AUTORES
- Cristina Georgiana Ungureanu Ungureanu (Graduada en Enfermería. Urgencias. Hospital Royo Villanova. Servicio Aragonés de Salud) Zaragoza. España.
- Lorena Cano González. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
- Alba Bernad Notivol. Enferma. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
- Clara Belenguer Pascual. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
- Virginia Ortiz Castán, enfermera, clínica Viamed Montecanal, Zaragoza, España.
RESUMEN
Los trastornos de la conducta alimentaria en la adolescencia constituyen un importante problema de salud mental por su impacto físico, psicológico, familiar y social. El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) permite organizar cuidados individualizados, sistemáticos y basados en la evidencia en unidades de psiquiatría infanto-juvenil. Se presenta el caso clínico de una adolescente de 16 años ingresada en una unidad de psiquiatría infanto-juvenil por empeoramiento progresivo de un trastorno restrictivo de la ingesta, con pérdida ponderal, intensa ansiedad asociada a las comidas y elevada conflictividad familiar durante la alimentación. Entre sus antecedentes destacaban asma leve intermitente y ferropenia previa. Como tratamiento habitual tomaba escitalopram 10 mg/día y suplemento oral de hierro. La valoración enfermera, realizada según las 14 necesidades de Virginia Henderson, identificó como problemas prioritarios la nutrición desequilibrada por defecto, la ansiedad y la baja autoestima situacional. Se planificaron cuidados mediante taxonomías NANDA, NOC y NIC, centrados en la restauración nutricional progresiva, el manejo del malestar emocional y el refuerzo del autoconcepto. Durante el ingreso se observó mejoría en la tolerancia a las ingestas supervisadas, disminución de la ansiedad anticipatoria y mejor implicación terapéutica, manteniéndose seguimiento posterior en la unidad específica de trastornos alimentarios. El caso pone de manifiesto el papel de enfermería en el abordaje integral de adolescentes con trastornos alimentarios y la utilidad del PAE para estructurar la asistencia.
PALABRAS CLAVE
Proceso de enfermería, trastornos de la conducta alimentaria, adolescencia, psiquiatría infanto-juvenil, ansiedad, nutrición.
ABSTRACT
Eating disorders in adolescence are a major mental health issue because of their physical, psychological, family, and social impact. The Nursing Care Process (NCP) allows individualized, systematic, and evidence-based care in child and adolescent psychiatry units. We present the case of a 16-year-old girl admitted to a child and adolescent psychiatry unit due to progressive worsening of a restrictive eating disorder, with weight loss, intense meal-related anxiety, and marked family conflict around eating. Her history included mild intermittent asthma and previous iron deficiency. Her regular treatment consisted of escitalopram 10 mg/day and oral iron supplementation. Nursing assessment, based on Virginia Henderson’s 14 basic needs, identified imbalanced nutrition: less than body requirements, anxiety, and situational low self-esteem as the main priority problems. Care was planned using NANDA, NOC, and NIC taxonomies, focusing on gradual nutritional restoration, emotional distress management, and self-concept reinforcement. During admission, the patient showed improved tolerance to supervised meals, reduced anticipatory anxiety, and better therapeutic engagement, with subsequent follow-up arranged through the eating disorders unit. This case highlights the role of nursing in the comprehensive care of adolescents with eating disorders and the usefulness of the Nursing Care Process in structuring care.
KEY WORDS
Nursing process, eating disorders, adolescence, child and adolescent psychiatry, anxiety, nutrition.
INTRODUCCIÓN
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en niños, adolescentes y adultos jóvenes representan una patología compleja que combina alteraciones nutricionales, distorsiones cognitivas, malestar emocional y repercusión familiar. Su detección precoz y abordaje multidisciplinar son fundamentales para prevenir complicaciones médicas y cronificación del cuadro1-3. En adolescentes, las guías actuales destacan la necesidad de una evaluación integral que incluya estado nutricional, riesgo médico, funcionamiento psicológico y dinámica familiar, así como un plan terapéutico coordinado entre salud mental, pediatría o medicina del adolescente, nutrición y enfermería1,2,5,6.
La evidencia disponible señala que los tratamientos psicosociales, especialmente las intervenciones con participación familiar, ocupan un papel central en adolescentes con TCA, junto al manejo médico del riesgo nutricional y de las posibles complicaciones asociadas4,5. En este contexto, la hospitalización puede ser necesaria cuando existe deterioro clínico, imposibilidad de sostener el tratamiento ambulatorio o desbordamiento familiar2,5.
En la práctica enfermera, el Proceso de Atención de Enfermería (PAE) resulta especialmente útil para valorar necesidades alteradas, priorizar diagnósticos y organizar intervenciones orientadas tanto a la recuperación física como a la contención emocional y al apoyo educativo. El objetivo de este trabajo es presentar un caso clínico de una adolescente ingresada en una unidad de psiquiatría infanto-juvenil por un trastorno restrictivo de la ingesta, describiendo la valoración enfermera, los diagnósticos NANDA, los resultados NOC y las intervenciones NIC aplicadas durante el ingreso.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se presenta el caso de una adolescente de 16 años, sexo femenino, ingresada en una unidad de psiquiatría infanto-juvenil remitida desde consultas externas de salud mental por empeoramiento progresivo de un trastorno de la conducta alimentaria de perfil restrictivo, con pérdida de aproximadamente 8 kg en los últimos 5 meses, intensa ansiedad durante las comidas y elevado conflicto familiar en torno a la alimentación.
La paciente refería selección rígida de alimentos, reducción cuantitativa de la ingesta, evitación de comidas compartidas y miedo persistente a “perder el control” si aumentaba las raciones. En las semanas previas al ingreso presentaba mayor aislamiento social, irritabilidad y dificultades de concentración. No se objetivaron conductas purgativas activas durante los días previos al ingreso, aunque sí estreñimiento y marcada preocupación por el peso y por determinadas zonas corporales.
Entre sus antecedentes personales destacaban asma leve intermitente y ferropenia tratada meses antes. No constaban alergias medicamentosas conocidas. Como tratamiento habitual tomaba escitalopram 10 mg/día, iniciado previamente en consultas externas, y hierro oral. Negaba consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias. Convivía con ambos progenitores y un hermano menor. El ingreso se indicó por deterioro clínico-nutricional y dificultad familiar para sostener el tratamiento en domicilio.
A su llegada a la unidad se encontraba consciente, orientada y colaboradora, aunque con actitud defensiva inicial. Presentaba peso de 47,5 kg, talla de 1,66 m e índice de masa corporal de 17,2 kg/m². Refería sensación de frío, cansancio, miedo a ganar peso y ansiedad anticipatoria antes de las ingestas supervisadas.
VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LAS 14 NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON
La necesidad de respirar normalmente se encontraba conservada, sin datos de dificultad respiratoria aguda. En la necesidad de comer y beber adecuadamente se objetivó la principal alteración, con restricción cuantitativa y cualitativa de la ingesta, rechazo de determinados grupos de alimentos, miedo al aumento ponderal y tensión emocional asociada a las comidas.
En la necesidad de eliminar por todas las vías corporales destacaba estreñimiento funcional, probablemente favorecido por la ingesta escasa y por cambios en el patrón alimentario. En la necesidad de moverse y mantener una postura adecuada, aunque conservaba autonomía funcional, refería fatiga y tendencia a la inactividad durante los días de mayor restricción. En la necesidad de dormir y descansar presentaba sueño fragmentado y dificultad de conciliación secundaria a rumiación ansiosa.
En la necesidad de mantener la temperatura corporal refería sensación habitual de frío. En la necesidad de higiene e integridad de la piel no presentaba lesiones relevantes, aunque sí aspecto general de cansancio y delgadez. En la necesidad de evitar peligros del entorno se valoró riesgo derivado de malnutrición progresiva, ansiedad significativa y deterioro emocional.
En la necesidad de comunicarse mostraba inicialmente tendencia a minimizar la gravedad del cuadro. En la necesidad de vivir según valores y creencias no se identificaron conflictos destacables. En la necesidad de sentirse realizada se objetivó impacto negativo del trastorno sobre la autoestima y sobre la percepción de eficacia personal. En la necesidad de aprender, tanto la paciente como la familia mostraron disposición progresiva para recibir información y participar en el proceso terapéutico.
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA, RESULTADOS NOC E INTERVENCIONES NIC
Diagnóstico 1. Nutrición desequilibrada: ingesta inferior a las necesidades corporales (NANDA 00002)
Se identificó nutrición desequilibrada por defecto relacionada con ingesta insuficiente y restricción alimentaria mantenida, manifestada por pérdida ponderal, miedo a incrementar raciones e IMC inferior al esperado para su trayectoria previa.
Como resultados esperados se seleccionaron el NOC Estado nutricional y Conducta de cumplimiento: dieta prescrita, orientados a mejorar la tolerancia a la ingesta, favorecer la recuperación ponderal progresiva y reducir la evitación alimentaria.
Las intervenciones principales fueron la NIC Manejo de los trastornos de la alimentación (1030) y Manejo de la nutrición (1100), mediante supervisión estructurada de las ingestas, registro de la tolerancia alimentaria, observación posterior a las comidas, coordinación con el equipo médico y psicológico y refuerzo no punitivo de objetivos nutricionales. Las recomendaciones clínicas actuales subrayan la importancia del abordaje médico-nutricional estructurado y de la supervisión continuada en adolescentes con trastornos restrictivos1,2,5.
Diagnóstico 2. Ansiedad (NANDA 00146)
Se identificó ansiedad relacionada con el ingreso, la exigencia de aumento de ingesta y el miedo a la ganancia de peso, manifestada por inquietud, anticipación negativa antes de las comidas, insomnio y tensión emocional.
Como resultados se eligieron el NOC Nivel de ansiedad y Autocontrol de la ansiedad, con el objetivo de reducir la activación emocional y mejorar la tolerancia al contexto terapéutico.
Las intervenciones principales fueron la NIC Disminución de la ansiedad (5820) y Apoyo emocional (5270), mediante escucha activa, anticipación de procedimientos, acompañamiento durante situaciones de mayor malestar y entrenamiento básico en respiración y contención verbal. La literatura describe que la ansiedad asociada a la alimentación y al control del peso es un componente central de estos cuadros y debe abordarse de forma integrada con el tratamiento nutricional2,3,6.
Diagnóstico 3. Baja autoestima situacional (NANDA 00120)
Se identificó baja autoestima situacional relacionada con insatisfacción corporal, autoevaluación negativa y vivencia de pérdida de control, manifestada por comentarios descalificadores hacia sí misma, hipersensibilidad a la opinión externa y retraimiento social.
Como resultados esperados se seleccionaron el NOC Autoestima y Imagen corporal, buscando favorecer una percepción más realista de sí misma y reducir el peso de la autocrítica en la evolución clínica.
Las intervenciones principales fueron la NIC Potenciación de la autoestima (5400) y Mejorar la imagen corporal (5220), a través de entrevistas individuales, identificación de recursos personales, validación emocional y refuerzo de logros terapéuticos no centrados exclusivamente en el peso. Las revisiones sobre tratamiento psicosocial en TCA adolescentes destacan la relevancia de trabajar cogniciones, emociones y funcionamiento familiar en paralelo a la recuperación física⁴.
EJECUCIÓN Y EVALUACIÓN
Durante el ingreso, de 18 días de duración, se realizó supervisión de las comidas y del periodo posterior a la ingesta, registro diario de tolerancia alimentaria, control ponderal protocolizado y coordinación permanente con psiquiatría, psicología clínica y familia. Se estructuró un entorno terapéutico predecible, con horarios claros y límites asistenciales consistentes.
En relación con la nutrición, la paciente pasó de completar aproximadamente la mitad de las raciones a aceptar más del 85-90% del plan alimentario al final del ingreso, con mejor tolerancia emocional y menor necesidad de negociación constante. Respecto a la ansiedad, se observó disminución progresiva de la inquietud anticipatoria y mayor capacidad para verbalizar el malestar sin recurrir a la evitación marcada. En el área de autoestima e imagen corporal, la mejoría fue parcial, persistiendo ideas rígidas sobre peso y figura, aunque con mayor conciencia de problema y mejor vinculación terapéutica.
A nivel familiar se realizaron entrevistas de apoyo y psicoeducación, orientadas a disminuir interacciones coercitivas durante las comidas y a mejorar la contención emocional en domicilio. Al alta, la paciente continuó seguimiento intensivo en la unidad específica de trastornos alimentarios.
DISCUSIÓN
El caso presentado refleja una situación clínica frecuente en psiquiatría infanto-juvenil: la adolescente con trastorno restrictivo de la ingesta, deterioro progresivo del estado nutricional y elevado malestar emocional, en un contexto de dificultad familiar para sostener el manejo ambulatorio. Las guías actuales coinciden en que la evaluación debe integrar síntomas psicológicos, repercusión médica, funcionamiento familiar y riesgo nutricional, evitando enfoques reduccionistas centrados únicamente en el peso1,2,5,6.
Uno de los ejes principales del caso fue la restauración nutricional progresiva en un marco terapéutico estructurado. La evidencia subraya que el tratamiento de los TCA restrictivos en adolescentes requiere coordinación entre abordaje nutricional, monitorización médica y tratamiento psicológico, siendo necesaria la hospitalización cuando aparece deterioro clínico o imposibilidad de sostener el tratamiento fuera del hospital1,2,5.
Otro aspecto central fue el manejo de la ansiedad vinculada a las comidas. Esta dimensión suele constituir uno de los principales obstáculos para la adherencia terapéutica y para la recuperación ponderal, por lo que la intervención enfermera resulta clave en el acompañamiento, la contención y la observación del comportamiento alimentario2,3. En paralelo, el trabajo sobre autoestima e imagen corporal contribuyó a ampliar el foco más allá de la mera ingesta, reforzando una comprensión más completa del problema clínico4,6.
El caso también pone de relieve la importancia del componente familiar. En adolescentes con TCA, la participación de la familia forma parte del tratamiento de primera línea en numerosos casos, ya que puede favorecer la adherencia, disminuir la conflictividad y sostener el plan terapéutico tras el alta1,4. Desde esta perspectiva, el PAE permitió organizar cuidados integrales y coordinados dentro de la unidad.
CONCLUSIONES
El Proceso de Atención de Enfermería constituye una herramienta útil para estructurar la asistencia a adolescentes con trastornos de la conducta alimentaria ingresados en unidades de psiquiatría infanto-juvenil.
En el caso presentado, la valoración según Virginia Henderson permitió identificar alteraciones prioritarias relacionadas con la ingesta, la ansiedad, la autoestima y el entorno familiar. La planificación mediante taxonomías NANDA, NOC y NIC facilitó la organización de cuidados centrados en la restauración nutricional progresiva, el apoyo emocional y la preparación del seguimiento posterior.
La evolución clínica fue favorable, con mejoría de la tolerancia alimentaria, disminución del malestar ansioso y adecuada vinculación terapéutica, aunque persistiendo aspectos cognitivos y emocionales que justificaban continuidad asistencial especializada. Este caso refuerza el papel de enfermería en el abordaje integral de los TCA en adolescentes y la utilidad del PAE como herramienta clínica y académica.
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