AUTORES
- Celia Romeo Biescas. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Aragón, España.
- Rebeca Quílez Navarrete. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Aragón, España.
- Ewa Sokol Zurek. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Aragón, España.
- Geanina María Dutu. Celador y pinche. Celador y pinche en Hospital Universitario Miguel Servet. Aragón, España.
- María del Mar Figueroa Carrasco. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico (TEL). TCAE y TEL en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Aragón, España.
- María Inmaculada Sánchez Pichel. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico (TEL). TCAE y TEL en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Aragón, España.
RESUMEN
Objetivo: Analizar los vectores de riesgo lesivo y las estrategias de seguridad interprofesional aplicadas a la transferencia y reposicionamiento de usuarios con movilidad anulada o restringida en unidades de hospitalización.
Metodología: Estudio descriptivo y analítico fundamentado en la revisión de registros de salud laboral, guías de práctica clínica en enfermería y normativas de salud ocupacional sobre la manipulación manual de cargas en entornos hospitalarios.
Resultados: La movilización de individuos postrados en cama representa una de las actividades con mayor tasa de siniestralidad musculoesquelética para los trabajadores y de eventos iatrogénicos para el enfermo, tales como cizallamientos cutáneos o extubaciones accidentales. Los celadores actúan como los especialistas en la ejecución de transferencias complejas y el manejo de vectores de fuerza, aplicando principios de palanca física para minimizar el impacto sobre el raquis. Las TCAE coordinan el mantenimiento postural diario y la higiene a pie de cama, detectando de forma precoz signos de sufrimiento tisular durante los cambios de decúbito. El estamento de enfermería asume el liderazgo en la valoración del grado de dependencia mediante escalas validadas, planificando la periodicidad de las maniobras y supervisando la estabilidad de los dispositivos invasivos acoplados al usuario antes de cada desplazamiento.
Conclusiones: La seguridad en la manipulación del paciente crítico o crónico encamado no puede depender del sobreesfuerzo físico desarticulado. Requiere la sincronización operativa entre celadores, TCAE y enfermeros, el uso sistemático de ayudas mecánicas de transferencia y una sólida base formativa en principios biomecánicos para reducir drásticamente el impacto lesivo en ambas partes.
PALABRAS CLAVE
Ergonomía hospitalaria, movilización de pacientes, celador sanitario, cuidados auxiliares, seguridad ocupacional, lesiones musculoesqueléticas.
ABSTRACT
Objective: To analyze injury risk vectors and interprofessional safety strategies applied to the transfer and repositioning of users with null or restricted mobility in hospitalization units.
Methodology: A descriptive and analytical study based on a review of occupational health registries, clinical nursing practice guidelines, and occupational health regulations regarding the manual handling of loads in hospital environments.
Results: Moving bedridden individuals represents one of the activities with the highest musculoskeletal accident rates for workers and iatrogenic events for the patient, such as skin shearing or accidental extubations. Porters act as specialists in executing complex transfers and managing force vectors, applying principles of physical levers to minimize the impact on the spine. Nursing assistants (TCAE) coordinate daily postural maintenance and bedside hygiene, catching early signs of tissue distress during decubitus changes. The nursing staff assumes leadership in assessing the degree of dependence using validated scales, planning the frequency of maneuvers, and supervising the stability of invasive devices attached to the user before each movement.
Conclusions: Safety in handling critical or chronically bedridden patients cannot rely on uncoordinated physical overexertion. It requires operational synchronization among porters, TCAE, and nurses, systematic use of mechanical transfer aids, and a solid training base in biomechanical principles to drastically reduce the injurious impact on both parties.
KEY WORDS
Hospital ergonomics, patient mobilization, health porter, auxiliary care, occupational safety, musculoskeletal injuries.
INTRODUCCIÓN
La alteración de la capacidad motora de los individuos ingresados en las instituciones de hospitalización agudizada constituye un factor desencadenante de múltiples complicaciones sistémicas. La inmovilidad prolongada no solo deprime la función ventilatoria y altera el retorno venoso, sino que induce una devaluación acelerada del tejido cutáneo mediante fuerzas combinadas de presión y fricción. Por ende, la ejecución de maniobras destinadas a la reorientación espacial, el alineamiento anatómico y el traslado de estos pacientes se convierte en una intervención terapéutica obligatoria e ininterrumpida que se desarrolla durante las veinticuatro horas del día.
Sin embargo, estas actividades conllevan una carga biomecánica extrema que sitúa a las patologías musculoesqueléticas en el eje central de las contingencias laborales del personal sanitario y de soporte. El levantamiento, volteo o transferencia de masas corporales inertes o semi-dependientes, a menudo agravadas por la falta de colaboración del usuario o por barreras arquitectónicas en el entorno de las habitaciones, exige la aplicación de tensiones que sobrepasan los límites fisiológicos de la estructura lumbar si se realizan de modo individualizado o empírico. El sobreesfuerzo físico no solo lesiona los discos intervertebrales y los complejos ligamentosos del personal, sino que incrementa de modo exponencial la probabilidad de caídas o traumatismos mecánicos directos en el enfermo.
Para neutralizar esta doble vertiente del riesgo, los modelos asistenciales contemporáneos proponen una ruptura con la antigua práctica del aislamiento estamental, sustituyéndola por una sincronización multidisciplinar rigurosa. La movilización segura debe estructurarse como un procedure secuencial donde el conocimiento clínico de la enfermería respecto a las limitaciones físicas del paciente, la pericia técnica de las TCAE en el confort tisular y la destreza biomecánica del celador confluyen en una sola acción coordinada. Solo mediante la protocolización de estas sinergias y la desmitificación del uso de la fuerza bruta se puede alcanzar un entorno hospitalario con tasa cero de eventos adversos osteomusculares1-7.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Estructurar un modelo de actuación integrada para la movilización del paciente encamado, fundamentado en la optimización biomecánica y la delimitación de competencias entre el personal sanitario y de soporte para mitigar el riesgo ergodinámico.
Objetivos específicos:
- Determinar las pautas de interacción postural y reparto de cargas mecánicas que debe aplicar el cuerpo de celadores en transferencias complejas de pacientes de alta dependencia o bariatría.
- Analizar la función de las TCAE en la ejecución rutinaria de los cambios de decúbito y su impacto en la prevención del cizallamiento epidérmico.
- Definir las responsabilidades del personal de enfermería en la valoración cinemática previa, la protección de accesos invasivos y la pauta de rotación horaria.
- Proponer directrices ergonómicas unificadas que incorporen el uso obligatorio de grúas de elevación, transfers deslizantes y camas de articulación electrónica.
MÉTODO
Se articuló un diseño de carácter descriptivo basado en la triangulación analítica de guías internacionales de ergonomía hospitalaria, protocolos de salud laboral orientados al sector de enfermería y celadores, y revisiones sistemáticas sobre la efectividad de los dispositivos mecánicos de ayuda a la transferencia. El análisis de datos se enfocó en desglosar las fases críticas del movimiento en cama, indexando las posturas de riesgo y las fuerzas de cizalla según las variables de peso y nivel de sedación del usuario.
DESARROLLO
Sinergias Organizativas: El Rol Técnico de Soporte de los Celadores:
El celador sanitario representa el pilar especializado en la gestión de la masa y la aplicación de vectores de fuerza dentro del entorno hospitalario. Su intervención no debe considerarse como una mera aportación de potencia física, sino como la ejecución de una técnica cinemática precisa. Al enfrentarse a una transferencia de camilla a cama, o al reposicionamiento de un usuario con sobrepeso hacia la cabecera, el celador aplica principios de física de palancas: ampliación de la base de sustentación, aproximación máxima del centro de gravedad del paciente al propio cuerpo y uso del contrapeso corporal en sustitución de la tracción exclusiva con los brazos.
Esta competencia se vuelve indispensable en situaciones críticas donde el paciente carece de tono muscular voluntario (como en estados de coma o sedación profunda). En estos escenarios, el celador asume la dirección de la maniobra, coordinando los movimientos del resto del equipo mediante órdenes unívocas para sincronizar el desplazamiento. Su conocimiento sobre el uso de entremetidas, tablas de transferencia rígidas y sábanas de ultra-deslizamiento reduce el coeficiente de fricción, lo que anula la necesidad de tirones bruscos que comprometan la estabilidad de la columna del trabajador y la seguridad estructural del enfermo.
El Control Sanitario Continuo: Cuidados de la TCAE y Supervisión de Enfermería:
La manipulación cotidiana vinculada a las necesidades fisiológicas y la higiene del paciente recae de forma directa en las Técnicas en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). Durante estos actos, la movilización no tiene como único fin el cambio de posición, sino la inspección minuciosa de la piel. Al colocar al usuario en decúbito lateral para el aseo, la TCAE debe evitar de forma rigurosa el arrastre, ejecutando en su lugar una rotación en bloque. El arrastre destruye las capas superficiales de la epidermis mediante fuerzas de fricción, acelerando la aparición de úlceras por presión. La TCAE actúa así como el detector de primera línea de puntos de isquemia tisular transitoria, adaptando la colocación de almohadas y dispositivos de descarga tras la maniobra.
Por encima de la ejecución física, el estamento de enfermería ejerce la función de dirección clínica del movimiento. Antes de que cualquier profesional toque al paciente, el enfermero debe evaluar su estado hemodinámico y neurológico empleando herramientas de cribado como la escala de Braden o índices de movilidad funcional. Es responsabilidad de enfermería determinar si un cambio postural está contraindicado por inestabilidad espinal o fluctuaciones severas de la presión intracraneal. Asimismo, durante la maniobra de giro o traslado, el enfermero se sitúa de manera estratégica controlando la cabecera del paciente y asegurando la integridad de las vías centrales, sondas vesicales, tubos endotraqueales y drenajes quirúrgicos, evitando tracciones accidentales que provocarían hemorragias o fallos de ventilación1-7.
CONCLUSIONES
La movilización del paciente encamado constituye una intervención de alta complejidad que desborda la capacidad de un único profesional y requiere un abordaje en equipo coordinado de forma estricta.
Los celadores sanitarios aportan la especialización en biomecánica aplicada y control de vectores de masa, siendo el estamento encargado de pautar la técnica en transferencias de alta demanda ergonómica.
Las TCAE consolidan la prevención cotidiana de lesiones tisulares a través de movimientos rotacionales en bloque que anulan las fuerzas de fricción epidérmica durante la higiene.
La enfermería lidera el proceso mediante la valoración diagnóstica del riesgo, la monitorización hemodinámica y la salvaguarda de los sistemas de soporte vital durante el desplazamiento.
Es imperativo que las gerencias hospitalarias sustituyan los métodos tradicionales de esfuerzo manual por políticas de «manipulación segura cero», dotando a las unidades con grúas de suspensión, colchones de aire dinámico y formación continua obligatoria para todo el personal.
BIBLIOGRAFÍA
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- National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH). Safe Patient Handling and Mobility: Practical Ergonomic Guide for Healthcare Workers. Cincinnati: NIOSH; 2024.
- Martínez-Sánchez L, Editorial Científica Sanitaria. Técnicas avanzadas de movilización y transferencia de pacientes para celadores y técnicos auxiliares. Sevilla: ECS; 2024.
- Nelson AL, editor. Patient handling and movement science: a guide for nurses and healthcare providers. New York: Springer; 2023.
- Real Academia Nacional de Medicina. Fisiopatología de la inmovilización prolongada y criterios clínicos para el posicionamiento terapéutico. Madrid: RANM; 2025.
- Gómez-López T, Editorial Médica Científica. Gestión del riesgo laboral y uso de tecnologías de ayuda mecánica en las unidades de hospitalización médica. Madrid: EMC; 2026.
- Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la manipulación manual de cargas en centros sanitarios. Madrid: INSST; 2024.