Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.73.22.001
AUTORES
- Marcela Arias Barredo. Hospital de Día Geriátrico, Instituto Nacional de Geriatría, Santiago, Chile. https://orcid.org/ 0000-0002-9305-1784
- María Carolina Peña Nacrur. Hospital de Día Geriátrico, Instituto Nacional de Geriatría, Santiago, Chile. https://orcid.org/ 0009-0002-1442-005X
- María Victoria Figueroa Souper. Hospital de Día Geriátrico, Instituto Nacional de Geriatría, Santiago, Chile. https://orcid.org/0009-0002-7757-7695
RESUMEN
Introducción: Debido al contexto de pandemia por coronavirus, se incorporaron nuevas tecnologías para generar redes de apoyo y respuesta a las demandas sanitarias de personas mayores, otorgando cobertura en salud evitando la pérdida de funcionalidad por dificultades para asistir presencialmente, a dispositivos de rehabilitación, implementando un programa de rehabilitación a distancia exclusivo para personas mayores.
Métodos: Se efectuaron materiales educativos, protocolos de actuación y planes de derivación en modalidades virtual o híbrida, adaptando lugares físicos para privacidad y seguridad de conexión, realizándose actividades supervisadas y acompañadas virtualmente según objetivo de terapia, estado cognitivo y físico, incorporando usuario y familiar/cuidador como agente activo del proceso rehabilitador. Las modalidades de atención incluyeron envío de material educativo- videos de ejercicios, seguimiento telefónico y videollamadas sincrónicas. El programa fue realizado por un equipo interdisciplinario de rehabilitación de Hospital de Día Geriátrico, incorporando selección de ejercicios, según nivel funcional individual y categorizados por complejidad, según escalas definidas por equipo rehabilitación; planificando individualmente el tiempo, frecuencia e intensidad de actividades.
Resultados: El ingreso más prevalente fue: síndrome de hombro doloroso 19.2% y síndrome dolor lumbar 17.3%. Independientes 30% o dependencia leve 63,9% evaluado mediante Barthel, Pfeiffer sin errores 85,4%, Cuestionario FRAIL 45,5% prefrágil y 37,9% frágil. Autopercepción de salud: regular 34,8%, buena 51,3%. Impacto de la telerehabilitación 69,2% calificación 7. El dolor disminuye al egreso comparado con ENS del ingreso (pvalor 0,000).
Conclusiones: La rehabilitación a distancia partió como necesidad sanitaria para personas mayores en contexto pandemia, pero se mantiene hasta la actualidad, permitiendo acceso al equipo de rehabilitación en usuarios de este grupo etario. Se recomienda generar protocolos de intervención nivel local, basados en bibliografía existente y características de población atendida, incorporando trabajo interdisciplinario como pilar fundamental de intervención, en la planificación de actividades individualizadas.
PALABRAS CLAVE
Telerehabilitación, adulto mayor, hospital de día geriátrico.
ABSTRACT
Due to the context of the coronavirus pandemic, new technologies were incorporated to generate support networks and respond to the health demands of older people, providing health coverage, preventing loss of functionality due to difficulties in attending rehabilitation facilities in person, by implementing a remote rehabilitation program exclusively for older people.
Methods: Educational materials, action protocols, and referral plans were implemented in virtual or hybrid modalities, adapting physical spaces to ensure privacy and secure connections. Supervised and virtually supported activities were conducted according to the therapy objective, cognitive and physical status, incorporating the user and family member/caregiver as active participants in the rehabilitation process. The care modalities included sending educational materials—exercise videos—telephone follow-up, and synchronous video calls. The program was delivered by an interdisciplinary rehabilitation team from a Geriatric Day Hospital, incorporating exercise selection based on individual functional level and categorized by complexity according to scales defined by the rehabilitation team; the time, frequency, and intensity of activities were planned individually.
Results: The most prevalent diagnoses were shoulder pain syndrome (19.2%) and low back pain syndrome (17.3%). 30% were independent, and 63.9% were mildly dependent, as assessed by the Barthel Index, Pfeiffer with errors (85.4%), and FRAIL Questionnaire (45.5% pre-frail and 37.9% frail). Self-perceived health was fair (34.8%) and good (51.3%). Telerehabilitation was rated as having a 7 in 69.2% of patients. Pain decreased at discharge compared to admission (p-value 0.000).
Conclusions: Telerehabilitation began as a healthcare necessity for older adults during the pandemic, but it continues to this day, allowing access to rehabilitation teams for users in this age group. It is recommended that local intervention protocols be developed, based on existing literature and the characteristics of the population served, incorporating interdisciplinary work as a fundamental pillar of intervention in the planning of individualized activities.
KEY WORDS
Telerehabilitation, older adults, geriatric day hospital.
INTRODUCCIÓN
La alfabetización digital es la adaptación de las capacidades de una persona para adquirir nuevos desafíos que le permitan un manejo de medios tecnológicos para acceder a un mundo globalizado mediante el correo electrónico, aplicaciones, navegar en la web e ingresar a recursos que ofrece la internet1,2. Si bien existe hace años en el consciente colectivo que la tecnología tiene una relevancia en nuestras vidas, no fue hasta la Pandemia COVID19, donde se ha hecho imprescindible en temas relacionados con la rehabilitación.
Existen diversos factores que reducen la accesibilidad de una persona a los sistemas de salud ya sea por dificultades socioeconómicas, barreras geográficas, complejidad del traslado o patologías discapacitantes que limitan la movilidad, lo que puede implicar una atención en salud no oportuna.
Debido a las demandas sanitarias de las personas mayores, es que se hace indispensable la incorporación de nuevas tecnologías con el propósito de generar redes de apoyo, otorgando cobertura a la necesidad de rehabilitación con el propósito de evitar la pérdida de funcionalidad por no acceder presencialmente a dispositivos de rehabilitación en la red asistencial. De acuerdo con esto, se propuso incorporar un programa de atención de telemedicina en el área de la rehabilitación, garantizando que la persona adulta mayor que requiere rehabilitación se le otorguen las intervenciones por profesionales de rehabilitación, y un seguimiento virtual del proceso en su domicilio3.
La Telerehabilitación de la unidad Hospital de Día Geriátrico, comenzó en mayo de 2020 para darle continuidad a aquellas personas que se había suspendido la atención de rehabilitación por la pandemia, realizando una adaptación de los insumos físicos necesarios para ello. Se elaboraron materiales educativos específicos para la intervención a distancia, se adaptaron los lugares físicos para la privacidad y seguridad de la conexión, se confeccionó un protocolo de actuaciones de telerehabilitación y un plan de derivación de modalidad híbrida, virtual y presencial cuando fuera necesario, ejemplo de ello son las evaluaciones, entrega y educación de ayuda técnicas requeridas.
El propósito de la rehabilitación a distancia fue mantener la funcionalidad de las personas mayores que se encuentran en su domicilio y que requieren algún tipo de intervención de rehabilitación, entregando herramientas al usuario y familiar de forma personalizada con énfasis en la autonomía del usuario, con supervisión por medio virtual por profesionales a cargo4. En este contexto se realizaban actividades supervisadas y acompañadas mediante medios virtuales con el paciente o familiar, según el objetivo de la terapia y estado cognitivo y físico del usuario, incorporando así al usuario y familiar o cuidador como agente activo del proceso de rehabilitación, siendo el propósito de esta descripción el difundir la experiencia mantenida en nuestro centro asistencial5.
Los responsables de llevar a cabo las sesiones virtuales eran los profesionales del equipo interdisciplinario que se desempeñan en Hospital de Día Geriátrico (HDG) compuesto principalmente por kinesiólogas, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogas, nutricionista; teniendo actividades de telemedicina enfermeras, trabajadores sociales y médicos.
El equipo clínico que atendió a las personas mayores consideró la modalidad de atención, grupo de tratamiento, intervenciones a realizar, la necesidad de control médico por cambio de funcionalidad y la intensidad de la intervención. Las modalidades de atención incluyen envío de material educativo y videos de ejercicios, seguimiento telefónico, videollamadas sincrónicas con el usuario y cuidadores y conexiones mediante plataformas de comunicación (Meet). El tipo de sesión virtual y horario establecido fueron concretadas entre el profesional a cargo y la disponibilidad de los usuarios y familiares.
El programa estaba compuesto por una selección de ejercicios, adecuados al nivel de funcionalidad de cada usuario y categorizados por complejidad, según escalas definidas por el equipo de rehabilitación, el tiempo, frecuencia e intensidad de las actividades fueron de forma individualizada. Las sesiones de rehabilitación tienen una frecuencia de dos veces a la semana con una duración máxima de 30 minutos por sesión.
OBJETIVOS
General:
Evaluar a los usuarios que ingresaron a esta modalidad de atención en la unidad de rehabilitación ambulatoria
Específico:
Describir las características sociodemográficas-clínicas de usuarios de tele rehabilitación en Hospital de Día.
Analizar el impacto que los pacientes percibiendo respecto a la atención del programa de rehabilitación a distancia
MÉTODO
El estudio es retrospectivo, descriptivo de los usuarios ingresados a telerehabilitación en el Hospital de Día Geriátrico durante el periodo 01 de junio de 2020 al 30 de noviembre de 2021.
Los criterios de inclusión y exclusión al programa se relacionan con las indicaciones de telerehabilitación de la unidad de atención, donde la inclusión está dada por el diagnostico medico de patología musculoesquelética o neurológica, contar con algún medio virtual de contacto (pc o smartphone), usuario o familiar con proceso de lecto escritura, déficits sensoriales corregidos y aceptación de la modalidad de rehabilitación a distancia como parte de su proceso terapéutico.
Se verificaron datos de los pacientes ingresados desde el inicio del programa:
-Datos genéricos: edad, género, patología de ingreso y comorbilidades.
– Escalas aplicadas a cada usuario según su funcionalidad y patología de ingreso: Índice de Barthel y Short portable Mental State Questionnaire de Pfeiffer, Escala Numérica Simple o la Escala Visual Análoga (ENS-EVA), FRAIL scale, Medical Research Council disnea (MRC), Mini Nutritional Assessment Short Form (MNA-SF), Eating Assessment Tool 10 (EAT10), considerando los siguientes rangos o resultados:
. Índice de Barthel: 0-20 puntos dependencia total, 25-40 dependencia grave, 45-55 dependencia moderada, 60 o más dependencia leve, 100 independiente6.
. Pfeiffer: entre 0-2 normal, 3-4 deterioro cognitivo leve, 5-7 deterioro cognitivo moderado, más de 8 errores deterioro cognitivo severo o grave6.
. ENS-EVA dolor leve menor o igual a tres, moderado de cuatro a seis, severo mayor o igual a siete
. EAT-10 alterado con puntaje de tres o mayor7,8.
. Cuestionario FRAIL: pre frágil uno-dos puntos de resultado, frágil si tiene tres o más puntos9,10.
. Escala MRC Disnea modificada: 0 presenta disnea al realizar ejercicio intenso o gran esfuerzo físico, 1 al realizar ejercicio moderado o subir una escalera o cuesta leve, 2 presenta disnea que imposibilita seguir la velocidad del paso de otras personas de la misma edad caminando en terreno llano u obliga detenerse o descansar al realizar marcha a su propio paso, 3 la disnea obliga a detenerse y descansar al andar menos de 100 metros o a los pocos minutos de caminar en terreno llano, 4 no puede salir de su domicilio por disnea o la presenta al vestirse o desvestirse11,12.
. MNA-SF: 12-14 puntos estado nutricional normal, alterado con un resultado menor o igual a 11 puntos (8-11 riesgo de desnutrición y 0-7 malnutrición)13.
Al egreso se verificaron las sesiones de intervención realizadas, la autopercepción de salud y el impacto que los pacientes refirieron respecto de la atención recibida.
Se describieron las intervenciones realizadas con relación al pool de terapias contempladas en el programa, así como el rechazo o exclusión del paciente a la terapia y forma de adecuación de la intervención.
El presente estudio fue evaluado y aprobado para su realización, en el Comité de Investigación del Instituto Nacional de Geriatría (julio 2022) y en el Comité de Ética científico del Servicio de Salud Metropolitano Oriente (enero 2023).
La información se registró en planilla de cálculo EXCEL, los datos fueron procesados con software estadístico SPSS 24. Los resultados se presentan utilizando medias, desviación estándar (DE), porcentajes, coeficiente de correlación de Spearman y gráficos estadísticos, según corresponda. Un p-valor< 0,05 se consideró estadísticamente significativo. El análisis de los resultados incluyó a todos los usuarios incorporados a telerehabilitación, incluso aquellos que abandonaron el tratamiento o tuvieron que suspender por características clínicas; se incluyeron todos los usuarios que participaron en la modalidad de rehabilitación a distancia en el periodo señalado.
RESULTADOS
416 pacientes fueron atendidos en el Programa de Telerehabilitación entre 01 de junio de 2020 al 30 de noviembre de 2021.
La edad promedio fue de 75,1 años (DE 7,9 años, rango 57 a 101 años). Sin diferencias estadísticamente significativas en edad promedio de hombres y mujeres (p-value 0,800), 23,1% (96) hombres, 76,9% (320) mujeres.
Las patologías de ingreso con mayor prevalencia fueron: síndrome de hombro doloroso 19,2% (80 personas), síndrome de dolor lumbar 17,3% (72), gonartrosis 13,0% (54), trastorno de la marcha 10,3% (43), fractura de cadera 8,4%, (35) accidente cerebrovascular reciente 8,2% (34), coxartrosis 3,4% (14) tendinitis 2,4%, (10), fractura de muñeca 2,2% (9).
La prevalencia de comorbilidades más frecuentes fue: hipertensión arterial 36,8% (153 personas) diabetes mellitus 13,7% (57), accidente cerebro vascular antiguo 5,5% (25), gonartrosis 5,3% (22) y depresión 5,3% (22). No existen diferencias entre hombres y mujeres en esta prevalencia.
El promedio de la cantidad de sesiones fue de 5,5 (rango de uno a 16 sesiones), 21,0% (87 personas) se implementaron cuatro sesiones, 39,4% (163) cinco sesiones, 17,6% (73) seis sesiones y 10,5% (44) siete sesiones.
El 19,1% (79 personas) de los pacientes no utilizaba ninguna ayuda técnica para la movilidad, el 29,1% (120 personas) requería uno o dos bastones ortopédicos, 20,4% (84) andador (fijo o de paseo), 14,8% (61 personas) necesitaba silla de ruedas para traslados. A su vez, el 14,3 % (59 personas) no tenía la ayuda técnica recomendada. En relación con otras ayudas técnicas utilizadas el 24,2% (100 personas) necesitaba lentes ópticos y 3,1% (13 personas) audífonos.
Las escalas aplicadas al ingreso se mencionan a continuación:
Índice de Barthel medido al ingreso dio como resultado: independientes 30,0% (125 personas), dependencia leve 63,9% (266), dependencia moderada 3,4% (14), dependencia grave 1,9% (8) y dependencia total 0,7% (3).
Pfeiffer: 85,4% (327 personas) sin deterioro cognitivo, 12,8% (49 personas) deterioro cognitivo leve, 1,8% (7 personas) deterioro cognitivo moderado, a 33 usuarios no se les pudo aplicar el cuestionario por alteraciones de la comunicación.
Cuestionario FRAIL: 16,6% (67 personas) sin fragilidad, 45,5% (184) pre frágil, 37,9% (157 personas) frágil. ocho personas no se pudo realizar el cuestionario por no contar con alguna de las variables para su aplicación.
Si referían disfagia o problemas para deglutir se continuaba con la aplicación de test EAT-10: 79,4% (239 personas) en rango normal, 20,6% (62 personas) en rango alterado, 115 usuarios no requirieron la aplicación del instrumento.
De los usuarios evaluados con el MNA-SF, el 14,4% (29 personas) de los pacientes presenta riesgo de desnutrición, 25,7% (52 personas) presenta malnutrición y 59,9% (121 personas) nutrición normal o sin riesgo de malnutrición.
En la evaluación del MRC disnea, el 5,9 % (24 personas) tiene cero en su respuesta, 29,2% (119 personas responden uno) presenta disnea al caminar de prisa en terreno plano o al subir pendiente algo pronunciada, el 31,4% (128 personas responden dos) presenta incapacidad de mantener el paso de otras personas de la misma edad o deben parar a descansar al andar en terreno plano o tienen que descansar para continuar a su propio paso, el 29,5% (120 personas responden tres) presenta disnea, teniendo que parar a descansar al caminar unos 100 metros o después de pocos minutos de andar en terreno plano, 3,9% (16 personas responden cuatro) presenta una disnea que les impide salir de casa o realizar actividades tales como vestirse o desvestirse.
Cuando se determinó el impacto de la telerehabilitación como modalidad de atención, los usuarios y las usuarias respondieron mediante escala con respuesta tipo Likert, de uno a siete, donde el siete es la respuesta con mejor calificación; 69,2% (238 personas) presentó una respuesta de siete, 27% (93 personas) de los usuarios lo calificaba con seis, 3,8% (13 personas) con respuesta cinco o menos. En la Figura 1 se refiere la autopercepción de su salud, destacando la respuesta “regular” en 34,8% y “buena” en 51,3% de las personas tratadas en esta modalidad de atención. Al correlacionar las variables de autopercepción de salud e impacto de la telerehabilitación, se encontró que, a mejor autopercepción de salud, mayor es el impacto que refieren en relación con la telerehabilitación (Rho de Spearman= 0,224), siendo significativa esta correlación (p=0,000).
El 11,3 % (41 personas) los pacientes no presentaron dolor al entrar al programa de telerehabilitación y tampoco durante su permanencia. El 47,4% (152 personas) de los pacientes percibieron que su dolor no tuvo cambios. El 0,9% (3 personas) percibió que su dolor aumentó durante el programa y 51,7% (166) percibió que su dolor disminuyó durante el programa. En la figura 2 se especifica la mediana de la evaluación del dolor mediante ENS al ingreso y egreso, donde se evidencia que la percepción del dolor al egreso es significativamente inferior que al ingreso al programa (pvalor=0,000).
DISCUSIÓN
Los adultos mayores pueden tardar al incorporar la tecnología como parte de su vida cotidiana, necesitando para dicha adaptación múltiples recursos físicos y cognitivos (Yáñez, 2021)14, permitiendo ser en nuestro centro un desafío el incorporar la telerehabilitación como parte de nuestra cartera de atención clínica, por ser una institución de atención dirigida a las personas mayores.
Los usuarios con dependencia leve recibieron prestaciones de rehabilitación sin necesidad de traslado al hospital, requiriendo para incorporarse a las terapias el uso de la tecnología para acceder a las prestaciones en sus hogares. Este es un punto importante para considerar en algunas ocasiones en esta población por lo complejo de la movilización, ya sea por costos económicos, dificultad en la movilidad o la seguridad de la atención en usuarios, relacionándose con lo planteado por el Grupo de Estudios de Ética Clínica de la Sociedad Médica de Santiago en 2021 para la atención de salud15, siendo la telemedicina un pilar relevante para permitir la continuidad de los cuidados en salud.
Inicialmente se incorporaron usuarios según patologías específicas como osteoartrosis de extremidad inferior, síndrome de hombro doloroso, síndrome de dolor lumbar, aumentando progresivamente las patologías de derivación que se podían incorporar en esta modalidad de atención, lo cual se relacionó con la curva de experiencia lograda por el equipo para permitir la rehabilitación a distancia en una cartera de servicios más amplia.
Con relación a los síndromes geriátricos: “caídas frecuentes” fue el más pesquisado en el grupo de hombres a diferencia del “trastorno de la marcha” que es más frecuente en el grupo de mujeres.
El usuario pudo realizar ejercicios en su entorno, pero con acompañamiento de especialistas recibiendo supervisión y retroalimentación de kinesiología y/o terapeuta ocupacional de forma consensuada, planificada e individualizada, permitiendo la continuidad de los cuidados.
En cuanto a las sesiones terapéuticas, el cambio de funcionalidad durante el tiempo del tratamiento es algo posible en las personas mayores, modificando los objetivos terapéuticos de ingreso y haciendo necesario una comunicación efectiva entre los integrantes del equipo de rehabilitación, el usuario En algunos casos, fue necesario derivar al médico tratante para reevaluar, o efectivamente cambiar la orientación del tratamiento, producto de esto, las sesiones podían ser más cortas de lo presupuestado lo que habría que tener en cuenta según criterio de cada patología. Se consideró un promedio de cinco sesiones en la mayoría de los usuarios (39,4%); la primera sesión comprendía la evaluación de ingreso para poder determinar el tratamiento a seguir, junto con las siguientes que eran de entrenamiento y educación al paciente. En ésta el profesional era capaz de derivar de forma atingente a otras áreas, como por ejemplo nutrición, fonoaudiología y trabajador social, lo cual hace visible la importancia de la valoración geriátrica integral que se sigue cumpliendo con telerehabilitación. El número de sesiones pudo verse modificado basado en la patología de ingreso, evolución de la funcionalidad durante el tratamiento y la adherencia a las actividades implementadas en telerehabilitación.
Todos los usuarios que ingresaron al programa tenían acceso a un set de ejercicios que se ejecutaban durante la sesión para integrarlos a su rutina diaria, y la forma de entregarlos (presencial o digital) se individualizó.
Otro punto por considerar es la percepción de salud antes de iniciar la terapia, ya que esto predice en gran parte cómo será el desempeño del paciente y su adherencia al tratamiento.
Fue importante también conocer la salud mental del paciente, ya que de acuerdo con esto podía asignar un puntaje a su dolor teniendo como resultado: 42% de las personas se mantuvo con el dolor al egreso, y un 46% disminuyó, lo que podría ser análisis a futuro de cuántos de ellos previamente presentaban percepción “mala” o “regular” de su salud.
Con respecto al cuidador o familiar, en algunas ocasiones se tuvo que recurrir a su presencia con el fin de asistir al usuario durante la sesión, siendo aún más relevante considerarlo en pacientes frágiles y prefrágiles. Éste pudo ser integrado en la mayoría de las terapias logrando el objetivo principal, educar al usuario en sus tareas cotidianas, tanto extra e intradomiciliario.
Es importante destacar el uso de las ayudas técnicas que utiliza habitualmente el paciente debido a que le proporciona mayor seguridad en su marcha y previene complicaciones, así como evaluar el estado de la misma; en nuestra población casi la quinta parte no tiene indicado ninguna de ellas para la movilidad, en aquellos que tiene recomendación de ayuda técnica pero no cuentan con ella fueron evaluados en forma presencial para la indicación y educación, completando su entrenamiento en modalidad de atención a distancia.
CONCLUSIONES
Se recomienda generar protocolos de intervención a nivel local, basados en la bibliografía existente y en las características de la población atendida, incorporando el trabajo en equipo interdisciplinario como pilar fundamental de la intervención, tanto en la planificación de la modalidad de atención como en las actividades directas con el usuario.
Si bien este programa inició en pandemia por SARS Cov2, actualmente se continúa la modalidad de rehabilitación a distancia como forma de atención o para complementar la atención presencial recibida.
CONFLICTO DE INTERÉS
Ninguno de los autores declara potenciales conflictos de interés.
FINANCIACIÓN
No se contó con fuentes de financiamiento específicas para el estudio.
ASPECTOS ÉTICOS
El presente estudio fue evaluado y aprobado para su realización, en el Comité de Investigación del Instituto Nacional de Geriatría (julio 2022) y en el Comité de Ética científico del Servicio de Salud Metropolitano Oriente (enero 2023).
AGRADECIMIENTOS
Por su colaboración en el procesamiento de datos e informes estadísticos a la Sra Anakena Ibaceta Díaz, Mg en bioestadística, perteneciente al Departamento de Matemáticas y Ciencias de la Computación, Universidad de Santiago de Chile.
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ANEXOS
Figura 1 Distribución porcentual de la Autopercepción de Salud determinada al ingreso.
Fuente: preparado por los autores y personal estadístico a partir de la base de datos.
Figura 2 Evaluación del dolor mediante ENS al ingreso y egreso.
ENS: Escala Numérica Simple.
Fuente: preparado por los autores y personal estadístico a partir de la base de datos.

