Prevención de riesgos laborales frente a la legionella en el ámbito sanitario

23 octubre 2023

 

AUTORES

  1. María Andrés Cebrián. Auxiliar de Enfermería.
  2. Mario Salazar García. Auxiliar Administrativo.
  3. Alejandro Sánchez Dauden. Celador.
  4. Nayara del Río Corral. Enfermera.
  5. Inmaculada Cozcolluela Cabrejas. Administrativo.
  6. Carmen Ariño Andreu. Auxiliar Administrativo.

 

RESUMEN

Una de las enfermedades relativamente comunes que pueden producirse en centros públicos, residencias y hospitales es la legionelosis. Se trata de una enfermedad producida por la Legionella pneumophila. Este germen encuentra su caldo de cultivo ideal en espacios acuáticos y húmedos. Las conducciones de agua de los hospitales, así como los sistemas de aire acondicionado, pueden resultar comprometedores en cuanto a la proliferación de la legionella. La desinfección de las áreas hospitalarias es una de las tareas esenciales, tarea que no solo corresponde al personal de limpieza. Pero la desinfección de infraestructuras que puedan albergar la bacteria debe ser realizada por profesionales especializados1.

PALABRAS CLAVE

Legionela, prevención, hospitales.

ABSTRACT

One of the relatively common diseases that can occur in public centers, residences and hospitals is legionellosis. It is a disease caused by Legionella pneumophila. This germ finds its ideal breeding ground in aquatic and humid spaces. Hospital water pipes, as well as air conditioning systems, can be compromising in terms of the proliferation of legionella. The disinfection of hospital areas is one of the essential tasks, a task that does not only correspond to the cleaning staff. But the disinfection of infrastructures that may harbor the bacteria must be carried out by specialized professionals.

KEY WORDS

Legionella, prevention, hospitals.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La legionelosis nosocomial no es una variante de la enfermedad, sino una legionelosis dada en el ámbito hospitalario. De hecho, se trata de una patología potencialmente grave en este ámbito, dado que aunque de común no es grave, sí puede afectar a pacientes inmunodeprimidos, así como a ancianos, niños y otros muchos pacientes ingresados con otras enfermedades. Es por ello que la prevención de la legionella en los hospitales es de vital importancia. La infección pulmonar que provoca la legionelosis debe ser tratada con premura en cualquier tipo de pacientes, especialmente en los inmunodepremidos. Los síntomas de la enfermedad pueden asimilarse a los de una neumonía. Existe dificultad al respirar, además de dolores musculares y una afección al estado general. El hallazgo de la patología lo determina la bacteria, que se hallará a través de pruebas de detección de anticuerpos en la sangre. También pueden realizarse radiografías y otras pruebas según las condiciones de los pacientes. En cuanto al tratamiento, no es complejo farmacológicamente, ya que suele ser sensible a antibióticos comunes. Solo en casos graves (en pacientes inmunodeprimidos o con afecciones pulmonares anteriores), será necesario combinar tratamientos en algunos casos agresivos, ya que se produce riesgo vital.

Se trata de una bacteria que se adquiere por inhalación, de modo que las personas que se vean expuestas, no podrán hacer nada, simplemente la respirarán. Así pues, de que no esté presente debe encargarse el departamento correspondiente, el cual se pondrá en contacto con los profesionales especializados en limpieza y desinfección de aire acondicionado.

Ante la sospecha de presencia de legionela en alguna de las instalaciones de agua del hospital, el personal responsable deberá contactar con los profesionales para conseguir muestras. Hasta determinar la existencia o no de legionella en los conductos hidráulicos, el personal hospitalario deberá:

-Evitar duchar a pacientes inmunodeprimidos u otros que puedan afectarse gravemente por la patología.

-Tener especial cuidado con pacientes en proceso de transplante de progenitores hematopoyéticos. El lavado de estos pacientes, así como los inmunodeprimidos por otras patologías, deberá realizarse con esponjas desinfectadas y con agua desinfectada no procedente de los conductos que puedan contener legionella.

-Tanto para el lavado dental como para otras higienizaciones corporales, no debe usarse el lavabo de la habitación. En este punto hay que recordar que en los aerosoles procedentes del vapor del agua es donde está presente la bacteria. De hecho, ante sospecha de legionella en el hospital, la utilización del agua fría sanitaria debe dejar de suministrarse en muchos casos.

-Equipar zonas de salida de aire vinculadas a agua, con filtros especiales2.

Estas acciones, se realizarán hasta que los técnicos determinen si realmente se ha producido una infección de legionella en el hospital. En caso de que las pruebas sean negativas, el agua corriente podrá volver a utilizarse, así como los protocolos de higienización a pacientes volverán a su normalidad. Si por el contrario se confirma la existencia de la bacteria, los protocolos de aislamiento deben extremarse, así como de rápida desinfección de las redes hidráulicas. Si es necesario, se aislarán o trasladarán a determinados enfermos que tengan factores de riesgo.

Evitar que la legionella se apodere de las conducciones hidráulicas del centro sanitario, es responsabilidad de los técnicos, pero también del personal del centro encargado de su mantenimiento y desinfección. La desinfección de los conductos debe ser periódica y siempre certificada por profesionales, quienes normalmente elevan la temperatura de los conductos para acabar con el problema, además de utilizar en ocasiones determinadas sustancias desinfectantes inocuas para la salud.

Existen situaciones en las que los protocolos y normas de higiene no son respetados, lo que pueden conllevar sanciones según la normativa vigente y situaciones de insalubridad severa. Ante hechos que “escapan a su control” deben estar al menos informados todos y cada uno de los trabajadores de los centros sanitarios, sean o no sean responsables de la higienización. Hay que avisar al personal competente cuando se detectan malos olores en tuberías, en salidas de aire acondicionado u otros conductos de ventilación, así como fallos en estos sistemas.

En cuanto a los encargados de la higienización del centro, deberán como hemos dicho ponerse en contacto con especialistas que realizarán semanalmente una purga de los acumuladores. También semanalmente se realizará apertura de grifería de estancias no utilizadas, dejando que el agua fluya durante unos minutos. Mensualmente habrá de realizarse un control pormenorizado del agua de la grifería, tanto de su composición como de su temperatura. Los especialistas también se encargarán de purgar las válvulas de drenaje, así como de revisar el fondo de los acumuladores y otros depósitos susceptibles de contener legionela.

 

CONCLUSIÓN

La legionelosis es una enfermedad particularmente grave en el ámbito hospitalario. Si ya de por sí es grave en otras áreas, hay que tener en cuenta las particulares condiciones de áreas donde abundan enfermos y ancianos. La prevención de riesgos en el ámbito hospitalario, debe por tanto incluir la prevención ante la legionelosis, que, como hemos indicado, puede ser leve en personas sanas, pero muy grave en niños pequeños y enfermos inmunodeprimidos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hospital Vall d´Hebron. Disponible en: https://hospital.vallhebron.com/es/asistencia/enfermedades/legionelosis
  2. Quintás Viqueira A. Protocolo de Actuación frente a Legionella. Primera edición. Sociedad. Madrileña de Medicina Preventiva. Madrid 2019. Disponible en: https://www.smmp.es/wp-content/uploads/2020/06/PT-de-actuaci%C3%B3n-frente-a-Legionella.pdf

 

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