Papel del celador en la sala de autopsia

4 marzo 2024

 

AUTOR

  1. Antonio Olivan Muzas. Celador. Hospital de Barbastro. Huesca.

 

RESUMEN

La autopsia, también conocida como examen post mortem o necropsia humana, es un procedimiento médico que se realiza en seres humanos después de su muerte para determinar la causa de la muerte y obtener información sobre las condiciones médicas del individuo durante su vida.

El encargado de trasladar al paciente fallecido a la sala de autopsias o necropsias es el celador, además será el encargado de colocar al fallecido en la mesa de las autopsias para realizar las pruebas o exámenes que determinen la causa de su muerte.

Los celadores adscritos a unidades dedicadas a las autopsias, habrán de cumplir escrupulosamente con las instrucciones de los sanitarios especializado en anatomo-clínica, mostrándose cuidadosos y respetuosos con los cuerpos, así como atendiendo normas muy específicas como es la de no manejar instrumental sobre los cuerpos.

PALABRAS CLAVE

Celadores, funciones, necropsias, anatomía patológica.

ABSTRACT

Autopsy, also known as post-mortem examination or human necropsy, is a medical procedure performed on humans after their death to determine the cause of death and obtain information about the individual’s medical conditions during their lifetime.

The person in charge of transferring the deceased patient to the autopsy or necropsy room is the caretaker. He or she will also be in charge of placing the deceased on the autopsy table to perform the tests or examinations that determine the cause of death.

Guards assigned to units dedicated to autopsies must scrupulously comply with the instructions of health professionals specialized in anatomical-clinical care, being careful and respectful with the bodies, as well as complying with very specific rules such as not handling instruments on the bodies.

KEY WORDS

Guardians, functions, necropsies, pathological anatomy.

DESARROLLO DEL TEMA

Las palabras «necropsia» y «autopsia» son términos que a menudo se confunden y utilizan indistintamente, pero en realidad se refieren a procedimientos diferentes que se realizan después de la muerte de un individuo, ya sea humano o animal. Ambos procesos son esenciales para obtener información sobre las causas de la muerte y para fines médicos, forenses o de investigación. En este artículo vamos a explorar las diferencias fundamentales entre la necropsia y la autopsia, así como su importancia y aplicaciones en la medicina y la ciencia.

La autopsia, también conocida como examen post mortem o necropsia humana, es un procedimiento médico que se realiza en seres humanos después de su muerte para determinar la causa de la muerte y obtener información sobre las condiciones médicas del individuo durante su vida. Las autopsias son realizadas por patólogos forenses, médicos especializados en examinar los cuerpos de personas que han fallecido de manera repentina, violenta, sospechosa o sin una causa clara de muerte1.

Cuando fallece un paciente, el encargado de trasladar al paciente fallecido a la sala de autopsias o necropsias es el celador, además será el encargado de colocar al fallecido en la mesa de las autopsias para realizar las pruebas o exámenes que determinen la causa de su muerte.

La práctica de la autopsia clínica se encuentra regulada por la Ley 29/1980 de 21 de junio reguladora de las autopsias clínicas y por el R.D. 2330/1982 de 18 de junio, que se encarga de su desarrollo reglamentario.

En esta normativa se señala que los pacientes fallecidos en hospitales autorizados que, por sí mismos o a través de su cónyuge, de sus familiares en primer grado, no hubiesen manifestado su oposición al procedimiento, podrán ser sometidos a un estudio autópsico que garantice a los familiares la no desfiguración manifiesta del cadáver y la no comercialización de las vísceras. Se considerará que no existe dicha oposición cuando no conste en el libro de registro del hospital y tampoco se haya manifestado por el cónyuge o familiares en primer grado del difunto, dentro de las cuatro horas siguientes al momento en que se les entregue o, si no se encontrasen en el hospital, se ponga a su disposición la copia del certificado médico especial.

El informe de la autopsia remitido por el servicio de anatomía patológica al médico de cabecera o, en su caso, al jefe del servicio correspondiente, servirá para extender el certificado médico del fallecimiento, que deberá reunir los requisitos legalmente establecidos al efecto.

Tipos de autopsia:

  • A través de la autopsia psicológica puede determinarse el estado psicológico del fallecido en días anteriores, sí había tenido consultas o intervenciones médicas, cómo era su entorno, cuáles eran sus aficiones, qué lugares frecuentaba o con qué tipo de personas tenía algún asunto pendiente. Este tipo de autopsia nos puede ayudar mucho a esclarecer las causas de una muerte sin necesidad de tocar el cuerpo.
  • Si la autopsia psicológica no es suficiente para determinar las causas de una muerte, se puede acudir a la autopsia clínica que, practicada en un hospital, ofrece principalmente información sobre la posible evolución que tuvo la sospechosa enfermedad del fallecido hasta desencadenar la muerte.
  • La autopsia fetal es la que se realiza a un feto muerto, aunque si éste es mayor de 20 semanas, pesa más de medio kilo, ha nacido sin vida o ha tenido menos de 28 días de vida fuera del útero, entonces se denomina autopsia perinatal.
  • En casos de homicidio o suicidio suele recurrirse a la autopsia forense o judicial. Está marcada por los aspectos legales que rodean al fallecimiento. Se caracteriza por un examen anatómico y una investigación para determinar actos ilícitos. Se suele realizar una autopsia forense cuando hay dudas de si se ha producido un suicidio o un homicidio.

 

La función principal del celador en la sala de necropsias será de ayudar a los profesionales en todas las actividades que no impliquen la utilización de ningún instrumento sobre los fallecidos.

  • Se encargará de mover a los fallecidos en alguna posición para que el facultativo tenga que hacerle la práctica de la autopsia según el tipo de la misma.
  • El celador será el encargado de pesar los órganos y meter en los cubos herméticos los restos del fallecido que le ordene el médico forense y posteriormente su traslado.
  • El celador del servicio será el encargado del lavado del fallecido después de practicarle la autopsia si así se lo requiere el personal facultativo y posteriormente el amortajamiento.
  • Otra misión, muy peculiar será el relleno de papel al fallecido para posterior cierre por el forense que realiza la autopsia.
  • El celador será el encargado de la limpieza de la mesa de autopsia, de los instrumentos, así como de la sala de necropsias.
  • El celador trasladará al paciente fallecido desde la cámara hasta la sala de necropsias y después hará también su devolución a las cámaras.
  • El celador del servicio será el encargado de llevar los resultados de las biopsias y de todas las pruebas realizadas a la planta que corresponda.
  • Se recomienda el uso de guantes de látex y desechables. Éstos son la protección de barrera más importante en este servicio. Si durante el trabajo los guantes se deterioran o se rompen, el celador se lavará inmediatamente las manos y se colocará un par nuevo.
  • Se colocará bata, que suelen ser desechables, para impedir que las salpicaduras de sangre alcancen el tronco o las extremidades del celador.
  • Mascarilla y gafas, para prevenir salpicaduras de los fluidos corporales.
  • El lavado de manos ordinario, es uno de los pilares básicos para evitar la contaminación a través de microorganismos.

 

En caso de que el cadáver fuera portador de la enfermedad de la rabia debe evitar realizar la autopsia. Si no hubiera más remedio de realizarla, se realizará en un lugar que cumpla los requisitos de un nivel de bioseguridad2.

Además de las normas generales de bioseguridad, el personal de morgue3 y todos los trabajadores que manipulen cadáveres deberá observar las siguientes normas4:

  • No se permitirá el consumo de alimentos ni bebidas en áreas de trabajo.
  • Sólo se permitirá la manipulación de cadáveres por personal autorizado.
  • Se deberá manejar todo cadáver como potencialmente infectado.
  • Antes y después de cada necropsia, el personal deberá quitarse los guantes, lavarse las manos y luego quitarse la ropa de trabajo y equipos de protección personal utilizados.
  • No se pueden tocar archivos, teléfonos, pestillos de puertas, lapiceras, planillas, etc. con las manos enguantadas.
  • La ropa y los elementos de protección reutilizables serán depositados en contenedores o lugares específicos para su limpieza y desinfección.
  • Los equipos de seguridad personal descartables serán eliminados.
  • En lo posible se evitará el contacto directo del cadáver con personal ajeno a la dependencia y en algunos casos es recomendable que se limite el contacto de los familiares y dolientes. No se permitirá la presencia de niños en dicho recinto.
  • Se deberá instruir en el manejo y se tendrá máxima precaución con el uso de sierras, cinceles y otros instrumentos punzocortantes.
  • Se lavará el instrumental utilizado con una solución de hipoclorito de sodio al 2% (que no deberá mezclarse con soluciones jabonosas).
  • La sala de autopsias deberá lavarse y desinfectarse con hipoclorito de sodio.
  • Debido a la posible contaminación con el virus de la hepatitis B se recomendará que todos los trabajadores de la morgue reciban la vacuna.

 

CONCLUSIONES

La función principal del celador en la sala de necropsias será de ayudar a los profesionales en todas las actividades que no impliquen la utilización de ningún instrumento sobre los fallecidos.

También tendrá que tener presentes las normas de bioseguridad, utilizando siempre los equipos de protección individual y limpiando y desinfectando la camilla e instrumental que haya entrado en contacto con el cadáver.

El celador tendrá siempre presente que jamás utilizará instrumental sobre el cadáver. Además, tratará en todo momento con respeto y seriedad al cadáver.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mendoza Amat, H. D. (2017). La autopsia como garantía de calidad en la medicina. Revista Cubana de Salud Pública, 43, 468-469.
  2. Selva A, Garrido J, Segura J, González T et al. Seguridad y salud laboral en autopsias. The Electronic Journal of Autopsy. 2008, 32-41.
  3. Romero, D. A. G., Giménez, C. P., Romero, I. P., Barrios, S. V., Loscertales, P. H., & Huerta, J. C. (2023). Papel del celador en una sala de autopsias. Revista Sanitaria de Investigación, 4(3), 62.
  4. Valdés Blanco M. Actuación del celador en las salas de autopsias y mortuorios. Ocronos. Vol. III. Nº 4 – Pág. Inicial: Vol. III; nº4:385.

 

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