AUTORES
- Inés Álvarez Álvarez. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
- Amparo Fandos Vázquez. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
- Rocío Gallego Maestre. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
- Ana Belén Sierra Fraile. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
- Pilar Tomey Escolano. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
- Lucía Abanto Ferrando. Enfermera EIR Familiar y Comunitaria Zaragoza Sector II.
INTRODUCCIÓN
Los hematomas subcutáneos representan una condición médica compleja y dolorosa que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes los padecen. Estos hematomas son el resultado de traumatismos que rompen pequeños vasos sanguíneos, liberando su contenido en el tejido blando bajo la piel. Tradicionalmente, el tratamiento de los hematomas subcutáneos implica un proceso largo y laborioso que incluye incisiones para drenarlos, lavado con suero fisiológico, limpieza mecánica y curaciones sucesivas. Sin embargo, este método convencional a menudo requiere meses para la resolución completa del hematoma, lo que puede ser frustrante tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.
En este contexto, la técnica Roviralta, desarrollada en 2008 por Santiago Roviralta no sólo acelera el proceso de cicatrización, sino que también reduce significativamente las complicaciones asociadas con los hematomas subcutáneos.
PALABRAS CLAVE
Hematoma, tejido subcutáneo, cuidados de enfermería, cicatrización de heridas.
ABSTRACT
Subcutaneous hematomas represent a complex and painful medical condition that can significantly affect the quality of life of those who suffer from them. These hematomas result from trauma that ruptures small blood vessels, releasing their contents into the soft tissue under the skin. Traditionally, the treatment of subcutaneous hematomas involves a long and laborious process that includes incisions to drain them, washing with saline solution, mechanical cleaning, and successive dressings. However, this conventional method often requires months for the complete resolution of the hematoma, which can be frustrating for both patients and healthcare professionals.
In this context, the Roviralta technique, developed in 2008 by Santiago Roviralta, not only accelerates the healing process but also significantly reduces the complications associated with subcutaneous hematomas.
KEY WORDS
Hematoma, subcutaneous tissue, nursing care, wound healing.
DESARROLLO DEL TEMA
¿QUÉ ES UN HEMATOMA SUBCUTÁNEO?
Los hematomas subcutáneos son condiciones médicas insidiosas, complejas y difíciles de tratar, que causan angustia y sufrimiento a quienes los padecen. Estos hematomas son heridas agudas resultantes de un trauma que rompe pequeños vasos sanguíneos, liberando su contenido en el tejido blando bajo la piel1,2,3.
ETIOLOGÍA DEL HEMATOMA SUBCUTÁNEO:
Se producen como consecuencia de un traumatismo conocido y en heridas postoperatorias. Pueden afectar las siguientes estructuras:
a) Epidermis: el hematoma se localiza a nivel superficial, y el tratamiento tradicional incluye crioterapia y pomadas heparinoides.
b) Hipodermis: se encuentra en el espesor del tejido celular subcutáneo y es el foco de este estudio.
c) Músculo: se forma dentro del músculo, lesionando las fibras subyacentes y el tejido conectivo sin romper la piel. Provoca dolor, hinchazón y una movilidad reducida en la articulación cercana.
d) Hueso (Perióstico): el área lesionada se encuentra en la porción medular del hueso, pudiendo presentar sangrado e hinchazón, siendo los más severos y dolorosos2.
Si la lesión afecta a vasos pequeños, solo se produce un filtrado hemático sin importancia clínica. Sin embargo, aquellos con un volumen significativo dentro del tejido subcutáneo y varios días de evolución pueden causar dolor, inflamación, fiebre y/o riesgo de infección debido a la necrosis de zonas adyacentes.
Esto incrementa los costos tanto materiales como asistenciales. Por lo tanto, es prioritario limpiar y drenar adecuadamente los hematomas que afectan la hipodermis, teniendo en cuenta su volumen y evolución3,4,5.
ABORDAJE CONVENCIONAL Y TÉCNICA ROVIRALTA
El tratamiento tradicional de estos hematomas consiste en realizar una incisión para drenarlos (si están encapsulados), lavar con suero fisiológico, limpiar mecánicamente con instrumental y realizar curas consecutivas. Esta técnica es compleja y lenta, requiriendo meses para la resolución completa del hematoma4.
En 2008 se describió la técnica Roviralta para el tratamiento de hematomas subcutáneos, que ha demostrado en algunos casos clínicos reducir a menos de la mitad el tiempo de cicatrización en comparación con el tratamiento tradicional. Este método consiste en realizar una incisión para extraer el hematoma, irrigar la cavidad con 4000-6000 UI de heparina tópica de bajo peso molecular (HBPM) para disolver los restos del hematoma, y luego dejar un drenaje para continuar con las irrigaciones diarias hasta la completa resolución. Este procedimiento no solo alivia el dolor, sino que también previene complicaciones como infecciones o necrosis del tejido circundante3-5.
La eficacia de la técnica Roviralta radica en que la heparina aplicada localmente estimula los neutrófilos, que degradan el hematoma y liberan factores de crecimiento. Además, inhibe la acción de catepsina G y elastasa, enzimas responsables de la destrucción de la matriz extracelular, ayudando así en el proceso de cicatrización.
Aunque originalmente descrita para hematomas encapsulados, la técnica también se puede aplicar en heridas abiertas con restos hemáticos, como laceraciones con colgajo. Es adecuada para pacientes de edad avanzada, con piel y tejidos más frágiles, y para aquellos con patologías preexistentes como diabetes, alteraciones de la coagulación o medicación anticoagulante. También se recomienda para hematomas grandes y dolorosos, ya que estos pueden causar dolor significativo y un mayor riesgo de complicaciones, como infecciones1,2,5.
Sin embargo, la técnica Roviralta no es adecuada para todos los casos. Está contraindicada en hematomas muy pequeños o superficiales que puedan resolverse de manera natural, en pacientes con ciertas infecciones de la piel, o en aquellos con un riesgo extremadamente alto de sangrado5.
¿QUIÉN ES SANTIAGO ROVIRALTA?
Santiago Roviralta es un enfermero diplomado por la Universidad de Santiago de Compostela, reconocido especialista en heridas complejas del Servicio Gallego de Salud (Sergas) y miembro del Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. Además, es asesor docente en Ulceras.net y coordinador del servicio de Atención Primaria de Ribadeo (Lugo). Es también el creador de la Técnica Roviralta, una alternativa terapéutica al tratamiento tradicional que utiliza heparina de bajo peso molecular (HBPM) para resolver los hematomas de manera rápida, reduciendo y evitando complicaciones1,5.
LA TÉCNICA PASO A PASO:
La técnica de tratamiento de hematomas con heparina de bajo peso molecular (HBPM) comprende varios pasos, entre ellos la administración de anestesia local, incisión controlada, drenaje del hematoma, aplicación de heparina, y cierre y curación de la incisión. La cantidad de heparina utilizada varía entre 4000 y 6000 UI. Además, se considera el uso de terapia compresiva y la medición del índice tobillo-brazo (ITB).
- Desinfección del Área: Se utiliza un antiséptico, como clorhexidina o povidona yodada, para desinfectar la zona a tratar.
- Anestesia Local: Se administra anestesia en el área para minimizar el dolor durante el procedimiento, recomendándose un anestésico sin vasoconstrictor al 2%.
- Incisión Controlada: Una vez anestesiada la zona, se realiza una incisión en la piel y el tejido subcutáneo sobre el hematoma.
- Drenaje del Hematoma: Se drena cuidadosamente la sangre acumulada, lo cual ayuda a aliviar la presión y el dolor en el área afectada.
- Infiltración de Heparina: Si no se puede extraer completamente el coágulo, se administra entre 4000 y 6000 UI de heparina de bajo peso molecular en la zona del hematoma bajo estricta vigilancia médica.
- Seguimiento: En caso de hematomas de gran tamaño, puede ser necesario repetir la técnica.
- Terapia Compresiva: Se utiliza un vendaje compresivo para favorecer la cicatrización. La indicación de compresión se determina calculando el índice tobillo-brazo (ITB).
- Cierre y Curación: La incisión se cierra con suturas y se siguen todas las medidas postoperatorias pertinentes para evitar infecciones y otras complicaciones2,5.
¿CÓMO FUNCIONA LA HEPARINA SOBRE EL COÁGULO?
La heparina no «deshacer» el coágulo directamente, sino que potencia la acción de la antitrombina III, una proteína que inhibe varios factores de la coagulación. Esto impide que el coágulo crezca y permite que los mecanismos naturales del cuerpo para disolver los coágulos, como la acción del plasminógeno convertido en plasmina, funcionen de manera más efectiva.
La heparina actúa principalmente en la prevención del crecimiento del coágulo ya formado en lugar de su eliminación directa. Desglosando su mecanismo de acción:
- Potenciación de la Antitrombina III: La heparina se une a la antitrombina III, aumentando significativamente su efecto inhibidor sobre varios factores de coagulación, como la trombina y el factor Xa. Esto reduce la formación de nuevos coágulos y la expansión de los existentes.
- Acción Indirecta en la Disolución de Coágulos: Al impedir que el coágulo crezca, se facilita la acción de los sistemas naturales del cuerpo para descomponerlo. El sistema fibrinolítico, que convierte el plasminógeno en plasmina, se encarga de degradar la fibrina, el componente principal de los coágulos.
- Efecto sinérgico con otros tratamientos: La heparina se usa a menudo en combinación con otros fármacos fibrinolíticos para acelerar la degradación del coágulo existente.
En resumen, la heparina no disuelve los coágulos directamente, pero crea condiciones favorables para que el cuerpo los descomponga de manera natural. Funciona como un «facilitador» que optimiza los mecanismos endógenos de lisis de coágulos.
La heparina tiene buena absorción cuando se administra por vía subcutánea, permitiendo su efecto sistémico. En el contexto del tratamiento de hematomas subcutáneos mediante la técnica de Roviralta, la heparina se puede infiltrar tanto en la cavidad del hematoma como en el tejido subcutáneo circundante para prevenir la formación adicional de coágulos2,4,5.
BIBLIOGRAFÍA
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- Roviralta Gómez S. Hematoma subcutáneo resolución con Heparina de bajo peso molecular (BPM) 0,4-0,6 mg. Enferm. Dermat. [Internet] 2008; 4:28-30. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4603346
- Roviralta Gómez R, Ruiz Henao CH. Abordaje de hematoma subcutáneo con heparina de bajo peso molecular (0.4, 0.6). Her. Y Cicatr. 2012; 10 (3): 36-40.
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- Enfermería Evidente. ¿En qué consiste la técnica Roviralta para el tratamiento de hematomas subcutáneos? 2023. Disponible en: https://enfermeriaevidente.com/en-que-consiste-la-tecnica-roviralta-para-el-tratamiento-de-hematomas-subcutaneos-traumaticos/