cual deberá ser inhalado. Para conseguir la dosis requerida y asegurar el depósito en las vías respiratorias es imprescindible la coordinación entre la pulsación y la inhalación. En algunas ocasiones en las que el paciente no puede realizar esta coordinación se utilizaría una cámara espaciadora3.
- Inhaladores de polvo seco (IPS): es necesaria una inhalación rápida y profunda para la liberación del fármaco por parte del paciente. El medicamento se encuentra en forma de polvo y es dispersado por las vías respiratorias a través del flujo inspiratorio que genera el propio paciente. Podemos encontrar inhaladores monodosis, multidosis con blíster y multidosis con reservorio integrado. La eficacia de este dispositivo depende del flujo inspiratorio del paciente; por este motivo, estaría contraindicado en pacientes con bajo flujo inspiratorio como ancianos, niños o pacientes con la enfermedad muy avanzada3.
- Inhaladores de niebla suave (SMI): producen un aerosol de baja velocidad a partir de una solución líquida, no necesitan propulsores. El paciente debe presionar el dispositivo e inhalar de forma continua, lo que veríamos menor complicación en su uso que con los inhaladores de dosis medida. Necesita menos flujo inspiratorio que en el caso anterior, y disminuye la necesidad de la coordinación de movimientos para asegurarnos su eficacia, por lo que sería de utilidad en un mayor número de pacientes. Sin embargo, pese a sus ventajas, con este modelo de inhaladores no disponemos todavía de una gran variedad de fármacos, por lo que su uso es muy limitado3.
- Nebulizadores: el fármaco se encuentra en estado líquido y se convierte en una niebla fina mediante aire comprimido. El fármaco se encuentra en una cámara conectada a una mascarilla o boquilla, por lo que podemos administrar la medicación con la respiración habitual del paciente. Por este motivo son muy útiles en pacientes de avanzada edad, niños y la población general que no se adapta al uso del resto de inhaladores. Su mayor inconveniente es la necesidad de una fuente eléctrica para su empleo.
Técnica de administración:
La técnica que se debe utilizar es diferente según el tipo de inhalador que utilizamos, sin embargo, hay unas pautas generales que debemos seguir para realizar una correcta adminsitración3:
- Preparación del dispositivo: hay que agitar el inhalador si presenta la dosis medida. Además, debemos verificar que la boquilla esté limpia y sin obstrucciones presentes.
- Posición corporal: es recomendable administrarlo en sedesatación o de pie, con la espalda recta e inclinando ligeramente la cabeza hacia atrás para abrir la vía aérea y facilitar el paso del fármaco por las vías respiratorias.
- Espiración completa: debemos realizar una exhalación completa antes de inhalar el fármaco, para vaciar los pulmones y aumentar la eficacia de la inhalación siguiente.
- Inhalación: sellar bien la boquilla con los labios para evitar fugas de aire. En el caso de los de polvo seco debemos inhalar de forma rápida; si, por el contrario, son de dosis medida debemos inhalar de forma lenta y profunda.
- Retención de la respiración: debemos mantenernos en apnea aproximadamente 10 segundos para que el fármaco se deposite en los pulmones.
- Exhalación: expulsamos el aire alejando la boca del dispositivo.
- Enjuague bucal: es importante enjuagarse la boca tras cada aplicación, concretamente si el medicamento a inhalar era corticoide, para evitar infecciones bucales, generalmente, de hongos.
Errores frecuentes:
Según el tipo de inhalador se debe realizar una técnica de administración, por lo que es muy sencillo cometer errores, especialmente si no han realizado una formación adecuada por parte del personal sanitario. En diferentes estudios se han detectado los siguientes errores1:
- No realizar una espiración completa antes de la inspiración.
- No contener la respiración después de la inhalación.
- No poseer la coordinación suficiente para accionar el inhalador y realizar la inhalación.
- Inhalar con poca fuerza en los dispositivos de polvo seco.
- No realizar enjuagues tras el empleo de corticoides.
- No realizar una buena limpieza del dispositivo.
- No comprobar la dosis restante antes de su uso.
CONCLUSIONES
Un correcto manejo de los inhaladores es clave para asegurar la eficacia del tratamiento en las enfermedades respiratorias crónicas. La educación sanitaria en la técnica que se debe utilizar cobra gran importancia para evitar los errores en su empleo, mejorar el control de la enfermedad y la calidad del paciente. Además, un seguimiento en su uso por parte del personal de enfermería debería ser continuo, asegurando de esta manera que se mantenga la técnica correcta con el paso del tiempo. De esta manera, reducen las complicaciones de la enfermedad, mejoran la adherencia terapéutica y se disminuyen los ingresos hospitalarios por el mal control de la enfermedad.
BIBLIOGRAFÍA
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- Cataldo D, Hanon S, Peché RV, Schuermans DJ, Degryse JM, De Wulf IA, et al. How to Choose the Right Inhaler Using a Patient-Centric Approach? Adv Ther. 2022;39(3):1149–63.
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