Recuperación del suelo pélvico en el postparto

12 junio 2026

AUTORES

  1. Elena Pilar Herrero Martín. Enfermera en CS Épila. Zaragoza, España.
  2. María Sánchez Rodríguez. Enfermera en CS Univérsitas. Zaragoza, España.
  3. María Paredes Serrano. Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria en CS Delicias Norte. Zaragoza, España.
  4. Patricia Alconchel Echeverría. Enfermera en CS Alhama de Aragón. Zaragoza, España.
  5. Javier Sánchez Núñez. Enfermero en CS Épila. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El suelo pélvico es una estructura fundamental en el cuerpo de toda mujer, a menudo subestimada, pero crucial para la salud y bienestar general. En particular, su importancia se vuelve evidente en el período postparto, cuando las mujeres pueden experimentar cambios significativos en esta región. El objetivo de este artículo es entender qué es el suelo pélvico, por qué es vital cuidarlo después del parto y reconocer los signos de debilidad, lo que ayudará a mantener una buena salud a largo plazo.

PALABRAS CLAVE

Postparto, suelo pélvico, embarazo, ejercicios de Kegel.

ABSTRACT

The pelvic floor is a fundamental structure in every woman’s body, often underestimated, but crucial for overall health and well-being. Its importance becomes particularly evident in the postpartum period, when women can experience significant changes in this region. The aim of this article is to understand what the pelvic floor is, why it is vital to care for it after childbirth, and to recognize signs of weakness, which will help maintain good long-term health.

KEY WORDS

Postpartum, pelvic floor, pregnancy, Kegel exercises.

DESARROLLO DEL TEMA

El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejido conectivo que revisten la cavidad pélvica y cierran la parte baja del abdomen. Forma una estructura similar a una «hamaca» que da soporte estructural y mantiene la posición anatómica de la vejiga, el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el recto, el ano y parte del intestino grueso. Los músculos del suelo pélvico son esenciales para el control adecuado de la vejiga y el recto, su debilidad o daño pueden provocar la aparición de problemas de incontinencia urinaria y fecal1,2.

Mantener un suelo pélvico saludable es importante para prevenir el desplazamiento de los órganos pélvicos hacia la vagina (prolapso) o incluso más allá de ella, lo que puede causar sensación de pesadez o incomodidad en la zona pélvica, dificultad para vaciar la vejiga o los intestinos y dolor durante las relaciones sexuales.

Entre las principales causas de debilidad y lesiones en el suelo pélvico de la mujer se encuentran el embarazo y el parto, ya sea por vía vaginal o cesárea1. El embarazo conlleva una serie de cambios que, junto al peso adicional del bebé y el aumento de volumen en sangre, pueden sobrecargar esta área. Aunque el cuerpo femenino tiene una notable capacidad para recuperarse, el suelo pélvico puede necesitar apoyo adicional para volver a su estado óptimo tras convertirse en madre1,2,3.

Cuidar del suelo pélvico es importante por varias razones3,4:

  • Prevención de incontinencia: la debilidad del suelo pélvico puede llevar a problemas de incontinencia urinaria o fecal. Estos problemas pueden afectar significativamente la calidad de vida, causando incomodidad y estrés.
  • Recuperación funcional: un suelo pélvico fuerte y saludable contribuye a una recuperación postparto más eficiente. Ayuda a restaurar la función normal del cuerpo, facilitando una recuperación más rápida y cómoda.
  • Mejora de la salud sexual: un suelo pélvico debilitado puede afectar la función sexual, causando dolor durante las relaciones sexuales o disminuyendo el placer.
  • Ayuda a los órganos pélvicos: el suelo pélvico ayuda a mantener los órganos pélvicos en su lugar. Su debilitamiento puede llevar a prolapsos, donde los órganos pélvicos descienden hacia la vagina o el recto, causando molestias y otros problemas de salud a largo plazo.

 

En la sección 2 se presentan los signos de debilidad del suelo pélvico, los cuales son fundamentales para diagnosticar este problema a tiempo, mientras que la sección 3 contiene los cuidados recomendados durante el embarazo y el período postparto. Finalmente, en la sección 4 se presentan las conclusiones de este artículo monográfico, en las cuales se reitera la importancia de estos cuidados para garantizar la adecuada recuperación del suelo pélvico después del parto.

SIGNOS DE DEBILIDAD DEL SUELO PÉLVICO:

Reconocer los signos de debilidad del suelo pélvico es fundamental para buscar ayuda a tiempo y comenzar con el tratamiento adecuado. Algunos de los síntomas más comunes incluyen3,4:

  • Incontinencia urinaria: Especialmente al toser, estornudar o realizar actividades físicas. La pérdida involuntaria de orina puede ser una señal clara de que los músculos del suelo pélvico están comprometidos.
  • Pesadez o presión: si sientes una presión o pesadez en la región pélvica, especialmente después de estar de pie o de realizar actividades físicas, puede ser una indicación de que el suelo pélvico está debilitado.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: Los músculos debilitados pueden no ofrecer el soporte adecuado, afectando la comodidad y el placer.
  • Prolapsos: los prolapsos, donde los órganos pélvicos descienden hacia la vagina o el recto, son un signo grave de debilidad del suelo pélvico. Puedes notar una sensación de bulto en la vagina o el recto, o experimentar dificultad para vaciar completamente la vejiga o el intestino.
  • Incontinencia fecal: la incapacidad para controlar las evacuaciones intestinales o la necesidad urgente y frecuente de ir al baño pueden ser señales de debilidad del suelo pélvico.

 

CUIDADOS DEL SUELO PÉLVICO POSPARTO:

Los cuidados para fortalecer el suelo pélvico después del embarazo son5:

  • Ejercicios de Kegel: Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico. Puedes realizar estos ejercicios en cualquier lugar y en cualquier momento, y son especialmente útiles para mejorar la continencia y la fuerza muscular.
  • Evitar el estreñimiento: Una dieta rica en fibra, una ingesta adecuada de líquidos y el ejercicio regular pueden prevenir el estreñimiento, reduciendo así la necesidad de hacer esfuerzo durante la defecación.
  • Evitar cargas pesadas: Levantar objetos pesados de forma incorrecta puede aumentar la presión sobre el suelo pélvico y contribuir a su debilitamiento.
  • Actividad física: La actividad física moderada que no sobrecargue el suelo pélvico, como caminar o nadar, puede ayudar en el proceso de recuperación sin poner demasiado estrés en los músculos debilitados.
  • Mantener un peso saludable: La obesidad puede aumentar la presión sobre el suelo pélvico, por lo que mantener un peso saludable es fundamental para prevenir el debilitamiento.
  • Porteo: Debe hacerse correctamente, de lo contrario resultará perjudicial para ambos. Las rodillas del bebé deben quedar por encima de sus caderas con los muslos sujetos. La cabeza por debajo de la barbilla del porteador, muy pegado a este. El portabebés debe ser regulable en altura y profundidad.

 

CONCLUSIONES

Mantener un suelo pélvico fuerte es de gran importancia, ya que su debilidad puede provocar múltiples alteraciones como, incontinencia urinaria o fecal, prolapsos, dolor en las relaciones sexuales, etc. Todos estos problemas son prevenibles si se comienzan con los cuidados recomendados durante el embarazo, y así se conseguirá una recuperación más rápida en el postparto.

En definitiva, podemos decir que gran parte del sostén de la autoestima de la mujer está en el suelo pélvico. A medida que pierde vigor, la mujer comienza a perder calidad de vida. Por eso, con independencia del momento en el que viva, debe aprender a no descuidar esa región de su cuerpo. El posparto no es una carrera, es un camino que hay que aprender a recorrer y, siguiendo las pautas adecuadas, el suelo pélvico puede volver a recuperarse fácilmente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Naser M, Manríquez V, Gómez M. Efectos del embarazo y el parto sobre el piso pélvico. Medwave 2012; 12(3): e5336.
  2. Walker Chao C. Fisioterapia en obstetricia y ginecología. 2ª ed. Barcelona. Elsevier Masson. 2013.
  3. Ruíz de Viñaspre Hernández R, Rubio Aranda E, Tomás Aznar C. Incontinencia urinaria a los 6 meses del parto. Med Clin (Barc). 2013; 141 (4): 145-151.
  4. Da Silva LL, Adélia L, Lopes MH. Risk factors for postpartum urinary incontinence. Rev. esc. enferm. USP 2016 Apr; 50(2): 200-207.
  5. Agea AP, Fernández LD, Cano IA. Efectividad del entrenamiento muscular del suelo pélvico en primigestas durante el embarazo para la prevención de la incontinencia urinaria. Rev Paraninfo digital, 2013; 19.

 

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