AUTORES
- Enara Ramallo Lamikiz. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
- Iris Royo Villar. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
RESUMEN
Las infecciones asociadas a catéteres venosos constituyen una complicación potencialmente prevenible y un importante problema de seguridad del paciente. Estos dispositivos son ampliamente utilizados en la práctica clínica, pero su inserción, mantenimiento y manipulación pueden favorecer la aparición de infecciones locales y del torrente sanguíneo. La aplicación de medidas de prevención basadas en la evidencia resulta fundamental para reducir estas complicaciones.
El objetivo de esta revisión es analizar las principales estrategias para prevenir las infecciones asociadas a catéteres venosos y destacar el papel de enfermería en la seguridad del paciente. Se realizó una revisión narrativa mediante la búsqueda bibliográfica en PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier y Google Académico, complementada con guías y documentos de organismos científicos nacionales e internacionales publicados principalmente entre 2020 y 2026.
La evidencia disponible destaca la importancia de la higiene de manos, la técnica aséptica, la correcta inserción y mantenimiento del catéter, la vigilancia del punto de inserción y la adecuada manipulación de apósitos y sistemas de infusión. Asimismo, la formación continuada de los profesionales y la identificación precoz de signos de infección son elementos esenciales para disminuir las complicaciones. Enfermería desempeña un papel fundamental mediante la aplicación de protocolos, la vigilancia continua y la educación sanitaria del paciente
PALABRAS CLAVE
Catéteres venosos, infección asociada a catéter, enfermería, prevención de infecciones, seguridad del paciente, cuidados de enfermería.
ABSTRACT
Venous catheter-related infections are a potentially preventable complication and a major patient safety issue. These devices are widely used in clinical practice, but their insertion, maintenance, and handling can contribute to the development of local and bloodstream infections. The implementation of evidence-based preventive measures is essential to reducing these complications.
The objective of this review is to analyze the main strategies for preventing venous catheter-associated infections and to highlight the role of nursing in patient safety. A narrative review was conducted through a literature search in PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier, and Google Scholar, supplemented by guidelines and documents from national and international scientific organizations published primarily between 2020 and 2026.
The available evidence highlights the importance of hand hygiene, aseptic technique, proper catheter insertion and maintenance, monitoring of the insertion site, and proper handling of dressings and infusion systems. Likewise, continuing education for healthcare professionals and early identification of signs of infection are essential for reducing complications. Nurses play a fundamental role through the implementation of protocols, continuous monitoring, and patient health education.
KEY WORDS
Venous catheters, catheter-related infection, nursing, infection prevention, patient safety, nursing care.
INTRODUCCIÓN
Los catéteres venosos son dispositivos esenciales en la práctica clínica, ya que permiten administrar medicamentos, líquidos, nutrición parenteral y otros tratamientos. Sin embargo, su utilización puede asociarse a complicaciones infecciosas, entre las que destacan las infecciones del torrente sanguíneo. Estas infecciones pueden aumentar la morbimortalidad, prolongar la estancia hospitalaria y elevar los costes sanitarios, por lo que su prevención constituye un objetivo prioritario de seguridad del paciente1.
El riesgo de infección puede estar relacionado con diferentes factores presentes durante la inserción, mantenimiento, manipulación y retirada del catéter. La higiene de manos, la técnica aséptica, la correcta selección del dispositivo, los cuidados del punto de inserción y la adecuada manipulación de las conexiones son algunas de las medidas fundamentales para reducir estas complicaciones. Por ello, es importante aplicar estrategias basadas en la evidencia durante todas las etapas del manejo de los catéteres venosos2,3.
En este contexto, enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de estas infecciones, debido a su participación directa en la inserción, mantenimiento, vigilancia y retirada de los dispositivos. La formación continuada, el cumplimiento de los protocolos y la identificación precoz de signos de infección permiten mejorar la seguridad y la calidad de los cuidados.
OBJETIVO
El objetivo de esta revisión es analizar la evidencia científica disponible sobre las principales estrategias para prevenir las infecciones asociadas a catéteres venosos y destacar el papel de enfermería en su prevención y seguimiento.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó una revisión narrativa de la evidencia científica sobre la prevención de las infecciones asociadas a catéteres venosos y el papel de enfermería en su prevención y seguimiento. Se realizó una búsqueda bibliográfica en PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier y Google Académico, complementada con guías y documentos de organismos científicos nacionales e internacionales. Se seleccionaron publicaciones recientes, principalmente entre 2020 y 2026, relacionadas con los factores de riesgo, medidas preventivas, cuidados y mantenimiento de los catéteres venosos y las intervenciones enfermeras.
DESARROLLO
Infecciones asociadas a catéteres: concepto e impacto sanitario:
Las infecciones asociadas a catéteres venosos son complicaciones relacionadas con el uso de dispositivos intravasculares y pueden producir infecciones locales o del torrente sanguíneo. Constituyen un importante problema de seguridad del paciente, ya que pueden ocasionar sepsis, aumentar la morbimortalidad, prolongar la estancia hospitalaria y elevar los costes sanitarios. Estas infecciones son en gran medida prevenibles mediante unas adecuadas prácticas de inserción, mantenimiento, manipulación y retirada del catéter2.
Los catéteres venosos periféricos son uno de los dispositivos invasivos más utilizados en los centros sanitarios. La Organización Mundial de la Salud estima que hasta el 70 % de los pacientes hospitalizados necesita un catéter venoso o arterial periférico durante su estancia. Debido a su elevada utilización, incluso una tasa de infección relativamente baja puede suponer una importante carga para los sistemas sanitario2.
La prevención debe abordarse durante todas las etapas del uso del catéter, desde la selección e inserción hasta su mantenimiento y retirada. Entre las principales medidas destacan la higiene de manos, la técnica aséptica, la formación de los profesionales y la aplicación de estrategias de prevención basadas en la evidencia. Las recomendaciones actuales de la OMS incluyen medidas específicas para cada una de estas etapas con el objetivo de reducir las infecciones y mejorar la seguridad de los pacientes1,2.
Factores de riesgo:
El riesgo de infección asociada a un catéter venoso depende de diferentes factores relacionados con las características del paciente. Las personas con enfermedades graves, inmunosupresión, diabetes, edades extremas o estancias hospitalarias prolongadas presentan una mayor vulnerabilidad frente a las infecciones. Asimismo, la necesidad de dispositivos intravasculares durante periodos prolongados puede aumentar la posibilidad de complicaciones infecciosas1,2.
Las características del propio catéter también influyen en el riesgo. El tipo de dispositivo, su localización, el tiempo de permanencia y el número de manipulaciones pueden favorecer la colonización y posterior infección. Por ello, la selección del catéter debe realizarse teniendo en cuenta las características del paciente, el tratamiento previsto y la duración necesaria del acceso vascular2,3.
Por otro lado, los factores relacionados con la práctica asistencial son especialmente relevantes y, en gran medida, modificables. Una higiene de manos inadecuada, el incumplimiento de la técnica aséptica, una incorrecta desinfección de la piel o de las conexiones, así como un mantenimiento deficiente del dispositivo, pueden aumentar el riesgo de infección. La formación y competencia del personal sanitario y el cumplimiento de protocolos de prevención son, por tanto, elementos esenciales para reducir estas complicaciones2,3.
Medidas de prevención:
- Higiene de manos y técnica aséptica:
La higiene de manos debe realizarse antes y después de la inserción, manipulación, acceso o cambio de apósitos del catéter. Asimismo, durante su inserción y mantenimiento debe mantenerse una técnica aséptica que evite la contaminación del dispositivo y del punto de inserción. La formación y evaluación periódica de los profesionales son también medidas fundamentales para garantizar el cumplimiento de estas prácticas 4.
- Inserción y mantenimiento del catéter:
La elección del tipo y localización del catéter debe adaptarse a las características del paciente y al tratamiento previsto, utilizando el dispositivo menos invasivo que permita cubrir las necesidades terapéuticas. Durante la inserción es fundamental realizar una correcta antisepsia de la piel y mantener una técnica aséptica. Posteriormente, el catéter debe revisarse de forma periódica y retirarse cuando deje de ser necesario o cuando existan signos de complicación2,4,5.
- Cuidados del punto de inserción:
El punto de inserción debe vigilarse regularmente para detectar signos de infección, como eritema, calor, dolor, secreción o inflamación. Debe mantenerse cubierto mediante un apósito estéril, transparente semipermeable o de gasa, y sustituirse cuando esté húmedo, sucio, despegado o deteriorado. En determinados catéteres venosos centrales pueden utilizarse apósitos impregnados con clorhexidina como parte de las estrategias de prevención de bacteriemia4,5.
- Cambio y manejo de apósitos y sistemas de infusión:
La manipulación de los sistemas de infusión y conexiones debe realizarse con técnica aséptica, minimizando las desconexiones innecesarias y desinfectando adecuadamente los puntos de acceso. Los apósitos deben cambiarse según su estado y las recomendaciones específicas del dispositivo, mientras que los sistemas de infusión deben sustituirse siguiendo los intervalos establecidos y teniendo en cuenta el tipo de solución administrada. En el caso de sangre, hemoderivados o emulsiones lipídicas se requieren intervalos de sustitución más cortos4.
Identificación precoz de signos de infección:
La vigilancia periódica del catéter permite detectar de forma precoz posibles complicaciones. Durante la valoración enfermera deben observarse signos locales como eritema, calor, dolor, inflamación, induración o secreción en el punto de inserción, así como signos de flebitis. La aparición de estas manifestaciones requiere una valoración del dispositivo y del estado clínico del paciente para determinar la necesidad de intervenir o retirar el catéter 2.
Además de los signos locales, deben identificarse manifestaciones sistémicas compatibles con una infección del torrente sanguíneo, como fiebre, escalofríos, deterioro del estado general o signos de sepsis. La detección precoz y la comunicación inmediata de estos hallazgos permiten iniciar una valoración clínica adecuada y reducir el riesgo de complicaciones graves. Por ello, la vigilancia continua del paciente y del dispositivo constituye una intervención esencial dentro de los cuidados enfermeros2,3.
Papel de enfermería en la prevención y seguridad del paciente:
Enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de las infecciones asociadas a catéteres venosos, ya que participa directamente en su inserción, mantenimiento, manipulación y retirada. La aplicación rigurosa de las medidas de higiene de manos y técnica aséptica, la vigilancia del punto de inserción y la valoración diaria de la necesidad de mantener el dispositivo son intervenciones esenciales para reducir el riesgo de infección1,4. La formación y evaluación periódica de las competencias del personal también son recomendadas para garantizar una práctica segura.
Además, enfermería contribuye a la seguridad del paciente mediante la identificación precoz de signos de infección, la correcta aplicación de los protocolos y la comunicación de cualquier incidencia al equipo multidisciplinar. La educación sanitaria del paciente y sus familiares, cuando procede, también favorece la participación activa en el cuidado del dispositivo y permite detectar precozmente posibles complicaciones. La estandarización de los cuidados, la formación continuada y la vigilancia del cumplimiento de las medidas preventivas son elementos clave para mejorar la calidad asistencial y disminuir las infecciones relacionadas con catéteres1,2.
Aplicación NANDA-NOC-NIC:
La utilización de las taxonomías NANDA-I, NOC y NIC permite organizar los cuidados enfermeros de forma individualizada, establecer objetivos y evaluar los resultados obtenidos. En pacientes portadores de catéteres venosos, estas taxonomías facilitan la planificación de intervenciones dirigidas principalmente a prevenir infecciones, mantener la integridad del acceso vascular y mejorar los conocimientos del paciente sobre sus cuidados6,7,8:
- 00004 – Riesgo de infección: Se relaciona con la presencia de un dispositivo vascular y la realización de procedimientos invasivos. Como resultado esperado se propone NOC 1902 – Control del riesgo, valorando la capacidad del paciente para reconocer y reducir los factores de riesgo de infección. Entre las intervenciones destaca NIC 6540 – Control de infecciones, junto con NIC 2440 – Mantenimiento de dispositivos de acceso venoso, dirigida a la vigilancia del punto de inserción, mantenimiento de la asepsia y detección de signos de infección.
- 00044 – Deterioro de la integridad tisular: Puede plantearse cuando existen alteraciones en los tejidos relacionadas con la inserción o permanencia del catéter. Como resultado puede utilizarse NOC 1101 – Integridad tisular: piel y membranas mucosas, mientras que entre las intervenciones se incluyen NIC 3590 – Vigilancia de la piel y NIC 4200 – Terapia intravenosa, orientadas a controlar el estado de la piel y prevenir complicaciones locales.
- 00126 – Conocimientos deficientes: Puede aplicarse cuando el paciente presenta un conocimiento insuficiente sobre el cuidado del catéter y los signos de alarma. El resultado NOC 1813 – Conocimiento: régimen terapéutico permite valorar la adquisición de conocimientos, mientras que NIC 5602 – Enseñanza: proceso de enfermedad y NIC 5606 – Enseñanza: individual permiten proporcionar información adaptada a las necesidades del paciente y favorecer su participación en el autocuidado.
CONCLUSIONES
Las infecciones asociadas a catéteres venosos representan un problema relevante de seguridad del paciente, aunque una parte importante puede prevenirse mediante la aplicación adecuada de medidas de control de infecciones. La higiene de manos, la técnica aséptica, la correcta inserción y mantenimiento del dispositivo y la vigilancia del punto de inserción constituyen estrategias fundamentales
Enfermería desempeña un papel esencial en todas las etapas del manejo del catéter, desde su inserción y mantenimiento hasta la detección precoz de complicaciones y su retirada. La formación continuada, el cumplimiento de protocolos y la evaluación sistemática de los cuidados permiten mejorar la calidad asistencial y disminuir el riesgo de infección
Por tanto, promover una práctica enfermera basada en la evidencia y una cultura de seguridad resulta fundamental para reducir las infecciones relacionadas con catéteres y garantizar una atención más segura y de mayor calidad.
BIBLIOGRAFÍA
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2. World Health Organization. Guidelines for the prevention of bloodstream the use of intravascular infections associated with infections and other catheters Part 1: peripheral catheters. World Health Organization, editor. Geneva; 2024. 166 p.
3. Buetti N, Marschall J, Drees M, Fakih MG, Hadaway L, Maragakis LL, et al. Strategies to prevent central line-associated bloodstream infections in acute-care hospitals: 2022 Update. Infect Control Hosp Epidemiol. 19 de mayo de 2022;43(5):553-69. https://doi.org/10.1017/ice.2022.87
4. O’Grady NP, Alexander M, Burns LA, Dellinger EP, Garland J, Heard SO, et al. Summary of Recommendations: Guidelines for the Prevention of Intravascular Catheter-related Infections. Clin Infect Dis. 1 de mayo de 2011;52(9):1087-99. https://doi.org/10.1093/cid/cir138
5. Centers for Disease Control and Prevention. 2017 Updated Recommendations on the Use of Chlorhexidine-Impregnated Dressings for Prevention of Intravascular Catheter-Related Infections Centers for Disease Control and Prevention National Center for Zoonotic and Emerging Infectious Diseases Division of. Infect Control Hosp Epidemiol. 2017;1-15.
6. Herdman, T. Heather; Kamitsuru S. Diagnósticos enfermeros: Definiciones y clasificación, 2024-2026. 13.a edici. Elsevier Health Sciences; 2025.
7. Moorhead, Sue; Swanson, Elizabeth; Johnson M. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC): Medición de Resultados en Salud. 7.a ed. Elsevier Health Sciences; 2024.
8. Butcher, Howard K.; Wagner CM. Clasificación de intervenciones de enfermería (NIC). 8.a ed. Elsevier Health Sciences; 2024.