Plan de cuidados de enfermería en paciente consumidora de cocaína

20 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Paula García Jordan. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
  2. Isabel Pilar Ros Cardo. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
  3. Laura Huerta Melús. Psicóloga interna Residente Hospital Obispo Polanco. Teruel, Aragón, España.
  4. Carmen Martí Sánchez. Licenciada en Psicología. Aragón, España.
  5. Raquel Brinquis Seco. Psicóloga Interna Residente, Hospital Obispo Polanco. Teruel, Aragón, España.

 

RESUMEN

Las drogas son sustancias químicas que pueden cambiar el funcionamiento de su cuerpo y mente. Entre las drogas ilegales destaca la cocaína. Según la encuesta EDADES 2024 El 13,0% de los individuos de 15 a 64 años reconoce haber consumido cocaína en polvo alguna vez en la vida.

Este consumo mantenido en el tiempo implica múltiples efectos que afectan a todas las áreas de la persona (personal, familiar, social, físico…).

PALABRAS CLAVE

Cocaína, drogas, enfermería, NANDA.

ABSTRACT

Drugs are chemical substances that can alter the functioning of the body and mind. Among illegal drugs, cocaine stands out. According to the 2024 EDADES survey, 13.0% of individuals aged 15 to 64 report having used powdered cocaine at least once in their lifetime.

This prolonged use leads to multiple effects that impact all areas of a person’s life (personal, family, social, physical, etc.).

KEY WORDS

Cocaine, drugs, nursing, NANDA.

INTRODUCCIÓN

Las drogas son sustancias químicas que pueden cambiar el funcionamiento de su cuerpo y mente. Incluyen medicamentos recetados, medicamentos de venta libre, alcohol, tabaco y drogas ilegales. Algunas drogas ilegales son marihuana, cocaína, heroína, metanfetamina1,2.

Centrándonos en el consumo de cocaína, según la encuesta EDADES 2024 El 13,0% de los individuos de 15 a 64 años reconoce haber consumido cocaína en polvo alguna vez en la vida, porcentaje que como se puede observar en ANEXO 1 va aumentando drásticamente durante la última década. “Cuando se analiza el consumo en los últimos 12 meses, la prevalencia se reduce hasta el 2,3%, y hasta el 1,3% cuando se analiza el consumo en los 30 días previos a la realización de la encuesta”3.

Son múltiples los efectos que tiene el consumo mantenido de cocaína durante años, generando un gran impacto en múltiples estructuras cerebrales. Destacan:

  • Déficit en la regulación del comportamiento por afectación directa de la corteza prefrontal, con mayor impulsividad y compulsión, y aumento de accidentes cerebrovasculares.
  • Aumento de la sensación de recompensa relacionada con el consumo por afectación del núcleo Accumbens, así como aumento de craving y tolerancia a la sustancia.
  • Por afectación de la amígadala, se desarrolla una mayor vulvnerabilidad a sufrir episodios de paranoia y pánico. Asociado directamente con depresión y psicosis.
  • Otros: más tics y espasmos musculares, asociación de Párkinson en consumidores crónicos, enlentecimiento de movimientos1,2.

 

PRESENTACIÓN CASO CLÍNCO

Paciente mujer de 62 años en seguimiento por salud mental en el ámbito público desde 2018, previamente había tenido varios contactos con psiquiatría por circuito privado. Diagnóstico de Depresión mayor crónica y Trastorno de ansiedad generalizada. Ingreso en planta de Psiquiatría en 2012 con impresión diagnóstica de Episodio depresivo en contexto de intoxicación por cocaína.

Datos biográficos:

Perteneciente a una fratria de tres, siendo ella la menor. Un hermano varón 5 años mayor y una mujer 21 meses mayor que ella. Familia de nivel socioeconómico medio-alto. Madre fallecida con Alzheimer avanzado hace 3 años, padre fallecido hace 5 meses. La paciente relata buena relación intrafamiliar en el pasado, verbaliza que sus padres eran sus mejores amigos en ese momento. La paciente identifica esa etapa como la mejor de su vida con buenos recuerdos. Identifica empeoramiento en la relación intrafamiliar con fallecimiento de hermano por accidente de tráfico y matrimonio de hermana, sobre todo este último. Desde este momento, conflictos recurrentes con hermana en relación con herencia y el cuidado de sus padres. Actualmente reside en un apartamento adjunto a una residencia de ancianos, donde recibe ayuda parcial para realizar ABVD.

Estudios universitarios de enfermería, trabajo que motivó mudanza a Valencia durante varios años. Actualmente jubilada por declaración de incapacidad.

Historia previa de relaciones sentimentales conflictivas. Destaca dos relaciones de larga duración con dos varones. La primera de 4 años de duración con episodios de violencia física. La segunda de 25 años de duración sin llegar a oficializar matrimonio con episodios de violencia psicológica, que finalizó de forma tormentosa con denuncias por parte de la paciente. Escasa red de apoyo social a lo largo de su vida. Amistades superficiales establecidas en torno a exparejas y consumo de tóxicos. La única buena amistad que refiere falleció hace cinco años y también pertenecía al mismo ambiente.

Historia toxicológica:

Hábito tabáquico de 2 paquetes/día durante muchos años, actualmente, por empeoramiento físico significativo, ha disminuido consumo a 3-4 cigarrillos/día. Inicio de consumo de tóxicos, sobre todo cocaína de forma inhalada y OH, sobre los 25 años en ambientes lúdicos. En ese momento refiere consumo de “2 rayas” (aproximadamente 0,25gr) de forma esporádica. No grandes cantidades de alcohol, principalmente cerveza, no destilados. Incremento del consumo de cocaína a raíz de fallecimiento de su hermano (1992), constituyendo desde ese momento la droga principal, y aumento de malestar emocional con 5 gr/semana. Incremento de hasta 5 gr diarios tras separación de última pareja, cuando la paciente tenía unos 50 años.

Sólo refiere un periodo de abstinencia de 1 año de duración, no periodos mayores. Ingreso en centro privado para rehabilitación de tóxicos hace tres años en Andalucía (Reinservida). En los últimos meses incremento en consumo de alcohol de cerveza, que no es capaz de especificar en cantidad pero que impresiona de ser elevado, en torno a 6-7 UBEs diarias, lo relaciona con empeoramiento anímico reciente.

Último consumo de cocaína hace 18 meses, momento en el que inició seguimiento en Unidad de adicciones y patología dual de manera multidisciplinar.

Identifica como desencadenante de clínica depresiva el fallecimiento de su hermano, desde entonces refiere aumento de consumos de cocaína con intención de “llenar el vacío”. Desde ese momento recibe apoyo familiar e inicio de contacto con múltiples psiquiatras privados en Valencia donde residía en aquel momento. Sin embargo, familiares desconocen abuso de cocaína hasta años después, propiciando distanciamiento y mayor empeoramiento en la relación con su hermana. Clínica depresiva mantenida en mayor o menor medida desde entonces y empeorada en momentos por situaciones vitales estresantes (rupturas sentimentales, fallecimiento de madre, …). En el momento actual destaca sentimiento de soledad, en relación con declive físico y social. Clínica depresiva con ansiedad flotante. Mayor irritabilidad con discusiones frecuentes con su padre. Atracones nocturnos.

Asociado al consumo tan elevado anteriormente descrito, presenta perforación de paladar blando de en torno a 0.5-1cm de diámetro, lo que dificultad su capacidad de deglución, presentando varios ingresos hospitalarios en los últimos meses por broncoaspiración. Así mismo, su capacidad de comunicación también se ve muy limitada por dificultad en la formulación del lenguaje.

Intervención:

En 2023 inicia seguimiento en una unidad de adicciones y patología dual, donde se realiza un seguimiento estrecho inicialmente, con citas con enfermería semanalmente y con psiquiatría de manera quincenal. Mantuvo abstinencia desde las primeras semanas, alargando la frecuencia de citas con psiquiatría bimensuales. Actualmente seguimiento únicamente por parte de enfermería.

La adherencia al programa ha sido muy buena desde el primer momento, cumpliendo con las citas establecidas y estableciendo buen contacto con los profesionales. Desde enfermería se ha trabajado principalmente la motivación para mantener abstinencia, así como previsión de posibles recaídas. Además, se realiza frecuentemente educación sobre consumo de alcohol y tabaco.

En general se ha hecho una intervención por parte de enfermería global, intentando trabajar todas las necesidades de la paciente, haciendo hincapié en aquellas más afectadas (necesidad de sentirse realizado, participación en actividades recreativas, mantenimiento de higiene corporal…).

La paciente se mantiene con tratamiento psiquiátrico crónico para control de ansiedad, que preparan en la farmacia de la residencia ya que debido al deterioro físico y psíquico que viene presentando últimamente no es capaz de mantener autonomía en este aspecto.

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LAS 14 NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Respirar con normalidad. Dependiente. Portadora de O2 16 horas diarias, varias broncoaspiraciones que han requerido ingreso hospitalario.
  2. Comer y beber adecuadamente. Dependiente. Precisa dieta triturada y líquidos con espesante.
  3. Eliminación normal de deshechos corporales. Dependiente. Incontinencia urinaria funcional.
  4. Movilidad y posturas adecuadas. Independiente.
  5. Dormir y descansar. Dependiente. Toma medicación crónica para insomnio.
  6. Vestirse y desvestirse con normalidad. Dependiente. Precisa prendas de ropa de fácil colocación.
  7. Mantener la temperatura corporal en rangos normales. Independiente.
  8. Mantener una buena higiene corporal. Independiente.
  9. Seguridad. Dependiente. Consumidora de cocaína y alcohol.
  10. Comunicación. Dependiente. Dificultad de ejecución del lenguaje por perforación paladar blando.
  11. Creencias y valores. Independiente.
  12. Trabajo/realización. Dependiente. Precisa constantemente presión externa para realizar actividades ocupacionales.
  13. Ocio. Dependiente. Escasas actividades de interés y círculo de iguales.
  14. Aprendizaje. Dependiente. Necesita aprender adecuadamente sobre su patología.

 

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA

1. Riesgo de aspiración (00039)

  • Objetivo (NOC): Estado respiratorio: permeabilidad de las vías respiratorias.
    • Indicadores: Ausencia de tos durante alimentación, ausencia de ruidos respiratorios anómalos, oxigenación adecuada.
  • Intervenciones (NIC):
    • Prevención de la aspiración (3200):
      • Colocar al paciente en posición semi-Fowler durante y después de las comidas.
      • Vigilar signos de disfagia o atragantamiento.
      • Evitar alimentos líquidos o de consistencia inapropiada.
    • Manejo de las vías respiratorias (3140):
      • Aspirar secreciones si es necesario.
      • Monitorizar saturación de oxígeno y frecuencia respiratoria.
      • Observar signos de dificultad respiratoria.

 

2. Deterioro de la deglución (00103)

  • Objetivo (NOC): Estado neurológico: deglución
    • Indicadores: Capacidad de iniciar y completar la deglución sin atragantamiento, coordinación eficaz.
  • Intervenciones (NIC):
    • Terapia de la deglución (4362):
      • Evaluar capacidad deglutoria con prueba de agua o espesa (según indicación médica).
      • Referir a logopeda.
    • Ayuda con la alimentación (1050):
      • Supervisar la alimentación oral.
      • Utilizar alimentos con consistencia segura.
    • Manejo de la nutrición (1100):
      • Ajustar la dieta según recomendación médica/nutricional.
      • Considerar uso de suplementos o alimentación enteral si es necesario.

 

3. Patrón respiratorio ineficaz (00032)

  • Objetivo (NOC): Estado respiratorio: intercambio gaseoso
    • Indicadores: Respiración sin dificultad, buena expansión torácica, saturación > 92%
  • Intervenciones (NIC):
    • Manejo de las vías respiratorias (3140):
      • Controlar frecuencia y ritmo respiratorio.
      • Incentivar respiración profunda.
      • Aspirar secreciones si es necesario.
    • Oxigenoterapia (3320):
      • Administrar oxígeno según prescripción.
      • Evaluar respuesta al tratamiento.

 

4. Consumo ineficaz de sustancias (00083)

  • Objetivo (NOC): Control del consumo de sustancias.
    • Indicadores: Reconocimiento del problema, disminución del uso, adherencia al tratamiento.
  • Intervenciones (NIC):
    • Educación sobre sustancias (4510):
      • Brindar información sobre efectos nocivos de la cocaína.
      • Identificar motivaciones personales para el cambio.
    • Apoyo en la toma de decisiones (5230):
      • Fomentar la participación activa del paciente en el plan terapéutico.
    • Derivación a servicios de salud mental (8300):
      • Coordinar atención interdisciplinaria con psiquiatría, psicología y trabajo social.

 

5. Desequilibrio nutricional: ingesta inferior a las necesidades corporales (00002)

  • Objetivo (NOC): Estado nutricional: ingesta alimentaria.
    • Indicadores: Ingesta adecuada de calorías y nutrientes, mantenimiento del peso.
  • Intervenciones (NIC):
    • Manejo de la nutrición (1100):
      • Evaluar peso y necesidades calóricas.
      • Implementar dieta rica en nutrientes y adecuada a la capacidad de deglución.
    • Monitoreo nutricional (2300):
      • Controlar registros de ingesta y signos de desnutrición.
      • Coordinar con nutricionista.
    • Apoyo alimentario (1120):
      • Facilitar ayudas técnicas (vasos especiales).
      • Valorar uso de nutrición enteral si persiste la imposibilidad de deglución eficaz.

 

DISCUSION-CONCLUSION

Son múltiples los efectos que tiene el consumo mantenido de cocaína durante años, tanto a nivel cerebral como físicamente en otras estructuras del cuerpo. En el caso descrito se puede ver como el consumo grave de cocaína prologando durante muchos años ha causado graves consecuencias en la paciente.

Ha afectado prácticamente a todas las áreas de su vida, lo que ha supuesto un empeoramiento general de su estado de salud. Destacan los problemas derivados de la perforación palatina que hacen que continúe empeorando físicamente debido a constantes broncoaspiraciones y dificultades en la comunicación.

Mostrando este caso se quiere mostrar la importancia no sólo de realizar prevención en cuanto a consumo, sino también en aquellos casos en los que el consumo está muy instaurado y la persona es impermeable a cualquier intervención, realizar también una reducción de daños junto con el/la paciente para poder disminuir posibles efectos o al menos intentar minimizarlos.

Desde enfermería se pueden realizar sesiones semanales siguiendo estas directrices, realizando un abordaje integral de todas las necesidades del usuario para mejorar su calidad de vida lo máximo posible dentro de sus capacidades.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Arteaga-Yanez, Y. L. (2025). Consumo de cocaína y sus repercusiones en el sistema nervioso. Revista Sociedad & Tecnología, 8(3), 502-517. DOI: https://doi.org/10.51247/st.v8i3.573.
  2. Bibián Gracia, C. (2024). Intervenciones de enfermería en pacientes con trastornos por consumo de sustancias [Trabajo fin de grado inédito]. Universidad de Zaragoza.
  3. Encuesta sobre alcohol y drogas en España (edades), 1995-2024.

 

ANEXOS

ANEXO 1

Fuente: EDADES 2024

 

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