Radiografías pediátricas. Consideraciones especiales y mejores prácticas

13 junio 2024

AUTORES

  1. Juan Ángel Dalda Navarro. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. María Teresa Navarro Martín. Limpieza. CRP San Juan de Dios (Teruel).
  3. Enrique Negre Ferrer. Administrativo. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Carlos Negre Ferrer. Administrativo. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  5. Ana Belén Navarro Martín. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. Hospital Obispo Polanco (Teruel).
  6. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. CRP San Juan de Dios (Teruel).

 

RESUMEN

Este artículo examina las consideraciones especiales y las mejores prácticas para realizar radiografías en pacientes pediátricos. Se enfoca en la importancia de una dosificación de radiación adecuada, la optimización de técnicas de imagen, la preparación del niño y la colaboración interdisciplinaria. Se discuten los riesgos y beneficios de las radiografías en niños y se proporcionan pautas prácticas para mejorar la seguridad y la calidad de las imágenes radiológicas en esta población vulnerable.

PALABRAS CLAVE

Radiografías pediátricas, dosificación de radiación, optimización de técnicas de imagen, preparación del niño, colaboración interdisciplinaria.

ABSTRACT

This article examines special considerations and best practices for performing x-rays in pediatric patients. It focuses on the importance of proper radiation dosing, optimization of imaging techniques, child preparation, and interdisciplinary collaboration. It discusses the risks and benefits of radiographs in children and provides practical guidelines to improve the safety and quality of radiological imaging in this vulnerable population.

KEY WORDS

Pediatric X-rays, radiation dosing, optimization of imaging techniques, child preparation, interdisciplinary collaboration.

INTRODUCCIÓN

Las radiografías, desde su descubrimiento por Wilhelm Conrad Roentgen en 1895, han sido una herramienta invaluable en la medicina diagnóstica. Estas imágenes de rayos X proporcionan una visión única del interior del cuerpo humano, permitiendo a los médicos identificar fracturas óseas, detectar anomalías en los órganos internos y diagnosticar una variedad de condiciones médicas1. Sin embargo, cuando se trata de pacientes pediátricos, la realización de radiografías plantea desafíos adicionales y requiere consideraciones especiales para garantizar la seguridad y la precisión del procedimiento.

Los niños son una población particularmente vulnerable cuando se trata de exposición a la radiación ionizante. Sus cuerpos están en una etapa de desarrollo rápido y son más sensibles a los efectos nocivos de la radiación en comparación con los adultos2. Además, debido a su menor tamaño y peso, los niños pueden requerir ajustes específicos en la técnica de imagen para obtener resultados diagnósticos óptimos sin comprometer su seguridad.

Una de las principales preocupaciones al realizar radiografías pediátricas es la dosificación de radiación adecuada. Aunque las radiografías son una herramienta invaluable en el diagnóstico de enfermedades, el uso excesivo o inapropiado de la radiación puede aumentar el riesgo de efectos adversos a largo plazo, como el desarrollo de cáncer3. Por lo tanto, es crucial utilizar dosis de radiación lo más bajas posible sin comprometer la calidad de la imagen, una práctica conocida como «ALARA» (tan bajo como sea razonablemente posible, por sus siglas en inglés).

Además de la dosificación de radiación, la optimización de las técnicas de imagen es fundamental para minimizar la exposición del paciente a la radiación. La selección cuidadosa de parámetros de exposición, como la corriente y el voltaje, así como el uso de equipos modernos de radiología digital, pueden ayudar a reducir significativamente la dosis de radiación necesaria para obtener imágenes diagnósticas de alta calidad4. La implementación de programas de control de calidad y el seguimiento regular de la dosis de radiación son esenciales para garantizar que se cumplan los estándares de seguridad y calidad en la práctica clínica.

Además de la dosificación y la optimización de la radiación, la preparación del niño juega un papel crucial en el éxito del procedimiento radiográfico. Los niños pueden experimentar ansiedad y miedo durante los exámenes médicos, especialmente aquellos que involucran procedimientos desconocidos o invasivos como las radiografías5. Por lo tanto, es importante tranquilizar y explicar el procedimiento al niño y a sus padres de manera comprensiva y compasiva. La educación sobre lo que pueden esperar durante la radiografía, así como el uso de técnicas de distracción y confort, como juguetes o películas, pueden ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la cooperación del niño durante el procedimiento.

En última instancia, el éxito de una radiografía pediátrica no solo depende de la dosificación de radiación adecuada y la optimización de las técnicas de imagen, sino también de la colaboración interdisciplinaria entre radiólogos, técnicos en radiología, pediatras y otros profesionales de la salud6. Trabajar juntos en equipo, compartir información y coordinar el cuidado del paciente son elementos esenciales para garantizar que se brinde una atención segura y de alta calidad a los niños que requieren estudios radiográficos.

OBJETIVOS

  • Explorar la importancia de una dosificación de radiación adecuada en radiografías pediátricas.
  • Discutir las estrategias para optimizar las técnicas de imagen y reducir la exposición a la radiación.
  • Describir la importancia de la preparación del niño y la colaboración interdisciplinaria en el éxito del procedimiento.
  • Proporcionar recomendaciones prácticas para mejorar la seguridad y la calidad de las radiografías pediátricas.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión exhaustiva de la literatura médica utilizando bases de datos como PubMed y Google Scholar. Se seleccionaron estudios relevantes que abordaban las consideraciones especiales y las mejores prácticas para radiografías pediátricas. Se incluyeron investigaciones que destacaban la dosificación de radiación adecuada, la optimización de técnicas de imagen, la preparación del niño y la colaboración interdisciplinaria en la realización de estudios radiográficos en pacientes pediátricos.

RESULTADOS

Dosificación de radiación adecuada: La dosis de radiación en niños debe ser mínima pero suficiente para obtener imágenes diagnósticas de alta calidad. Se deben emplear técnicas de optimización de dosis, como la reducción de mAs y kVp, y el uso de protectores de dosis7.

Optimización de técnicas de imagen: La selección adecuada de parámetros de exposición y la utilización de equipos modernos de radiología digital pueden reducir significativamente la dosis de radiación sin comprometer la calidad de la imagen8.

Preparación del niño: Es crucial tranquilizar y explicar el procedimiento al niño y a sus padres para reducir la ansiedad y mejorar la cooperación durante la radiografía. La distracción y el uso de accesorios lúdicos pueden ayudar a mantener al niño quieto durante la adquisición de imágenes.

 

CONCLUSIONES

Las radiografías pediátricas son una herramienta diagnóstica invaluable, pero requieren precauciones adicionales para minimizar los riesgos asociados con la exposición a la radiación ionizante. La dosificación de radiación adecuada, la optimización de técnicas de imagen, la preparación del niño y la colaboración interdisciplinaria son fundamentales para garantizar la seguridad y la calidad de las radiografías en pacientes pediátricos. Al seguir estas mejores prácticas, los profesionales de la salud pueden mejorar la atención y el bienestar de los niños que requieren estudios radiográficos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Roentgen WC. On a new kind of rays. Nature. 1896;53(1369):274-6.
  2. Hall EJ, Brenner DJ. Cancer risks from diagnostic radiology. Br J Radiol. 2008;81(965):362-78.
  3. Committee to Assess Health Risks from Exposure to Low Levels of Ionizing Radiation, National Research Council. Health Risks from Exposure to Low Levels of Ionizing Radiation: BEIR VII Phase 2. Washington (DC): National Academies Press (US); 2006.
  4. Strauss KJ, Kaste SC. ALARA in pediatric interventional and fluoroscopic imaging: striving to keep radiation doses as low as possible during fluoroscopy of pediatric patients—a white paper executive summary. Pediatr Radiol. 2006;36 Suppl 2:110-2.
  5. American College of Radiology. ACR–SPR practice parameter for imaging pregnant or potentially pregnant adolescents and women with ionizing radiation. Reston (VA): American College of Radiology; 2013.
  6. Don S. Collaboration in pediatric radiology: a personal perspective. Pediatr Radiol. 2004;34(3):161-2.
  7. Smith-Bindman R, Lipson J, Marcus R, Kim KP, Mahesh M, Gould R, Berrington de González A, Miglioretti DL. Radiation dose associated with common computed tomography examinations and the associated lifetime attributable risk of cancer. Arch Intern Med. 2009 Dec 14;169(22):2078-86.
  8. Goske MJ, Applegate KE, Boylan J, Butler PF, Callahan MJ, Coley BD, Farley S, Frush DP, Hernanz-Schulman M, Jaramillo D, Johnson ND. The ‘Image Gently’ campaign: increasing CT radiation dose awareness through a national education and awareness program. Pediatr Radiol. 2008 Dec 1;38(3):265-9.
  9. Calder AD, Offiah AC. Imaging in child abuse: the skeletal survey revisited. Clin Radiol. 2015 Apr 1;70(4):1-14.

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos