Plan de cuidados de enfermería en un gran quemado (30% scq) por incendio doméstico

19 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Alberto García Corchete. Graduado en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Carla Cemillán Casanova. Graduada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  3. Asier Para Ayala. Graduado en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Alejandro Rubio Lainez. Graduado en Enfermería. Servicio de Hospitalización en Cirugía General del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Bianca Jánovas Santos. Graduada en Enfermería. Unidad de Ictus del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Varón de 45 años, fumador ocasional, que sufre quemaduras por inhalación y térmicas tras incendio doméstico, con afectación del 30 % de la superficie corporal según regla de los nueves. Se exploraron quemaduras de segundo grado profundo y de tercer grado en tórax anterior, hombros y abdomen. Fue ingresado en unidad de quemados, se instauró tratamiento inmediato con la fórmula de Parkland para resucitación hídrica, analgesia intravenosa, monitorización exhaustiva y aplicación de apósitos tensioactivos antibióticos. Se valoró según las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson, identificándose diagnósticos NANDA prioritarios (riesgo de infección, déficit de volumen de líquidos, dolor agudo, integridad cutánea deteriorada). Se elaboró planificación de cuidados aplicando taxonomías NANDA-NOC-NIC, con objetivos específicos (NOC) como “estado de hidratación”, “dolor controlado”, “prevención de infección”, e intervenciones NIC detalladas (p. ej., manejo de líquidos, control del dolor, cobertura estéril, educación). Las cifras de evolución muestran correcta diuresis, dolor controlado y ausencia de infección nosocomial. Este caso ilustra la importancia de la atención integral de enfermería en grandes quemados, utilizando modelos teóricos y taxonomías normalizadas para asegurar calidad asistencial y evidenciar la labor profesional de enfermería.

PALABRAS CLAVE

Quemaduras graves, resucitación hídrica, modelo Henderson, NANDA-NIC-NOC.

ABSTRACT

A 45-year-old male, occasional smoker, suffering from inhalation and thermal burns following a domestic fire, with 30% of his body surface area affected according to the rule of nines. Deep second-degree and third-degree burns were found on his anterior chest, shoulders and abdomen. He was admitted to the burn unit, where immediate treatment was initiated with the Parkland formula for fluid resuscitation, intravenous analgesia, comprehensive monitoring, and application of antibiotic tension dressings. He was assessed according to Virginia Henderson’s 14 basic needs, and priority NANDA diagnoses were identified (risk of infection, fluid volume deficit, acute pain, impaired skin integrity). A care plan was developed using NANDA-NOC-NIC taxonomies, with specific objectives (NOC) such as “hydration status”, “pain controlled”, “infection prevention”, and detailed NIC interventions (e.g. fluid management, pain control, sterile coverage, education). The progress figures show correct diuresis, controlled pain, and no nosocomial infection. This case illustrates the importance of comprehensive nursing care for severe burn patients, using theoretical models and standardised taxonomies to ensure quality care and demonstrate professional nursing practice.

KEY WORDS

Severe burns, fluid resuscitation, Henderson model, NANDA-NIC-NOC.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Datos del paciente:

  • Sexo: Masculino.
  • Edad: 45 años.
  • Antecedentes: fumador social, sin patologías crónicas conocidas.
  • Motivo de consulta: traslado urgente en ambulancia tras incendio doméstico (explosión de cocina)
  • Quema corporal total estimada: 30 % SCQ (superficie corporal quemada) calculada con regla de los nueves.

 

Descripción de heridas:

  • Quemaduras de segundo grado profundo en hombros y anterior de tórax (15 %).
  • Quemaduras de tercer grado en abdomen y parte de tórax (15 %).
  • Sospecha de inhalación por fuego (humos calientes).

 

Signos vitales al ingreso (UCI de quemados):

  • Frecuencia cardíaca: 120 latidos/min.
  • Presión arterial: 100/60 mmHg.
  • Frecuencia respiratoria: 22 respiraciones/min (intubado portátil, ventilación asistida).
  • Temperatura: 36,4 °C
  • Diuresis inicial: 0,3 mL/kg/h

 

Intervenciones iniciales:

  • Establecimiento de vía venosa central y periférica
  • Iniciación de fórmula de Parkland: solución Hartmann o Ringer lactato, 2 mL/kg/SCQ, mitad en primeras 8 h y resto en las siguientes 16 h (recomendado en quemaduras > 20-30 % TBSA)1,2.
  • Monitorización de diuresis (objetivo 0,5 mL/kg/h)1.
  • Analgesia intravenosa con morfina (vía preferente por cambios hemodinámicos)1.
  • Curación con apósitos estériles tensioactivos (silvadene u otros), desbridamiento según indicación.

 

Tratamiento farmacológico actual:

  • Fluidos: Ringer lactato según fórmula de Parkland, con ajustes según diuresis y signos clínicos1.
  • Analgésicos: Morfina IV como primera opción, alternativos: fentanilo si alergias o intolerancia1.
  • Antibióticos tópicos: Sulfadiazina de plata o similar según protocolo unitario.
  • Profilaxis de úlceras de estrés: IBP (como ranitidina o similar).
  • Soporte nutricional: Elevado requerimiento calórico debido al estado hipermetabólico (en quemaduras > 20 % TBSA)3.

 

Exploración física:

  • Sistema respiratorio: Intubado, ventilación mecánica, buena expansión pulmonar. Ausencia de estridor.
  • Piel y heridas: Tórax y hombros con ampollas y eritema (2.º grado profundo); abdomen con áreas arreadas, cicatrización amarillenta, insensibilidad (3.º grado). No hay circulación comprometida.
  • Hidratación: Signos iniciales de hipovolemia; piel turgente tras resucitación.
  • Dolor: Escala de dolor (EVA) elevado antes de analgesia, disminución tras administración.
  • Otros sistemas: Función renal: diuresis dentro de rango tras fluidoterapia; no alteraciones neurológicas ni cardiovasculares adicionales.

 

VALORACIÓN SEGÚN NECESIDADES BÁSICAS DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Respirar con normalidad – ventilación mantenida.
  2. Alimentación – estado hipermetabólico exige soporte nutricional especializado.
  3. Eliminación de desechos – diuresis controlada.
  4. Movimiento y postura corporal – inmovilizado parcialmente, cambios posturales.
  5. Sueño y descanso – sedación ajustada.
  6. Vestido y desvestido – curas dependientes.
  7. Mantener temperatura corporal – riesgo de hipotermia por pérdida cutánea.
  8. Higiene personal – curas asepsia de heridas.
  9. Seguridad – riesgo de infección.
  10. Comunicación – sedado, comunicación limitada.
  11. Culto y espiritualidad – apoyo psicológico.
  12. Trabajo y realización – no aplicable en fase aguda.
  13. Recreación – no priorizado ahora.
  14. Aprender, descubrir – educación al alta sobre autocuidado.

 

PLAN DE CUIDADOS SEGÚN TAXONOMÍA NANDA-NOC-NIC

Diagnósticos enfermeros (NANDA)

  1. Riesgo de infección (00004) relacionado con lesión cutánea extensa y pérdida de barrera protectora.
  2. Déficit de volumen de líquidos potencial (00027) relacionado con pérdida de plasma por quemaduras (hipovolemia).
  3. Dolor agudo (00132) relacionado con la lesión térmica.
  4. Integridad cutánea deteriorada (00046) relacionada con destrucción térmica de la piel4.

 

Objetivos / Resultados (NOC)

0602 – Hidratación.

  • Dominio II: Salud fisiológica.
  • Indicadores: diuresis ≥ 0,5 mL/kg/h, mucosas húmedas.

 

1605 – Control del dolor.

  • Dominio IV: Conocimiento y conducta de salud.
  • Indicadores: EVA ≤ 3, expresión facial relajada.

 

1101 – Integridad tisular: piel y membranas mucosas.

  • Dominio II: Salud fisiológica.
  • Indicadores: coloración, cicatrización, ausencia de infección.

 

0703 – Estado inmunológico.

  • Dominio II: Salud fisiológica.
  • Indicadores: leucocitos normales, ausencia de fiebre4.

 

Intervenciones (NIC)

4120 – Manejo de líquidos.

  • Campo 2: Fisiológico complejo.
  • Actividades: monitorizar balance, pesar paciente, ajustar fluidos según diuresis.

 

1400 – Manejo del dolor

  • Campo 1: Fisiológico básico.
  • Actividades: administrar analgésicos IV, valorar dolor cada 2 h, técnicas no farmacológicas5.

 

3660 – Cuidados de las heridas.

  • Campo 2: Fisiológico complejo.
  • Actividades: desbridamiento según orden, apósitos antibióticos, curas estériles.

 

6540 – Control de infecciones.

  • Campo 2: Fisiológico complejo.
  • Actividades: higiene de manos, aislamiento, monitorizar signos de infección.

 

1100 – Manejo de la nutrición.

  • Campo 1: Fisiológico básico.
  • Actividades: cálculo de requerimientos calóricos, dieta hipercalórica, suplementos.

 

5602 – Enseñanza: proceso de enfermedad.

  • Campo 5: Conductual.
  • Actividades: educar a paciente/familia sobre autocuidados, signos de alarma5.

 

DISCUSIÓN

El manejo del paciente gran quemado supone un reto clínico debido al alto riesgo de shock hipovolémico, fallo multiorgánico e infección. En este caso, la aplicación temprana del protocolo ABCDE, la resucitación hídrica con la fórmula de Parkland y la intubación precoz por sospecha de lesión inhalatoria fueron determinantes para la estabilización inicial1,2.

La planificación de cuidados mediante NANDA-NOC-NIC aportó un marco sistematizado para priorizar diagnósticos como “Déficit de volumen de líquidos”, “Dolor agudo” y “Riesgo de infección”, facilitando intervenciones dirigidas al control del dolor, la monitorización hemodinámica y la prevención de complicaciones4,5.

En conjunto, este caso refleja la importancia de un abordaje multidisciplinar y de la sistematización enfermera, que no solo impacta en la supervivencia del paciente, sino también en la calidad de los cuidados recibidos durante la fase crítica.

 

CONCLUSIÓN

El presente caso clínico pone de manifiesto la complejidad y la gravedad del paciente gran quemado, en el que las complicaciones vitales aparecen de manera inmediata y requieren una actuación rápida y coordinada por parte del equipo multidisciplinar. La enfermería, mediante una valoración holística basada en el modelo de Virginia Henderson y la planificación estandarizada con NANDA-NOC-NIC, constituye un pilar fundamental en el abordaje de estos pacientes.

El éxito en la evolución del paciente no depende únicamente de las intervenciones médicas, sino también de la vigilancia enfermera continua, la prevención de complicaciones, el control del dolor y la atención integral a las necesidades fisiológicas y psicosociales.

En conclusión, la sistematización del proceso de cuidados en el gran quemado contribuye no solo a la supervivencia del paciente en la fase aguda, sino también a mejorar su calidad de vida a largo plazo, reforzando el rol esencial de la enfermería en este tipo de situaciones críticas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Blythe P, enfermera especializada en cirugía de traumatología de ACNP-BC. Gestión del cuidado de quemaduras [Internet]. Virginia.gov. Disponible en: https://www.vdh.virginia.gov/content/uploads/sites/23/2016/05/TRA-1705.pdf
  2. CEArtículo [Internet]. Centro de enfermería.com [Internet]. 2023;21(1):6-13. Disponible en: https://www.nursingcenter.com/cearticle?an=00152258-202301000-00002
  3. Kim S. Manejo nutricional en pacientes con quemaduras graves: Reporte de un caso. Clin Nutr Res [Internet]. 2025;14(1):1–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.7762/cnr.2025.14.1.1
  4. Matt Vera BSN RN. 12 planes de cuidados de enfermería para lesiones por quemaduras [Internet]. Laboratorios de enfermería. 2013. Disponible en: https://nurseslabs.com/burn-injury-nursing-care-plans/
  5. Marianne Belleza RN. Lesiones por quemaduras [Internet]. Laboratorios de enfermería. 2016. Disponible en: https://nurseslabs.com/burn-injury/

 

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