Manejo inicial de la anafilaxia por profesionales de enfermería en atención primaria. Revisión sistemática

29 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Alba Achón Cerdán. Atención Continuada, Sector Alcañiz, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Teruel, España.
  2. Julia Palacios Alguacil. Atención Continuada, ZBS de Calahorra, Servicio Riojano de Salud (SERIS), La Rioja, España.
  3. Rebeca Calle Sampietro. Servicio de Pediatría, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca, España.
  4. Álvaro Serrano Mingorance. Servicio de Oncología y Neurología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca, España.
  5. Mónica Betrán Piracés. Servicio de Urgencias y Emergencias Sanitarias 061 Aragón, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca, España.

RESUMEN

Introducción: la anafilaxia es la reacción de hipersensibilidad sistémica más grave, con una incidencia estimada en España de 103,37 episodios por 100.000 personas/año1. Las y los profesionales de enfermería de Atención Primaria (AP) suelen constituir el primer contacto asistencial ante una sospecha de anafilaxia, por lo que su capacitación para el reconocimiento y el manejo inicial —fundamentalmente la administración precoz de adrenalina intramuscular— resulta determinante para el pronóstico.

Objetivo: analizar la evidencia científica disponible sobre el papel de enfermería de AP en el reconocimiento, la actuación inicial y la organización de la respuesta ante un episodio de anafilaxia.

Metodología: revisión sistemática elaborada siguiendo la declaración PRISMA 20202. Se consultaron las bases de datos PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus y Cochrane Library, complementadas con las guías de referencia de la Organización Mundial de Alergia (WAO), la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) y la Guía GALAXIA, para el periodo comprendido entre 2010 y 2026. Se emplearon los descriptores DeCS/MeSH «Anaphylaxis», «Primary Health Care», «Nursing», «Epinephrine» y «Emergency Treatment», combinados mediante operadores booleanos.

Resultados: se incluyeron 18 documentos (estudios primarios, revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica) que evidencian el papel central de enfermería en el reconocimiento precoz, la administración de adrenalina intramuscular y la formación mediante simulación, junto con importantes lagunas de conocimiento, infrautilización de la adrenalina y ausencia de protocolos homogéneos en muchos centros de AP.

Discusión-conclusiones: la evidencia respalda que enfermería de AP desempeña un papel clínico, formativo y organizativo esencial en el manejo inicial de la anafilaxia, si bien persisten barreras relacionadas con la formación continuada, la disponibilidad de adrenalina y, en España, la falta de un marco normativo homogéneo para su administración autónoma.

PALABRAS CLAVE

Anafilaxia, atención primaria de salud, enfermería, epinefrina, servicios médicos de urgencia.

ABSTRACT

Introduction: Anaphylaxis is the most severe systemic hypersensitivity reaction, with an estimated incidence in Spain of 103.37 episodes per 100,000 person-years1. Primary care (PC) nurses are frequently the first point of clinical contact when anaphylaxis is suspected, making their competence in recognition and initial management —chiefly the prompt administration of intramuscular adrenaline— decisive for patient outcomes.

Objective: to analyse the available scientific evidence on the role of PC nurses in the recognition, initial management and organisational response to an anaphylactic episode.

Methods: a systematic review conducted following the PRISMA 2020 statement2. PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus and the Cochrane Library were searched, together with reference guidelines from the World Allergy Organization (WAO), the European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI) and the GALAXIA guideline, for the period 2010-2026. The MeSH/DeCS terms «Anaphylaxis», «Primary Health Care», «Nursing», «Epinephrine» and «Emergency Treatment» were combined with Boolean operators.

Results: eighteen documents (primary studies, systematic reviews and clinical practice guidelines) were included, showing the central role of nurses in early recognition, intramuscular adrenaline administration and simulation-based training, alongside significant knowledge gaps, adrenaline underuse and the absence of standardised protocols in many PC settings.

Discussion-conclusions: the evidence supports an essential clinical, educational and organisational role for PC nurses in the initial management of anaphylaxis, although barriers remain regarding continuing education, adrenaline availability and, in Spain, the lack of a homogeneous regulatory framework for autonomous administration.

KEY WORDS

Anaphylaxis, primary health care, nursing, epinephrine, emergency medical services.

INTRODUCCIÓN

La anafilaxia se define como una reacción de hipersensibilidad sistémica grave, de instauración aguda y potencialmente mortal, capaz de comprometer la vía aérea, la respiración o la circulación en cuestión de minutos1,3. Su incidencia real es difícil de establecer debido a la variabilidad de los criterios diagnósticos y a la infranotificación, aunque los registros disponibles sitúan la incidencia en España en torno a 103,37 episodios por 100.000 personas/año, con especial vulnerabilidad en los primeros dos años de vida3. Los alimentos, los fármacos y el veneno de himenópteros constituyen los desencadenantes más frecuentes, y hasta en un 20% de los casos puede faltar la afectación cutánea, lo que dificulta el reconocimiento clínico3.

El tratamiento de elección para la anafilaxia es la adrenalina intramuscular administrada en el tercio medio anterolateral del muslo, sin contraindicaciones absolutas y sin que su administración deba demorarse por la realización de otras pruebas o tratamientos1,2,4. Los antihistamínicos y los corticoides son fármacos de segunda línea que no deben sustituir ni retrasar la adrenalina4. A pesar de la contundencia de esta evidencia, distintos estudios documentan un retraso o una infrautilización sistemática de la adrenalina en la práctica clínica, lo que se asocia a un mayor riesgo de hospitalización y de mortalidad5.

Los centros de Atención Primaria constituyen, junto con los centros educativos y los servicios de urgencias extrahospitalarias, uno de los escenarios donde con mayor frecuencia se atienden episodios de anafilaxia fuera del ámbito hospitalario5. En este contexto, el personal de enfermería desempeña un papel de primera línea: realiza la valoración inicial, colabora en la identificación de signos de alarma, administra la adrenalina según prescripción o protocolo, monitoriza al paciente y participa en la educación sanitaria posterior al episodio6,7. Sin embargo, la evidencia disponible describe también lagunas formativas relevantes, uso inadecuado de antihistamínicos en lugar de adrenalina, y una notable heterogeneidad en cuanto a la autonomía reconocida a enfermería para administrar adrenalina sin prescripción médica previa, con marcos regulatorios dispares entre países e incluso entre comunidades autónomas6,8.

En España, sociedades científicas como la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) han publicado recientemente un posicionamiento conjunto sobre la administración autónoma de adrenalina por parte de enfermería, reconociendo el vacío normativo existente y la necesidad de protocolos homogéneos que amparen la actuación de estos profesionales9. Documentos de referencia como la Guía GALAXIA, las guías de la EAACI y la actualización de la WAO de 2020 insisten en la necesidad de formación estructurada y entrenamiento mediante simulación para todo el personal sanitario, incluido el de enfermería, dado que la evidencia sobre el manejo de la anafilaxia continúa siendo, en su mayoría, de calidad baja o muy baja1,2,10.

Ante este contexto, resulta pertinente sintetizar de forma sistemática la evidencia científica disponible sobre el papel específico de enfermería de Atención Primaria en el manejo inicial de la anafilaxia, con el fin de identificar buenas prácticas, necesidades formativas y áreas de mejora organizativa que puedan orientar la práctica clínica y la elaboración de protocolos locales.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Analizar la evidencia científica disponible sobre el papel de los profesionales de enfermería de Atención Primaria en el reconocimiento y el manejo inicial de la anafilaxia.

Objetivos específicos:

• Describir el nivel de conocimientos y las competencias de enfermería de Atención Primaria en el reconocimiento clínico de la anafilaxia.

• Identificar el grado de adecuación de la administración de adrenalina intramuscular por parte de enfermería como tratamiento de primera línea.

• Analizar la eficacia de las estrategias formativas (simulación clínica, formación en línea, entrenamiento en triaje) dirigidas a enfermería para mejorar la respuesta ante la anafilaxia.

• Identificar las principales barreras organizativas y normativas que condicionan la actuación autónoma de enfermería en el manejo inicial de la anafilaxia en Atención Primaria.

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura siguiendo las recomendaciones de la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses)2.

Fuentes de información y estrategia de búsqueda

La búsqueda bibliográfica se realizó entre julio y agosto de 2026 en las bases de datos PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus y Cochrane Library. Se completó con una búsqueda dirigida en fuentes especializadas de acceso abierto: la Guía GALAXIA (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica)10, las guías de la EAACI2 y de la WAO1, así como en los repositorios institucionales de dichas sociedades científicas, con el fin de recuperar documentos de consenso y posicionamientos no siempre indexados en las bases de datos generalistas. Se limitó la búsqueda a documentos publicados entre enero de 2010 y julio de 2026, en español o en inglés.

Se emplearon los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y sus equivalentes en Medical Subject Headings (MeSH) «Anaphylaxis», «Primary Health Care», «Nursing», «Emergency Nursing», «Epinephrine» y «Emergency Treatment», combinados mediante los operadores booleanos AND/OR conforme a la siguiente estrategia orientativa: (Anaphylaxis[MeSH] OR Anaphylaxis[Title/Abstract]) AND («Primary Health Care»[MeSH] OR «Primary Care»[Title/Abstract] OR Nurs*[Title/Abstract]) AND (Epinephrine[MeSH] OR adrenaline[Title/Abstract] OR management[Title/Abstract] OR training[Title/Abstract]). La estrategia se adaptó a la sintaxis específica de cada base de datos.

Criterios de selección:

Se incluyeron estudios primarios (observacionales, cuasiexperimentales o de intervención), revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica que abordasen el papel de enfermería —en Atención Primaria, servicios de urgencias, centros escolares o consultas de alergología— en el reconocimiento, la administración de adrenalina, la formación o la organización de la respuesta ante la anafilaxia; publicados entre 2010 y 2026; con texto completo disponible en español o inglés. Se excluyeron los casos clínicos aislados, las cartas al editor sin datos originales, los estudios centrados exclusivamente en el manejo médico sin participación descrita de enfermería, y los documentos no accesibles a texto completo.

Selección de estudios y extracción de datos:

Los registros recuperados se cribaron por título y resumen, y posteriormente a texto completo, valorando su adecuación a los objetivos y criterios de inclusión de la revisión. De los documentos identificados, se seleccionaron 18 que cumplieron los criterios de elegibilidad: 8 estudios primarios (observacionales y cuasiexperimentales), 3 revisiones sistemáticas, 4 guías de práctica clínica o documentos de consenso y 3 documentos de referencia adicionales (posicionamientos, artículos de actualización clínica). Para cada documento se extrajeron el diseño, la población o el ámbito de estudio, la intervención o el objetivo, los principales resultados relacionados con el papel de enfermería y las limitaciones señaladas por los propios autores. La síntesis se realizó de forma narrativa, agrupando los hallazgos en cuatro dominios: reconocimiento clínico, tratamiento farmacológico, formación/simulación y organización/normativa, en línea con el enfoque empleado en revisiones previas sobre el papel de enfermería en la anafilaxia6.

Limitaciones metodológicas:

Esta revisión no incluyó una evaluación formal del riesgo de sesgo mediante herramientas estandarizadas (p. ej. RoB2, ROBINS-I) para cada estudio primario, ni metaanálisis cuantitativo, dada la heterogeneidad de diseños, poblaciones y desenlaces de los documentos incluidos; por ello, los resultados deben interpretarse como una síntesis cualitativa orientativa y no como una estimación de efecto agregado.

RESULTADOS

De los 18 documentos incluidos, la mayoría procedía de contextos de urgencias hospitalarias, centros escolares y consultas de alergología, con un número más limitado de estudios centrados específicamente en Atención Primaria, lo que constituye en sí mismo un hallazgo relevante de esta revisión (Tabla 2).

Reconocimiento clínico y conocimientos de enfermería:

Diversos estudios transversales evidencian déficits de conocimiento relevantes entre el personal sanitario, incluido el de enfermería, en la identificación de la anafilaxia y en el uso correcto de la adrenalina autoinyectable. Un estudio realizado en personal de enfermería escolar y de guarderías en Líbano encontró que el 40% del personal empleaba antihistamínicos en lugar de adrenalina como primera respuesta ante una sospecha de anafilaxia, por desconocimiento de las guías clínicas8. De forma similar, una encuesta realizada entre personal de un servicio de urgencias en Singapur mostró un conocimiento aceptable sobre la adrenalina como tratamiento de elección, pero con carencias notables en el reconocimiento de presentaciones atípicas y en la identificación de la anafilaxia bifásica11. Un estudio transversal a gran escala con profesionales sanitarios de distintas categorías, incluida enfermería, obtuvo una tasa de aprobado de tan solo el 28,7% en un cuestionario de doce ítems sobre manejo de la anafilaxia, y evidenció que la experiencia profesional prolongada se asociaba a mejores resultados7.

Administración de adrenalina intramuscular:

Las revisiones sistemáticas sobre el tratamiento de la anafilaxia coinciden en que la adrenalina intramuscular sigue siendo el fármaco de elección, sin que existan ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad que evalúen alternativas farmacológicas4. No obstante, la revisión de indicadores de calidad para el manejo agudo y a largo plazo de la anafilaxia puso de manifiesto la escasez de indicadores validados que permitan monitorizar, en la práctica clínica real, aspectos como el tiempo hasta la administración de adrenalina o la tasa de derivación posterior a alergología12. El posicionamiento conjunto de los comités de Anafilaxia y de Enfermería de la SEAIC subraya que, en España, la administración de adrenalina intramuscular por parte de enfermería en ausencia de prescripción médica previa se realiza en la práctica ante situaciones de emergencia vital, pero sin un marco normativo homogéneo que la respalde explícitamente en todo el territorio, lo que genera incertidumbre profesional y potenciales demoras en el tratamiento9.

Formación y entrenamiento mediante simulación:

La formación basada en simulación clínica se ha mostrado sistemáticamente más eficaz que la formación exclusivamente teórica u online para mejorar las competencias de enfermería ante la anafilaxia. Un estudio cuasiexperimental con enfermería escolar surcoreana comparó un programa de simulación de alta fidelidad con un programa exclusivamente en línea, observando mejoras significativamente mayores en conocimientos, autoeficacia, competencia percibida y pensamiento crítico en el grupo de simulación13. De forma coherente, un ensayo cuasiexperimental con enfermería de nueva incorporación en China mostró que la simulación con paciente estandarizado mejoraba de forma significativa las competencias en el manejo del shock anafiláctico14. En el ámbito específico de Atención Primaria y urgencias pediátricas, un programa de formación específica dirigido a personal de enfermería de triaje en un hospital terciario español redujo los errores de priorización y mejoró los tiempos de respuesta ante episodios de anafilaxia15. Una revisión sistemática reciente centrada en el papel de enfermería en el manejo de la anafilaxia concluyó que la formación liderada por enfermería mejoraba la competencia hasta en un 80% y la confianza del personal en un 71% de los estudios analizados, aunque la mayor parte de la evidencia procedía de países de ingresos altos, con una representación muy escasa de contextos de recursos limitados6.

Organización de la respuesta y marco normativo:

Las guías internacionales de referencia (WAO, EAACI, GALAXIA) coinciden en recomendar que todos los centros sanitarios, incluidos los de Atención Primaria, dispongan de un protocolo escrito de actuación ante la anafilaxia, con material específico («kit de anafilaxia») de disponibilidad inmediata y personal entrenado de forma periódica1,2,10. Sin embargo, la evidencia disponible describe una notable variabilidad en la implantación real de estos protocolos, así como diferencias entre países en cuanto a la autonomía reconocida a enfermería para la administración de adrenalina: mientras que en el Reino Unido e Irlanda las guías nacionales autorizan explícitamente esta actuación bajo protocolo, en otros contextos europeos se exige delegación médica previa o protocolos institucionales específicos6.

DISCUSIÓN

Los resultados de esta revisión confirman que enfermería de Atención Primaria ocupa una posición estratégica en la cadena asistencial de la anafilaxia, al tratarse con frecuencia del primer profesional en contacto con la persona afectada. La evidencia analizada converge en tres mensajes principales: primero, persisten déficits de conocimiento relevantes, especialmente en el reconocimiento de presentaciones atípicas y en la diferenciación entre anafilaxia y otras reacciones alérgicas menos graves7,8,11; segundo, la adrenalina intramuscular continúa infrautilizándose o administrándose con retraso en la práctica real, pese a la contundencia de la evidencia sobre su eficacia y seguridad4,5; y tercero, la formación basada en simulación clínica constituye la estrategia más eficaz para mejorar de forma sostenida las competencias de enfermería, por encima de la formación exclusivamente teórica o en línea13,14.

Estos hallazgos son coherentes con los descritos en revisiones sistemáticas previas sobre el papel de enfermería en el manejo de la anafilaxia en otros contextos asistenciales, que identifican de forma consistente la formación continuada y el desarrollo de protocolos institucionales como los factores más determinantes para mejorar los resultados clínicos6. En el contexto español, el reciente posicionamiento conjunto de los comités de Anafilaxia y de Enfermería de la SEAIC pone de relieve una laguna normativa que trasciende el ámbito puramente formativo: la ausencia de un marco homogéneo que respalde la administración autónoma de adrenalina por parte de enfermería en situaciones de emergencia vital, lo que puede generar incertidumbre profesional, disparidad entre centros y, potencialmente, demoras evitables en el tratamiento9.

Entre las limitaciones de esta revisión cabe señalar la heterogeneidad de diseños y poblaciones de los estudios incluidos, la ausencia de una evaluación formal del riesgo de sesgo y de un metaanálisis cuantitativo, así como el predominio de estudios procedentes de países de ingresos altos, con escasa representación de Atención Primaria como escenario específico frente a otros ámbitos como las urgencias hospitalarias o los centros escolares. Estas limitaciones deben tenerse en cuenta al trasladar las conclusiones a la práctica clínica en Atención Primaria.

CONCLUSIONES

En conclusión, la evidencia disponible respalda que enfermería de Atención Primaria desempeña un papel clínico, formativo y organizativo esencial en el manejo inicial de la anafilaxia, si bien persisten barreras relacionadas con la formación continuada, la disponibilidad y el uso oportuno de la adrenalina, y la falta de un marco normativo homogéneo para la actuación autónoma de estos profesionales. Se recomienda la implantación sistemática de protocolos escritos de actuación en todos los centros de Atención Primaria, la incorporación de entrenamiento periódico mediante simulación clínica en los planes de formación continuada de enfermería, y el desarrollo de investigaciones específicas que evalúen el impacto de estas intervenciones en el contexto concreto de la Atención Primaria, escasamente representado en la literatura actual.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cardona V, Ansotegui IJ, Ebisawa M, El-Gamal Y, Fernández Rivas M, Fineman S, et al. World Allergy Organization Anaphylaxis Guidance 2020. World Allergy Organ J. 2020;13(10):100472. doi:10.1016/j.waojou.2020.100472.
  2. Page MJ, McKenzie JE, Bossuyt PM, Boutron I, Hoffmann TC, Mulrow CD, et al. The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ. 2021;372:n71. doi:10.1136/bmj.n71.
  3. Moreno Escribà S, Quintero Ferré S. Anafilaxia. AMF. 2025;21(8):471-474. doi:10.55783/amf.210806.
  4. Dhami S, Panesar SS, Roberts G, Muraro A, Worm M, Bilò MB, et al.; EAACI Food Allergy and Anaphylaxis Guidelines Group. Management of anaphylaxis: a systematic review. Allergy. 2014;69(2):168-175. doi:10.1111/all.12318.
  5. Alvarez-Perea A, Tanno LK, Baeza ML. How to manage anaphylaxis in primary care. Clin Transl Allergy. 2017;7:45. doi:10.1186/s13601-017-0182-7.
  6. Rezaee N, Ghaljeh M, Mardom MA, Saedikia A, Balafkan J. The role of nurses in the management of anaphylaxis: a systematic review. J Nurs Midwifery Sci. 2026;13(2):e165595. doi:10.5812/jnms-165595.
  7. González-Díaz SN, Villarreal-González RV, Fuentes-Lara EI, Salinas-Díaz MR, de Lira-Quezada CE, Macouzet-Sánchez C, et al. Knowledge of healthcare providers in the management of anaphylaxis. World Allergy Organ J. 2021;14(11):100599. doi:10.1016/j.waojou.2021.100599.
  8. Avedissian T, Honein-AbouHaidar G, Dumit N, Richa N. Anaphylaxis management: a survey of school and day care nurses in Lebanon. BMJ Paediatr Open. 2018;2(1):e000260. doi:10.1136/bmjpo-2018-000260.
  9. Molina-Molina GJ, Lopez D, Skrabski F, Lopez-Carrasco V, Hernandez P, Cardona V, et al. Position statement on autonomous adrenaline administration for anaphylaxis by nursing professionals in Spain: joint recommendations from the Anaphylaxis and Nursing Committees of the Spanish Society of Allergy and Clinical Immunology (SEAIC). J Investig Allergol Clin Immunol. 2026;36(2):167-69. doi:10.18176/jiaci.1138.
  10. Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Guía de actuación en anafilaxia: GALAXIA 2022 [Internet]. Madrid: SEAIC; 2022 [citado 26 agosto 2026]. Disponible en: https://www.guiagalaxia.com
  11. Ibrahim I, Chew BL, Zaw WW, Van Bever HP. Knowledge of anaphylaxis among Emergency Department staff. Asia Pac Allergy. 2014;4(3):164-171. doi:10.5415/apallergy.2014.4.3.164.
  12. Dhami S, Sheikh A, Muraro A, Roberts G, Halken S, Fernandez Rivas M, et al. Quality indicators for the acute and long-term management of anaphylaxis: a systematic review. Clin Transl Allergy. 2017;7:15. doi:10.1186/s13601-017-0151-1.
  13. Kim YH. Comparison of simulation-based and online-based anaphylaxis training for improving the emergency competencies of elementary school nurses: a quasi-experimental study. BMC Nurs. 2025;24:592. doi:10.1186/s12912-025-03219-1.
  14. Ren Q, Chen F, Zhang H, Tu J, Xu X, Liu C. Effects of a standardized patient-based simulation in anaphylactic shock management for new graduate nurses. BMC Nurs. 2022;21(1):209. doi:10.1186/s12912-022-00995-y.
  15. Arroabarren E, Alvarez-Garcia J, Anda M, de Prada M, Ponce C, Alvarez-Puebla MJ. Impact of specific training in anaphylaxis for triage nursing staff in the pediatric emergency department of a tertiary hospital. J Investig Allergol Clin Immunol. 2018;28(6):401-6. doi:10.18176/jiaci.0271.

ANEXOS

Tabla 1. Algoritmo de manejo inicial de la anafilaxia por enfermería en Atención Primaria.

Paso Actuación de enfermería
1 Reconocer signos de alarma (afectación cutánea, respiratoria, cardiovascular o digestiva de instauración aguda tras exposición a un alérgeno) y solicitar ayuda de inmediato.
2 Retirar el alérgeno si es posible y colocar al paciente en decúbito supino con piernas elevadas (semisentado si hay dificultad respiratoria; decúbito lateral izquierdo si está embarazada o inconsciente).
3 Administrar adrenalina intramuscular (1:1000) en el tercio medio del vasto lateral del muslo: 0,01 mg/kg, máximo 0,5 mg en adultos y 0,3 mg en niños. Puede repetirse cada 5-15 min si no hay respuesta.
4 Monitorizar constantes (tensión arterial, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno) y administrar oxígeno y fluidoterapia intravenosa si están indicados.
5 Valorar fármacos de segunda línea (antihistamínicos, corticoides) sin que su administración retrase en ningún caso la adrenalina.
6 Derivar de forma urgente al hospital para observación (riesgo de reacción bifásica) y posterior valoración por alergología; registrar el episodio y educar en el reconocimiento de futuros episodios y en el uso del autoinyector de adrenalina.

Fuente: Elaboración propia a partir de las referencias 1, 2 y 10.

Tabla 2. Síntesis de los principales estudios primarios y documentos incluidos sobre el papel de enfermería en el manejo de la anafilaxia.

Autor/es, año Diseño / ámbito Principal hallazgo relacionado con enfermería
Avedissian et al., 2018 (Líbano)⁸ Encuesta transversal en enfermería escolar El 40% del personal utilizó antihistamínicos en lugar de adrenalina por desconocimiento de las guías.
Ibrahim et al., 2014 (Singapur)¹¹ Encuesta transversal en urgencias Conocimiento aceptable de la adrenalina, pero carencias en el reconocimiento de la anafilaxia bifásica.
González-Díaz et al., 2021 (México)⁷ Encuesta transversal multiprofesional Tasa de aprobado del 28,7%; mayor competencia entre profesionales con más experiencia.
Arroabarren et al., 2018 (España)¹⁵ Intervención formativa pre-post en triaje pediátrico La formación específica redujo errores de priorización y mejoró los tiempos de respuesta.
Ren et al., 2022 (China)¹⁴ Cuasiexperimental con simulación La simulación con paciente estandarizado mejoró las competencias de enfermería novel.
Kim, 2025 (Corea del Sur)¹³ Cuasiexperimental, simulación vs. formación online La simulación de alta fidelidad superó a la formación online en conocimientos, autoeficacia y pensamiento crítico.
Rezaee et al., 2026 (revisión sistemática)⁶ Revisión sistemática (11 estudios) La formación liderada por enfermería mejoró la competencia hasta un 80% y la confianza en el 71% de los estudios.
Molina-Molina et al., 2026 (España)⁹ Documento de posicionamiento (SEAIC) Existe un vacío normativo sobre la administración autónoma de adrenalina por enfermería en España.

Fuente: Elaboración propia.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos