Modelo time: herramienta clave para el manejo integral de heridas crónicas desde la enfermería

4 julio 2025

AUTORES

  1. Cristina Mateo Almudévar. Hospital Universitario San Jorge. (Huesca), España.
  2. Sara Almazán Fernandéz. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. (Zaragoza). España.
  3. Ana Becerril Marín. Hospital Universitario San Jorge. (Huesca). España.
  4. Cristina Biarge Alcubierre. Hospital Universitario San Jorge. (Huesca). España.
  5. Claudia Carmona Álvarez. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Nerea Moreno Apellaniz.  Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El modelo TIME (Tissue, Infection/Inflammation, Moisture, Edge) es una estrategia estructurada y basada en evidencia para la valoración y el tratamiento de las heridas crónicas. Se centra en cuatro aspectos clave: el tejido (T), la infección/inflamación (I), el equilibrio de la humedad (M) y los bordes de la herida (E), lo que permite realizar una intervención sistemática y personalizada en cada caso. Su aplicación ha demostrado mejorar la cicatrización, reducir complicaciones y optimizar los cuidados enfermeros.

El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la aplicación del modelo TIME, dado que posee la competencia clínica necesaria para identificar los signos locales de infección, evaluar la viabilidad del tejido, controlar el exudado y fomentar el avance del borde epitelial. Este enfoque no solo mejora los resultados clínicos, sino que también promueve el empoderamiento del paciente a través de la educación en autocuidados y el seguimiento continuo.

En conclusión, el modelo TIME representa una herramienta esencial para la práctica enfermera moderna en el ámbito del cuidado de heridas. Su implementación sistemática no solo mejora la calidad asistencial, sino que además contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario mediante la reducción de los tiempos de curación y a la minimización de las hospitalizaciones.

PALABRAS CLAVE

Cicatrización de heridas, herida crónica, tejidos, infección, inflamación y cuidados de enfermería.

ABSTRACT

The TIME model (Tissue, Infection/Inflammation, Moisture, Edge) is a structured, evidence-based strategy for the assessment and management of chronic wounds. It focuses on four key components: tissue (T), infection/inflammation (I), moisture balance (M), and wound edge (E), allowing for a systematic and personalized intervention. Its application has been shown to improve healing, reduce complications, and optimize nursing care.

Nursing professionals play a fundamental role in applying the TIME model, as they possess the clinical competencies necessary to identify local signs of infection, assess tissue viability, manage exudate, and promote epitelial edge advancement. This approach not only enhances clinical outcomes but also supports patient empowerment through education on self-care and continuous follow-up.

In conclusion, the TIME model represents an essential tool in modern nursing practice within wound care. Its systematic implementation not only improves the quality of care but also contributes to the sustainability of the healthcare system by reducing healing times and avoidable hospital admissions.

KEY WORDS

WoundHealing, chronicwound, tissue, infection, inflammation, nursing care.

DESARROLLO DEL TEMA

Las heridas crónicas representan un desafío creciente para los sistemas de salud debido a su alta prevalencia, complejidad y coste económico. Enfermedades como la diabetes, la insuficiencia venosa y la hipertensión contribuyen al desarrollo de úlceras por presión, úlceras venosas y pie diabético, todas ellas con un proceso de cicatrización alterado1. En este contexto, el modelo TIME surge como una herramienta de valoración clínica sistemática que guía al profesional de enfermería en la toma de decisiones terapéuticas2.

FUNDAMENTOS DEL MODELO TIME:

El modelo TIME propone un abordaje estructurado basado en cuatro componentes2:

T – TEJIDO NO VIABLE O DESVITALIZADO (TISSUE):

El tejido necrótico o esfacelado impide la cicatrización y promueve la infección. El primer paso a seguir en el manejo de una herida crónica es eliminar este tejido mediante técnicas de desbridamiento (quirúrgico, autolítico, enzimático o mecánico), estas son seleccionadas según el estado clínico del paciente y los recursos disponibles3.

I – INFECCIÓN O INFLAMACIÓN (INFECTION/INFLAMMATION):

La identificación y control de la carga bacteriana es esencial. Identificar signos como enrojecimiento, dolor, mal olor o secreción purulenta orientan al personal de enfermería sobre la posible infección4. En casos complejos, el uso de apósitos antimicrobianos o antibióticos tópicos es clave, este siempre debe ir acompañado de un seguimiento estrecho por parte del profesional de enfermería5.

M – HUMEDAD (MOISTURE BALANCE):

Un ambiente húmedo favorece la cicatrización, pero se debe tener en cuenta que el exceso de exudado puede macerar los bordes y retrasar la cicatrización de los mismos. Por eso es importante que el personal de enfermería realice una elección adecuada de los apósitos que absorben el exudado sin desecar la herida, utilizando: hidrofibras, alginatos o espumas8,10.

E – BORDES DE LA HERIDA (EDGE OF WOUND):

Los bordes deben cicatrizar de forma progresiva hacia el lecho de la herida. Si se observa que los bordes están estancados, puede ser sinónimo de que la epitelización está detenida 6. Por esa razón realizar intervenciones como la estimulación mecánica, el cambio de apósitos o la revisión del tratamiento, son necesarias para reactivar el proceso de curación5.

APLICACIÓN PRÁCTICA EN ENFERMERÍA:

El modelo TIME permite una valoración sistemática continua en el tiempo, lo cual es crucial tanto en la atención primaria como en la hospitalaria2. La enfermería, como disciplina centrada en el cuidado continuo, se posiciona como eje central de este modelo, siendo responsable no solo de la observación clínica directa, sino también de la implementación de las intervenciones terapéuticas necesarias5.

En la práctica clínica, cada componente del modelo se aborda tanto en la valoración inicial como en las curas sucesivas, permitiendo la detección de variaciones a lo largo de la evolución de la herida. Esta metodología favorece la estandarización de protocolos, mejora la comunicación entre profesionales y reduce la variabilidad asistencial9.

TECNOLOGÍA Y APÓSITO AVANZADOS:

La evolución tecnológica ha dado lugar al desarrollo de apósitos inteligentes que se adaptan al tipo de tejido, nivel de exudado y riesgo de infección. Algunos de estos incorporan plata, yodo, PHMB o tecnologías capaces de controlar el biofilm4,10. La elección adecuada de estos apósitos, se debe basar en los principios TIME, y es esencial para una cicatrización eficaz5.

Además, se debe recurrir a herramientas como fotografías digitales, escalas de valoración (como PUSH o BWAT) y sistemas de registro como la historia clínica electrónica para favorecer el seguimiento sistemático de las heridas y su control9.

EDUCACIÓN Y EMPODERAMIENTO DEL PACIENTE:

El modelo TIME también implica un enfoque educativo. La enfermería debe capacitar al paciente y a su familia en la identificación de signos de alarma, técnicas de higiene, prevención de lesiones por presión y adherencia al tratamiento7. El empoderamiento del paciente con heridas crónicas supone una mejor adherencia al tratamiento y reduce las complicaciones considerablemente6.

CASOS CLÍNICOS:

Estudios recientes han demostrado que la aplicación del modelo TIME reduce significativamente los tiempos de curación y la necesidad de hospitalizaciones 5. Por ejemplo, en pacientes con úlceras venosas, el uso de un protocolo basado en TIME se ha visto reducido el tiempo medio de curación de 16 a 10 semanas9.

También se ha comprobado que el seguimiento continuo, ya sea presencial o mediante teleenfermería, permite adaptar las intervenciones de manera inmediata, mejorando los resultados clínicos y la satisfacción del paciente9.

LIMITACIONES Y DESAFÍOS:

A pesar de sus múltiples ventajas, el modelo TIME enfrentar ciertos retos:

  • Requiere una formación específica para su correcta implementación7.
  • Su aplicación puede ser limitada debido a la falta de recursos (tanto materiales como humanos) en algunas ocasiones9.
  • Se debe contar con una coordinación multidisciplinar que, a día de hoy, todavía supone un desafío en muchos entornos sanitarios1.

 

No obstante, la evidencia demuestra que estos desafíos pueden superarse mediante la capacitación del personal sanitario, estableciendo protocolos en las unidades y atribuyéndole el liderazgo al personal de enfermería en la gestión de las heridas6.

 

CONCLUSIÓN

El modelo TIME se consolida como una herramienta indispensable en el manejo de heridas crónicas. Su enfoque estructurado permite a la enfermería tomar decisiones clínicas fundamentadas, mejorar la calidad asistencial y contribuir significativamente al bienestar del paciente2. La formación continua, la innovación tecnológica y la integración del paciente en su propio cuidado son pilares fundamentales para una práctica enfermera basada en excelencia, evidencia y humanización5,9.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Leaper DJ, Schultz G, Carville K, Fletcher J, Swanson T, Drake R. Extending the TIME concept: what have we learned in the past 10 years? Int Wound J. 2012 Feb;9(Suppl 2):1–19.
  2. Schultz GS, Sibbald RG, Falanga V, Ayello EA, Dowsett C, Harding K, et al. Wound bed preparation: a systematic approach to wound management. Wound Repair Regen. 2003 Mar-Apr;11(Suppl 1):S1–28.
  3. European Wound Management Association (EWMA). Position Document: Wound bed preparation in practice. London: MEP Ltd; 2004.
  4. World Union of Wound Healing Societies (WUWHS). Principles of best practice: wound infection in clinical practice. London: MEP Ltd; 2008.
  5. Ayello EA, Dowsett C, Schultz GS, Sibbald RG. TIME heals all wounds. Nursing. 2012;42(3 Suppl):S4–S11.
  6. Dowsett C, Newton H. Wound bed preparation: TIME in practice. Wounds UK. 2005;1(3):58–70.
  7. Sibbald RG, Orsted HL, Schultz GS, Coutts P, Keast D. Preparing the wound bed 2003: focus on infection and inflammation. Ostomy Wound Manage. 2003 Nov;49(11):24–51.
  8. Woo KY, Sibbald RG. The role of moisture balance in wound healing. Adv Skin Wound Care. 2009 Oct;22(10):436–45.
  9. García-Fernández FP, Pancorbo-Hidalgo PL, Soldevilla-Agreda JJ. Criterios de calidad en la atención de las úlceras por presión y otras heridas crónicas. Gerokomos. 2014;25(2):81–6.
  10. Romanelli M, Vowden K, Weir D. Exudate management made easy. Wounds Int. 2010;1(2):1–6.

 

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