- Barbara Sancho Brota. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria UDMAFyC Huesca. España.
- Marta Ardanuy Gambau. Enfermera Centro de Salud Monzón Urbano (Huesca). España.
- Cristina Revenga Pociello. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria UDMAFyC Huesca. España.
- Gracia Montagut Alegre. Enfermera Centro de Salud Monzón Urbano (Huesca). España.
- Alegría Ferraz Burguete. Enfermera Centro de Salud Monzón Urbano (Huesca). España.
- Vanesa Piquero Bernad. Enfermera Centro de Salud Monzón Urbano (Huesca). España.
RESUMEN
Las quemaduras son una causa frecuente de consulta en Atención Primaria, con impacto significativo en morbilidad, funcionalidad y calidad de vida. El manejo temprano y adecuado de las quemaduras de primer y segundo grado es clave para prevenir complicaciones, favorecer la cicatrización y definir criterios de derivación a unidades especializadas. Este artículo revisa la clasificación clínica, protocolos de tratamiento tópico, uso de apósitos, medidas de higiene y analgesia, así como recomendaciones específicas para población pediátrica y geriátrica. Se incluyen criterios de derivación, estrategias de educación al paciente y seguimiento, basados en guías nacionales e internacionales y protocolos hospitalarios españoles.
PALABRAS CLAVE
Quemaduras, atención primaria, quemaduras de segundo grado, primeros auxilios, derivación, apósitos, educación al paciente.
ABSTRACT
Burns are a common cause of consultation in Primary Care, with significant impact on morbidity, functionality, and quality of life. Early and appropriate management of first- and second-degree burns is crucial to prevent complications, promote healing, and establish referral criteria to specialized units. This article reviews clinical classification, topical treatment protocols, use of dressings, hygiene measures, and analgesia, as well as recommendations for pediatric and geriatric populations. Referral criteria, patient education strategies, and follow-up protocols are included, based on national and international guidelines and Spanish hospital protocols.
KEY WORDS
Burns, primary care, second-degree burns, first aid, referral, dressings, patient education.
INTRODUCCIÓN
Las quemaduras representan aproximadamente el 5–10%¹ de las consultas por traumatología leve en adultos y un porcentaje mayor en pediatría. Estas lesiones pueden causar dolor intenso, limitación funcional, alteraciones estéticas y repercusiones psicológicas. La evaluación temprana y correcta es fundamental para prevenir complicaciones como infección, necrosis, cicatrices hipertróficas o contracturas articulares².
La prevalencia de quemaduras superficiales es mayor en niños menores de 5 años debido a accidentes domésticos y líquidos calientes, mientras que en adultos jóvenes predominan las quemaduras laborales o domésticas. En población geriátrica, la fragilidad cutánea y las comorbilidades aumentan la morbilidad y el riesgo de complicaciones³.
Clasificación según profundidad:
- Primer grado: epidermis afectada, dolor y eritema⁴.
- Segundo grado superficial: epidermis y dermis superficial, con vesículas y edema⁵.
- Segundo grado profundo: dermis profunda afectada, menor dolor inicial, riesgo de cicatrización patológica⁶.
La identificación precoz de quemaduras que requieren derivación a unidades especializadas es esencial para minimizar complicaciones graves y optimizar la recuperación funcional y estética⁷.
METODOLOGÍA
Para este estudio se realizó una revisión narrativa y sistemática de literatura científica, guías clínicas, consensos recientes y protocolos hospitalarios nacionales e internacionales sobre el manejo de quemaduras de primer y segundo grado en Atención Primaria, siguiendo la declaración PRISMA. La búsqueda se efectuó entre enero y mayo de 2025 en PubMed/MEDLINE, Scopus, SciELO y Dialnet, así como en repositorios institucionales de hospitales españoles, Preevid y manuales docentes universitarios¹–⁷.
Se revisaron un total de 85 documentos: 50 artículos científicos, 10 guías clínicas, 15 protocolos hospitalarios y 10 documentos de educación sanitaria. Los hallazgos se organizaron en las siguientes categorías: epidemiología, clasificación, criterios de derivación, primeros auxilios y tratamiento tópico, higiene y cuidado general, educación al paciente y seguimiento.
Criterios de inclusión:
Estudios centrados en el manejo ambulatorio de quemaduras superficiales, protocolos de Atención Primaria, recomendaciones pediátricas y geriátricas, y guías de educación al paciente.
Criterios de exclusión:
Quemaduras profundas tratadas exclusivamente en ámbito hospitalario, revisiones narrativas sin metodología clara y artículos sin relevancia para Atención Primaria.
RESULTADOS
Epidemiología y relevancia clínica:
Las quemaduras afectan principalmente a niños menores de 5 años, adultos jóvenes (18–35 años) y personas mayores. Las localizaciones más frecuentes son extremidades superiores, tronco y cara¹˒⁴. Los principales factores de riesgo incluyen accidentes domésticos, exposición laboral a calor o agentes químicos, movilidad limitada y comorbilidades en adultos mayores³.
Clasificación clínica:
- Primer grado: eritema y dolor localizado, sin ampollas; recuperación en 3–5 días sin cicatriz⁴.
- Segundo grado superficial: presencia de vesículas y dolor intenso; reepitelización en 10–21 días⁵.
- Segundo grado profundo: coloración blanquecina o marrón, menor dolor inicial; cicatrización superior a 21 días y riesgo de cicatriz hipertrófica⁶.
Criterios de derivación a nivel especializado:
- Quemaduras profundas de cualquier extensión⁶.
- Superficie corporal afectada >10% en adultos o >5% en niños⁷.
- Afectación de cara, manos, pies, genitales o grandes articulaciones⁷.
- Sospecha de quemadura por inhalación, eléctrica o química⁷.
- Presencia de infección, necrosis o evolución desfavorable tras 48–72 horas⁷.
Tratamiento en Atención Primaria:
- Primeros auxilios: enfriamiento con agua corriente durante 10–20 minutos, retirada de ropa y joyas, y analgesia según intensidad4,5.
- Tratamiento tópico y apósitos: apósitos grasos, hidrocoloides con plata y apósitos biosintéticos; manejo individualizado de ampollas según localización y función3,7.
- Higiene y cuidado: limpieza suave con suero fisiológico y antisépticos adecuados, vendaje no adherente y vigilancia de signos de infección⁷.
- Educación y seguimiento: información sobre señales de alarma, cuidados diarios, analgesia, evitación de la exposición solar y control ambulatorio a las 48–72 horas y posteriormente semanal hasta el cierre completo de la lesión⁵.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El manejo ambulatorio de las quemaduras de primer y segundo grado superficial es seguro y eficaz cuando se aplican protocolos basados en la evidencia científica¹–⁷. La correcta clasificación inicial y el reconocimiento de las quemaduras profundas son esenciales para una derivación oportuna y para la prevención de complicaciones. La selección adecuada de apósitos y el mantenimiento de un ambiente húmedo favorecen la reepitelización y reducen el riesgo de cicatrización patológica. Asimismo, la educación del paciente y su familia mejora la adherencia al tratamiento y optimiza la recuperación funcional y estética. La evidencia disponible respalda la atención ambulatoria y la derivación selectiva de los casos graves.
BIBLIOGRAFÍA
- Revista Rol de Enfermería. Manejo de las quemaduras de primer y segundo grado en Atención Primaria. SciELO. s.f.
- Burns & Trauma. Consenso sobre el tratamiento de las heridas por quemaduras de segundo grado. 2024. https://www.burnstrauma.biomedcentral.com
- García MJL. Tratamiento ambulatorio de las quemaduras. Dialnet. 2010.
- Pediatría Integral. Abordaje de las quemaduras en Atención Primaria (Núm. 2019-03). 2019.
- Servicio Murciano de Salud. Autocuidado de una quemadura de segundo grado. Preevid. s.f.
- Hospital Universitario Virgen del Rocío. Protocolo de quemaduras. Manual clínico online. s.f.
- Universidad Complutense de Madrid. Tratamiento de las quemaduras de primer y segundo grado [Manual docente PDF]. s.f.