Manejo del paciente politraumatizado en urgencias: rol de la enfermería

4 febrero 2025

AUTORES

  1. Teresa Rufas Lizandra. TCAE. Joaquín Costa Valentía. Barbastro. España.
  2. Rafael Lizandra Raluy. Enfermero. Atención Primaria sector Huesca. España.
  3. Susana Franco Lacasa. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Olga Serveto Galindo. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.
  5. Marta Mañe Gode. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.

 

RESUMEN
El manejo del paciente politraumatizado en urgencias es un desafío multidisciplinario que requiere una intervención rápida y efectiva. Los profesionales de enfermería desempeñan un papel fundamental en la valoración inicial, estabilización hemodinámica y preparación del paciente para procedimientos diagnósticos y terapéuticos. Este artículo revisa las principales responsabilidades de la enfermería en el manejo del politraumatizado, centrándose en la aplicación del protocolo Advanced Trauma Life Support (ATLS), la importancia de la comunicación en equipo y la formación continua en este entorno crítico.

PALABRAS CLAVE

Politraumatizado, urgencias, enfermería, ATLS, valoración inicial.

ABSTRACT
The management of polytrauma patients in emergency settings is a multidisciplinary challenge requiring rapid and effective intervention. Nursing professionals play a key role in initial assessment, hemodynamic stabilization, and patient preparation for diagnostic and therapeutic procedures. This article reviews the primary responsibilities of nurses in polytrauma management, focusing on the application of the Advanced Trauma Life Support (ATLS) protocol, the importance of team communication, and the need for ongoing education in this critical environment.

KEY WORDS

Polytrauma, emergency care, nursing, ATLS, initial assessment.

DESARROLLO DEL TEMA

El politraumatismo es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en los servicios de urgencias a nivel mundial. Se define como la presencia de múltiples lesiones que afectan dos o más sistemas orgánicos, con riesgo potencial para la vida del paciente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes de tráfico, las caídas y las lesiones por violencia son responsables de una alta proporción de los casos de politraumatismo, siendo particularmente prevalentes en poblaciones jóvenes y económicamente activas1-4.

El manejo inicial del paciente politraumatizado en urgencias sigue un enfoque sistemático basado en protocolos internacionales como el Advanced Trauma Life Support (ATLS), que prioriza la identificación y tratamiento de lesiones que representan una amenaza inmediata para la vida. En este contexto, el rol de la enfermería es esencial, ya que abarca desde la valoración inicial y la estabilización hemodinámica hasta el apoyo emocional al paciente y sus familiares. Este artículo revisa las principales intervenciones de enfermería en la atención del politraumatizado, subrayando la importancia de la formación continua y la comunicación efectiva en este entorno crítico.

Valoración Inicial: El Protocolo ABCDE del Trauma:

El enfoque inicial en el manejo del politraumatizado se basa en el protocolo ABCDE, que guía las intervenciones según la gravedad de las lesiones. Este método permite priorizar las acciones necesarias para estabilizar al paciente y prevenir complicaciones.

A: Vía aérea con control cervical (Airway):

La vía aérea es la primera prioridad en la atención inicial. El personal de enfermería debe:

  • Identificar obstrucciones como sangre, vómito o cuerpos extraños.
  • Realizar maniobras básicas para despejar la vía aérea, como la inclinación de la cabeza y elevación del mentón.
  • Estabilizar la columna cervical utilizando collarines cervicales u otros dispositivos de inmovilización adecuados.

 

En casos más graves, los enfermeros deben colaborar en la inserción de dispositivos avanzados como cánulas orofaríngeas o traqueales.

B: Respiración y ventilación (Breathing):

La enfermería tiene un papel crucial en la monitorización de la respiración y ventilación. Esto incluye:

  • Observar movimientos torácicos y detectar signos de lesiones como neumotórax o hemotórax.
  • Administrar oxígeno suplementario mediante mascarillas o sistemas de alto flujo según sea necesario.
  • Preparar al paciente para procedimientos como toracocentesis en casos de emergencia.

 

C: Circulación con control de hemorragias (Circulation):

La hipovolemia por hemorragia es una de las principales causas de muerte en el politraumatismo. Las intervenciones de enfermería incluyen:

  • Identificar y controlar hemorragias externas mediante presión directa, torniquetes o apósitos hemostáticos.
  • Establecer acceso venoso para la administración de líquidos intravenosos, soluciones cristaloides o transfusiones sanguíneas.
  • Monitorizar signos vitales como presión arterial, frecuencia cardíaca y perfusión capilar.

 

D: Déficit neurológico (Disability):

La evaluación del estado neurológico del paciente es esencial para detectar lesiones intracraneales. Los enfermeros utilizan herramientas como la Escala de Coma de Glasgow (GCS) para valorar el nivel de conciencia y registrar cualquier cambio en el estado mental del paciente.

E: Exposición y control ambiental (Exposure):

La exposición completa del paciente permite identificar lesiones ocultas, como fracturas o quemaduras. Sin embargo, es fundamental evitar la hipotermia mediante el uso de mantas térmicas o calentadores.

Estabilización y Preparación para Intervenciones Adicionales:

Una vez completada la valoración primaria, el personal de enfermería colabora en la estabilización del paciente y la preparación para procedimientos diagnósticos o terapéuticos adicionales. Esto incluye:

  • Realizar una valoración secundaria, que abarca una exploración física detallada y la identificación de todas las lesiones.
  • Coordinar la realización de pruebas de imagen, como radiografías o tomografías computarizadas.
  • Preparar al paciente para posibles intervenciones quirúrgicas, asegurando el acceso venoso y la disponibilidad de medicamentos o equipos necesarios.

 

Comunicación y Trabajo en Equipo:

El manejo del politraumatizado en urgencias requiere una comunicación efectiva entre los miembros del equipo de salud. Los enfermeros desempeñan un papel central en la coordinación del cuidado, asegurando que las intervenciones sean oportunas y que se transmitan correctamente los hallazgos relevantes al equipo médico.

Formación Continua y Mejora de las Competencias:

El entorno de urgencias es dinámico y exige una actualización constante de las competencias del personal de enfermería. Los programas de formación en ATLS y simulaciones prácticas permiten a los enfermeros mejorar su capacidad de respuesta en situaciones críticas1-4.

CONCLUSIONES

El manejo del paciente politraumatizado en urgencias es una tarea compleja que depende de un enfoque sistemático y un equipo altamente capacitado. El personal de enfermería desempeña un papel crucial en la valoración inicial, la estabilización y la preparación para intervenciones adicionales. Su formación continua y participación activa en el equipo multidisciplinario son esenciales para garantizar una atención de calidad que mejore las tasas de supervivencia y reduzca las complicaciones a largo plazo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. American College of Surgeons. Advanced Trauma Life Support (ATLS) Student Course Manual. 10th ed. Chicago: American College of Surgeons; 2018.
  2. World Health Organization. Road traffic injuries [Internet]. WHO; 2020. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/road-traffic-injuries
  3. Cannon JW. Hemorrhagic shock. N Engl J Med. 2018;378(4):370-379. doi:10.1056/NEJMra1705649
  4. Trauma Victoria. Trauma Nursing Guidelines. Melbourne: Victorian State Trauma System; 2021.

 

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