Participación de matronas en políticas públicas de salud reproductiva

11 enero 2026

 

AUTOR

  1. María Salinas Bariain. Hospital Universitario de Navarra (HUN), Pamplona (Navarra), España.

 

RESUMEN

Introducción: Las políticas públicas en salud reproductiva buscan garantizar el acceso universal a servicios integrales que promuevan el bienestar sexual y reproductivo de la población. En este ámbito, las matronas juegan un papel estratégico, no solo en la prestación de cuidados clínicos, sino también en el diseño, implementación y evaluación de programas y políticas que afectan directamente a mujeres y comunidades.

Objetivo: Realizar una revisión sistemática que analice la participación de las matronas en el desarrollo y ejecución de políticas públicas de salud reproductiva, identificando su rol, aportes y barreras en distintos contextos.

Metodología: Se efectuó una búsqueda en bases de datos como PubMed, Scielo, LILACS y CINAHL, abarcando publicaciones entre 2010 y 2025. Se incluyeron estudios cualitativos, cuantitativos y revisiones que abordaran la implicación de matronas en políticas públicas, planificación estratégica, asesoría técnica o liderazgo en salud reproductiva.

Resultados: La revisión evidencia que las matronas contribuyen activamente en la formulación de políticas, especialmente en áreas como planificación familiar, prevención de embarazos no planificados y salud sexual. Participan en comités consultivos, procesos normativos y programas de educación y promoción. Su conocimiento sobre necesidades reales de la población permite adaptar las políticas a contextos locales. No obstante, se identifican barreras como la falta de reconocimiento institucional, limitaciones en formación política y escasa representación en niveles decisorios

Conclusiones: Las matronas tienen un papel crucial en las políticas públicas de salud reproductiva, aportando experiencia clínica y perspectiva comunitaria. Para maximizar su impacto, es necesario fortalecer su capacitación en liderazgo y política sanitaria, garantizar su inclusión en espacios de toma de decisiones y promover el reconocimiento institucional de su rol.

PALABRAS CLAVE

Matrona, políticas públicas, salud reproductiva, liderazgo, planificación familiar, salud pública.

ABSTRACT

Introduction: Public policies on reproductive health aim to guarantee universal access to comprehensive services that promote the sexual and reproductive well-being of the population. Within this framework, midwives play a strategic role not only in the provision of clinical care but also in the design, implementation, and evaluation of programs and policies that directly affect women and communities.

Objective: To conduct a systematic review analyzing the participation of midwives in the development and execution of public policies on reproductive health, identifying their roles, contributions, and barriers across different contexts.

Methodology: A search was carried out in databases such as PubMed, Scielo, LILACS, and CINAHL, covering publications from 2010 to 2025. Qualitative and quantitative studies, as well as reviews addressing the involvement of midwives in public policy, strategic planning, technical advisory roles, or leadership in reproductive health, were included.

Results: The review shows that midwives actively contribute to policy formulation, especially in areas such as family planning, prevention of unplanned pregnancies, and sexual health. They participate in advisory committees, regulatory processes, and educational and promotional programs. Their understanding of the population’s real needs enables the adaptation of policies to local contexts. However, barriers such as lack of institutional recognition, limited training in political competencies, and low representation in decision-making spaces were identified.

Conclusions: Midwives play a crucial role in public policies on reproductive health, providing clinical expertise and a community-based perspective. To maximize their impact, it is essential to strengthen training in leadership and health policy, ensure their inclusion in decision-making bodies, and promote institutional recognition of their role.

KEY WORDS

Midwife, public policies, reproductive health, leadership, family planning, public health.

INTRODUCCIÓN

Las políticas públicas en salud reproductiva constituyen un componente esencial y transversal dentro de los sistemas de salud modernos, al representar uno de los pilares fundamentales para garantizar el bienestar físico, emocional, social y psicológico de las personas a lo largo de su ciclo vital¹. Estas políticas están orientadas a establecer marcos normativos, estrategias, programas y servicios que aseguren el acceso equitativo, continuo y de calidad a una gama amplia de atenciones relacionadas con la sexualidad, la reproducción, la planificación de la vida familiar y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos. Su relevancia radica en que abordan problemáticas críticas que afectan directamente la salud, autonomía y dignidad de la población, en especial de mujeres, adolescentes, personas gestantes y comunidades históricamente marginadas.

En términos prácticos, estas políticas incluyen servicios fundamentales como la planificación familiar, que permite a las personas decidir de manera libre, informada y voluntaria si desean tener hijos, cuántos y en qué momento; el control prenatal, que contribuye al seguimiento y cuidado de la salud de la gestante y el feto; la atención segura y respetuosa del parto; el acceso a métodos anticonceptivos modernos y seguros; la prevención y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH; así como la educación sexual integral, concebida como una herramienta clave para el empoderamiento, la prevención y la toma de decisiones autónomas². En conjunto, estas acciones no solo buscan reducir los índices de morbilidad y mortalidad materna e infantil —objetivos largamente priorizados en la agenda global de salud pública—, sino también garantizar condiciones que permitan el pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos como parte indivisible de los derechos humanos.

La salud reproductiva no puede ser entendida únicamente desde un enfoque biomédico, sino que exige una mirada integral, intersectorial y centrada en la persona, considerando factores sociales, culturales, económicos y de género que influyen en el acceso, la calidad y la aceptabilidad de los servicios³. En este complejo entramado, el rol de los profesionales de la salud es determinante. Particularmente, las matronas —profesionales especializadas en el cuidado de la salud sexual y reproductiva— ocupan un lugar estratégico por su cercanía con las personas usuarias, su conocimiento técnico, su formación humanística y su presencia continua en los diversos niveles del sistema sanitario.

Tradicionalmente, las matronas han sido reconocidas por su labor en la atención del embarazo, parto, puerperio y cuidado del recién nacido, desempeñando un papel fundamental en el acompañamiento y contención emocional de las mujeres durante procesos vitales profundamente significativos. No obstante, su quehacer profesional ha evolucionado de forma significativa en las últimas décadas, ampliándose hacia esferas de mayor influencia estructural y política. Actualmente, las matronas no solo brindan atención clínica directa, sino que también participan activamente en la formulación, implementación, evaluación y monitoreo de políticas públicas relacionadas con la salud sexual y reproductiva. Su intervención se extiende a ámbitos como la gestión sanitaria, la docencia, la investigación aplicada, la asesoría técnica y la participación en comités intersectoriales.

Este protagonismo ampliado se basa en dos elementos clave: su sólida formación científica y su profundo conocimiento del entorno social y cultural de las comunidades que atienden. Al establecer vínculos de confianza con mujeres, adolescentes, personas gestantes y familias, las matronas logran captar con gran precisión las necesidades, brechas y barreras que enfrentan los usuarios del sistema. Esta capacidad de diagnóstico territorial y culturalmente pertinente las convierte en interlocutoras válidas y necesarias entre la población y las autoridades sanitarias, favoreciendo la formulación de políticas públicas más contextualizadas, efectivas y sostenibles.

Asimismo, su rol permite que la construcción de políticas no se limite a una lógica exclusivamente tecnocrática, sino que incorpore la experiencia situada y las realidades vividas por quienes reciben los servicios. En este sentido, las matronas actúan como catalizadoras de procesos de transformación que apuntan a una mayor justicia reproductiva, entendida como el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, vivir una maternidad segura y voluntaria, y acceder sin discriminación a servicios de calidad. Su mirada, informada tanto por la evidencia científica como por la práctica cotidiana, enriquece sustancialmente el diseño de programas y estrategias orientadas a cerrar brechas en salud y a promover la equidad de género.

Sin embargo, pese a su potencial transformador, la inclusión efectiva de las matronas en espacios de toma de decisiones, planificación estratégica y liderazgo institucional enfrenta múltiples desafíos estructurales y culturales. Las jerarquías tradicionales dentro del sistema de salud, donde predominan lógicas médico-centristas y enfoques verticales, tienden a relegar el conocimiento de las matronas a esferas operativas o clínicas, subvalorando su capacidad de incidir en el plano político y normativo. Además, su representación en instancias directivas, ministeriales o legislativas suele ser escasa, lo que limita su voz en la definición de prioridades, la asignación de recursos y la evaluación de políticas.

A ello se suma una falta de reconocimiento institucional de su rol ampliado, que se manifiesta en carencias en formación política, limitaciones para el acceso a espacios de gobernanza, y la persistencia de estereotipos que restringen su ejercicio profesional al acompañamiento del parto, ignorando su preparación integral en salud sexual y reproductiva. Esta situación no solo obstaculiza su desarrollo profesional, sino que también impide al sistema de salud beneficiarse plenamente de sus competencias y aportes.

No obstante, a pesar de estos obstáculos, existen numerosas experiencias, tanto a nivel nacional como internacional, que demuestran el impacto positivo y tangible de la participación activa, consciente y comprometida de las matronas en procesos de transformación social y sanitaria. En diversos países, las matronas han liderado iniciativas comunitarias innovadoras, han contribuido a la elaboración de marcos normativos progresistas en salud reproductiva, y han influido directamente en la agenda pública a través de su labor educativa, su incidencia política y su trabajo en redes colaborativas. Estas experiencias reflejan que, cuando se les otorgan los espacios, las herramientas y el reconocimiento necesarios, las matronas son capaces de generar cambios significativos que mejoran la calidad de vida de las personas y fortalecen los sistemas de salud desde una perspectiva de derechos, equidad y justicia social.

OBJETIVO

El propósito de esta revisión sistemática es analizar en profundidad la participación de las matronas en la elaboración y ejecución de políticas públicas en el ámbito de la salud reproductiva. Se busca identificar su rol específico, los aportes que realizan en distintas fases del proceso político-sanitario, así como las barreras estructurales, institucionales y culturales que dificultan su plena incorporación. Esta revisión pretende ofrecer una visión crítica y comprensiva que permita fortalecer su presencia en los espacios de decisión y promover estrategias para maximizar su impacto en los sistemas de salud.

METODOLOGÍA

Para llevar a cabo esta revisión sistemática, se diseñó y ejecutó una estrategia metodológica rigurosa y exhaustiva, orientada a identificar, analizar y sintetizar la literatura científica relevante que abordara la participación de las matronas en el ámbito de las políticas públicas de salud reproductiva. El proceso comenzó con una búsqueda bibliográfica estructurada en diversas bases de datos académicas reconocidas por su especialización en ciencias de la salud, salud pública y ciencias sociales aplicadas. Entre las fuentes seleccionadas se incluyeron PubMed, Scielo, LILACS y CINAHL, todas ellas ampliamente utilizadas en investigaciones relacionadas con salud materna, salud sexual y reproductiva, y políticas sanitarias.

La elección de estas bases de datos respondió al objetivo de asegurar una cobertura amplia, tanto geográfica como disciplinaria, abarcando estudios publicados en contextos diversos, incluyendo América Latina, Europa, Asia, África y América del Norte. De esta manera, se procuró integrar perspectivas múltiples y contextos sociopolíticos distintos, lo cual enriquece la comprensión del fenómeno estudiado.

El período de búsqueda comprendió las publicaciones realizadas entre los años 2010 y 2025, estableciéndose este rango temporal con el propósito de captar investigaciones recientes y actualizadas, en consonancia con los cambios normativos, institucionales y culturales que han tenido lugar en la última década en relación con la salud reproductiva y la incorporación de las matronas en funciones más allá del ámbito clínico. Esta delimitación temporal también responde a la necesidad de explorar la evolución del rol profesional de las matronas a la luz de los avances en derechos sexuales y reproductivos, así como del impulso de enfoques de salud centrados en la equidad y la participación comunitaria.

En cuanto al tipo de estudios incluidos, se consideraron tanto investigaciones de carácter cualitativo como cuantitativo, así como revisiones sistemáticas y revisiones integrativas que abordarán de manera directa la implicación de las matronas en procesos relacionados con el diseño, la implementación, la asesoría técnica o la evaluación de políticas públicas vinculadas a la salud sexual y reproductiva. Esta diversidad metodológica permitió captar la complejidad del fenómeno desde distintas perspectivas analíticas, incorporando tanto datos estadísticos sobre la participación institucional de las matronas como narrativas, testimonios y análisis críticos sobre su rol y experiencia profesional en el ámbito político-sanitario.

Para definir los criterios de inclusión, se establecieron parámetros claros y específicos que garantizaran la pertinencia temática y la alineación con los objetivos del estudio. Se seleccionaron exclusivamente aquellos trabajos que detallaran con claridad el rol específico de la matrona en acciones de planificación estratégica en salud, liderazgo comunitario, participación en comités técnicos, elaboración de propuestas normativas, actividades de incidencia política, formación en salud pública, y procesos de abogacía en defensa de los derechos sexuales y reproductivos. Este enfoque permitió centrar la revisión en aquellas investigaciones que trascendiera la atención clínica tradicional y que documentaran la intervención de las matronas como agentes activos en los procesos de formulación e implementación de políticas públicas.

Por otro lado, se excluyeron de manera explícita aquellos estudios que no diferenciarán claramente las funciones de las matronas respecto a otros profesionales del equipo de salud, tales como enfermeras, médicos generales o gineco-obstetras, ya que dicha ambigüedad dificultará una valoración precisa del impacto y las características específicas de su participación. Asimismo, se descartaron aquellas investigaciones centradas exclusivamente en el ámbito clínico-asistencial, sin referencia explícita a vínculos con políticas públicas, normativas o estrategias sanitarias de carácter colectivo. Esta decisión metodológica respondió a la necesidad de evitar sesgos interpretativos y asegurar la relevancia de los hallazgos en relación con el objetivo central de la revisión.

El proceso de selección de los estudios se llevó a cabo siguiendo un protocolo sistemático, basado en estándares internacionales para revisiones de literatura, como los establecidos por la guía PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). Este protocolo incluyó las etapas de lectura de títulos y resúmenes, revisión de texto completo, evaluación crítica de la calidad metodológica de los estudios y extracción estructurada de datos. Cada estudio fue analizado considerando su diseño, objetivos, población estudiada, contexto geográfico, enfoque teórico, principales hallazgos y nivel de evidencia, lo cual permitió construir una base sólida para el análisis comparativo y la síntesis narrativa de los resultados.

Finalmente, se priorizó la inclusión de estudios con una alta calidad metodológica, con criterios explícitos de validez, confiabilidad y rigor científico, así como una adecuada contextualización de los hallazgos. Este enfoque permitió garantizar que la revisión no solo fuera exhaustiva en términos de alcance, sino también robusta desde el punto de vista técnico y analítico, asegurando la relevancia, la aplicabilidad y la utilidad de sus conclusiones para el debate actual sobre el papel de las matronas en la construcción de políticas públicas de salud reproductiva.

RESULTADOS

Los estudios analizados en el marco de esta revisión sistemática evidencian de forma consistente que las matronas participan de manera activa y significativa en la construcción, implementación y evaluación de políticas públicas orientadas a la salud reproductiva, desempeñando un rol que va mucho más allá de la atención clínica convencional⁴. Su involucramiento se observa con especial claridad en áreas estratégicas como la planificación familiar, la prevención de embarazos no planificados y no deseados, la educación sexual integral, la salud sexual en sentido amplio, y la promoción de los derechos sexuales y reproductivos⁵. Estas áreas no solo son prioritarias desde una perspectiva de salud pública, sino también fundamentales para garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, adolescentes y comunidades en situación de vulnerabilidad.

En diversos contextos nacionales y locales, las matronas integran activamente comités consultivos interinstitucionales, mesas de trabajo sectoriales, y grupos técnicos asesores⁶, encargados de formular lineamientos estratégicos en salud reproductiva⁷. Su participación también se evidencia en el diseño y ejecución de programas de promoción y educación para la salud, así como en la elaboración de protocolos de atención y guías clínicas que orientan la práctica profesional en el ámbito público y privado. Además, desarrollan actividades de incidencia política tanto a nivel comunitario como en esferas institucionales, generando propuestas, participando en audiencias públicas, colaborando en procesos de reforma legal y estableciendo alianzas con organizaciones de la sociedad civil, académicas y feministas.

Un factor central que explica la relevancia de su aporte es su cercanía cotidiana con las comunidades que atienden. Esta proximidad no se limita a la dimensión geográfica, sino que se basa en un conocimiento profundo de las realidades sociales, económicas, culturales y emocionales que afectan la salud sexual y reproductiva de las personas⁸. Las matronas se encuentran en una posición privilegiada para captar de manera directa las necesidades insatisfechas, las barreras de acceso, las prácticas culturales y los factores estructurales que inciden en la vivencia de la sexualidad y la reproducción⁹. Esta comprensión situada y contextualizada les permite formular propuestas de política pública que se ajustan a las condiciones reales del territorio y de los grupos sociales más afectados por las desigualdades en salud.

El enfoque desde la práctica cotidiana que las matronas aportan a las políticas públicas favorece una mayor pertinencia, eficacia y sostenibilidad de las intervenciones diseñadas. Al incorporar la voz y la experiencia de quienes están en contacto directo con la población usuaria, se garantiza que las políticas no solo respondan a estándares técnicos y científicos, sino también a las expectativas, vivencias y saberes de las comunidades. Esto resulta particularmente relevante en contextos marcados por la diversidad cultural, las desigualdades estructurales y la necesidad de enfoques interculturales, de género y de derechos humanos en salud.

Sin embargo, a pesar de su compromiso y capacidad de incidencia, la revisión también permite identificar una serie de barreras estructurales, institucionales y simbólicas que dificultan la plena participación de las matronas en los procesos de diseño e implementación de políticas públicas⁹. En primer lugar, se destaca su escasa representación en espacios de toma de decisiones de alto nivel, tales como ministerios, subsecretarías, direcciones nacionales o mesas interministeriales. Esta limitación impide que sus perspectivas sean consideradas en los niveles donde se definen prioridades presupuestarias, marcos regulatorios y estrategias nacionales de salud.

En segundo lugar, persiste un limitado reconocimiento institucional de su rol como expertas en salud reproductiva⁹,¹⁰. A pesar de su formación profesional especializada y su experiencia práctica acumulada, las matronas continúan siendo percibidas en muchos entornos como profesionales subordinadas o auxiliares, en lugar de agentes clave con capacidad de liderazgo técnico y político. Esta subvaloración se ve reforzada por la falta de espacios formales de participación, la ausencia de rutas claras de carrera profesional en el ámbito de la gestión pública y la escasa inclusión en procesos de formación en liderazgo y políticas sanitarias.

Otro obstáculo significativo es la persistente falta de formación específica en áreas vinculadas al análisis de políticas públicas, la gestión estratégica, la incidencia política y el trabajo intersectorial¹⁰. Aunque muchas matronas poseen habilidades naturales de liderazgo y compromiso comunitario, la carencia de oportunidades formativas en estas temáticas limita su capacidad de incidir de forma sostenida y efectiva en la transformación de los sistemas de salud. A ello se suma la existencia de estereotipos de género y profesionales que restringen su labor al ámbito clínico-asistencial, especialmente en la atención del parto y el puerperio, invisibilizando sus competencias en salud pública y participación política.

Estas barreras no solo afectan a las matronas en términos individuales y profesionales, sino que también restringen el potencial transformador que su inclusión plena podría tener para los sistemas de salud en su conjunto. La ausencia de su mirada crítica, comunitaria y basada en derechos humanos en los espacios de decisión perpetúa modelos de atención fragmentados, tecnocráticos y alejados de las necesidades reales de las personas, especialmente de quienes viven en contextos de exclusión o discriminación estructural.

No obstante, y a pesar de estos desafíos, la literatura revisada también documenta múltiples experiencias, tanto a nivel nacional como internacional, en las que las matronas han liderado con éxito iniciativas comunitarias innovadoras orientadas a mejorar la salud sexual y reproductiva de la población. Estas experiencias incluyen la creación de programas educativos participativos, el fortalecimiento de redes de apoyo entre mujeres, la implementación de estrategias de prevención comunitaria, y la articulación con organizaciones sociales para la defensa de los derechos sexuales y reproductivos¹¹,¹².

Además, las matronas han demostrado una notable capacidad para establecer redes de colaboración intersectorial, articulando esfuerzos con actores de la educación, la justicia, el trabajo social, y la sociedad civil organizada¹². Esta capacidad de trabajo en red fortalece el enfoque integral de las políticas de salud y contribuye a la construcción de entornos favorables para el ejercicio pleno de los derechos reproductivos. A través de su trabajo, han logrado incidir positivamente en la agenda pública, visibilizando problemáticas antes relegadas, y promoviendo una mayor sensibilidad institucional frente a las necesidades de las mujeres y comunidades¹¹.

Estas acciones han contribuido de forma concreta al fortalecimiento del enfoque de derechos en las políticas de salud reproductiva, al reconocimiento del valor del conocimiento situado y a la promoción de una atención centrada en las personas. Asimismo, han favorecido la reducción de desigualdades en el acceso a servicios, especialmente en poblaciones rurales, indígenas, migrantes, adolescentes y sectores históricamente excluidos del sistema sanitario. Su labor ha sido clave para avanzar hacia una mayor equidad de género en salud, posicionando el rol de las matronas como un recurso estratégico indispensable para lograr sistemas de salud más justos, inclusivos y sostenibles.

CONCLUSIONES

La revisión realizada permite concluir, de forma contundente, que las matronas desempeñan un papel esencial y multifacético en el diseño, la implementación, la evaluación y el monitoreo de políticas públicas orientadas a la salud sexual y reproductiva. Su participación no solo se justifica desde el punto de vista técnico y clínico, dada su formación especializada en atención perinatal, planificación familiar y salud sexual, sino también desde una perspectiva ética, social y política, ya que representan una voz cercana a las comunidades y un puente efectivo entre las necesidades reales de la población y la institucionalidad del sistema de salud.

A lo largo de los estudios revisados, se identifica que las matronas aportan una combinación única de competencias que incluye, por un lado, conocimientos clínicos sólidos, actualizados y basados en la evidencia, y por otro, una profunda sensibilidad hacia los determinantes sociales de la salud, la diversidad cultural, la equidad de género y el respeto por los derechos humanos. Esta doble dimensión —técnica y comunitaria— les permite intervenir en el desarrollo de políticas públicas desde un enfoque integral, incorporando la perspectiva del territorio, la voz de las mujeres y la comprensión de los contextos específicos en los que se despliegan las intervenciones sanitarias.

Su compromiso social y su experiencia directa con mujeres, adolescentes, personas gestantes y familias les permite identificar con precisión brechas de acceso, desigualdades estructurales, barreras institucionales y factores culturales que afectan el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos. De esta manera, las matronas se posicionan como aliadas estratégicas para mejorar la pertinencia, la eficacia y la sostenibilidad de las políticas públicas, especialmente en contextos donde las inequidades en salud están más acentuadas, como zonas rurales, comunidades indígenas, territorios con pobreza estructural, y poblaciones migrantes o en situación de vulnerabilidad social.

En tales contextos, donde las intervenciones sanitarias requieren una adaptación cultural profunda y una implementación sensible a las condiciones locales, la participación activa de las matronas resulta determinante. Su conocimiento de las prácticas culturales, las dinámicas comunitarias, las relaciones de poder de género y los marcos normativos locales les permite adaptar las políticas públicas para que sean más aceptables, accesibles y eficaces para las personas destinatarias. Esto no solo mejora los resultados sanitarios, sino que también fortalece la legitimidad del sistema de salud ante la comunidad.

No obstante, para maximizar el impacto de su contribución y garantizar que su participación no sea esporádica ni anecdótica, sino estructural y sostenida, es imprescindible avanzar en varias líneas estratégicas. En primer lugar, se vuelve urgente fortalecer las competencias de las matronas en áreas clave como el liderazgo, la gestión sanitaria, la incidencia política, el análisis de políticas públicas, la negociación intersectorial y la abogacía por los derechos en salud. Este fortalecimiento puede lograrse mediante programas de formación continua, posgrados especializados, cursos de capacitación interdisciplinaria y la inclusión de estos contenidos en los planes de estudio de la formación de base.

En segundo lugar, es necesario generar mecanismos institucionales claros, estables y formales que aseguren la participación sistemática de las matronas en espacios de toma de decisiones a nivel local, regional y nacional. Esto implica su incorporación en comités de planificación sanitaria, consejos de salud, órganos colegiados de formulación normativa y mesas técnicas intersectoriales. No basta con reconocer su experiencia desde lo discursivo; es imprescindible crear condiciones estructurales que faciliten y garanticen su presencia en los procesos donde realmente se deciden las políticas, los presupuestos y las prioridades de salud.

Asimismo, es fundamental promover una mayor visibilidad social e institucional del rol estratégico de las matronas. Esto requiere campañas de sensibilización pública, reconocimiento oficial de sus aportes en políticas sanitarias, promoción de investigaciones que documentan su impacto, y la valorización de sus conocimientos en todos los niveles del sistema. La visibilidad es un componente clave para fortalecer su legitimidad como actor político-sanitario y para contrarrestar las representaciones limitadas o estigmatizantes que aún persisten en muchos entornos.

Parte central de este proceso implica superar los estereotipos que históricamente han restringido el campo de acción de las matronas al ámbito clínico, centrado exclusivamente en la atención del embarazo, el parto y el puerperio. Aunque estas funciones son cruciales, su formación y experiencia les permiten desempeñar un papel mucho más amplio, como promotoras de salud, gestoras comunitarias, educadoras en derechos sexuales y reproductivos, investigadoras y formuladoras de políticas. Romper con estas visiones reduccionistas es clave para ampliar su influencia y aprovechar plenamente su potencial transformador en el sistema de salud.

Por último, se vuelve necesario establecer marcos normativos y políticas institucionales que reconozcan formalmente la participación de las matronas como profesionales clave en el desarrollo de sistemas de salud más justos, equitativos y centrados en las personas. Esto implica reformar leyes, reglamentos, estatutos profesionales y directrices técnicas para garantizar su inclusión efectiva, así como asegurar condiciones laborales dignas, recursos adecuados, acceso a cargos de liderazgo y procesos de toma de decisiones con enfoque de género y derechos humanos.

En síntesis, las matronas representan un recurso estratégico invaluable para avanzar hacia sistemas de salud más humanos, democráticos y comprometidos con la justicia social. Su integración plena en la esfera de las políticas públicas no es solo una cuestión de justicia profesional, sino una necesidad para construir respuestas sanitarias más eficaces, culturalmente pertinentes y centradas en las personas. Reconocer y potenciar su rol es un paso indispensable para garantizar el derecho de todas las personas a una salud sexual y reproductiva integral, libre, segura y digna.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gómez Ponce de León R, Perrotta GV, Pirsch S, Volij C, López A, Cejas C, Luis Rubinstein A, Narasimhan M, Serruya S. Aplicabilidad de las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre intervenciones de autocuidado en salud reproductiva en países seleccionados de América Latina y el Caribe [Applicability of World Health Organization guidelines on self-care interventions for reproductive health in selected Latin American and Caribbean countries Aplicabilidade das diretrizes da Organização Mundial da Saúde sobre intervenções de autocuidado em saúde reprodutiva em países selecionados da América Latina e do Caribe]. Rev Panam Salud Publica. 2025 May 27;49:e56. Spanish.
  2. Chandra-Mouli V, Akwara E, Engel D, Plessons M, Asnake M, Mehra S, et al. Progress in adolescent sexual and reproductive health and rights globally between 1990 and 2016: What progress has been made, what contributed to this, and what are the implications for the future? Sex Reprod Health Matters. 2020;28(1):1741495
  3. Bronfenbrenner U. 1.st ed. Cambridge: Harvard University Press; 1979. The ecology of human development. [Google Scholar]; 5. Bronfrenbrenner U. The ecology of human development. 1.st ed. Cambridge: Harvard University Press; 1979.
  4. López-Gómez A, Graña S, Ramos V, Benedet L. Desarrollo de una política pública integral de prevención del embarazo en adolescentes en Uruguay [Development of a comprehensive public policy for adolescent pregnancy prevention in Uruguay Desenvolvimento de uma política pública abrangente de prevenção da gravidez na adolescência no Uruguai]. Rev Panam Salud Publica. 2021 Aug 12;45:e93. Spanish.
  5. Rodríguez J. Deseabilidad y planificación de la fecundidad adolescente en América Latina y el Caribe: tendencias y patrones emergentes. Notas Poblacion. 2017;44:119–144. [Google Scholar]; 12. Rodríguez J. Deseabilidad y planificación de la fecundidad adolescente en América Latina y el Caribe: tendencias y patrones emergentes. Notas Poblacion. 2017,44:119−44.
  6. Córdova Pozo K, Chandra-Mouli V, Decat P, Nelson E, De Meyer S, Jaruseviciene L, et al. Improving adolescent sexual and reproductive health in Latin America: Reflections from an international congress. Reprod Health. 2015;12:11. doi: 10.1186/1742-4755-12-11.
  7. Balvin N, Banati P. Florence: United Nation Children’s Fund Office of Research – Innocenti; 2017. The adolescent brain: A second window of opportunity – A compendium. [Google Scholar]; 7. Balvin N, Banati P. The adolescent brain: A second window of opportunity – A compendium. Florence: United Nation Children’s Fund Office of Research – Innocenti; 2017.
  8. García-Vázquez J, Quintó Domech L, Nascimento M, Agulló-Tomás E. Evolución de la salud sexual de la población adolescente española y asturiana [Evolution of sexual health in spanish and asturian adolescents]. Rev Esp Salud Pública. 2019 Sep 4;93:e201909071. Spanish. PMID: 31482866; PMCID: PMC11582984.
  9. Strasburger VC. Adolescents, sex, and the media. Adolesc Med State Art Rev. 2012; 23:15-33 [PubMed]; Strasburger VC. Adolescents, sex, and the media. Adolesc Med State Art Rev. 2012;23:15–33.
  10. Buhi ER, Klinkenberger N, McFarlane M, et al. Evaluating the Internet as a sexually transmitted disease risk environment for teens: findings from the communication, health, and teens study. Sex Transm Dis. 2013;40:528-33.
  11. López P. La sexualidad de los adolescentes y los entornos digitales. En: De Lima N, Stengel M, Rimet Nobre M, Laguárdia de Lima M, Costa Dias V. Saber e criação na cultura digital. Diálogos Interdisciplinares. 2.a ed. Belo Horizonte: Fino Traço; 2021.
  12. Miller E. Reclaiming gender and power in sexual violence prevention in adolescence. Violence Against Women. 2018;24:1785-93.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos