AUTORES
- Patricia Royo Tolosana. Enfermera en Urología Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Nerea Angulo Atucha. Enfermera en Hospital del Mar Research Institut Barcelona. Barcelona, España.
- Maria Mercedes Murillo Vázquez. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Lorena García Royuela. Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria. DUAP Inocencio Jiménez. Zaragoza, España.
RESUMEN
La mastitis es una inflamación de la mama que suele estar acompañada de infección, en la mayoría de los casos. Afecta principalmente a mujeres en edad fértil, y especialmente durante el periodo de lactancia, aunque puede ocurrir en otras circunstancias. Esta afección puede causar dolor, enrojecimiento, hinchazón e incluso fiebre. Si bien la mastitis puede ser tratada de manera efectiva, es importante reconocer sus síntomas y buscar atención médica para evitar complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Infección, mastitis, manejo del dolor, lactancia.
ABSTRACT
Mastitis is an inflammation of the breast that is often accompanied by infection. It primarily affects women of childbearing age, especially during breasfeeding; although it can occur in other circumstances. This condition can cause pain, redness, swelling and even fever. While mastitis can be treated effectively, it is important to recognize its symptoms and seek medical attention to avoid complications.
KEY WORDS
Infection, mastitis, pain management, lactation.
DESARROLLO DEL TEMA
¿Qué es la Mastitis?
La mastitis es una inflamación de una o ambas mamas que puede involucrar infección, especialmente en mujeres que están amamantando. En este caso, se conoce como mastitis lactacional. Aunque también puede ocurrir en mujeres que no están amamantando, se habla de mastitis no lactacional. La inflamación suele producirse cuando una de las glándulas mamarias se bloquea, lo que provoca la acumulación de leche en el tejido mamario. Esta acumulación puede generar un ambiente propenso para el crecimiento bacteriano, lo que provoca la infección.
La mastitis es más común durante las primeras semanas de lactancia, cuando las mamas se están adaptando a la producción de leche. Sin embargo, no es exclusiva de este periodo y puede desarrollarse en cualquier momento en la vida de una mujer1.
Causas de la Mastitis:
Mastitis Lactacional:
Durante la lactancia, la mastitis es generalmente causada por una obstrucción de los conductos de leche en la mama2. Esta obstrucción puede ocurrir por varias razones:
- Succión insuficiente del bebé: Si el bebé no succiona de manera eficiente o no vacía completamente la mama durante la lactancia, se puede generar una acumulación de leche, lo que aumenta el riesgo de obstrucción de los conductos mamarios.
- Posición incorrecta durante la lactancia: Una mala posición o un agarre deficiente por parte del bebé también pueden dificultar la vacuidad completa de la mama, aumentando el riesgo de mastitis.
- Falta de drenaje de la leche: El no amamantar o extraer leche con la frecuencia necesaria, sobre todo cuando la mama está muy llena, puede aumentar la probabilidad de obstrucción de los conductos.
- Piel dañada o agrietada: Las grietas o heridas en el pezón, especialmente durante los primeros días de lactancia, pueden permitir la entrada de bacterias que causan infección.
Mastitis No Lactacional:
La mastitis también puede ocurrir en mujeres que no están lactando, y las causas pueden incluir:
- Infección bacteriana: Al igual que en la mastitis lactacional, las bacterias pueden entrar en la mama a través de pequeñas grietas en la piel o a través de heridas en el pezón.
- Enfermedades inflamatorias: Algunas afecciones inflamatorias como la enfermedad de Mondor (una tromboflebitis superficial) o la mastopatía fibroquística pueden causar inflamación de la mama sin una infección bacteriana.
- Trauma o golpe en el seno: Un trauma o un golpe en la mama pueden también desencadenar una inflamación.
- Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales, especialmente las que ocurren durante el ciclo menstrual, la menopausia o el uso de anticonceptivos hormonales, pueden predisponer a la mastitis no infecciosa.
- Absceso mamario: Un absceso mamario es una acumulación de pus en la mama que puede resultar de una mastitis no tratada. Este tipo de absceso puede ser doloroso y requiere tratamiento médico.
Síntomas de la Mastitis:
Los síntomas de la mastitis pueden variar en función de la gravedad de la inflamación e infección3. Los más comunes incluyen:
- Dolor en la mama: Dolor localizado, hinchazón o sensibilidad en una zona de la mama.
- Enrojecimiento e hinchazón: La piel sobre la mama afectada se puede volver roja, caliente al tacto y ligeramente hinchada debido a la inflamación.
- Fiebre: La fiebre es un signo común de una infección. En algunos casos, la fiebre puede ser alta y acompañada de escalofríos.
- Piel rugosa o con aspecto de «cáscara de naranja»: La inflamación grave puede causar un cambio en la textura de la piel de la mama.
- Secreción anormal de leche: En algunos casos, puede haber una secreción lechosa o purulenta (con pus) del pezón, que indica la presencia de una infección.
- Sensación de cansancio generalizado: Las personas con mastitis pueden sentirse fatigadas, con malestar general, similar a una gripe.
- Absceso mamario: Si la infección progresa y no se trata adecuadamente, puede formarse un absceso, lo que causa una protuberancia dolorosa en la mama que puede requerir drenaje médico.
Diagnóstico de la Mastitis:
El diagnóstico de la mastitis se basa principalmente en los síntomas clínicos y en la historia médica. El médico realizará un examen físico para evaluar la mama afectada y determinar la extensión de la inflamación4. Si se sospecha que hay un absceso o si los síntomas no mejoran con el tratamiento inicial, el médico puede recomendar estudios adicionales, como:
- Ultrasonido mamario: Para verificar la presencia de un absceso o de cualquier masa anormal en la mama.
- Análisis de leche: En casos de sospecha de infección, se puede realizar un cultivo de la leche extraída para identificar el tipo de bacteria responsable de la infección.
- Biopsia mamaria: En casos raros, si se sospecha que la mastitis está relacionada con un cáncer de mama o si hay masas que no responden al tratamiento, se puede realizar una biopsia.
Tratamiento de la Mastitis:
El tratamiento para la mastitis depende de la causa subyacente y de la gravedad de la afección5.Generalmente, el tratamiento incluye:
- Antibióticos: Si se confirma una infección bacteriana, se prescriben antibióticos. Los antibióticos orales suelen ser suficientes para tratar la mastitis lactacional, pero en casos graves o cuando hay abscesos, puede ser necesario un tratamiento intravenoso.
- Alivio del dolor: El uso de analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, puede ayudar a reducir el dolor y la fiebre. También se recomienda aplicar compresas frías o calientes sobre la mama afectada para aliviar el dolor.
- Continuar la lactancia: Aunque la mastitis puede ser dolorosa, es importante continuar amamantando o extrayendo la leche de manera regular para vaciar la mama y evitar que la obstrucción empeore. Si la lactancia directa es demasiado dolorosa, puede considerarse la extracción manual o con sacaleches.
- Drenaje del absceso: Si se forma un absceso mamario, puede ser necesario drenarlo, ya sea mediante una punción con aguja o cirugía menor. Esto ayuda a eliminar el pus acumulado y facilita la recuperación.
- Reposo y cuidados adicionales: Es importante que la madre descanse, se mantenga hidratada y tome los antibióticos según las indicaciones del médico.
Prevención de la Mastitis:
La prevención de la mastitis, especialmente durante la lactancia, es fundamental para evitar complicaciones6.Algunas medidas preventivas incluyen:
- Lactancia frecuente y eficaz: Asegurarse de que el bebé succiona correctamente y vacía completamente el pecho. Alternar de un pecho a otro durante las tomas y evitar la presión sobre los conductos mamarios.
- Cuidado de los pezones: Mantener los pezones limpios y secos, y evitar la fricción excesiva. El uso de cremas hidratantes específicas para la piel de los pezones puede ayudar a prevenir las grietas.
- Evitar la sobrecarga de leche: En caso de que no se pueda amamantar con la frecuencia necesaria, extraer la leche con un sacaleches puede ayudar a prevenir la congestión mamaria.
- Consultar al pediatra o a un especialista en lactancia: Si se experimentan dificultades durante la lactancia, es importante buscar ayuda profesional para corregir posibles problemas de agarre o succión.
CONCLUSIÓN
La mastitis es una afección común y tratable en las mujeres, especialmente en aquellas que están amamantando. Si bien puede ser dolorosa y causar preocupación, generalmente se puede controlar con tratamiento médico adecuado, y la mayoría de las mujeres se recuperan completamente. Es fundamental reconocer los síntomas a tiempo y buscar atención médica para evitar complicaciones graves como abscesos. Además, la prevención mediante prácticas adecuadas de lactancia y cuidado de los pezones puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar mastitis7
BIBLIOGRAFÍA
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